| ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE LA PSICOLOGIA COMUNITARIA Horacio C. Foladori Trabajo presentado en el 3er. Encuentro Metropolitano de Psicolog�a social, 13 y 14 de septiembre de 2002, Santiago de Chile. La llamada psicolog�a comunitaria se crea originalmente en los Estados Unidos, asent�ndose posteriormente en algunos pa�ses de America Latina, entre ellos Chile. Weinstein (1975:73) reconoce que " El trabajador de salud mental poblacional (o "comunitaria" en la nomenclatura norteamericana) equivale, en cierto modo, al m�dico general o al maestro de primario indiferenciado, en sus �mbitos respectivos." Me pregunto por el apellido. �De que tipo de apellido se trata? �Desde d�nde se define? �Qu� se entiende por comunitario, qu� supone? En fin, preguntas imprescindibles que tratan de problematizar esta herencia, por cuanto se trata de apellido, y sus intenciones. 1. La idea de lo comunitario proviene de la comuna, de lo com�n. La comuna habla de un territorio, de una geograf�a que destaca sectores, que recorta espacios los que a su vez engloban sujetos. Dicho de otro modo, lo comunitario define a los habitantes de la comuna. Y todo lo que tienen en com�n los habitantes de la comuna es la pertenencia a un territorio. Se trata de una separaci�n geogr�fica en la que la distinci�n , la separaci�n, no tiene nada que ver con algo del orden de lo psicol�gico sino de lo territorial. � Es evidente que la psicolog�a comunitaria no pretende estudiar las caracter�sticas psicol�gicas de los habitantes d ela comuna! Psicolog�a comunitaria parece referirse a aquella que es posible hacer dentro del espacio de la comuna. �Por qu� es tan especial el espacio de la comuna que determina que no toda psicolog�a puede ser realizada all�, en ese sector? �De qu� manera la geograf�a determina la psicolog�a posible? N�tese que es distinto aquel criterio que aporta el "bien com�n", ya que �ste se define a partir de alg�n tipo de propiedad com�n. El bien com�n que por definici�n es de todos, se constituye en el punto de referencia en el cual el conjunto aparece unido en lo com�n; tenerlo, protegerlo, defenderlo y desarrollarlo es trabajar en el sostenimiento del bien, como algo positivo que debe ser conservado y recreado permanentemente. Pero la psicolog�a comunitaria no se plantea tampoco como un bien, como cualidades a ser conservadas y defendidas y menos recreadas. Connota lo posible a ser realizado en el territorio demarcado, por lo que la noci�n de bien com�n no aporta a su delimitaci�n. 2. En la idea de psicolog�a comunitaria est� impl�cita y a veces expl�cita la idea de una ayuda. Dice Mart�nez (1998:22) "Es necesario destacar la importancia de analizar el desarrollo hist�rico de la Psicolog�a Comunitaria dentro del orden social en que �sta se inserta y comienza a funcionar como tal, incluyendo el contexto de la Psicolog�a como disciplina cient�fica y como profesi�n de ayuda."(El destacado es m�o) Es decir �de beneficencia? En otro art�culo (Foladori 2002) he trabajado el problema de la beneficencia y la estructura que conlleva as� como sus riesgos y determinaciones, nocivas en la producci�n de "autonom�a", "autogesti�n" etc. Cuendo alguien quiere ayudar, surgen algunas preguntas que es conveniente formularse. Por ejemplo, � Por qu� alguien querr�a ayudar (a un otro)? � Qu� estructura - de dependencia - produce como efecto la ayuda ? �En qu� lugar se coloca (con respecto a su deseo) aquel que quiere ayudar? Para formularlo de manera m�s cruda �a qu� razones, impulsos, requerimientos internos, etc. , responde aquel que "necesita" ayudar? La ayuda se estructura siempre en un cierto desnivel. El ayudado queda en deuda, queda ciertamene atrapado, relaci�n peligrosa productora de dependencia. Quiero adelantarme a alguna confusi�n y mostrar que la ayuda no tiene nada que ver con el orden de la solidaridaridad. Esta �ltima dice sobre la raz�n social de ser del ser humano, en tanto ser humano social que se ha constituido como sujeto a partir de otro. Se trata de una cualidad particular de la conciencia: aquella de estar recorriendo un mismo camino en tanto seres sociales determinados, en una particular formaci�n social. La solidaridad tiene que ver con lo objetivo del lugar social, la ayuda anuncia un afecto, da cuenta de una proyecci�n de una problem�tica personal sobre la figura del otro. La solidaridad connota la conciencia de un cierto lugar en la estructura de poder, lugar que se construye a partir de la divisi�n social del trabajo y el modelo de estructura jerarquizada sobre la cual se funda lo institu�do. La solidaridad parte de la conclusi�n de la identidad, se pudo colocar en el lugar institucional del otro en tanto dicho lugar es tambi�n el propio. La ayuda borra lo social, niega la estructura de poder ya que se trata de una cierta imposici�n. El deseo de ayudar, m�s all� es la necesidad de ayudar, a la cual no puedo negarme para sentirme bien. Utilizar al otro para gratificarme en mi necesidad. 3. La psicolog�a comunitaria, en tanto pone el �nfasis en lo "com�n" comienza por borrar toda diferencia esencial.Aqu� se presentea un problema metodol�gico: El trabajo psicol�gico se realiza siempre sobre una singularidad, lo que lleva impl�cito el asunto de las diferencias. La singularidad no debe confundirse con el individuo. Pueden existir otras singularidades como la familia, el grupo, la instituci�n, etc. Pero entonces es necesario en cada caso, hacer referencia a la teor�a que da cuenta de ella. Ahora bien , no se trata solamente de borrar las diferencias individuales, tal cual las rescata la psicolog�a diferencial - como si toda la psicolog�a en el fondo no fuese diferencial. servicios de salud, insertas en las pol�ticas municipales y de gobierno. Les caracteriz� un �nfasis asistencial y una tensi�n entre los conceptos y valores propios de la Psicolog�a comunitaria, por una parte, y su ligaz�n con la pol�tica oficial del momento, por otra." Pero lo que me interesa mostrar es que lo que la psicolog�a comunitaria borra y que me parece grave, tiene que ver con las diferencias sociales.La psicolog�a comunitaria no puede dejar de operar en ciertos establecimientos, colegios, escuelas, corporaciones de salud o de cultura, ongs. etc. los cuales se rigen todos ellos - en tanto son instituciones - por una cierta divisi�n del trabajo que supone una pir�mide jerarquizada de toma de decisiones, es decir, de ejercicio (apropiaci�n) del poder. Sobre ese poder, la psicolog�a comunitaria no habla, no dice, no opina, y dir�a m�s : reniega de su existencia. Pero resulta que todo tipo de proyecto "comunitario" es posible siempre y cuando se cuente con un cierto respaldo local, una cierta aprobaci�n de organismos superestructurales. La acci�n del psic�logo comunitario est� siempre sometida a la injerencia, a la interferencia, a la determinaci�n de su ubicaci�n en esa p�r�mide institucional en la cual se halla inserto. Con ello , estoy se�alando tan solo que la posibilidad de la llamada psicolog�a comunitaria, de sus acciones y de sus proyecto es absolutamente dependiente de lo institucional y que de esto �ltimo, la psicolog�a comunitaria no habla. Krause (2002) finaliza reconociendo esta dependencia pol�tica de la psicolog�a comunitaria: "Durante la segunda mitad de los a�os ochenta aparecieron adicionalmente intervenciones comunitarias impulsadas porservicios de salud, insertas en las pol�ticas municipales y de gobierno. Les caracteriz� un �nfasis asistencial y una tensi�n entre los conceptos y valores propios de la Psicolog�a comunitaria, por una parte, y su ligaz�n con la pol�tica oficial del momento, por otra." A t r a s S i g u i e n t e |
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