Otro hórreo en Os Firvados ejemplo de construcción mixta en piedra y madera.
Este hórreo de Os Firvados todavía conserva la madera original de los laterales y la cubierta de pizarra.
El hórreo puede considerarse una de las construcciones más características de nuestra arquitectura tradicional porque forma parte de nuestro paisaje y nuestras costumbres. Su aparición se remonta a épocas muy remotas puesto que nace como almacén/granero de cereales; luego, con la introducción del maíz en el siglo XVII, pasa a utilizarse fundamentalmente para almacenar esta gramínea.
Hasta hace poco la economía de subsistencia de las zonas de montaña combinaba la agricultura con la ganadería, tanto de forma estacional como continua. Por tanto, los hórreos conservados en Cambeses son una muestra de la economía rural existente hasta bien entrada la segunda mitad de siglo XX. Su estructura es el resultado de su uso como granero, son altos y estrechos para aislarlos del suelo (pilares), de los roedores (tornarratos) y facilitar su ventilación para que el contenido permanezca seco. En cuanto al material constructivo predomina la piedra y la madera, material este más utilizado hasta el siglo XVIII cuando empiezan a aparecer ya íntegramente de piedra. Algunos además tienen algún detalle decorativo como los remates en forma de cruz, pináculos o relieves indicativos de sus propietarios y la fecha de construcción. Los tipos de hórreos presentes en Cambeses son dos: el hórreo mixto donde la estructura es de piedra y el resto de la construcción es de madera y el hórreo de piedra que alcanza a menudo un valor constructivo y arquitectónico que lo convierte en una apreciada obra de cantería.
Horreo de A Casa da Clara
Horreo en Os Firvados
..
Horreo de O Vido (1795)
Horreo de A Carrola (1853)
Los Horreos