Presidencia de Estrada Palma
1876. Elecci�n de Tomas Estrada Palma
Despu�s de las elecciones generales para la legislatura nacional y al ser elegido como representante por el Departamento de Las Villas, �el Coronel Spotorno, satisfecho, se preparaba para entregar las riendas de la administraci�n a su sucesor, dejando a Oriente bajo las ordenes del Mayor General Modesto D�az, en perfecto estado de moralidad y disciplina; Camag�ey continuaba a las ordenes del Mayor General Vicente Garc�a, en aparente armon�a, y las Villas, reforzadas con el nuevo contingente, ofrec�an reverdecidas esperanzas� a las ordenes del Mayor General M�ximo G�mez� (Figueredo 124-128).

El 20 de Mayo de 1876 se dirigi� el nuevo cuerpo legislativo hacia la hacienda �La Matilde,� jurisdicci�n de Najasa donde se encontraba la Residencia del Ejecutivo. Esta misma hacienda fue la que en tiempos pasado el General Ignacio Agramonte us� para proteger a su familia. All� la C�mara de Representantes llev� a cabo su reuni�n extraordinaria para elegir a un nuevo presidente, �ante un concurso de fuerzas y pueblo del Camag�ey� �Se acord� un voto de gracias al Mayor General Francisco Vicente Aguilera� debido a su dedicaci�n a la causa cubana y a sus numerosos intentos de alcanzar la Presidencia, la cual le fue imposible debido a su estado de salud. �Al Diputado Luis Victoriano Betancourt le ocup� el placer de presentar la moci�n de Tomas Estrada Palma, precedida de un laudatorio pre�mbulo; moci�n que fue aprobada por Fernando Figueredo. El Diputado Miguel Betancourt, apoyado por Aguilar, propuso al Coronel del Instituto de Sanidad Emilio L. Luaces. Puestas a votaci�n los proposiciones, fue electo por once votos contra dos, el C. Tomas Estrada Palma para el cargo de Presidente de la Republica.� Una vez enterada las filas de la Revoluci�n sobre la elecci�n del nuevo presidente, tuvieron los miembros de la C�mara de Representantes �la satisfacci�n de recibir de todas partes manifestaciones de aplauso por la elecci�n� (Figueredo 128). La democracia cubana prevalec�a a pesar de las dificultades de la guerra y de las ambiciones personales que rodeaban el nacimiento de la futura republica soberana.
Arriba: Tomas Estrada Palma.
La Administraci�n de Estrada Palma.
La administraci�n del Presidente Tomas Estrada Palma fue conocida debido a que �todo era nuevo en la nueva Administraci�n, mas aun todo era joven y potente� (Figueredo 149). A la Secretaria de la Guerra e Interior fue nombrado el Comandante Francisco La Rua, a la Secretaria de Hacienda y Relaciones Exteriores el Teniente Coronel Ram�n Roa, y como Secretario de Consejo y Subsecretario de Estado fue nombrado Juan Miguel Ferrer. El Presidente Estrada Palma comenz� �por introducir reformas en la organizaci�n del sistema de corroes, regulariz� de que pudi�ramos llamar perfecta, la comunicaci�n con el exterior que hasta all� hab�a sido encomendada a la casualidad. Organiz� los centros secretos patri�ticos en todas las ciudades, villas y aldeas, no quedando una sola que no hubiese un Centro con el que se entendiera el Gobierno de la Republica, o los Jefes de Departamento o Brigadieres, en su representaci�n.� Pero aun as�, ��no era solo la correspondencia lo que nos llegaba por las confidencias, sino tambi�n los peri�dicos de toda la Isla, ley�ndose en muchos campamentos los del d�a, medicinas de todas las clases, efectos de escritorio e imprenta, libros, ropa para los heridos, etc.� (Figueredo 149-150).
Asalto a Victoria de Las Tunas y Llegada de Mart�nez Campos a la Isla de Cuba.
En los meses posteriores, el General Vicente Garc�a asalto triunfantemente su ciudad natal, Victoria de las Tunas. Este merito de su parte pudo haber sido un regalo de misericordia y una segunda oportunidad de parte del Creador del Universo, ya se le �abri� una fosa para sepultar los tristes recuerdos de las Lagunas de Varona� (Figueredo 156). Desgraciadamente Vicente Garc�a no supo valorar esta oportunidad y contin�o con su agenda divisionista.

En la ultima etapa del a�o 1876, Espa�a envi� a Cuba el salvador de la dinast�a Borb�nica, Arsenio Mart�nez Campos, con la intenci�n de salvar a la colonia caribe�a. �El General Mart�nez Campos se encontraba en Santander listo para embarcar, cuando el tel�grafo anuncio en Europa que Vicente Garc�a hab�a tomado la ciudad de las Tunas. �embarco con el ultimo resto de un ejercito de 25,000 que a sus ordenes enviaba Espa�a para sofocar la Revoluci�n de Cuba� (Figueredo 161).
Derecha: Capitan General Arsenio Mart�nez Campos.
REGRESAR
Hosted by www.Geocities.ws

1