| COMPORTAMIENTO |
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| CURIOSIDADES |
Un gatito es un animal maravilloso, porque es
gracioso, cariñoso y con tanta confianza en si mismo.
Igual como cualquier otra mascota necesita un cuidado especial. Un gatito puede vivir tanto en una casa como en un
apartamento y no necesita un paseo diario, son buenos con los niños y con los ancianos. Pueden ser celosos
pero nunca atacar por eso... él actuará bien
con los
niños si los niños de la casa son buenos con él.
En los Estados Unidos se ha comprobado que acariciar un gato durante unos pocos meses ayuda a bajar el
estrés y la
presión sanguínea.
¡Son muy limpios! Porque cuando hacen sus necesidades lo esconden de manera que no se
vea y todo esto sin tener que enseñarles.
Los gatitos mantienen limpia la casa de ratones, ratas, bichos, polillas, insectos y otras alimañas.
Si se hacen salvajes no pasa nada ya que como son animales solitarios no forman
jaurías y no hay peligro de que ataquen a los humanos.
La ventaja de un gato es que se puede castrar tanto a la hembra como al macho que no se enferman. Son muy silenciosos cuando caminan por sus almohadillas que tienen en sus patitas.
Las mascotas en la práctica psicológica
Las
carencias afectivas que se dan por desvinculación familiar, desaparición de
seres queridos y/o amigos, se convierten en un gran vacío que termina generando
ansiedad, frustración y sensación de inutilidad. Este sentimiento de soledad
hace que algunas personas intenten la búsqueda de un vínculo afectivo con los
animales, encontrando en ellos los compañeros más preciados que los hacen
sentir valorados, respetados y queridos.
Esta necesidad manifestada por el hombre ha servido de base para el empleo de
los animales con fines terapéuticos.
El empleo de mascotas en tratamientos cobró empuje a partir de los años 60,
cuando el psicólogo neoyorquino Boris Levinson describió los beneficios psicológicos
de los animales de compañía en las terapias con niños, para facilitar la
relación con el médico y mejorar la comunicación familiar, al introducirlos
en el hogar.
En las últimas dos décadas, la terapia asistida por animales ha sido empleada
eficazmente en pacientes coronarios, psiquiátricos, hospitalizados, jóvenes
perturbados emocionalmente, internos penitenciarios y personas de avanzada edad.
Es así como se han obtenido a través de ellos resultados positivos en personas
que requerían de afecto y aceptación incondicional, en la satisfacción de
necesidades vitales emocionales, y en la disminución del sentimiento de soledad
y del rechazo hacia la sociedad.
Para los niños las mascotas prestan una enorme contribución en el desarrollo
de la autoestima, de su personalidad y seguridad en sí mismos. El empleo de
perros, gatos y otros animales en los tratamientos de niños con trastorno
deficitario de la atención, de hiperactividad y de conducta, de autistas y
otros con problemas de comunicación, ha reportado una disminución
significativa del aislamiento, y un aumento de la respuesta social.
En los Estados Unidos existen más de 2.000 programas que utilizan animales con
fines terapéuticos. En el Reino Unido existen más de 5.000 perros que visitan
periódicamente los hospitales donde se atienden enfermos mentales o terminales,
ayudándoles a mejorar su calidad de vida.
Las mascotas y los discapacitados físicos.
Para las personas impedidas, como los invidentes, un perro entrenado representa
sus ojos y su seguridad pero, aunque un gato no es capaz de hacer tales cosas,
si proporciona una fuente de diversión y alegría incansable, lo que ayuda a
las personas que por sus circunstancias personales, tienen que estar más tiempo
en sus casas.
