CAPÍTULO II
FUERZA Y MATERIA
Muchas tentativas han sido hechas en el sector de las ciencias filosóficas, para explicar lo que es Fuerza y Materia, en su concepción genérica.
Sin embargo, carentes de base real, esas explicaciones - de un modo general no convincentes ni satisfactorias - contribuyeron, en muchos casos, para aumentar la confusión y la duda en el espíritu humano a respecto de la real existencia de la vida fuera de la materia.
Hoy, entretanto, Fuerza y Materia constituyen tema de simple análisis, siempre que se desdoble, sin grandes reflexiones teóricas, dentro de la secuencia de los principios racionales expuestos en esta obra, ajustándose a los moldes de una invulgar sencillez, accesible al raciocinio común.
Fuera del campo de la espiritualidad que es inmenso e inagotable - jamás podrá alguien encontrar solución para los problemas espirituales.
La definición de Fuerza y Materia, se sitúa, pues, dentro de la lógica de los fenómenos psíquicos ampliamente divulgados por el Racionalismo Cristiano.
Mientras el ser humano no obtuviere pleno conocimiento de si mismo como Fuerza y Materia, ninguna divagación filosófica podrá ejercer influencia decisiva en el perfeccionamiento de su conducta individual.
Cuanto más firme, más nítida y realista fuere la comprensión de la acción del espíritu sobre el cuerpo físico, vale decir, de la Fuerza sobre la Matéria, más de prisa la clarividencia del sentido espiritual revelará al estudioso las funciones vitales de la naturaleza universal.
En Fuerza y Materia se resume, se sintetiza, se define, se explica toda la Verdad de la vida.
Los principios reunidos en esta obra apenas encierran la parcela de enseñamientos de aquella verdad que está al alcanze de la comprensión humana, desde que la persona se interese decididamente por su estudio, sin dejarse influenciar por los martillados compendios sacerdotales.
La apuración de los conocimientos relacionados con la vida, reduce los errores en que incurren tantos.
Y que és la vida, sino la acción permanente de la Fuerza sobre la materia?
La materia no posee atributos. Estos son exclusivos de la Fuerza y, como tal, se exteriorizan y manifiestan en la consubstanciación de los tres reinos de la naturaleza.
Los atributos que se evidencian en los seres humanos, constituyen, apenas, reducido número de aquellos que pueden. revelar espíritus más esclarecidos que, en razón de su más, adelantado grado de evolución, no reencarnan más en este Planeta.
La Fuerza mantiene el Universo regido por leyes comunes, naturales e inmutables. Comunes, porque son inherentes a todos, sin la mínima excepción; naturales, porque discurren dentro de una secuencia lógica, en el proceso de la evolución; inmutables, por seren absolutas, y en este sentido no hay lugar para lo imprevisto, para el acaso o las dudas, imperando - solo y siempre la exactitud, la certídumbre, la perfección.
Las responsabilidades y los deberes del ser humano que él necesita comprender bien para convencerse de que toda vez que infringiere a las leyes naturales, retarda, inapelablemente, la marcha de su evolución - están dentro de estos principios
Asi, sin conocer el proceso de su propio desarrollo espiritual, sin atribuir a la materia el papel a que está realmente subordinada y a la Fuerza la supremacía que tiene sobre ella, no puede conducirse la persona - con el necesario aprovechamiento, de ahi resultando tener que someterse, en obediencia a aquéllas leyes - todavía que por libre voluntad y en duras experiencias - a una multiplicidad de reencarnaciones, que serían, de otro modo, grandemente reducidas.
El Universo es compuesto de Fuerza y Materia. La Fuerza es el agente activo, inteligente y transformador. La Materia es el elemento pasivo y plasmable. Ambos, en forma original, indivisible, fundamental e imponderable, penetran todos los cuerpos, estendiéndose por el espacio infinito.
La Fuerza, accionando en obediencia a las leyes evolutivas, se utiliza de la Materia, en el estado primario de ésta, y con ella forma cuerpos y realiza fenómenos incontables e indescriptibles que escapam a la apreciación común, considerados los limitados recursos de este planeta.
En el Universo no hay nada de nuevo, y también nada se pierde. Todo en el está creado. Hay, solamente, transformaciones de la Materia y evolución de la Fuerza.
Los innumerables cuerpos, compuestos en múltiplas combinaciones de las partículas de la materia organizada, nada más exprimen do que esas transformaciones.
Composición y descomposición, agregación y disgregación de los cuerpos, son el resultado de la acción mecánica de la vida.
La ciencia química, en sus constantes investigaciones, clasificó aproximadamente un centenar de elementos básicos de la materia organizada, dándole a la partícula fundamental e infinitésima de esos elementos el nombre de átomo.
Los átomos son científicamente combinados para formar las moléculas, que se clasifican, por su vez, como partículas infinitésimas de los cuerpos compuestos.
Tanto los átomos como las moléculas se mantienen agregados unos a los otros, mientras sobre ellos ejerciere la Fuerza acción cohesiva, y se desagregan, cuando esa misma Fuerza deja de actuar.
La materia organizada, mismo representada por un simple átomo, contiene una suma de energía de extraordinario poder, manteniéndose cada núcleo de alta condensación de fuerza en perfecto equilibrio con los demás, en la composición del Todo, en completa uniformidad, cada cual dentro de la respectiva clase, sin ninguna alteración en su constitución específica. Esto porque lo que las leyes establecieron no puede sufrir modificaciones, ya que no existen imprevistos para la Sabiduría Excelsa, que es una, integral, total.
La Fuerza, utilizándose de la materia, comienza su evolución en la estructura del átomo, passando después, en la composición de las moléculas, a un nuevo orden de acción constructiva.
En todo el constante agregar y desagregar de los cuerpos la intensidad de la Fuerza va aumentando en esos núcleos infinitésimos, con mayor acentuación de vibraciones de la vida, haciendo progresar su grado de inteligencia.
Completado el ciclo iniciado en el primero de los tres grandes reinos de la Naturaleza el mineral -, de donde ascende para el vegetal y el animal, pasan esos núcleos a constituírse en microorganismos, de ínfima especie.
De esos microorganismos, partiendo de la especie ínfima, emprende la partícula de la Fuerza su evolución a través de otras especies y de otros organismos de mayor desarrollo, alcanzando siempre formas mas elevadas.,
En la molécula y sus subdivisiones, la Fuerza Inteligente apenas se torna perceptible por su expresión vibratoria o de movimiento íntramolecular interno. Ya en los microorganismos, además de aquella vibracion, revela acción de movimiento exterior la locomoción.
Asi, de mudanza en mudanza de un cuerpo para otro inmediatamente superior, va evolucionando la partícula de la Fuerza, hasta alcanzar condiciones que le permitan encarnar en cuerpo humano, ya como espírito, en situación de ejercer la facultad del libre albedrío y asumir las responsabilidades inherentes a esa facultad.
Como espíritu, encarna innumerables veces, adquiriendo siempre más inteligencia, más luz, más experiencia, más conocimientos, más clara concepción de la vida y mayor capacidad de raciocínio
El espíritu hace su trayectoria en este planeta en condiciones apropiadas a su estado de adelantamiento, pasando, en cada reencarnación, a vivir en medio adecuado al progreso ya alcanzado, hasta terminar la parte de la evolución que corresponde, a este mundo.
El globo terrestre es una esfera de materia organizada, impregnada de fuerzas que actúan directamente sobre los átomos, constituyéndolos, uniéndolos y manteniéndolos en equilibrio, en la sistemática de una complejidad de movimientos.
El átomo está en constante vibración producida por la energía existente en su interior, y se liga a otro átomo por la fuerza de cohesión, para coponer la molécula. También es esa misma fuerza de cohesión que une a las moléculas entre si.
De un polo a otro de la Tierra, pasan líneas de fuerza, que las propias brújulas lo denuncian.
La fuerza de gravedad ejerce poderosa acción sobre cada átomo, atrayéndolo hacia un centro en el interior del globo.
En todos los movimientos que ejecuta, la esfera terrestre es impulsionada por la fuerza que actúa en el interior de sus átomos.
El diagrama siguiente permite formar una idea, no obstante elemental, de la asociación de la Fuerza y Materia en el planeta, para la composición de los reinos de la naturaleza.
Diagrama demonstrativo do /a acción do fa Fuerza (Universal) sobre la Materia (Universal), en acción y animación de todos los cuerpos, destacándose, en cada caso, sus atributos fundamentales, predominantes en los tres reinos de la naturaleza.

Se ve, pues que es la Fuerza el atributo fundamental predominante en el reino mineral. En e1 vegetal, La Fuerza y la vida, y finalmente en el reino animal - además de estos dos últimos atributos - predomina tanbién la inteligencia.
No se debe inferir, de ahí, la inexistencia de vida en los reinos mineral y en el vegetal. Apenas se menciona la predominación de los atributos fundamentales índicados, para facilitar la comprensión del lector, dado la transcendencia del asunto.
El ser humano que quisiere detenerse en la investigación de este importante tema, encontrará campo abierto para desdoblar el raciocinio, fortalecer sus convicciones y concluír que esas dos fuentes substanciales - Fuerza y Materia - son el principio y el fin, son unidades que se tocan en sus extremos, que corren paralelas y que, en su inconmensurabilidad, abarcan el Infinito, y penetran y envuelven el Universo.
Las expresiones aqui empleadas son relativas, en la falta de otras que mejor. puedan expresar una concepción de orden absoluta.