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UNAS REFLEXIONES SOBRE LA ERE EN LA ESCUELA PÚBLICA:

 

Frente a la idea de confesionalidad

La antirreligiosidad pública y agresiva, donde la hay aun, más bien se debe a lucha por espacios e influencias, a residuos del pasado, que a un juicio fundado de valor sobre la experiencia religiosa misma.

 

Frente a la idea de privatización

Si quitan la religión de la escuela pública queda justificada la existencia de la escuela privada, garante de este tipo de enseñanza dentro de los idearios de sus centros.

La sociedad es religiosamente neutra, indiferente, aconfesional. Las personas en cambio son religiosas. La sociedad sobre lo religioso, no se pronuncia sino en términos de regulación civil.

Las instituciones que difunden y administran una religión son vistas como privadas. Y en cuanto tal también tienen su espacio en las sociedades libres y democráticas.

 

Frente a la subjetividad y en defensa de la libertad, el pluralismo dentro de las sociedades actuales.

Escuela libre, plural, abierta, humana y critica frente a escuela desestructurada, , ignorante, vulgar, mediocre, falsa y deshumanizada.

Más fecunda es la reflexión religiosa cuando se une a la búsqueda de un sentido global para la existencia, provocada por la rutina de lo cotidiano, por alguna vivencia de encuentro con el dolor o el fracaso. "Donde el sentido particular o total se fragmenta o se disuelve, la religión es invocada, no tanto por sí misma, cuanto por una búsqueda implícita de identidad".

 

Frente a la incomprensión histórica y al prejuicio de una educación religiosa en la esfera pública. Debate desorbitado y alejado de la verdad tanto en las posiciones confesionales como en las aconfesionales.

El prejuicio es un obstáculo fundamental para comprender la verdad de una cosa. Acercarse a un debate desde el enfrentamiento maniqueo (facción política, religiosa o ideológica) significa no resolver nada y por tanto es perder el tiempo en un discurso muerto de origen.

Más allá de los debates maniqueos, se trata de pensar e introducir elementos de reflexión y argumentos fundamentales para legitimar en el plano filosófico de la trasmisión del saber religioso en la esfera pública. Hay que desarrollar un discurso racional y coherente, donde el saber religioso sea contemplado y estimado por lo que es en sí mismo y por lo que representa en la formación de la persona humana, en todos . Se trata de pensar en las razones del saber religioso en una sociedad que, se define como no religiosa.

 

 

Frente a la identificación de clase de religión y catequesis (contra argumento utilizado por los detractores de esta clase).

 

Este argumento falso y extendido, en los últimos años ha degradado la Ere en la escuela, haciendo creer a muchos que no sirve para nada. Pensar en los niveles de segundo Bachillerato Logse, donde al carecer de valor la nota de religión, los alumn@s prefieren, salvo minorías muy comprometidas o concienciadas; elegir este saber. Lo que puede provocar que la Ere se convierta en lo que no es su función.

Señalar que decir clase de religión es decir enseñanza de saberes religiosos, que tiene su dimensión teórica y le sitúa en la esfera de los otros saberes: científico, poético, filosófico, etc.

Una materia interesante pero mal configurada tiene efectos negativos desde el punto de vista pedagógico; y si no está legitimado, entonces a pesar de que la forma sea excelente y el agente de impartirla sea el mejor o más preparado, no tendrá un reconocimiento ni por la sociedad ni por los agentes receptores de dicho saber. Simplemente es olvidada por carecer de valor concreto.( Hoy tod@s nos movemos por recompensas )

 

Frente a la opinión de que no hace falta la Ere en la escuela porque ya existen los contenidos trasversales en otras áreas e incluso se imparte Ética.

 

Frente a la oposición ética-religión.

 

 

 

La clave está en caminar hacia una escuela de Horizontes máximos en una sociedad moral o ética de mínimos.

El saber religioso tiene una función completamente distinta a la función del saber ético y la confusión con lo ético desubstancializa la razón de ser de ambas. La esfera de la ética es distinta de la esfera de la religión.

Plantear la ética como alternativa a la religión es una dicotomía falsa y simple. Ambos saberes son fundamentales para la formación humana; nunca uno suplirá al otro.

El saber religioso resulta extraordinariamente útil para configurar una escuela integral o una escuela de máximos.

 

Hoy se observa una tendencia a la colonización de la educación por lo económico y lo tecnológico. Se olvida que la persona es también vocación a ser algo o alguien en la sociedad, y por ello todo lo que va en este sentido es un bien para la sociedad misma.

¿Que está pasando con los saberes humanistas y su entidad en la cultura occidental?. ¿Solamente son valores en alza la rapidez, la eficacia, el dinero, etc?.

¿ Estamos educando personas o simples clones de personas para que produzcan y consuman?.

 

Frente a las patologías derivadas del fundamentalismo y el relativismo de lo humano que mata la dignidad del hombre.

Una buena educación en el saber religioso radicalmente humanizador formara hombres y mujeres auténticos, críticos y dignos; que sabrán siempre cual es su sentido y orientación en la vida.

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