El frío
era brutal. El altiplano se puso gótico después de un torrencial.
Una extraña penumbra cubría la ciudad y el cielo, mientras un
sentimiento de melancolía infinita se posaba sobre los objetos.
Cuando pienso en el futuro,
en nuestros planes y en los amigos, siento como si añadieran pixeles
a la imagen borrosa, que sin esto la ciudad podría haber sido una fantasmal
podredumbre. Esta ciudad llena de desechos nucleares y basura del siglo pasado.
Una ciudad casi inexistente, un microcosmos residuo de una civilización
antigua que aún late a través de su basura, que funciona casi
sin control. No es anarquía ni caos, es una forma efímera de
existencia, violenta, donde los hechos son producto de la necesidad de cada
momento. No hay un diseño previo de lo que sucederá, no existe
el concepto de futuro, vivimos en incertidumbre, sin tiempo.
Nuestro espacio es la ciudad
basura. Las calles nos conducen a experiencias bélicas y violentas.
El sistema de este microcosmos se ordena en clanes que sobreviven como galaxias
distantes donde lo más importante es la información y la violencia.
Aprendemos a través
de la información pirata. No tenemos dinero para comprar los chips
informáticos, usualmente los implantan en el cerebro cuando uno cumple
tres años y automáticamente se obtiene todo tipo de información:
matemática, literatura, ciencia, arte; en fin, de todo.
Actuamos como forajidos,
porque nos rehusamos a no pensar. Todavía procesamos la información
a la manera antigua, cosa que es ilegal en las ciudades (En Ciudad Satélite
todo es legal).
Julio 13, 2025 En los templos
De alguna forma perdimos
a Sony. Volvimos a buscarlo dentro del enorme laberinto de luces y paredes
perfectas, hasta que escuchamos su trémula voz al otro lado de la edificación.
Cuando entramos en la sala, lo vimos rodeado de los hombres de gris. Los
agentes de la policía de control nos apuntaban con sus armas. Sony
sonreía. No le apuntaban, no estaba preso, era el delator. Tenía
que haber una explicación. ¡No podía ser! De ninguna
manera. Hubiera puesto mi vida en sus manos. Desde ese momento todo era incierto,
cualquiera de nosotros podía ser Sony, porque todos éramos
la misma persona. Nuestra infancia en Ciudad Satélite había
sido una sola, nuestro tiempo era el mismo, no se bifurcaba hasta ese instante.
Julio 12, 2025 Flash # 1
(Recuerdo instantáneo)
Tal vez todo empezó
aquel día cuando...
Caminábamos sobre
el suelo verdusco respirando el olor químico hasta que amaneció
en Ciudad Satélite, a 4.010 metros sobre el nivel del mar en La Paz,
Bolivia. El sol empezaba a surgir, colosal, fosforescente, y la ciudad basura
aparecía ante mis ojos como un holograma alucinante.
Las imágenes presagiaban
algo extraño, algo diferente estaba por suceder. Lo supe cuando a las
cinco, el sol era un foco difuso en el vasto altiplano y una densa niebla
desconectó mi visión. Desaparecieron las montañas nevadas
detrás de la niebla. Los lentes infrarrojos, que además bloquean
la luz ultravioleta, volvieron a posarse en mi rostro cortando la atroz densidad.
De regreso a la base, encendí la computadora para comunicarme con los
demás...
Del micrófono irrumpió
La Voz profunda de Aiwa. En la pantalla una hermosa muchacha de facciones
levemente asiáticas, más bien altiplánicas, diría
yo, mostraba un rostro perfecto de vídeo juego. Su trabajo era vender
información de contrabando a los del otro lado de la ciudad.
-¿Sabes que pienso,
querido amigo?, que hablas demasiado y no haces nada, dijo Aiwa.
-¿Sabes qué
pienso?, remedó Xerox, burlándose, tú sabes lo que pienso.
Lo hemos discutido dos jiga bytes de memoria. Todos saben lo que mi maldita
cabeza piensa: que no quiere ser una máquina cabrona.
-¿Qué escuchamos
hoy en el panel de televisión?
Bolivia recibirá una
importante donación de chips de información por parte de la
Federación de Estados alienígenas debido a la celebración
de su II Centenario como república. Los chips serán implantados
en 5.000 cerebros de las ciudades satélite, ya que estos son los sectores
más pobres y desamparados de la sociedad.
Con esta donación,
la FEA pretende subir el nivel de educación de la paz y sus ciudades
satélite, fomentando de esta manera la evacuación de las ciudades
basura hacia los asentamientos Yuppie a lo largo del mundo. El actual sistema
de organización de los asentamientos yuppie, al igual que las ciudades
satélite se originó a causa del intercambio tecnológico
con los estados alienígenos. Los pactos comerciales iniciados en el
año 2010 beneficiaron enormemente al progreso no sólo tecnológico,
sino también cultural de la humanidad dejando, sin embargo, efectos
colaterales como el desastre ecológico, que surgió en las ciudades
satélite. Informe desde Bolivia... (Power off en la superficie del
panel de visión).
- Espero que hayas escuchado
bien Aiwa.
- Espero que tú también.
Xerox apuntó hacia
mí con el dedo simulando un arma.
-¿Dónde está
Sony? Esto es crítico. Confío en que estén conscientes
de cuánto tiempo y espacio nos quedan libres. Nos implantarán
los chips este mes y seremos Yuppies.
No podremos pensar, ni decidir,
ni nada... ¡Los hijos de androide nos robarán el puto cerebro!
De pronto Xerox sacó
un arma y empezó a disparar al techo como apuntando al enemigo, con
rabia. Tuve que salir de la habitación. Es lo que acostumbra hacer
cuando se siente frustrado.
Paró el tiroteo...
- Escuché las noticias
ayer. Nos “donarán esos chips”. ¿Pero sabes lo que son en realidad?
Al piratear información el otro día, me enteré de que
la Federación Alienígena de la segunda galaxia nos quiere robar
información emocional del cerebro. Es por eso que nos implantarán
esos malditos chips. No se trata de ayudarnos o de subir el nivel de educación,
en realidad lo que quieren es robar emociones y usarlas para juegos en realidad
virtual de alto impacto.
- No, no lo harán.
Vivimos en una ciudad construida encima de desechos nucleares... Puedo aceptarlo,
no es tan malo... a uno lo dejan en paz a pesar de toda la violencia en la
calle, el desorden y la basura, pero lo que no acepto es que me quiten la
capacidad de procesar la información que entra en mi cabeza y mucho
menos que me quiten las emociones.
En la pantalla:
La Libertad para conocer,
usar y procesar la información
-¿Y dónde está
Sony?, ¿por qué no está aquí? Sin él no
podemos decidir.
- Creo que tiene una sobredosis
de información.
- Necesitamos a Sony. No
creo que podamos hacer esto sin él.
-¿Y qué?, ¿te
rindes Xerox?
- Vayamos donde Puma ahora
mismo, dijo Aiwa.
- Sí, vamos ahora.
Apareció Sony en la
otra mitad de la pantalla. Era un alivio escuchar La Voz casi etérea
y calmada de Sony. Para Sony el plan parecía tener un sentido más
profundo, un tanto heroico, al menos eso era lo que pensábamos.
- Si no resulta, no pasa
nada. ¿A qué le temes Xerox? La policía de control hace
mucho tiempo que no se asoma.
- Opino que lo hagamos. Arriesguemos
el pellejo por una vez en nuestras vidas. Me gusta la adrenalina, además,
hace tiempo que no conquisto el mundo.
Tenía los recuerdos
plásticos en mi cerebro, tal como lo habíamos planeado junto
a Sony, como sentíamos que funcionaría el plan. Lo peor era
pensar que todo había fracasado. Tendríamos que volver a ser
los mismos de antes, aún peor, recibir el castigo de la policía
de control. ¡Era imposible! No podíamos ceder, no podíamos
dejarnos caer en la trampa. Tenía que existir una forma de salir, de
escapar. Algo tenía que suceder, mi mente se rehusaba a ceder.
Esos instantes eran indestructibles.
Logré elucubrar miles de cosas en un segundo; tenía náuseas,
sentía asco.
Extinguí el malestar
y se me ocurrió decir: ¡Esperen! ¿Si les doy información
me dejarán ir? Conozco el lugar donde están los demás
discos.
- No niño, tenemos
órdenes estrictas de arrestarlos.
Pensé que si los conducía
a otro lugar y lograba despistarlos, de alguna manera lograríamos escapar.
Por un segundo olvidé que estos seres no pensaban, que harían
lo que se le había ordenado hacer y nada más.
Vi el rostro de Xerox, su
expresión venía de un lugar lejano. De repente, las lágrimas
estallaron en sus ojos, una tras otra. Era extraño verlo llorar, era
lo menos esperado, lo último que haría Xerox, el último
recurso emocional y bélico que tenía. La luz parecía
palidecer y un silencio extraño nos comía a todos. Los agentes
miraban como si empezaran a sentir algo nunca antes conocido, como si de pronto
apagasen la pantalla y empezaran a conocer el mundo real. Nadie dijo una
sola palabra. La computadora se colgó, alguien apretó Stop por
cinco segundos y como en un cortocircuito se escuchó un disparo. Era
yo el que apuntaba, yo había disparado. Vi a Aiwa caer; sangraba, moría.
Tuvimos que escapar y traicionar su vida. Empecé el enfrentamiento.
Había intercambiado
a Aiwa por un futuro, por mi propia vida. No lo hice como una acción
cobarde, sino como una acción humana, simplemente, eso...
Julio 13, 2025
Flash #2 (Recuerdo instantáneo)
Los templos, construcciones
extrañas, espirituales, perfectas.
Llegamos al amanecer. Sony
precede la caravana. Usa el atuendo de líder espiritual, una túnica
translúcida de polyester casi transparente y un prisma que descompone
la luz solar corona su cabeza.
Los templos no tienen semejanza
a nada existente en este mundo de basura. Los construyeron en módulos
geométricos, como el interior de una computadora gigantesca. Están
siempre iluminados y se elevan a escasos metros del suelo por una ilusión
óptica creada con infinidad de luces.
Esperamos por un largo rato.
Después de horas vimos su asiento anti-gravitacional que entró
flotando por la puerta. Su rostro, de otra dimensión sin tiempo, tiene
facciones holográficas agudizadas por la luz ubicua que parece darle
una extraña transparencia a todo. La voz de Puma es similar a sus facciones;
no como una máquina, pero como sintonizado en otra frecuencia fuera
de este mundo. Estudia las culturas antiguas, la investigación secreta
de las sectas Tiwanaku. Una civilización antigua, tal vez la primera
que pobló la tierra. Lo que más anhela Puma es encontrar su
asentamiento original. Cuando la encuentre, estará listo para reconstruir
los templos de acuerdo a los planos originales.
- Disculpen el retraso. Es
posible que la policía de control haya encontrado este lugar. Intentamos
rastrearlos toda la noche -dijo Puma desde un ángulo superior.
- Si hay algo en que podamos
ayudar...
- No, muchas gracias Sony.
Creo que todo está bajo control. En realidad me interesaría
mucho saber si es que decidieron proseguir con el plan.
- Claro que sí. No
queda mucho tiempo, dijo Aiwa.
- Perfecto. Acompáñenme,
necesito los discos que contienen los virus.
En los basureros encontramos
discos con virus antiguos de finales de los 80.
Planeamos infectar los chips
de información.
- Necesitamos contactar a
Siemens del otro lado de la ciudad y creo que ya está todo. Puse a
trabajar a los demás.
-¿Todos saben lo que
tienen que hacer?
Respondimos afirmativamente.
Nuestros rostros adolescentes resplandecían extrañamente ante
la luz. Ya no era una simple travesura, sino el pasaje hacia otra forma de
vida. Este hecho marcaría nuestra existencia.
Puma intentó ponerlo
en la forma más simple, pero lo que había explicado aquel día
quedó para siempre entre líneas.
- Recuerden que el poder
de su mente y el coraje son más importantes que la fuerza física;
sobre todo el coraje porque es el deseo de vivir. Para ustedes esto es real,
ya no el futuro y menos el pasado, su presente y lo que están viviendo
en este momento es lo real. Si no actúan ahora, nunca lo harán
y tal vez sea el fin. No conocerán mejor destino, ni habrán
hecho nada importante en sus vidas. Serán como ellos, exactamente como
los demás.
Logramos escapar por el laberinto.
Puma estaba en la cabina borrando las copias de los discos para que no las
encontraran. Decidimos usar virus antiguos porque no los conocían.
Tardarían un buen tiempo en darse cuenta lo que había afectado
el sistema.
No tenían una historia
informática, la habían destruido porque no les convenía
que los ciudadanos obtuvieran esa información.
Entramos por la pequeña
compuerta. Los policías disparaban, un rayo rozó mi brazo izquierdo
desgarrando el músculo. Xerox disparaba como un loco, como jugando
un juego virtual donde mueres y obtienes otra vida, donde lo único
que importa es acumular puntos matando al enemigo. Y, precisamente, es eso
lo que hacía Xerox; acumulaba puntos para salvar su vida y la nuestra.
Es extraño cómo la vida puede ser igual a un juego.
En ese momento confundes
la realidad con la irrealidad, pero sabes que lo único que importa
es salir ileso. (Lo que importa es tu causa y tu tiempo. La única
forma en la que puedes perpetuar es pasando tu información a la gente
correcta, protegiendo tu libertad de pensar).
Cerramos la compuerta. No
sabía qué demonios íbamos a hacer. Estábamos encerrados
en la cabina, pero confié en Puma cuando me dijo “cierra la compuerta”.
Creía en él de una forma diferente de la que había creído
en Sony. Aprendí a reconocer la diferencia. Era increíble saber
que existía, que Puma no me mataría, que no dejaría
que yo muera y que no traicionaría. Por eso salí a buscar a
Aiwa. Los policías nos buscaban por el otro lado del edificio. Al
salir de la cabina sabía que nada podría detenerme. Era parte
de mi causa buscar a Aiwa y la encontré. Vi su cuerpo tendido, sangrando.
Podría haberla dejado para apresurar las cosas. Era simple dejarla
ahí, dejar que Puma nos conduzca hacia el triunfo y confiar en el
destino, pero la arrastré hasta la cabina. Los policías disparaban,
sin embargo, logré entrar, cerrar la compuerta y de pronto... ¡Despegamos!
Se iluminó la cabina
y nos elevamos hacia las montañas nevadas del horizonte. Mi herida
no era gran cosa, ya me habían atacado y disparado antes; nadie de
mi edad estaba a salvo de los tiroteos frecuentes en Ciudad Satélite.
Apareció Xerox. Milagrosamente
había salido ileso del enfrentamiento. Me miró, me abrazó
y nos felicitamos. Los dos estábamos aún en estado de shock.
-¡Esto es una nave!
-dijo Xerox sorprendido.
- Sí. ¡No me
lo hubiera imaginado! Puma es un genio. Nos salvaste Puma, por poco morimos.
- No digas eso. Voy a empezar
a llorar -dijo Xerox burlándose.
- Vamos a ver cómo
sigue Aiwa.
- Sí, vamos
-¿Aiwa, estás
bien?
No hubo respuesta
- Está inconsciente,
perdió mucha sangre.
-¿Crees que se ponga
bien? Tiene que ponerse bien... se va a poner bien.
-¿Dónde aterrizamos
Puma? Tenemos que llevarla a un centro de restablecimiento físico,
tenemos que conseguir que la regeneren, o por lo menos que...
- Tenemos que llegar a la
base en la cordillera, tardaremos un rato hasta que puedan atenderla.
-¿Hay una base allá?
- No es exactamente una base,
¿sabes? Es más bien un reproductor de programas virtuales. Podremos
viajar hasta las demás bases y comunicarnos. Mandaremos la información
a través de una vía alterna, no por satélite. Toda la
información vía satélite es revisada por la policía
de control. Tendremos que usar telepatía.
-¿Qué?
- Telepatía. Eso dije
-¡Cuándo aprendiste!
¿Eso existe?
- Hay muchas cosas que no
conocía de esta civilización. ¿Por qué crees que
esto es tan importante?
- Estás hablando de
los extraterrestres. Nunca vi uno. Quiero decir... sé que existen,
sé que la Tierra tiene pactos comerciales con ellos desde hace unos
15 años atrás, pero ¿qué hay detrás de
todo esto, Puma?
- Bueno, no sé si
debo...
- Acabo de matar a mucha
gente, ¿sabes? Creo que merezco saber.
- La tierra era donde habitaba
una antigua civilización que hoy se conoce con el nombre de Tiwanaku,
Maya, Azteca... En fin, todas estas culturas eran alienígenas y una
de sus principales formas de comunicación era la telepatía.
-¿Y tú?
- Sí, exactamente
es lo que soy: un tiwanakota.
¡Con razón!
Todo empezaba a aclararse. Puma era un alienígena y Aiwa no. No creo.
Tal vez tenía ADN humano. Me puse a mirar a todos, tal vez Aiwa o
yo misma... (obviamente Xerox era alienígena).
-¿Puma, sabes si soy
alienígena?
No hubo respuesta. No quise
seguir preguntando y miré fuera de la cabina. Viajábamos a gran
velocidad; la nave parecía no moverse. Todo esto en un solo día
supera todos los juegos virtuales, las películas en tres dimensiones
y en realidad toda mi vida si es que mi vida era real. Empezaba a dudar. Podría
tratarse de una especie de juego, un sueño o simplemente podría
ser un personaje en un juego que alguien juega en este momento. Tal vez mi
vida era parte de uno de esos... ¿Cómo se llaman?... libros
(desde hoy dudaré de todo. La realidad es algo personal, igual que
el tiempo. La forma de manejar y procesar la información debe ser
personal; ésa es la libertad, sí).
El rostro de Aiwa palidecía.
Empezó a toser, a toser y a llorar. No abría los ojos y su rostro
adoptaba un tono azul. De pronto ya no era ella, sino yo; tendida en el asiento
estaba agonizando.
-¿Qué es esto?
¿Qué ocurre? ¡Ayuda! Me borro. Nooooo. Alguien me desconectó.
¿Por qué yo y no ella?
-¿Sony? ¿Eres
tú maldito traidor? ¿Me desconectaste? Estás jugando
con mi cerebro. Maldito, suelta esa computadora ahora mismo. ¡Sony!
Realidad No. 2
Desperté instantáneamente.
¡Oh no! No, de nuevo,
ahora no podré terminar de jugar, debo comunicarme con Xerox y Puma,
tal vez puedan hacer que regrese.
- Ya terminó su media
hora señorita.
- Pero tengo que seguir jugando.
Además, no es un juego. Es muy real, debo volver. Mi amiga se muere
y tengo que ayudar a Xerox y Puma. No nos pueden conectar esos...
- Podrá continuar
si es que renueva su crédito.
- No tengo dinero.
- No puede seguir jugando.
-¡Usted no entiende!
-¡Claro que sí!
Es muy real. Veo esta clase de reacción todos los días.
- Le pagaré más
tarde.
- Tiene que irse. Ya estoy
harto de que esto suceda. ¡Esas compañías de juegos virtuales!
¿Qué les están haciendo a los jóvenes? Ya no pueden
distinguir la vida real de la realidad virtual.
- Es que es real. Es una
realidad paralela. Mire mi brazo, me dispararon; se lo juro. Hemos logrado
crear una realidad paralela. La realidad virtual se materializa en el cyber
espacio.
El hombre me miró
de una manera ofensiva.
Nunca entenderá la
realidad. La realidad se crea en el cerebro de cada persona. No estamos confundidos.
Lo que quiero decir es ¿por qué no podemos vivir en muchas realidades
alternas?
Debo volver a Ciudad Satélite,
tengo algo que hacer allá...