Estado I:
Sensibilidad: el niño siente que es
diferente, sin entender la razón de este sentimiento. En la adolescencia
temprana puede ser ya consciente de una orientación sexual diferente,
que incluyen sentimientos y conductas que serían consideradas homosexuales.
Estado II:
Confusión: el individuo utiliza varios
mecanismos para tratar de ignorar sus impulsos homosexuales. En la adolescencia
media puede tener algunas experiencias con el mismo sexo, seguidas por
períodos de culpa, reserva e introversión.
Estado III:
Identidad Asumida: individuos que se identifican
como homosexuales, aceptan contactos con personas del mismo sexo y desean
explorar la cultura homosexual.
Sin embargo, el individuo puede responder
también aislándose, manteniendo en secreto sus actividades
homosexuales y mostrándose como heterosexual para ser aceptado por
la sociedad; a esto se le conoce como “Homosexual de Closet”. En esta etapa
tiene un alto riesgo de sufrir una depresión, que incluso lo puede
llevar al suicidio.
Estado IV:
Compromiso: el individuo mantiene experiencias
satisfactorias, sé auto-acepta. En esta etapa se produce lo que
en inglés se denomina “Coming Out”; la revelación de su identidad
homosexual. Algunos investigadores han postulado que existen una serie
de pasos en este proceso de la revelación, es decir, que el individuo
se auto-reconoce como homosexual, se revela como tal a los otros, socializa
con otros homosexuales, se produce una auto-identificación positiva,
se integra y se acepta. Este proceso no es propio solamente del adolescente
homosexual, también lo viven de una forma similar sus padres. Debemos
ser conscientes también de los riesgos, dolor, angustia y temor
que experimenta el adolescente homosexual cuando pasa por este proceso.
Hoy día son más los homosexuales
que se han revelado a los que están aún en el armario. La
homosexualidad no es una raza; como algunos le conocen. La homosexualidad
no se pega; esto no es una enfermedad contagiosa. El dirigirte a un homosexual;
no es falta de ética, moral y valor, sino todo lo contrario y hasta
muchas cosas más positivas; todo depende como la persona lo tome.
Muchos jóvenes están confusos
respecto a su orientación sexual; por eso no se debe tratar de obligar
a escoger a temprana edad entre la heterosexualidad u homosexualidad, esto
haría mucho más confusa la situación de adolescente.
La identidad asumida no es saludable, o sea “Ser de closet”, pero es la vida que algunos escogen debido a la homofobia y el machismo que hay en la sociedad. Características que día a día se van perdiendo en la sociedad, pero aún existen.
“Coming Out” o salir del closet como lo conocen
algunos hispanos, en algunas ocasiones es saludable, pero es importante
saber a quién decirlo y a quién no decirlo; como decirlo
y cuando decirlo. No todos los momentos son propicios para hablar de la
homosexualidad.