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La Madre:
La Paz es con vosotros.
PUBLICO: Y con tu Espíritu Madre.
La Madre: Ave María
Purísima.
PUBLICO: Sin pecado concebida.
La Madre:
Solo quiero
que vean la realidad hijo mío. Solo quiero que vean la verdad y lo que
está sucediendo allí, junto a DIOS, pero nadie, nadie quiere escuchar ni
mirar. Sus ojos se llenan del mundo y se creen que todo lo mejor está
aquí, en el mundo. Todo lo mejor está después de este mundo hijo mío, y ya hay muchos que
lo han perdido. No seáis vosotros también quien lo perdáis.
Cumplid,
cumplid con DIOS y no le olvidéis.
El hombre hijo mío, solo está lleno de ambición y de egoismo, para él
toda la riqueza está aquí, en el mundo, pero lo demás se olvidan y de eso
que se olvidan. es lo más importante para ellos y para todos. Solo
quisiera hijo mío, que todos me escuchasen como tú. Que todos sufrieran
conmigo, como tú. Y que nadie, nadie se olvidara de Nosotros, como tú.
Pero como bien tú dijiste hijo mío: "Todos no sois iguales, y
todos no pensáis igual". Hay algunos que su pensamiento se eleva
hacia DIOS, y hay otros que su pensamiento concierne en el mundo y cae al
mundo, y para ellos es fácil escuchar y olvidar. Para Mí es difícil escuchar y ver a la vez, hijo mío: Todo lo que hacen
en contra de DIOS está aquí, dentro de Mí, y todo lo que hacen a favor de
DIOS también está aquí, dentro de Mí.
«Escuchad hijos míos todo lo que está
ocurriendo..., DIOS avisa al mundo y quiere que el mundo escuche. DIOS
avisa de lo que hará..., y el mundo no quiere escuchar: ¿Tan
sordos son, hijo mío?, ¿tan ciegos son?»
¡Pobres almas hijo mío, pobres almas...!
Y
para lo que hacen..., más les valiera no haber nacido. Ofenden a DIOS y
les da igual. Es tan triste, tan triste hijo mío. ¡Pobres almas, pobres almas!
Tú sigue tu gran labor hijo mío, porque estás haciendo mucho por ellos...,
lo que ellos no harían por tí, ni siquiera harán por DIOS. Tú haces por ellos y por tí
mismo. Yo hoy quiero recordar tus palabras
que son ocultas en tu corazón, pero quiero que todos sepan lo que tú
hablas en tu interior.
Cada vez que tú ayudas al prójimo hijo mío, o cada
vez que oras ante DIOS, solo dices en tu interior: "Yo soy así Padre Santo, pero esto que ahora hago no me lo guardes
para mí, hay muchos que no te conocen. Lo que yo ahora hago, que sea para
ellos, no para mí."
Así habla tu corazón hijo mío, y DIOS se siente orgulloso, aunque
muchos no lo crean así. Recuerda hijo mío:
«No escuches al hombre, escucha sólo a DIOS. Que
no te preocupe lo que de tí pueda decir el hombre, que solo te preocupe lo
que de tí pueda decir DIOS. Que no te preocupe hijo mío, que el hombre te
critique, solo te ha de preocupar si DIOS está conforme contigo.»
Para tí, aquí, sólo DIOS, y los demás como hermanos, pero no te
preocupes ni temas nada, ni escuches las ofensas del hombre. Este camino
que tú has elegido, ya sabes y sabías por experiencia que es muy duro hijo
mío.
Muchos te dirán que te has equivocado de camino y muchos te darán
amenazas. Recuerda: "La boca
habla mucho hijo mío, y el corazón actúa poco." Que solo
te preocupe lo que de tí pueda decir DIOS cuando llegues hasta Él.
Padre Eterno: ...Y
ahora.
La Madre: Que nadie
confunda sobre tí y que todos sepan que tú eres como ellos: Vivirás
como ellos...
Padre Eterno:
...Y morirás como ellos.
La Madre: Aunque en tí
todo será distinto. Recuerda hijo mío, que todo ocurrirá como en el
tiempo pasado:
Habrá cosas cosas que el hombre no entienda, pero recuerda: DIOS
frente a tí y el hombre detrás de tí y tú en medio. DIOS frente a tí,
porque a DIOS te encaminas. Tú en medio, porque sigues ese camino. Y el
hombre detrás, porque te sigue, pero solo escucha al que llevas en frente
y a quien EL te diga que tú escuches.
Estoy aquí para cumplir mi PROMESA (1)
amados hijos; vomo veis no me puedo olvidar de vosotros, cosa tristemente
que vosotros sí hacéis con Nosotros. Sed muy fuertes y tomad ejemplo de
un príncipe en almas, de un Guerrero solitario, y
de un vencedor:
Un Príncipe blanco, un Guerrero amado.
Tomad ejemplo, y si así lo hacéis veréis que
todo es más fácil para vosotros. ¡Levantad los objetos hijos míos!
Esto que ahora alzáis ante vuestros ojos se encomienda así hacia DIOS para
que en ellos caiga así la BENDICIÓN y PROMESA.(1)
Todo lo que alzáis ante vuestros ojos se bendice.
Padre Eterno: En Mi
Nombre.
El Maestro:
En el Mío.
La Madre: Y
con la Luz de mi amado esposo, el Espíritu Santo... todo está bendecido
hijos míos.
PUBLICO: Gracias Madre.
La Madre: Bendigo
vuestras almas, para que sepáis seguir al príncipe y al Guerrero
solitario, a mi amado Hijo, lo hago así:
Padre Eterno:
En Mi Nombre.
El Maestro:
En el Mío.
La Madre:
Y con la Luz que derrama mi amado esposo, el Espíritu Santo... ya
estáis bendecidos hijos míos.
PUBLICO: Gracias Madre.
La Madre: Puedo
sonreir hijo mío, porque estás haciendo mucho por DIOS. Lo que tú haces
aquí, DIOS prepara para premiarte allí. Eres fuerte y nada podrá contigo,
nada hijo mío..., nada.
Padre Eterno:
Recuerda que no estás sólo en este mundo...
La Madre: ...Y
en el otro mundo tampoco.
Recuerda que Nosotros siempre
estaremos, y estamos contigo hijo mío; y que todo lo que tú haces es aquí
guardado en mi Corazón para así, después premiarte como bien ya he dicho.
Mañana hijo mío, tú marcharás hacia un lugar
señalado por DIOS para que tú enseñes y ellos escuchen y conozcan.
Tú marcharás y muchos te olvidarán y
solo se acordarán de tí cuando sientan necesidad. Tú marcharás a enseñar y
a que todos conozcan de tí lo que tú has aprendido...
Padre Eterno: ...De
Mí.
La Madre: Y
lo que nunca olvidarás...
Padre Eterno: ...De Mí.
La Madre: Muchos de
ellos también marcharán, irán a sus lugares donde ellos viven, de donde
han venido y tú te encaminarás a dar luz a aquéllos que no tienen y a
abrir nuevos caminos. Ahora nadie sabe reconocerlo.
Padre Eterno: Pero
algún día España entera te dará las gracias, y no tardará mucho.
La Madre:
Sigue tu camino, y que no te detenga nada de este mundo, porque tu fuerza
es como un huracán. Pedidme hijos míos.
PUBLICO: ¡Madre...! ( No se le entiendelo que dice.)
La Madre:
Tú lo has
dicho hija mía: ¡Por los sacerdotes, que muchos
están confundidos!; Yo quisiera que todos ellos viesen la Luz, pero
se dejan llevar por el cuerpo, por su
pensamiento humano; y se olvidan de a quién se han entregado en cuerpo y
alma. Estoy triste por ellos. Seguid pidiendo hijos míos.
PUBLICO: ...
( No se entiende lo que pregunta. )
La Madre: Ya ha
llegado la hora, he de marcharme hijo mío.
Aquí quedas, en este mundo y no
sólo. Aquí quedas para cumplir, enseñar y que ellos aprendan y conozcan.
Ten cuidado hijo mío, ahora Satanás va
a intentar mucho en tu contra porque se siente vencido.
Intentará quitarte todo, pero Yo sé que tú eres
fuerte y nada podrá contigo, ni siquiera el príncipe de las tinieblas,
Belcebú. Adiós
hijos.
PUBLICO: Adiós Madre.
El Hermano:
Adiós hermanos.
PUBLICO: Adiós Hermano.
El Hermano:
Adiós hermanos.
PUBLICO: Adiós Hermano.
Padre Eterno:
Adiós hijos.
PUBLICO: Adiós Padre.
El Maestro:
Adiós hijos.
PUBLICO: Adiós Maestro.
El Hermano:
Adiós hermanos.
PUBLICO: Adiós Hermano.
El Hermano:
Que la Paz del Señor-Yahvé, y la fuerza del Príncipe de las almas queden
con todos vosotros.
PUBLICO: Y con tu Espíritu Hermano.
El Hermano:
Ave María Purísima.
PUBLICO: Sin pecado concebida.
El Hermano:
Adiós hermanos.
PUBLICO: Adiós Hermano.___
(1) La PROMESA de
los primeros sábados y domingos de mes, de bendecir los objetos
para que luzcan en los días de las tinieblas y el castigo:
"brillarán con Luz inmensa, y las almasno
tendrán miedo a lo que ocurra." -Mensaje
4.9.1988, y otros.
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