La Morenada Central Oruro
surgió en el seno de la Sociedad Obrera Comercial de
Socorros Mutuos y Artesanos, integrada por personas
que se dedicaban a la comercialización de la hoja de
coca, para incentivar las actividades culturales y
religiosas, pero especialmente para participar en el
Carnaval.
La Morenada se fundó el 29
de noviembre de 1924 para bailar tres años en honor a
la Virgen de la Candelaraia y para rememorar la
marcha, el trabajo, y el sacrificio de los negros
esclavos, guiados por un caporal, tal como había
iniciado en 1913, un grupo de veleros (comerciantes
dedicados a la fabricación y comercialización de
velas), que tenían su propia morenada.
El primer directorio
estaba integrado por Silvestre Quintanilla,
Presidente; Juan Apaza, Vicepresidente; Celedonio
Flores, Secretario general; Miguel Maín, Secretario de
Actas; Fermín Huanca, Secretario de Prensa y
Propaganda; Ramón Manuel, Director de Danzas; Atanacio
Quispe, Bernabé Mamani y Faustino Quispe, vocales.
Silvestre Quintanilla fue,
al mismo tiempo, el primer pasante y, años después, le
siguieron Juan Apaza, Celedonio Flores y Miguel Maín,
cumpliendo una tradición familiar y recuperando las
costumbres y rituales en honor a la Pachamama, el tío,
las wak'as y rocas con figuras de animales que se
mantienen desde la época colonial.
La explotación de los
ricos yacimientos de la Real Villa de Carlos V y San
Felipe de Austria era incesante y había diezmado la
población indígena en los oscuros socavones; sin
embargo, persistía la sed de riqueza y fortuna
generada por la monarquía española y surgió la
necesidad de tomar a los negros como mercancía.
Los españoles se
encargaron de traer del Africa, miles de negros de
Guinea, Congo, Angola, no solamente para que trabajen
en las minas de plata, sino también en los extensos
campos de cafetales, bananeras.
Los tiempos de descanso,
como en la época del Carnaval, eran ideales para hacer
representaciones e imitaciones burlescas,
ridiculizando a los españoles. Este hecho se incentivó
más, después de la Independencia, tomando en cuenta
las marchas de negros engrillados que con los rostros
hinchados, ojos saltones, ocasionados por la presión y
la altura del medio, la lengua larga y sedienta,
haciendo surgir el baile de la morenada.
Para completar la
dramatización, en una combinación de danza y música.
se utilizan los
instrumentos musicales de las bandas de guerra de los
ejércitos españoles, para formar una coreografía que
hoy es la más insólita y más alegre de las danzas.
Las primeras
organizaciones de danza y baile representan al capataz
o caporal, guiando a la tropa de morenos en dos
filas. Después, aparecen otros personajes como la
negra que acompaña la comparsa. No falta el rey
moreno con capa, corona y cetro, que representa al
embajador español o el virrey o mayordomo con su
cabellera, patillas y barba crecida.
Los viejos europeos, que
se dedicaban al tráfico de esclavos, están
representados en el achachi, aquel que no se preocupa
sino de ganar dinero vendiendo negros.
Los personajes femeninos
(que antes eran representados por hombres) coqueteaban
al capataz. La matraca representa el grillete que
arrastraban los esclavos negros.
PASANTES
El pasante es elegido con
un año de anticipación, a mediados de agosto, cuando
se inicia una ceremonia especial, que tiene profundo
significado, para comprometer su respaldo en el
próximo Carnaval. El pasante invita a miembros
cercanos del grupo social para que participen en la
entrada del Carnaval, vistiendo sus trajes y caretas
en los grupos que sean los más aceptados.
Similar acto se realiza
con las familias que deben instalar una larga fila de
cargamentos y arcos para los días de fiesta, con el
objetivo de mejorar la presentación del conjunto.
El rodeo era importante en
su época, aproximadamente hasta 1970, cuando no pasaba
de 30 ó 40 danzarines, pero la institución creció
hasta tener 450 y 500 integrantes y contratando cuatro
bandas de música.
En la sede o la casa del
pasante, también se realizaban las veladas, para
adorar la imagen de la Virgen del Socavón. Se
acompañaba el consumo de coca, lejía, cigarro, trago
corto o ponche de vino caliente, y entre cánticos y
oraciones, cada danzarín utiliza su bracero con
incienso para el sahumerio, pidiendo a la Virgen sus
bendiciones.
Actualmente, las fiestas
del Carnaval, en su sede social de la avenida 6 de
Agosto, tienen la participación de 1.000 asistentes.
El pasante es la cabeza de
fiesta y se encarga de contratar a las bandas de
música, rodea a los padrinos y danzarines y tiene la
responsabilidad de la fiesta, la misa y la procesión.
Los arcos se colocan
alrededor de la Plaza del Folklore, como símbolo de la
opulencia minera, incorporando platos, cucharas y
otros objetos de plata, sobre aguayo multicolor. Los
arcos deben estar listos para que los morenos al salir
del Santuario del Socavón, pasen uno por uno por ese
lugar, el lunes de Carnaval, Día del Moreno.
EL CAPORAL MAYOR
Uno de los magníficos
caporales que tuvo la Morenada Central, con el nombre
de Caporal Mayor y pasante, fue Ricardo Escobar Mamani,
identificado con las tradiciones ancestrales, hijo de
Miguel Mamani, refundador de la Fraternidad Morenada
Central Oruro. Este personaje, al margen de haber
dado mucho por la morenada, presentaba uno de los
trajes más vistosos del Carnaval, portando el látigo
que como cetro guiaba por prósperos caminos, el pututo
de plata demostraba la opulencia y posición del
personaje, magníficos bordados en el buzo, la pechera
y la faja con aplicaciones de plata, la charretera con
perlas y una impresionante e insólita careta.
Los primeros achachis de
la morenada fueron: Harry Medina, Willy Tapia,
Roberto Camacho, Roberto Rocha, Rubén Urquiola, José
Jordán, quienes lograron recuperar este personaje en
1983, que se había perdido con el tiempo.
El año 1981 aparecieron
las pimeras chinas morenas. Una de las guías era Elsa
de Viscarra, era un grupo de señoras que decidió
separarse del bloque cholitas y de esta manera hizo su
primera apareción vestidas ya con las botitas típicas
y las máscaras de hoy en día. Este grupo desapareció
el año 1985 e hizo su reaparición el año 1989. Entre
las primeras chinas morenas que reaparecieron ese año
estaban Mercedes Gamboa, Roxana Berthin, Elizabeth
Flores, constituyéndose definitivamente en la gran
atracción, expresando su gracia, gallardía y singular
belleza, para rescatar otro personaje de la jerarquía
social que representa la Morenada.
Las figuras son personajes
juveniles provocadoras que adornan el conjunto,
demuestra la belleza de la mujer orureña, un vestuario
ligero, botas altas, pollera corta, a veces muy corta,
y sombrero típico adornado con plumas.
El grupo de las cholitas
está integrado por las esposas e hijas de los morenos
o la tropa. Las polleras son hasta la rodilla y una
mantilla de vicuña singular. El grupo fue organizado
en la década del '70.
Entre las cholitas,
estaban Elsa Maín, Rosa de Maín, Lidia Barrientos,
Juana Escobar, Nieves Escobar, Francisca Cossío, Betty
Méndez, Práxides Nina, Asunción de Quezada, Yolanda
Blass, Martha Nina, Basilia Medrano, Angélica Flores y
otras que alzaron sus pequeñas matracas y adornaron
sus polleras con lentejuelas y otros decorados.
LA MATRACA Y LOS
COLORES
La matraca del quirquincho
fue introducida por Froilán Mamani Escobar, como un
animalito propio de los arenales de la zona Este de
Oruro, para darle mayor resonancia en el
característico trac-trac que se hace al llevar el
compás de la música de la morenada.
La Morenada Central Oruro
implantó los colores azul y amarillo, tanto en los
sombreros negros, como encima la careta, utilizando
plumas de avestruz.
El poncho de vicuña es
utilizado como símbolo representativo de la
refundación de la institución y es el atuendo
obligatorio de hombres y mujeres, para identificarse
con el medio aymara y la vicuña, un animal que posee
lana muy fina.
Entre las piezas musicales
más importantes de la Morenada Central Oruro se
encuentra la Aromeñita, de Manuel Soliz, hoy
considerada como el himno de la institución. Se
registraron también más de 70 partituras dedicadas a
diferentes integrantes de la Morenada, entre las que
sobresalen de Eloy Apaza y las mejores morenadas de
José Jach'a Flores Orosco.
La Morenada Central tuvo
las mejores bandas de Oruro, en el transcurso de su
historia, para la celebración del Carnaval, como la
Pagador, Poopó, Alianza, Imperial, Super Central y
Continental. (HAO)
CONDECORACIONES OTORGADAS
A LA FRATERNIDAD
A continuación
se detallan las condecoraciones más importantes que
ostenta la “Fraternidad Morenada Central Oruro”
1.-
“Escudo de Armas de la Real Villa San Felipe de
Austria”, otorgado por la comuna orureña en el año
de 1974, en reconocimiento a las bodas de plata de la
FMCO.
2.-
“Careta de Diablo”, otorgado por la Asociación de
Conjuntos Folkloricos (ACFO), en el año de 1974.
3.-
“Bandera de Plata”, concedida por el Senado
Nacional en el año 1999, en reconocimiento a las Bodas
de Diamante de nuestra querida morenada.
4.-
“Cóndor de los Andes”, otorgado por la Presidencia
de la República en el año de 1999, en reconocimiento a
los 75 años de vida de nuestra querida institución.