Destituci�n del Presidente C�spedes
Destituci�n del Presidente C�spedes
Los miembros de la C�mara de Representantes convocaron una sesi�n especial en Bijagual, Jurisdicci�n de Jiguani en Oriente el 20 de octubre a la cual asistieron varios jefes del ej�rcito libertador. Debido a la presencia de tropas del ejercito libertador sobre el campamento de Bijagual, se pod�a ver sobre este �una gran extensi�n plana de los pabellones, de pencas de palma unos, de lona otros, alienados, en numero de 700 a 800, forman calles rectas, anchas, regulares y limpias.� El despliegue militar era extenso, pidi�ndose apreciar �sobre mil quinientos hombres armados formando una parada, y grupos de jefes a caballo recorr�an la l�nea en toda su extensi�n, y los oficiales que funcionan como ayudantes, a caballo tambi�n, se mueven tambi�n constantemente de un lado a otro. Esos oficiales que se dirig�an a las fuerzas, leen la orden del Cuartel General, anunciando al pueblo y al ejercito el grave acontecimiento�� (Figueredo 8).
La C�mara de Representantes se hab�a reunido en sesi�n extraordinaria para llevar a cabo la destituci�n del Presidente Carlos Manuel de C�spedes. Muchos en el campo revolucionario llegaron a esta decisi�n debido a las pugnas que ten�an diferentes l�deres revolucionarios con respecto al asunto y los desacuerdos que el Mandatario hab�a venido teniendo con la C�mara. Le reuni�n duro nueve d�as desde 20-28 de octubre; en ella Ram�n P�rez Trujillo propuso la destituci�n del Presidente C�spedes y fue apoyado por Fernando Fornaris y Jes�s Rodr�guez. En sesi�n se encontraban los Diputados Eduardo Machado y Marcos Garc�a por Oriente; Juan Bautista Spotorno por Las Villas; y Luis Victoriano por Camag�ey. �El acuerdo fue tomado a presencia de los Generales Calixto Garc�a I�iguez, Modesto D�az y Manuel Calvar, jefes principales de las tropas� las cuales compon�an en su totalidad un numero de tres mil soldados, representando la mayor�a del Departamento de Oriente. �La noticia de que la C�mara propon�a deponer a C�spedes era conocida desde tres d�as antes por mas de dos mil cubanos�� y a pesar de que �se le acuso a la C�mara de Representantes de haber sido la iniciadora del primer mot�n que se opero en los campos de Cuba�� (Figueredo 9) esta siempre se mantuvo y actu� dentro del margen constitucional.

Al concluir la sesi�n, la C�mara de Representantes nombr� a Salvador Cisneros Betancourt (Presidente de la C�mara) como el nuevo Presidente de la Republica de Cuba en Armas. El honorable Carlos Manuel de C�spedes (quien se encontraba en su hacienda de Cambute, no muy lejos del lugar de los hechos) recibi� de inmediato la noticia de la decisi�n tomada en Bijagual por el cuerpo legislativo. El Padre de la Patria la tom� con toda serenidad y m�ximo esp�ritu de respeto. D�as despu�s �escogi� C�spedes como residencia, al abandonar el Gobierno, a San Lorenzo, lugar situado entre las monta�as de la Sierra Maestra� (Figueredo 28) acompa��ndolo su hijo y sobrino pol�tico. Una vez destituido el Presidente C�spedes, el gobierno �le maltrato moralmente con exigencias que, aunque el Gobierno estaba en su derecho de tener, eran en puntos de tal nimiedad que no val�an la pena de mencionarlas. A C�spedes se le despoj� inmediatamente de su Estado Mayor y de su escolta� (Figueredo 27), a su lado solamente permanecieron un pu�ado de hombres que por amor y respeto, decidieron protegerle la vida.

�El primero de noviembre se supo en Las Tunas la disposici�n del Presidente C�spedes (cuatro d�as despu�s de acordada), y dos mas tarde en el Camag�ey� (Figueredo 19). �El Camag�ey recibi� la noticia con alborozo. C�spedes tenia pocas simpat�as en aquel pueblo y, aunque las hubiera tenido, el nombramiento de Cisneros para sustituirle era suficiente motivo para que su contento estuviera justificado. Le gente que verdaderamente lamento el acontecimiento, fue la de Las Villas; C�spedes, para los villare�os era un �dolo� (Figueredo 24).

Al Presidente C�spedes se le debe tambi�n el reconocimiento de �la divisi�n del territorio de la Republica en tres departamentos militares� (Figueredo 18). El Departamento de Oriente �se compon�a de los distritos de Guant�namo y Baracoa, Cuba y Holguin; el Provisional del Cauto, que comprend�a de los de Jiguani y Bayamo, Manzanillo y Las Tunas; y Occidente, reducido entonces a Camag�ey. Las Villas hab�an sido evacuadas desde 1871...� A cargo de las operaciones militares en Oriente estaba el Mayor General Calixto Garc�a, el Mayor General Vicente Garc�a al frente del Cauto, y el Mayor General M�ximo G�mez al frente de todo el resto del Occidente.

El general G�mez recibi� la noticia de la deposici�n del Presidente C�spedes a principios de noviembre.
Izquierda: Pintura del Presidente Carlos Manuel de C�spedes.
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