Los mayores problemas médicos que enfrentan los homosexuales están relacionados con el tipo de prácticas sexuales que realizan, el número de compañeros sexuales que tienen y el uso apropiado de métodos para prevenir enfermedades sexuales.
Asimismo, existen otros problemas de igual importancia no necesariamente relacionados con una afección física, sino psicológica. Estos problemas psicosociales están vinculados con las dificultades que el homosexual tiene que atravesar en su proceso de aceptación personal y la actitud de rechazo por parte de la sociedad.
Tanto los homosexuales como los heterosexuales que tienen muchos compañeros sexuales corren el riesgo de adquirir enfermedades como gonorrea, sífilis, Clamidia, Condilomatosis, herpes y Sida. La localización de la enfermedad depende del tipo de práctica sexual realizada, ya que puede darse en la oro faringe, el ano, el pene y la vagina (genitales).
Los jóvenes homosexuales tienen un alto riesgo de adquirir Sida, especialmente los que hacen sexo por dinero, tienen relaciones sin ninguna protección, usan drogas intravenosas o por su promiscuidad (sexo con cualquier persona). Asimismo, pueden sufrir lesiones traumáticas relacionadas con el coito, como laceraciones, hemorroides y fístulas (esto no es en todos los casos).
Las afecciones de tipo psicosocial tienen una
gran importancia. Los hmosexuales experimentan un asilamiento tanto físico
como emocional, ya que muchas veces no tienen confianza para expresar sus
sentimientos a los demás, lo cual le lleva a que se distancien o
aíslen de su familia y amigos debido a su identidad sexual. El adolescente
homosexual teme que se sepan sus preferencias sexuales, debido a que ello
suele provocar respuestas de ira, “shock” y negación por parte de
sus padres. El Instituto de Protección de Lesbianas y Gays de New
York, afirma que es normal la expulsión de hijos homosexuales de
sus casas y además están expuestos a abuso físico,
verbal, a prostituirse, usar drogas y hasta el suicidio.
El conflicto entre la familia y el adolescente
homosexual obliga a que éste deje su casa y viva en la calle. Muchos
adolescentes que abandonan sus casas por la reacción de sus familiares
y amigos, se ven abocados a la prostitución y las drogas. Es fundamental
recordar que los homosexuales de ambos sexos presentan una alta incidencia
de alcoholismo, que acompaña con el uso de drogas como crack y cocaína;
son estos los homosexuales que se sienten rechazados por lo general de
sus padres.
Durante los últimos 25 años, las
estadísticas de suicidio entre jóvenes se han cuadriplicado,
siendo el suicidio la segunda causa de mortalidad en el adolescente. El
proceso de identidad sexual constituye un factor de riesgo de suma importancia
en los intentos de suicidio ocurridos en adolescentes. Los homosexuales
adolescentes tienen un riesgo tres veces mayor de suicidarse que los jóvenes
heterosexuales. Se estima que aproximadamente un 30-% de los suicidios
de jóvenes en los Estados Unidos son cometidos por adolescentes
homosexuales. Entre los que han atentado contra su vida, se ha comprobado
un mayor abuso de drogas, abuso sexual y arrestos por mala conducta.