| Los
Bárbaros son guerreros poderosos en el combate cuerpo a cuerpo, pero
pierden muchos puntos en el combate a distancia. Los atributos que más
deberás ejercitar si escoges un Bárbaro son la fuerza y la
vitalidad. La destreza no es tan importante como en la amazona, y el
maná no lo vas a necesitar demasiado, por lo que será suficiente con
los puntos que ganes automáticamente al subir de nivel, y tal vez si
necesitas alguno más, con objetos que aumenten la reserva de éste.
Un buen modo de distribución de los puntos de atributo sería
dividirlos a partes iguales entre fuerza y vitalidad.
Cuerpo a cuerpo
El Bárbaro, ya lo
hemos dicho antes, es un luchador cuerpo a cuerpo. Y por muy buen
personaje que hayas creado, es inevitable que en una lucha encarnizada
recibas alguna herida. Existen dos soluciones para este problema. La
primera pasa por hacerte desde un principio con una armadura poderosa.
Ésta puede ser una buena solución, pero debes tener en cuenta que
vas a tardar un tiempo ene encontrar una armadura lo suficientemente
poderosa como para aguantar la gran cantidad de golpes que recibirás
cuando te veas rodeado de enemigos, cosa que ocurrirá cada vez más a
menudo a medida que avances en el juego. La otra solución es tener a
mano una enorme cantidad de pociones de vida y otras tantas
rejuvenecedoras. Como comprarlas en el mercado puede salirte realmente
caro, y en ocasiones estarás muy lejos de él cuando las necesites,
lo mejor sería que destinases puntos a la Habilidad Buscar Poción.
Gracias a ella, podrás obtener pociones de vida y alguna
rejuvenecedora cuando acabes con tus enemigos.
Sin embargo, como
dice el refrán, la mejor defensa es un buen ataque. Y en este caso
esta afirmación está cargada de razón. Una buena manera de evitar
resultar muy herido durante un combate es eliminar a tus enemigos
antes de que ellos puedan siquiera levantar su arma para atacarte. De
nuevo, te repetimos que a medida que vayas superando los diferentes
niveles del juego te verás cada vez más rodeado de enemigos. En
estos casos, la estrategia a seguir depende del tipo de enemigos a los
que te enfrentes. Si son monstruos lentos y pesados, no tendrás ningún
problema, porque puedes eliminar a uno, salir de la encerrona e ir
eliminando al resto uno a uno, según se vayan acercando. Sin embargo,
cuando un Bárbaro lo pasa realmente mal es cuando se ve rodeado por
enemigos pequeños y rápidos. Básicamente, esta dificultad se
localiza en que los pequeños monstruos son capaces de seguir al Bárbaro
casi a la misma velocidad que él, y por ello no es posible prepararse
para enfrentarse a ellos unos a uno. Si te ves rodeado por este tipo
de enemigos, pequeños y molestos, puedes utilizar Habilidades como
Salto o Salto ofensivo para abrir posibles vías de escape si te
encuentras mal de vida, u optar por intentar eliminarlos a todos con
habilidades como Frenético o Torbellino. Esta última habilidad la
trataremos más a fondo después, porque sin duda nos salvará el
pellejo muchas veces.
Un Bárbaro poderoso
Una norma fundamental
a la hora de escoger al Bárbaro es decidir en qué aspectos de las
habilidades del personaje te vas a centrar. Si en un principio decides
ir por la vía de los gritos de guerra, entonces no es para nada
recomendable que a mitad de juego comiences, de repente, a ejercitar
tus Habilidades de Combate. Del mismo modo, si comienzas mejorando
habilidades de Combate, no pases después a Gritos de Guerra, porque
si comienzas a picar de todos los lugares, acabarás teniendo un bárbaro
que conoce muchas habilidades, pero no domina ninguna. Y eso no es muy
bueno a la hora de enfrentarse a las hordas de Diablo.
Para empezar, si escoges
el camino de los gritos de guerra debe saber que en una partida para
un solo jugador lo vas a pasar mal, porque no es lo mismo lanzar un
golpe con una espada doble a lanzar un grito al oído de tu enemigo
:-). Sin embargo, si el destino de tu Bárbaro va a ser el juego
multijugador, entonces debes saber que tu personaje va a ser
fundamental, pues algunos de sus gritos, como por ejemplo Ordenes de
Batalla o Grito, harán que las cualidades de los personajes que te
acompañan aumenten considerablemente. Por ello, si vas a dedicarte a
jugar en la red, una buena opción, así como una gran ayuda a tus
compañeros de equipo, sería invertir puntos en los Gritos de Guerra.
Sin embargo, si te vas a dedicar a jugar en el modo para un solo
jugador, te recomendaríamos que basases tus puntos de Habilidad en
Habilidades de Combate. También es digna de mención la labor
defensiva que realizan algunas habilidades pasivas, como Piel Hierro
Resistencia natural, ambas habilidades localizadas en Dominios de
Combate. No pierdas a oportunidad de dedicar algún que otro punto a
estas habilidades, porque siempre vienen muy bien. Llegado este punto
es casi obligatorio hacer una advertencia: no cometas el error de
especializarte en arrojar armas. Un Bárbaro cuya arma principal es un
grupo de armas arrojadizas no llegará muy lejos. Tal vez en alguna
ocasión pueda resultarte de utilidad un buen puñado de hachas
arrojadizas, pero debes recordar que el bárbaro es un personaje
especializado en la lucha cuerpo a cuerpo.
Los Dominios de
Combate
Muchas veces, la gente
se centra demasiado en desarrollar las Habilidades de Combate o los
Gritos de guerra, pero dejan de lado la parte de Dominios de Combate,
y hacen muy mal. Este grupo de habilidades, todas ellas pasivas, son
realmente útiles a la hora de desarrollar a nuestro Bárbaro y
hacerle avanzar hasta destruir a todos los Males Fundamentales. Estas
habilidades tienen la ventaja de que mejoran el control de las armas
que escojas, el daño que realizas con ellas y tu capacidad de ataque.
Sin embargo, encierran un problema básico: tienes que tener muy claro
desde el principio a qué tipo de arma te vas a dedicar. Si no lo
tienes claro, puede que pases varios niveles invirtiendo, por ejemplo,
en una espada, para que una vez llegado al tercer acto, de repente
encuentres un hacha magnífica, y la cambies por tu espada, que no es
tan poderosa. Esta situación implicaría una pérdida de tiempo y
experiencia, porque ahora el Dominio de la Espada no te sería de
utilidad portando un hacha. Si te ves en esta situación, una opción
recomendable sería vender el hacha e invertir las ganancias en una
espada mejor. Aunque también se podría barajar la opción de
comenzar a subir niveles y entrenar todas las habilidades pasivas.
Pero esta opción es agotadora, aburrida y al final sentirás que has
derrochado una gran cantidad de puntos de habilidad.
Torbellino y
Frenesí
Ahora vamos a tratar
en profundidad dos habilidades del bárbaro que destacan por su
excelente eficacia contra grandes grupos de enemigos que te rodean. Y
es que, volvemos a repetirlo, el estar rodeado se convertirá en una
rutina a medida que avances en tu exploración de Santuario. La
primera de ellas es Torbellino. Dispondrás de esta habilidad cuando
alcances el nivel 30. En un principio, harás muy poco daño con ella,
pero a medida que comiences a ejercitarla y alcances un nivel de
Habilidad de 4 o 5, comenzarás a notar verdaderamente los efectos de
este devastador ataque. Cuando ejecutes esta habilidad, no es
recomendable que hagas clic sobre un enemigo de los que te quieren
atrapar, puesto que cuando comiences a girar irás eliminando
enemigos, pero cuando acabes hay muchas posibilidades de que acabes
rodeado de nuevo, lo cual te colocaría en una situación
comprometida. En vez de eso, haz clic fuera del grupo para desplazarte
hacia el exterior y de este modo salir del anillo de enemigos. Un buen
truco para esta habilidad es utilizar un arma larga, de modo que el
radio de ataque sea mayor, y además tener algún objeto (ya sea arma,
anillo o casco) que robe vida o maná cada vez que golpeas a un
enemigo. De este modo, además de escapar de tus perseguidores, podrás
llevarte unos cuantos puntos de maná o vida contigo, lo que no viene
nunca nada mal.
La otra habilidad de
la que hablábamos era Frenesí. Con ella, cada vez que golpeas a un
enemigo, tus puntuaciones de ataque aumentan temporalmente (mientras
continúes utilizando esta técnica), por lo que a medida que
destrozamos enemigos observaremos que cada vez nos cuesta menos
hacerlo. El problema de este ataque es que consume bastante maná, por
lo que si vas a dar uso a esta habilidad te recomendaríamos también
que te buscases algún objeto que robe maná tras cada impacto, o en
su defecto llevar contigo muchas pociones de maná, labor que gracias
a Buscar Poción no te debería de causar ningún problema.
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