|

No temas del día la claridad
aunque muestre tu faz envejecida
ni vueles como la torcaz herida
por ahuyentar de si la realidad.
Es preferible asumir la verdad
que en sueños tristes verse sumergida
y gozar las bellezas de la vida
que al alma llenan de felicidad.
Si contemplas el albor despertino
más los huertos ubérrimos de flores
y escuchas, de los pájaros los trinos.
Quedarán olvidados tus temores
hallarás alegría en tu camino.
y el sol, ¡te alumbrará con sus fulgores!
Pilar Carrasco León ©
Valencia-España
|