HOME

 

UNAS PALABRAS DEL AUTOR

(publicado originalmente en DOOM PATROL #20 USA)

 

Voy a ser completamente sincero con vosotros desde el principio y admitiré que me parece terriblemente difícil escribir esta clase de cosas. Bob Greenberg, el editor extraordinaire de DOOM PATROL, me pidió que llenara un par de páginas presentándome a mí mismo ante los lectores de esta publicación y parlotear acerca de cualquier cosa que se me viniera a la cabeza. Por lo que a mí respecta, esto prácticamente me da carta blanca para aburriros con toda solemnidad entregándome a una serie de reminiscencias de infancia y ociosas especulaciones así que, como siempre digo: "¡largaos ahora mientras podáis!"

 

Vale. Ahora que ya sólo quedan los irreductibles y los auténticos masoquistas, vamos a hablar sobre DOOM PATROL.

 

Mi participación en DOOM PATROL comenzó en la temblorosa primavera de 1988, cuando Bob Greenberger me llamó y me preguntó si me gustaría hacerme cargo de los guiones de la colección después de la marcha de Paul Kupperberg. Bob había visto el guión de ARKHAM ASYLUM que estaba realizando con Dave McKean y se preguntó si yo podría hacer con los miembros de la Patrulla Condenada lo mismo que había hecho con Batman y los internos del más infame manicomio del Universo DC.

 

Yo estaba ocupado con ANIMAL MAN y con mi serie ZENITH para 2000 AD y con toda clase de cosas demasiado numerosas y aburridas para mencionarlas y no estaba seguro de querer encargarme de otra colección mensual además de todo esto. Sin embargo, cuanto más lo pensaba, la idea de la renovación de la Patrulla Condenada se me hacía más atractiva. Lo que acabó de decidirme fue que cuando era niño, apenas leí DOOM PATROL; aquel tebeo me atemorizaba y la única razón por la que leí siquiera alguna historia fue por un cierto encanto oscuro y no-del-todo-saludable que rodeaba a los cuatro personajes principales.

 

Eso era suficiente para mí. Decidí que escribiría DOOM PATROL.

 

En estos días de mutantes angustiados y vigilantes urbanos oscuros y realistas (BOSTEZO), la Patrulla Condenada no parece ser tan radical como lo era allá en 1963, pero estoy seguro de que algunos de los que estáis leyendo esto recordáis todavía el auténtico frisson ["escalofrío", en francés en el original] que acompañaba aquellas primeras historias. En los años 60, cuando los superhéroes de la DC aún lucían mandíbulas cuadradas y conducta de boy-scouts, la Patrulla Condenada se dejó caer por la ciudad como una jauría de perros de vertedero repleta de odio hacia la humanidad. Creedme, este grupo tenía muy mal rollo. El público, acostumbrado a las payasadas recién lavaditas del Superman de Wayne Boring, se vio de repente enfrentado a un robot maníaco con un cerebro humano transplantado, un piloto lleno de vendas que estaba poseído por un extraño ser de energía negativa y una ex-estrella de cine cuya vida y carrera se habían arruinado a causa de su poder de cambiar de tamaño. Para rematarlo todo, esta banda heterogénea de marginados quejosos estaba dirigida por un irascible genio científico en una silla de ruedas. Añadid a eso un reparto de villanos que incluía un cerebro sin cuerpo y un gorila que hablaba francés y podréis empezar a entender porqué esas aventuras iniciales de la Patrulla Condenada son recordadas aún con tanto cariño por los connoisseurs de lo extraño.

 

Cuando me senté a pesar lo que quería hacer con la colección decidí de inmediato que intentaría reconstruir la atmósfera extravagante que hizo de la DOOM PATROL original algo tan memorable. Quería volver a conectar con el concepto fundamental y radical de la colección: que se trataba de un equipo compuesto por personas discapacitadas. Éstos no eran super-adolescentes de miembros perfectos con los que poder identificarse y que posaran para Calvin Klein en sus ratos libres. Éste era un grupo de gente con serios problemas físicos y, posiblemente, con sus mentes repicando como campanas.

 

Mi impresión sobre la más reciente encarnación de la Patrulla Condenada es que, muy sencillamente, eran demasiado normales. Yo propuse crear un equipo más o menos totalmente nuevo, basado más claramente en la estructura familiar del grupo original. Aprovechando el crossover con Invasión, Paul Kupperberg accedió amablemente a matar o mutilar a la mayoría de sus personajes y dejar el campo libre para que yo pudiera presentar una Patrulla Condenada menos de andar por casa, algo más perturbadora y, confío, más fiel al espíritu de las historias originales de Arnold Drake y Bruno Premiani. Y lo más importante, quería romper con la enorme influencia que la Patrulla X de la era Claremont-Byrne continúa ejerciendo en el concepto de los supergrupos de tebeo y forjar un nuevo estilo que mirara hacia los años 90.

 

Suena impresionante sobre el papel, ¿verdad?...

 

Al final, la mayoría de las ideas me llegaron como el huracán Gilbert, en una semana enloquecida de febril y constante inspiración. Cuando todo acabó, me encontré con suficiente material para llegar al número 60 USA, si es que las cosas aguantan hasta entonces. En este punto –y ya que me estoy quedando sin cosas que decir- gastaré algo de espacio mencionando unas pocas de las cosas que llevaron a la creación de esta nueva versión de la Patrulla Condenada.

 

Con toda certeza, una gran influencia fue la obra de Jan Svankmajer, cuyas películas vi mientras trabajaba en mi propuesta para DOOM PATROL. Svankmajer es un cineasta checo cuyos filmes son a menudo equívocamente descritos como surrealistas (de hecho, sólo son surrealistas en el sentido estricto de "super real" de esa calumniada palabra). Las películas son generalmente bastante cortas y consisten en una mezcla de imagen real y la animación de objetos cotidianos, presentando una visión inquietante de un mundo libre de las ataduras lógicas. Svankmajer ha acabado recientemente [en 1987] un largometraje sobre Alicia en el País de las Maravillas. Si tenéis la oportunidad de verlo, no la dejéis escapar.

 

El aderezo de las películas de Svankmajer se incrementó con clásicos "surrealistas" como Eaux d’Artifice (1953) de Kenneth Anger y la siniestra Redes del Atardecer (1943) de Maya Deren, así que cuando llegó la hora de empezar a trabajar en DOOM PATROL, me había sumergido en la atmósfera de esos mundos irracionales y extraños y estaba listo para llevar algo de aquel ambience onírico a las historias que imaginaba.

 

El magnífico libro Gödel, Escher, Bach, de Douglas Hofstadter (Tusquets Editores, 1989), un viaje inmensamente asequible hacia el mundo crepuscular de la lógica y las matemáticas abstractas, constituyó otro útil trampolín para mí (hablando como alguien que raramente se las arreglaba para hacer algo más que escribir su nombre en los exámenes de matemáticas, le estoy doblemente agradecido a Hofstadter por ser tan perfectamente claro en sus explicaciones) y parte de ese material encontrará sin duda su acomodo en próximas aventuras.

 

 

When Rabbit Howls, ("Cuando Conejo aúlla"), la asombrosa autobiografía de Truddi Chase, una víctima del síndrome de personalidad múltiple, fue otra inapreciable fuente de referencia para la creación de Crazy Jane. Si queréis alucinar completamente, comprad o robad ese libro y echadle una ojeada a cómo se ve la realidad desde el otro lado.

 

Luego habría que mencionar los libros sobre alquimia, los sueños que he utilizado casi tal cual, las historietas extrañas que me contaron los amigos y un millón de cosas más que eché en el guiso a fuego lento que fue la propuesta para DOOM PATROL.

 

De aquí en adelante, nos confiamos a tu misericordia, estimado lector.

 

Bueno, pues...

 

Básicamente, mi intención es traer de vuelta la antigua magia de la Patrulla Condenada devolviendo al equipo a sus raíces y retomando lo más rápido posible la extrañeza sin restricciones que hizo tan estimulantes a las historias antiguas. Si las cosas marchan según el plan, os caeremos encima con un rápido y masivo volumen de ideas, conceptos y villanos inusuales. De hecho tenemos esperando entre bastidores, donde aún no podéis verlos, a los Hombres Tijera, Red Jack, el señor Nadie y la nueva Hermandad del Mal y, oh ¡toda clase de cosas chulas!

 

De verdad que ya no se me ocurre nada más que decir. Os devuelvo el espacio, para que lo llenéis con correspondencia erudita o garabatos de Crayola (tm). Al despedirme quiero dejaros con un pensamiento final: ¿Os acordáis de cuando todos los otros chicos del bloque tenían a Superman o Batman como modelos de héroes positivos? Bien, si tú sólo te podías identificar con un cerebro humano en un cuerpo metálico o con un tipo envuelto totalmente en vendajes y si tuviste una infancia extraña, bienvenido a casa. Ahora estás entre amigos.

 

Grant Morrison.
Querida ciudá de Glasgow, Escocia
Octubre 1988

 

Enlace al scan del nº19 de Doom Patrol. Pulsa aquí

 

HOME

 

 

 

Enlaces

Noticias y cosas... breves

Foro Invisible

Biblioteca del Caos, The Invisibles

Volver Atras

DOOM PATROL

  CONEXIÓN INVISIBLE

  MOHO AZUL

  DIXTOPIA

  GLOSOLALIA

   ARCADIA

 

Hosted by www.Geocities.ws

1