BREVE HISTORIA DE PIURA  -  TOMO II

LA CONQUISTA EN PIURA

Reynaldo Moya Espinoza

Carátula

Contenido

Prólogo

Capítulo I

Capítulo II

Capítulo III

Capítulo IV

Capítulo V

Capítulo VI

Capítulo VII

Capítulo VIII

Capítulo IX

Capítulo X

Capítulo XI

Capítulo XII

Galería de fotos

Bibliografía

Biografía de R. Moya E.

Página web

 

CAPÍTULO XI

El Traslado a Pirhúa

 

01.- Alvarado y Almagro en San Miguel.

02.- Juicio secreto contra Alvarado.

03.- La fundación de puerto Viejo.

04.- El traslado de la gobernación a Piura.

05.- De San Miguel a Piura, según don Víctor Eguiguren.

06.- El ocaso de un imperio.

07.- El proceso de afianzamiento.

08.- Pizarro y Alvarado.

09.- La gobernación de Nueva Toledo.

10.- Trágica muerte de Felipillo.


09.- La Gobernación de Nueva Toledo

Almagro alentado por el propio Pizarro organizó una expedición a Chile, territorio que pertenecía a Nueva Toledo, la nueva gobernación que Almagro había pedido.
Muy fácil le fue a Pizarro convencer de eso a Almagro y entre otras cosas le hizo presente que siempre existía el peligro de que Alvarado armase un nuevo ejército y pretendiese esa conquista. Lo que en realidad deseaba Francisco Pizarro era alejar a Almagro del Cuzco, que había entregado a sus hermanos.

El 3 de julio de 1535 don Diego con 570 hombres, 200 caballos y 15,000 indios auxiliares, salió del Cuzco rumbo al sur, tras de tener varios altercados con los hermanos Pizarro.

Desde el 21 de mayo de 1534, mediante real cédula se le había concedido autorización, para conquistar los territorios ubicados al sur de la gobernación de Pizarro, hasta 200 leguas con dirección al recién descubierto Estrecho de Magallanes. También por gestión de Hernando Pizarro se había logrado prolongar más al sur, 70 leguas, la gobernación de Nueva Castilla.

Esto ocurría cuando Almagro se encontraba en San Miguel, listo para unirse a Benalcázar a fin de enfrentar a Alvarado. Lógicamente la noticia le tardó en llegar.

Cuando Pizarro y Almagro estuvieron reunidos el 1ro. de enero de 1535 en Pachacamac con Alvarado, tampoco conocían de estas cédulas reales. Por tal motivo el conquistador hasta nombró como su teniente gobernador en el Cuzco a su socio y a Soto como jefe de la guarnición, pero al mismo tiempo todo lo arregló para que Almagro partiese a Chile en plan de conquista.

Mientras tanto los apoderados de Almagro ante la corte, Juan Téllez, Cristóbal de Mena y el Clérigo Juan de Sosa habían logrado una copia de la cédula real que otorgaba la autorización a Almagro para conquistar Chile. El primero de los nombrados se la comunicó a un sobrino de apellido Casalleja que tenía en el Perú, el cual la propaló. Enterado Pizarro y sin esperar confirmación oficial, vio que resultaba inconveniente haberle dado autoridad a Almagro sobre el Cuzco y procede de inmediato a revocar la disposición dejándola sin efecto, y nombrando a Hernando de Soto como teniente gobernador del Cuzco y a su hermano Hernando Pizarro como jefe de la guarnición. Luego encargó al capitán Melchor Verdugo, que a marchas forzadas partiera tras de Almagro y lo pasara, para llegar al Cuzco antes que el adelantado y que éste encontrase ya hechos consumados. Pizarro para justificarse ante Almagro, y aparentando ignorar que ya conocía que se había expedido la cédula real sobre Nueva Toledo, le hacía conocer al compañero de la conquista que le convenía desembarazarse de toda tarea administrativa y lo que pudiera estorbar sus planes de conquista.

Estaba sin duda muy manifiesta la mala intención del conquistador, y aún en esto, el Dr. Raúl Porras trata de justificarlo.

Pero Diego de Aguero que era un jinete incansable, logró dar alcance a Almagro y enterarlo de la cédula. En recompensa de esa buena noticia el siempre generoso nuevo gobernador, le regaló 7,000 castellanos.

También en el Cuzco se conoció que Almagro había sido nombrado gobernador de Nueva Toledo y se tenía la firme creencia que la ciudad imperial caía bajo su jurisdicción. Los pareceres sobre el trato que debía de darse a Almagro se dividieron.

Los hermanos Pizarro alegaron que las provisiones dadas por don Francisco a don Diego como teniente gobernador del Cuzco habían sido revocadas; pero a eso respondió Almagro que él no llegaba como teniente gobernador, sino como gobernador y por una disposición de su majestad como lo era una cédula real, que estaba muy por encima de cualquier provisión dada por Francisco Pizarro.

El conquistador Francisco Pizarro, en la comunicación enviada al Cuzco ordenaba que no se recibiese en el Cuzco a Almagro como teniente gobernador y menos como gobernador aun cuando llevase provisiones reales para ello. Era pues una franca rebelión contra el rey, delito que en esa época se penaba con la muerte.

Durante tres meses los Pizarro mantuvieron al Cuzco sometido a asonadas, desplantes y disturbios, mientras que Hernando de Soto trataba de imponer la paz, la ley y. la autoridad; hasta que al fin llegó Francisco Pizarro con ánimo conciliador apelando a la vieja amistad que lo unía con Almagro. La reconciliación se protocolizó con un convenio que se firmó el 12 de junio de 1535 y con actos religiosos que incluyeron nuevamente la comunión con una misma hostia.

Mientras las provisiones reales llegaban, y los asuntos de límites se aclaraban en forma pacífica, se decide que Almagro siga adelante con la conquista de Chile.

Quisquis

ALMAGRO PARTE A CHILE

 

Francisco Pizarro convenció a Almagro que fuera a explorar la gobernación de Nueva Toledo que se le había asignado.

Fue así como con una gran cantidad de soldados, partió al sur, llevando al Villac Humo y a Felinillo el indio tallán que usaban como intérprete. Las tierras que recorrió eran inhóspitas y pobres. Se sufrió mucho y tuvo que ajusticiar a Felinillo por traición, mientras el Sumo Sacerdote Villac Humo, huyó para sumarse a Manco Inca que se había sublevado en el Cuzco.

Por lo tanto la expedición fue todo un fracaso y Almagro regresó al Cusco.

 

Muerte de Toparpa

LA GOBERNACIÓN DE NUEVA TOLEDO

 

Estando Alvarado en Pachacamac y en Lima, le dijo que en el trato no estaban las tropas  haciendo conocer que con ellas se proponía conquistar los territorios al sur de la Gobernación de Nueva Castilla.

Fue entonces que se conoció que el Rey había creado la Gobernación de Nueva Toledo para Almagro

 

 

Huáscar, nuevo inca

LAS GOBERNACIONES

Carlos V creó en América del Sur  hasta cuatro gobernaciones pero sólo funcionó la de Nueva Castilla.

Después vinieron los virreinatos.

 

 

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