|
Información materia de expertos para el desarrollo pleno de su organización. |
|
El mercado está plagado de personas que se dicen asesores o consultores, ¿cuándo utilizar los servicios de unos, otros o simplemente lo que necesita es un curso? |
|
|
|
Noviembre de 2004 |
|
|
|
En cada rincón del país encontrará todo un mercado de asesores ¿cómo reconocer cuándo utilizar sus servicios? No siempre lo que necesita su empresa es un curso de capacitación, si bien esto ayuda muchas veces, en otras ocasiones solamente ofrecerán recursos imposibles de aplicarse. Es frecuente que nos sintamos insatisfechos con los resultados que nos ofrece un curso, la mayoría de las ocasiones se debe al hecho de que nosotros mismos desconocemos el alcance y la dimensión del problema que pretendemos resolver a través del curso. Las dimensiones de la capacitación: Por lo regular, cuando nos enfrentamos a un problema en la empresa, recurrimos al responsable de capacitación esperando que él tenga una propuesta que pueda ayudar a resolver la situación, sin embargo no siempre es posible que la persona nos ofrezca los recursos de solución que terminen de raíz con el problema, de manera suficiente y adecuada. Recuerde, el administrador de la capacitación solamente puede ofrecerle aquello de que dispone. Los cursos pueden ofrecerle solamente conocimientos, habilidades o la modificación de actitudes, sin embargo, en muchas ocasiones un problema trae consigo otros más que van de la mano, como consecuencia uno de otro, de tal manera que si no resuelve de forma coordinada y conjunta volverá a aparecer el problema tarde o temprano. No detectamos aquello que desconocemos. Muchos de los problemas que forman parte de la empresa con facilidad se convierten en parte del entorno y cultura del negocio y se acepta como un mal necesario. Esta situación se debe a la "ceguera de taller". Es natural que un ejecutivo recién ingresado a la empresa detecte con relativa facilidad los problemas que aquejan en la empresa (algunos de ellos) debido a que en la organización donde antes se encontraba no veía las mismas situaciones, en consecuencia será evidente para él que, con una visión nueva, descubra cómo se están presentando los fenómenos que en su trabajo anterior no eran toleradas. Con el paso del tiempo y su proceso de inducción, poco a poco perderá esa frescura, implicando que estas deficiencias sean parte imprescindible de la empresa. La "ceguera de taller" impide que veamos las cosas como son verdaderamente, simplemente nos hemos acostumbrado a ver las cosas desordenadas como parte del entorno visual, imprescindible para la empresa. ¿Cómo contribuye un externo? El externo, sea asesor o consultor juega un papel muy importante para las empresas que reconocen que tienen potencial de mejora y no pueden detectarlas por sí mismos. Su actuación es como la del médico. ¿Usted puede curarse de algo que no detecta con precisión? Al igual que en la historia del médico, se utiliza con frecuencia la automedicación, muchas veces ésta solamente empeora la enfermedad aún cuando desaparezcan parcialmente los síntomas. La aspirina es un buen remedio, pero temporal, recomendado solamente para dolores de cabeza y musculares. ¿las molestias persisten?
Continúe en la siguiente columna. h Ya es tiempo: ¿Está diseñando su programa de capacitación para el próximo año? antes conozca lo que tenemos disponible para usted, visite nuestra página web en: CURSOS y conozca los recursos de que disponemos para usted. El teléfono de nuestras oficinas es (01-998) 880-5375 puede enviarnos un correo electrónico dirigido a: [email protected]
|
|
La
diferencia entre un asesor y un consultor. Siguiendo el ejemplo del médico el asesor es como el médico de cabecera (tan escaso en la actualidad), que está con usted y trabaja asegurándose que tome el tratamiento al pie de la letra. En cambio, el consultor es como el médico de ocasión, que igualmente puede visitar una sola vez y luego tomar o no el tratamiento. Este es el comportamiento del consultor: detecta la enfermedad y receta el medicamento, pero solamente usted puede tomar la medicina y procurar su mejoría si ha seguido todas las indicaciones al pie de la letra. Probablemente su expediente permanezca en el consultorio del médico, tal vez desaparezca, más si consultará otro médico o no está dispuesto a seguir el tratamiento prescrito. El asesor estará con usted hasta ver cristalizados los cambios y eliminada la enfermedad en su totalidad, el consultor no necesariamente estará con usted aún cuando su tratamiento sea el adecuado. Tratándose de organizaciones es frecuente encontrar empresas que quieren resolver situaciones graves con simples aspirinas, tal como ocurre con la capacitación... Debo aclarar que no digo que la capacitación no funcione, el medicamento funciona, sin embargo, es necesario conocer a fondo el problema que se tiene y elaborar un tratamiento completo cuando la enfermedad es grave. En el ejemplo podríamos decir que el área de capacitación funciona como una enfermería. ¿usted se atendería con un enfermero o con un médico? Claro, depende de la gravedad, incidencia y malestar que provoca la enfermedad. Al igual que el médico, el consultor y el asesor requieren un diagnóstico. La mayoría de asesores y consultores cargamos el maletín con medicinas, muchos de nosotros medicamos aquello que nos ha funcionado en el pasado con enfermos similares, sin embargo, éste no siempre resulta el mejor tratamiento, sobre todo si la enfermedad es grave o tiene implicaciones mayores. En el caso de la asesoría y consultoría es imprescindible realizar algunos estudios, que se traducen en pláticas con los ejecutivos, personal de línea y jefes de área para detectar la forma como se relacionan los problemas y cómo fluyen las comunicaciones para provocar los efectos indeseados. Esto no se puede adivinar, aún cuando el cliente quisiera que con una simple plática pudiera detectarse todo el problema, resulta que se plantea una situación desvinculada de otras que en verdad son consecuencia de la primera. Los ejecutivos no tienen culpa de no poder detectar estas situaciones debido a que muchas veces nos encontramos "vacunados" y no podemos percibir las vinculaciones entre una y otra situación. ¿Un asesor externo o eterno? Muchos asesores y consultores del mercado ofrecen programas densos que en realidad buscan mantener una relación duradera y prolongada con el cliente. La mayor prueba para cualquier externo es la forma como usted obtendrá los resultados, si para lograr un objetivo sus resultados tendrán que esperar un año... ¿mientras tanto las cosas seguirán iguales? Las transformaciones que impulsan los externos deben ser contundentes y rápidas, aunque esto no signifique que un problema generado durante muchos años vaya a desaparecer en semanas, sería ilógico e injusto tratar de que el externo erradique un mal con un proceso de intervención breve. Por lo regular, el externo es capaz de detectar si se están dando transformaciones en la empresa casi desde el inicio de sus operaciones, aunque cabe señalar que depende mucho de las verdaderas intenciones y objetivos de los directivos y el deseo legítimo de implementar las medidas con un alto sentido de compromiso. Aunque usted no lo crea, en gran cantidad de empresas son los directivos quienes ofrecen la mayor resistencia a implementar los cambios porque naturalmente ofrecen riesgo a su seguridad, estabilidad y la certeza de las cosas seguirán igual que antes. ¿Cuándo y cómo se presentarán los resultados? Su asesor debe señalarle cuándo y cómo se comenzarán a percibir los primeros resultados, de qué forma se manifestarán, los beneficios tangibles que se obtendrán y la manera como se desencadenarán en el tiempo los efectos positivos de su intervención. El asesor externo que está dispuesto a compartir los riesgos con usted trabajará intensamente con la empresa, lo que debe llevarle a procesos de larga duración en el calendario, con intervenciones breves cada mes. Para muchas empresas resultará más sólido trabajar 100 horas durante 3 meses que en dos semanas si se trata de generar cambios de conducta que deben constatarse gradualmente e instalarse de forma segura. En cambio, cuando se necesita un cambio dramático el asesor o consultor sugerirán trabajar las 100 horas en dos semanas, ofreciendo un seguimiento que permita verificar que las transformaciones se están implementando exitosamente, ofreciendo correcciones y ayudas que permitan detonar todo el cambio propuesto, con la seguridad de que se están instalando las mejoras. ¿Debe tenerse un seguimiento? Por supuesto. Tanto la capacitación, el adiestramiento y el desarrollo, así como los procesos de consultoría deben tener un seguimiento que permita medir y observar las transformaciones. Esta es la verdadera oportunidad de mejora de los procesos de capacitación. El seguimiento debe dirigirse por el externo pero evidenciado por los participantes del proceso, en consecuencia, la intervención del consultor o del asesor serán breves y su intención es documentar las transformaciones, efectos y propuestas de corrección para el proceso. A fin de cuentas el resultado es el que importa. Trabajando solos. El asesor o consultor debe saber cuándo es tiempo de retirarse. Los procesos de intervención también tienen fin, aunque a muchos de nosotros no nos convenga dejar de percibir el ingreso seguro que representa, lo ético es dejar que la empresa trabaje completamente sola. Es la prueba de que la intervención externa ha funcionado. Usted, como cliente, sabrá reconocer cuándo necesitará nuevamente ayuda profesional externa, deberá acudir al asesor que ayudó a que su organización aprendiera por sí misma a través de él. Los asesores y consultores buscamos una relación permanente con nuestros clientes, esto significa que debe tener la confianza de solicitar nuestros servicios solamente cuando los requiera. El buen médico no es aquel que mantiene a su paciente enfermo indefinidamente, sino el que lo ayuda a sanar, solo así puede generar una cartera de clientes. IMEPRO, Asesores y consultores desde 1986
Regresar a Novedades
Este correo cumple con lo establecido por la Ley Federal de Protección al Consumidor, Capítulo VIII bis, artículo 76 bis, inciso VI. Si no desea recibir nuestra edición de Novedades, por favor envíe un correo en blanco con el título "Eliminar Dirección" a: [email protected]
|