Esta
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de la autora bajo ningún concepto.
(Mariana y Miguel Brzostowski)
Es muy
triste recordar la ausencia. La ausencia, esa nada poderosa,
invisible, que avanza llenando las horas y los lugares que podrían
haber sido. La ausencia que borra caras y desfigura recuerdos.
La ausencia que hacen tejer ilusiones a la sombra de un arbol
de plástico. La ausencia latente, la de crecer
sin poder hablar, con Sanmartines y Belgranos.
El silencio solo hace que la ausencia se vuelva omnipresente.
Tu cara se confunde con las miles de fotos, de otros todos.
Tu identidad se borra en un mundo sin tumbas, sin la dignidad
de un sepulcro, sin la intimidad de un sepulcro. Sin embargo
me quedó la vida. Y en mi vida la ausencia se volvió
duda, pregunta incansable y ojo crítico. Tu ausencia
me trajo la convicción de no creer en lo que me cuentan,
sino en lo que veo. Mi generación vivió como un
gran ojo, al que le está empezando a crecer la boca.
La certeza está en el corazón y no en los diarios.
Mariana Brzostowski