LA CHICA DE LA CURVA
Cuentan los taxistas de El Susto, Hidalgo, que cerca de las 11 de la noche, una chica con grandes rizos rubios, alta y esbelta, les hace una parada con la mano para que le lleven a su casa.
Esta historia le pasó a Nicolás, un taxista novato que apenas acababa de ingresar al trabajo hace 1 mes antes. Le dieron el trabajo en El Susto, ya que de ahi iban las personas a Pachuca, una ciudad muy urbanizada.
Nicolás fué al Susto, ahí se encontraba una fiesta local, el fué y consiguió nuevos amigos, para ser exactos 2, que le invitaron a tomar bebidas alcoholicas, pero él no quiso tomar nada. Los amigos llamados Ernesto y Rafael le dijeron:
Mira allá en esa curva nos vas a dejar porque la mujer nos pega si llegamos tarde.
Nicolás los dejó en una curva, pero no en la del espanto, siguio con su trayecto y le aventaron piedrecitas, no hizo caso y vio a una mujer rubia, alta, esbelta, con un vestido azul pequeño le hizo una parada.
Nicolás: A donde tan tarde muchachita-
Chica: Pues... salí a pasear, puede dejarme a esta dirección?
Nicolás: Claro que si, y que haces en ese lugar tan solo en la noche?
Chica: mmm nada solo vine
Nicolás: Como te llamas?
Chica: Mi nombre es Lizbeth... Mire ya llegamos. *le da el billete y se va*
Nicolás: Ahh que muchacha esta.
A la mañana siguiente Nicolás fué de nuevo al susto, porque le parecio muy linda la chica e iba a pedirle matrimonio. Tocó la gran puerta de madera de la casa, le abrió una señora con ojeras, blanca como la nieve y con rizos rubios.
Nicolás: Disculpe, se encuentra Lizbeth?
La señora como si ya fuera costumbre dijo
Sra: Lizbeth? Pff siempre es la misma historia *saco una foto de su bolso* ella es Lizbeth, mi hija, murió hace 10 años en la curva. |