7a Feria Internacional del Libro
Qué hubo de nuevo... y de siempre
7 Feria
Internacional del Libro
Que hubo de nuevo... y de siempre
Hablar de ferias del libro en
Perú es lo mismo que hablar de las ferias del libro que se realizan
en la ciudad de Lima, y dudo que esa situación cambie en el corto
o mediano plazo. El asfixiante centralismo limeño es y será
una constante en nuestra república durante buen tiempo todavía.
Todo esto dicho sin desmerecer el esfuerzo y el coraje que implica, en un
país como el nuestro, dedicarse a la venta de bienes tan poco deseados
como son los libros. Asi que, vayan nuestras felicitaciones a los organizadores
y participantes de la 7 feria internacional del libro, esperando que la siguiente
feria pueda realizarse en otro lugar del país.
En efecto, es en la ciudad de
Lima donde se concentran casi todas las librerías del Perú.
Habrá una que otra en Trujillo, Arequipa, Cusco o Huancayo, pero eso
es todo. Y esta situación se hace mas evidente cuando se realizan
las ferias del libro: si hay quince librerías y cinco distribuidoras,
pues ese es el límite de "stands" o puestos de venta. El resto lo
componen editoriales universitarias o educativas, asi como ONGs o instituciones
como el Banco Central de Reserva. En el caso de la feria internacional, se
cuenta también con representantes de otros países, tanto para
venta de libros como para su difusión.
Cabe destacar el hecho de que
durante ésta última feria internacional se haya recolectado
firmas a favor de la promulgación de la Ley del Libro (la cual, en
esencia, consiste en exonerar al libro de tributos y gravámenes que
lo encarecen y dificultan su circulación). Es lamentable constatar
que nuestro ex ministro de economía y finanzas, Pedro Pablo Kuczynzky,
haya observado (es decir, rechazado) el proyecto de Ley del Libro presentado
por el Congreso, aduciendo que "no puede haber exoneraciones para ningún
sector". Me pregunto: ¿los libros (su producción, edición,
venta) son equiparables a productos como el whisky etiqueta azul, los yates
de recreo o los cigarrillos, para ser castigados con el mismo trato? ¿Acaso
en la actualidad la población peruana lee o compra libros en masa,
de manera tal que exonerarlos de impuestos lleve a la quiebra al Estado?
Lo dudo mucho, puesto que la cantidad que se recauda por concepto de impuestos
a la industria editorial y venta de libros asciende a la ridícula
cifra de U$ 900
,000. (novecientos mil dólares),
S.E.u.O.
Desengañémonos,
amigos: poca gente lee en la actualidad (los políticos, menos que
nadie), y una rebaja sustancial en el precio de los libros no hará
que aumenten los índices de lectoría (según Marco Aurelio
Denegri, también puede decirse "lectorado") de la población.
Si la gente no lee, es en parte por que prefiere gastar su dinero en otras
cosas (es lo que argumentan los kuczyncistas). Entonces, la Ley del Libro
así planteada solo favorecería a un grupo ínfimo de
lectores, y no puede haber excepciones
Quien entiende al ex ministro
de economía y finanzas y a sus ayayeros. Si lo dicho líneas
arriba es verdad, entonces la Ley del Libro no afectaría en nada a
la economía. Sin embargo, se la observa, simplemente por que no se
puede salir de una aplicación maximalista de la doctrina del libre
mercado y esas cosas. Es decir, así es la doctrina neoliberal, y así
debe aplicarse. Mas papista, ni el Papa. Si bien esta es una página
web de ciencia ficción y no de política, como lector considero
un deber estar a favor de dicha Ley y explicar por qué. Esperemos
que el nuevo ministro de economía y finanzas, Javier Silva Ruete,
como amigo que es de Mario Vargas Llosa, opte por la opción correcta.
Y ahora, a lo nuestro, la ciencia
ficción.
Un recorrido por los stands
de la feria me llevó a constatar que los títulos que se venden
son los mismos desde hace buen tiempo. Casi todo Asimov (las Fundaciones,
los Robots) y Frank Herbert (Duna) en Plaza y Janés, aunque cabe destacar
la presencia de títulos de su reciente colección "Mundos imaginarios",
los cuales han sido comentados en Quinta Dimensión (http://quintadimension.com/cifi/mundos.shtml
y también, http://quintadimension.com/cuasar
, ver artículo "La segunda media docena"). La editorial Minotauro
sigue ocupando un sitial de honor como editorial especializada en ciencia
ficción y fantasía, y es una lástima que por el desconocimiento
de su obra y aporte a la literatura el público (incluso el aficionado
a la ciencia ficción) no disfrute las obras de Angela Carter, Ursula
K. Le Guin y otros. Su producto estrella sigue siendo la obra de J.R.R. Tolkien
(actualmente, tanto o más pirateado que Vargas Llosa, Bryce Echenique
o Bayly) "El señor de los anillos". Por ahí se podían
ver algunos ejemplares de bolsillo de Ediciones B, tales como "Homo plus" de
Frederick Pohl, "Maestro Cantor" de Orson Scott Card y "Los ojos
de Heisenberg" de Frank Herbert. En formato BBC (es decir, bueno, bonito
y caro) Ediciones B tenía por ahí "La costa del infinito"
de David Brin y "Por no mencionar al perro" de Connie Willis.
Sin embargo, una mirada un poco
mas calmada me permitió ver otras cosas, todas de signo positivo.
La primera, el muy destacable
esfuerzo de Ibero Librerías (con tres locales en Lima y uno en Huancayo!!!)
por vender ciencia ficción. Hoy por hoy, puede decirse sin lugar a
dudas que es la única librería del Perú con una buena
selección de libros de ciencia ficción y fantasía, especialmente
de las editoriales Minotauro y Plaza y Janés. Es mas: parece ser (crucemos
los dedos) que en el próximo lote de libros que van a importar, van
a llegar libros editados por otras editoriales y títulos mas recientes.
Mientras tanto, aprovechen y dense una vuelta por sus locales. Su stand en
la feria era el mejor surtido en ciencia ficción.
La segunda, el stand del país
invitado de honor, España. Como quien no quiere la cosa, entré
y me puse a curiosear, y encontré como muestra hasta 4 libros de ciencia
ficción, específicamente, de la colección Solaris de
la editorial La Factoría de Ideas. La encuadernación era excelente,
y estaba incluido un libro que va camino a convertirse en un clásico:
"La estación de la calle Perdido", de China Mieville. Si creen
que exagero, pues busquen información en internet. Creo que es algo
muy meritorio que un país como España haya elegido, entre otras,
una editorial especializada en libros de ciencia ficción, fantasía
y terror, como muestra representativa de su industria gráfica. Ahora,
esperemos que algún librero sagaz se decida a entrar en contacto con
la editorial y nos traiga tan suculenta presa.
La última, y no menos
importante: constatar que la gente COMPRA libros de ciencia ficción.
Tanto como de los consagrados Vargas Llosa, Bryce Echenique o García
Márquez. Yo lo he visto, yo estuve ahí. Y eso me llenó
de esperanzas, esperanzas en una nueva generación de lectores, y de
escritores, que se arriesguen por un género que deje atrás
al callejón sin salida que parece ser la literatura peruana, oscilando
casi siempre entre la denuncia social (que feo y corrupto es el Perú,
voy a escribir una novela donde salga toda esa cochinada) y el malditismo
elitista (me drogué en Francia, Alemania y Mónaco, sueño
en catalán y orino en griego. Eso es mi novela. Si no les gusta, es
que son gente común y silvestre). Por no hablar de los que diferencian
entre "novelas de Lima" y "novelas de provincias". ¿Alguien los lee?
Eso si sería de ciencia ficción.
Daniel Salvo (c) julio
2002
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