La Protesta de Baragu�
La Protesta de Baragu�.
En las condiciones que termino la guerra de los Diez A�os, no fueron lo suficiente para calmar los �nimos que por diez largos a�os los mambises hab�an peleado para conquistar sus libertades. �Aquella gigantesca Revoluci�n que como un coloso se extend�a desde Maisi hasta Alacranes, que ya tocaba con el pomo de su machete a la puerta de la capital, acababa de ser reducida por un rudo golpe de la fatalidad al peque�o territorio comprendido entre el extremo Oriental y el r�o Jobabo, limite de las Tunas y Camag�ey� (Figueredo 281). De esta manera se sent�an los orientales, quienes hab�an continuado en su estado de rebeld�a a pesar de los acuerdos del Zanj�n. El 15 de marzo �se encontraban en Baragua las oficialidades de Holgu�n, Cuba, Guant�namo, Jiguani y Tunas. Solo Bayamo no ten�a all� su representaci�n. Maceo no quer�a resolver aquel problema por si solo�� A los oficiales restantes del Ej�rcito Libertador y al Capit�n General de la Isla, Maceo dese� �manifestarle que los Orientales no estaban de acuerdo con lo pactado en el Zanj�n.� Luchaban por la independencia y la abolici�n de la esclavitud los mismos principios que produjeron el Grito de Yara. El Dr. Figueredo explic� que �sus compa�eros del Camag�ey y Villas hab�an entrado en un convenio sin contar para nada con Oriente, ya que no era dable por las fuerzas de las circunstancias obtener la independencia, ellos, los orientales, demandaban por lo menos la inmediata extinci�n de la esclavitud� (Figueredo 281).

Mart�nez Campos aclar� que los espa�oles no conceder�an la independencia, pero que la abolici�n de la esclavitud era una tarea que las Cortes tendr�an que enfrentar. Agreg� que el como Capit�n General, �que todos aquellos esclavos que hayan militado en las filas cubanas queden de hecho libres� (Figueredo 288). La entrevista concluy� sin un entendimiento, dejando el d�a 23 de marzo como el d�a en que se romper�an las hostilidades otra vez. La Protesta de Baragu�, se llev� a cabo aquel d�a, en la cual se resumi� las razones por la cual el pacto hab�a sido una injusticia para la causa cubana.
En Imagen: la protesta de Baragu� tomada de la rotonda del Cacahual.
REGRESAR
�Preciso era volver a luchar, no ya con la esperanza de obtener el triunfo del sublime principio que con la sangre de nuestros h�roes y la vida de nuestros m�rtires estaba inscripto en nuestra bandera -la independencia- no con la de obtener nada que adelantara lo pactado en el Zanj�n, sino para demostrar que no estando de acuerdo con dicho pacto, protest�bamos contra aquella manera de terminar la cruda guerra que a trav�s de innumerosos y cuentos sacrificios hab�a durado dos lustros� (Figueredo 290).
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