Akhy - Egipto

 

ANTIGUO EGIPTO

Escritura

 

Las máximas de Ptah-Hotep

 

Por Amenofhis III

Amistad y regalos.- 22

Da gusto a tus amigos con lo que te toque; eso es posible para aquél a quien el dios favorece.

 

Del que no da gusto a sus amigos, se dirá:

 

«¡Es un «ka» egoísta! ¡Un verdadero «ka» es un «ka» del que se está satisfecho!»

 

Nadie sabe lo que puede ocurrir de forma que pueda preverse el mañana.

 

Si vienen los reveses sobre los que (ahora) están favorecidos, serán sus amigos los que digan: «Bienvenidos!»

 

Al faltar apoyo en la localidad, se recurre a los amigos en caso de apuro.

La calumnia.- 23

No repitas una calumnia ni la escuches, porque es obra de un hombre irascible.

 

Repite lo que has visto, y no lo que has oído solamente.

 

Si es algo sin importancia, no digas nada; tu interlocutor conocerá (tu) virtud.

 

Está mandado impedir que (la maledicencia) se exprese; pero el que está encargado de cogerla (?) se hace odiar como la ley.

 

La calumnia es como un sueño ante el cual se oculta la cara.

 

En el consejo.- 24

Si eres un notable y tienes asiento en el consejo de tu amo, recoge tus espíritus.

 

Cállate; eso es más útil que (las plantas) teftef; habla tan sólo cuando creas que puedes aclarar el asunto.

 

Al experto le toca hablar en el consejo, pues la palabra es más difícil que cualquier otro trabajo y sólo da autoridad a quien la domina a fondo.

 

25

Si eres poderoso, hazte respetar por tu saber y por la calma de tu lenguaje.

 

No des órdenes más que pensándolas bien: el que irrita, tiene problemas.

 

No seas altivo, por miedo a ser humillado.

 

No te quedes mudo; te reprocharían.

 

Cuando respondas a un encolerizado, aparta tu rostro, contrólate.

 

La llama de un arrebatado (pronto) se apaga, y cuando un hombre procede con moderación, su camino se allana.

 

El que está todo el día sombrío, nunca tendrá buen tiempo; el que todo el día es frívolo, nunca asentará su casa.

 

El que no se preocupa es como el que tiene timón: deja de lado un asunto y se queda con otro; (pero) el que escucha a su corazón dirá: «¡Ah, si solamente...!».

 

Al servicio de los grandes.- 26

No te opongas a la acción de un grande; no molestes a un hombre importante, pues su rencor se levantará contra quien le es hostil, mientras que su benevolencia caerá sobre el que lo ama.

 

El que se muestra benévolo está con el dios, y sucede lo que él desea. Busca la calma tras la tempestad.

 

La satisfacción viene de su benevolencia, pero el rencor viene de un enemigo.

 

La benevolencia es la que hace crecer el amor.

27

Informa a un grande de lo que le es útil;

 

I haz de modo que sea recibido entre la gente, que su sabiduría influya en su amo y obtendrás tu subsistencia de parte de su «ka»; el estómago del favorito quedará saciado y tu espalda será vestida.

 

Si es guiado tu brazo, podrás ocuparte de la vida de tu casa bajo el amo que tú amas.

 

El vivirá de ella y te prestará su asistencia.

 

La tranquilidad durará largo tiempo, pues tu amor está en la intimidad de los que te aman.

 

Mira, ¡el que se complace en obedecer es realmente alguien!.

 

En el tribunal.- 28

Si actúas como funcionario destinado al tribunal, como un encargado que tiene que congraciarse con la gente, sé imparcial en tu juicio cuando hables y no te inclines a un solo lado.

 

Procura que (el litigante) no refiera su asunto a los magistrados para orientar la decisión en su favor.

 

Orienta tu acción hacia la verdadera justicia.29

Si has sido indulgente en un asunto pasado y has decidido en favor de un hombre por causa de su derecho, (luego) déjalo y no pienses más en él, (aunque) desde el primer día se haya mostrado silencioso contigo.

 

El orgullo de la riqueza.- 30

Si te has hecho grande después de haber sido pequeño y si haces fortuna después de haber conocido la pobreza en la ciudad que tú conoces, no te jactes de lo que hayas adquirido.

 

No te fíes de tus riquezas, que sólo han venido por un don del dios; correrías el riesgo de ser superado por uno de tus iguales a quien le haya pasado lo mismo.

 

31

Dobla la espalda ante tu superior y tu intendente en palacio; entonces tu casa subsistirá sobre sus cimientos y tu salario llegará a su debido tiempo.

 

Mal le va a quien se opone al superior, pues sólo se vive mientras dura su indulgencia. (Además), el brazo no se tuerce cuando se extiende (para saludar).

 

El robo

No desvalijes la casa de los vecinos, ni robes los bienes de tu prójimo, no sea que se queje de ti hasta que oigas decir: «¡Eso es obra de un corazón malvado!».

 

El que oiga te llevará al tribunal.

 

Mal le irá a quien se oponga a sus vecinos.

Volver / Más


ESCRITURA / ANTIGUO EGIPTO / MAPA / PRINCIPAL

 

 

 

Hosted by www.Geocities.ws

1