Reparación de los amortiguadores traseros

Por Eduardo Villamil

 

INTRODUCCIÓN

En este trabajo os contamos cómo hemos reparado unos amortiguadores traseros Betor que se montaban en las Bultaco Alpina de 1975. Aparte de detalles estéticos y probablemente alguna pequeña diferencia en las válvulas, esta misma marca y sistema era utilizado en muchas otras motos de la época. Por ejemplo en las Ossas Enduro. Se trata de amortiguadores hidráulicos de doble cilindro con dos pasos diferentes en el muelle y opción de precarga del mismo.

Como parte de la restauración de la moto completa hemos extraído esta fase para compartirla con vosotros y que pueda servir de ayuda en casos similares.

No obstante, los profesionales de la mecánica serán siempre los que mejor nos ayudarán en caso de problemas serios. Como hobby que lo considero, creo que debe proporcionar buenos ratos y algo más de culturilla, nunca ser un quebradero de cabeza o una actividad que haya que realizar por intentar ahorrarnos unos centimillos.

Para finalizar esta introducción agradecer la ayuda de Julio César Barrio. Él fue quien me animó a intentarlo y el que me ha guiado en las fases más complejas.

AVERÍAS DE LA SUSPENSIÓN TRASERA

Los muelles pueden oxidarse pero su comportamiento no variará sustancialmente salvo que sea grave. También pueden perder sus propiedades elásticas si son sometidos a fuertes cargas durante mucho tiempo. Si se hiciera necesario cambiar el muelle porque resulta irrecuperable, hay tiendas especializadas que pueden fabricar réplicas con el modelo que les llevemos. En la crónica de la restauración de la Cota 247 de Julio César, se menciona alguna.

Respecto al aspecto estético, yo he pintado algunos con pintura normalita y de momento aguantan. Para los cromados, los que he visto recuperados suelen tener muchos defectos en el interior de las espiras, supongo que porque es complicado pulirlos y eliminar todas las irregularidades del óxido en esa zona.  Casi Merece más la pena comprarlos nuevos y cromarlos después.

Sin embargo, las averías más frecuentes suelen tener que ver con el elemento amortiguador, básicamente por la degradación o la pérdida del aceite. Se notará cuando el muelle se comprima demasiado u oscile más de la cuenta. La pérdida de aceite se verá enseguida en las paredes y alrededores del amortiguador. Casi siempre será debida al deterioro del retén de la parte superior pero también puede ser debida a que el vástago esté rayado o corroído, en cuyo caso, lo más recomendable es cambiar este elemento e intentar detectar el motivo del rayado. Si el vástago está doblado, hay que enderezarlo (de nuevo ver restauración de Julio César) En casos extremos, habrá que cambiar el amortiguador entero.

En mi caso, se veía claramente que uno de los amortiguadores perdía aceite. Lo tenía pegado al cilindro exterior junto con barro, así que no había duda. En cualquier caso, decidí desmontarlos para intentar repararlos y de paso cambiar el aceite y adecentarlos un poco.

Despiece del amortiguador

En la siguiente figura se muestra el despiece de este amortiguador con los elementos que lo componen. Así será más sencillo identificar cada fase del arreglo.

 

Desmontaje del amortiguador

Es conveniente no desmontar los dos amortiguadores al tiempo. Así siempre tendremos uno de ellos de muestra para volver a montar el otro (por si nos perdemos).

Muelles

Es lo primero que hay que desmontar. Si tiene sistema de precarga habrá que girarlo para ponerlo en su posición más floja. Hay que comprimir el muelle y quitar el tope superior del mismo. Para ello lo más indicado sería disponer de un compresor de muelles como el de la figura o similar. Si no se dispone de uno, casi siempre se puede hacer a mano con mucho cuidadín porque, dependiendo del amortiguador, puede escapársenos de las manos y pillarnos un dedo. Será muy útil contar con una mano amiga que quite el tope mientras nosotros apretamos o viceversa, dependiendo de quién sea el cachas de los dos.

 

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