Mitos

Mito: no es “normal” el ser homosexual o el tener sentimientos homosexuales

Hechos: Las muy conocidas investigaciones del doctor Alfred C. Kinsey, que se hicieron desde los años treinta hasta los cincuenta, mostraron que cerca de un 10% de la humanidad es principalmente homosexual.

El porcentaje de la población que es gay o lesbiana parece ser consistente sin importar el período histórico o la cultura bajo estudio. La única diferencia es el grado de aceptación hacia la homosexualidad que demuestra cada sociedad. Es interesante notar que también cerca de un 10% de la población humana es zurda. Hace doscientos años esto era considerado como la marca de la brujería, un siglo de perversión. La fobia hacia la brujería fue tan fuerte que llegó a torturar y hasta matar gente por el simple hecho de ser zurda. Tales actos pueden sonarnos hoy increíbles, pero la sociedad puede llegar a ser muy cruel cuando tiene miedo. Seguramente en el futuro se recordará con asombro como los gays fueron sometidos a actos similares de desprecio.

Cada uno de nosotros tiene su propio modo instintivo de identificación sexual. Muy pocos tenemos sentimientos totalmente homosexuales o heterosexuales durante toda nuestra vida.
Un gran porcentaje de los heterosexuales han sentido atracción hacia miembros de su mismo sexo alguna vez en su vida.
Se han encontrado que la sexualidad humana no es como dos caras opuestas; la homosexual y la heterosexual. Sino, incluye una rica variación de posibilidades. Sin embargo, nuestra cultura desde niños nos ha forzado a pensar que los hombres tienen que actuar de cierto modo y las mujeres de otro. El hombre que llora en una película triste o la mujer que puede reparar su propio auto, frecuentemente es objeto de crueles burlas.
 
 

Mito: La homosexualidad es una enfermedad mental

Hechos: La homosexualidad, de por sí, no implica ningún impedimento en el juicio, la estabilidad, la confiabilidad ni las capacidades sociales y vocacionales en general. Es más, urgimos a los profesionales de la salud mental a que tomen la delantera en eliminar el estigma de enfermedad mental que usualmente se asocia con la orientación homosexual. Más aún, apoyamos y urgimos que se rescinda toda legislación que penalice el acto homosexual entre adultos que lo consientan, en privado.
Esta resolución fue aprobada en 1973 por la Junta Directiva de la Asociación Siquiátrica Americana.
La orientación sexual y emocional de cada persona se establece a una edad muy temprana. Casi todas los expertos aseguran que ocurre de los cinco años en adelante y algunos llegan a la adolescencia para poder admitir su orientación sexual.
 
 

Mito: El Sida (Aids) es un castigo de Dios a los homosexuales

Hechos: Entonces, ¿Es lo polio un castigo de Dios a los niños?; ¿Es la anemia falciforme su castigo a los negros?. Los varones homosexuales fueron los primeros en contraer la enfermedad del Sida en los Estados Unidos, pero ellos no la causaron. Aunque el Sida se transmitió  primero entre heterosexuales en África Central, tampoco los africanos lo causaron.
El enemigo es la enfermedad,  no los enfermos. El Sida no discrimina. Aquellos que dicen que el Sida es un castigo de Dios a los homosexuales, se olvidan de mencionar el hecho de que casi no se da entre las lesbianas.

Mito: La homosexualidad es un pecado

Hechos: La Biblia contiene seis pasajes que condenan el comportamiento homosexual. La Biblia también contiene numerosos pasajes que condenan el comportamiento heterosexual. El deseo carnal es uno de ellos.
Aunque los teólogos y estudiosos aún no están de acuerdo en cuanto a las interpretaciones bíblicas, si están de acuerdo en una cosa: Jesús no dijo absolutamente nada acerca de la homosexualidad. Entre las cosas que según la Biblia son pecado: “abominables” o “inmundas” están se aplican al adulterio, el incesto y también ponerse ropa hecha de más de un tipo de fibra y comer crustáceos como el camarón y la langosta.

La religión con frecuencia ha sido mal utilizada para justificar el odio y la opresión. Hace menos de medio siglo, los bautistas en los Estados Unidos defendían la segregación racial basándose en que estaba permitida en la Biblia. Los primeros cristianos no eran hostiles hacia los homosexuales. La intolerancia comenzó sólo después del siglo XII.
Hoy, mucha gente ya no cree en que la homosexualidad es una enfermedad o un pecado. Pocos condenaría la heterosexualidad como inmoral, a pesar de la alta incidencia de violaciones, incesto, abuso de niños, adulterio, violencia familiar, promiscuidad y enfermedades venéreas entre los heterosexuales. Por fin, muchos dentro de las religiones organizadas están comenzando a prestar atención a la homofobia de la Iglesia. El Consejo Nacional de Iglesias de Cristo, la Unión de Congregaciones Hebreo-americanas, la Asociación Universalista Unitaria, La Sociedad de Amigos (“cuáqueros”) y la Hermandad Universal de Iglesias comunitarias Metropolitanas; apoyan los derechos civiles para los gays y lesbianas al igual que para las demás personas.
 
 

Mito: A los niños no les afecta la Homofobia

Hechos: El suicidio se ha convertido en una de las principales causas de muerte entre jóvenes. Las estadísticas indican que la incidencia del abuso de drogas y en suicidio es mucho más alta entre la juventud gay y lésbica. La opresión social y el miedo al rechazo suelen llevar a la depresión, el abuso de drogas y hasta el suicidio. Casi todos los grupos tradicionales de apoyo al joven (la familia, la iglesia, las escuelas) rechazan, condenan o niegan la existencia de esa juventud gay y lésbica. Sin un sistema de apoyo, muchos de estos jóvenes se convertirán en víctimas de nuestra sociedad homofóbica.
 
 

Mito: Uno mismo escoge ser homosexual o heterosexual

Hechos: Cuando nos enamoramos de alguien, bien sea del mismo sexo o del opuesto, es por una combinación de muchos factores. Casi todo el mundo siente que su orientación sexual no es una decisión suya sino de un impulso natural. Si es heterosexual, ¿Recuerda haberlo escogido?... Tratar de cambiar este impulso natural de una orientación a otra es por lo general imposible. La alternativa que sí tenemos es la de cómo vamos a tratarnos los unos a los otros. El odio hacia los gays y las lesbianas es obra de humanos, no de Dios. Como casi cualquier otro grupo, la mayoría de las mujeres y hombres  homosexuales son personas buenas; interesados en el futuro de su nación y del mundo. No piden favores especiales; simplemente el respeto y los derechos que todos debemos disfrutar sin miedo a los ataques verbales o físicos. Lo que cada persona sí elige es como nos tratamos los unos a los otros.
 
 

Mito: Las causas de la homosexualidad son la mala crianza y/o los problemas familiares

Hechos: No hay evidencia concluyente que apunte a una “causa” para la homosexualidad o la heterosexualidad. Los gays igual que los heterosexuales vienen de todos los tipos de familia; de cristianos, familias de clase alta, mediana y baja (pobre) y hasta de artistas. Como siempre el buen padre es aquel que enseña a tener amor a otros y a sí mismo y respeto hacia los demás.

Mito: Los homosexuales no contribuyen en nada a la sociedad

Hechos: Hoy en día e Históricamente, las personas homosexuales y bisexuales han hecho innumerables contribuciones a la sociedad. Por ejemplo: Platón, Leonardo da Vinci, Julio César, Miguelángel, Walt Whitman, Oscar Wilde, Tchaikouski, Alejandro Magno, Martina Nauratilova, Pedro Almodóvar, Elton John,George Michael, KD Lang, Truman Capote, etc...

Hoy muchas personas influyente y bien conocida es gay, lesbiana o bisexual, pero casi todos esconden sus vidas privadas (como hizo el actor Rock Hudson). Viven temerosos del odio y la intolerancia que recibirían si alguien asociara las palabras gays, lesbianas y bisexuales con sus nombres.
 
 

Conclusión

La homofobia es un prejuicio como cualquier otro. Requiere de la ignorancia para promover el temor y el odio hacia los homosexuales. Como individuos y como sociedad todos resultamos diminuidos cuando alguien ejerce violencia sobre otro innecesariamente.
 
 

RegresarPróximo


1
1
Hosted by www.Geocities.ws

1