
Sin opción para el amor, Paloma se da por vencida, intenta no perseguirle como lo ha hecho hasta ahora, y se refugia en su despacho sin querer ver a nadie.
Diego acude a verla, y hablan, hay una gran ternura entre ellos, se mueren de amor el uno por el otro, pero no son capaces de dejar a un lado las rencillas, sólo en un momento de locura Diego le ruega que se vayan juntos, lejos de todo y de todos, pero una vez más Paloma siente el peso de la responsabilidad y le quita esas ideas de la mente, en una escena tierna pero sobre todo triste.
Por su parte las damas Sánchez Serrano están tramando una buena para el Congreso Cafetalero en el que se hará un homenaje al abuelo Sánchez-Serrano, Paloma se entera y avisa a Daniela que se pone manos a la obra, llegando todo a oidos de Inés que increpa con dureza a sus nueras, si no acuden al evento, no volverán a entrar en su casa, y por ende no volverán a usar el apellido que con tanto orgullo proclaman.
Harta de todo, Paloma decide que se irá a Londres a trabajar con Mariano, a pesar de que Avellaneda le ha propuesto encargarse de la gerencia del departamento, pero ella siente que no podrá estar tranquila si vive en la misma ciudad que un Diego con otra mujer, por eso prefiere huir, Jean Carlo que acaba de llegar a la ciudad habla con ella y le dice que ese amor siempre estará presente en su vida y que esté donde esté lo tendrá como un puñal clavado en su corazón.
Comienza el evento más importante del año en el sector cafetero y Paloma muy digna recibe a los invitados, todo muy normal hasta que entra Diego, Mariano se da cuenta de esto por la cara de Paloma, que denota una felicidad contenida.
Cuando se disponen a hablar, llegan al cóctel las Sanchez-Serrano, Diego palidece, y Paloma se dispone a una dura batalla, Bárbara saca su mejor sonrisa, y Berenice confirma que Paloma las invitó, aunque el estado en el que llegan no es muy elegante, han estado bebiendo antes de presentarse alli.
Cuando termina el homenaje a su abuelo, Diego se va, pero todos los demas se quedan, en una conversación Angela saca el tema de Paloma y su pasado, Bárbara la secunda pero es más mordaz en sus palabras, todo el pasado de Paloma queda expuesto en la conversación, aunque ésta no se corta y arremete contra ellas, sobre todo deja sentado como Berenice aprovecho su matrimonio para sacarle dinero a Diego cosa que no sabia nadie de la familia.
Bárbara va al toillette, y Paloma la sigue con disimulo, allí le da duro y sale tan tranquila, al rato sale Bárbara chillando que le ha pegado, con lo tomada que está nadie le hace caso.
Al tiempo se abre el sobre que contiene la ultima voluntad del abuelo, pero piden que Paloma y su mama estén presentes, nadie comprende este requisito, y mucho menos Paloma, cuando se abre el sobre se descubre que Soledad es la propietaria de una finca, todos se quedan atónitos salvo ella que sonrie... Paloma no está por la labor de querer ese regalo, pero su mamá le dice que ha sido la ilusión de su vida, y Diego también le dice que deben resperto a la voluntad del abuelo, aunque en su interior el joven siente miedo de que Paloma sea su tia.
Ines sigue en sus trece incluso llega a amenazar a Avellaneda con que si Paloma se hace cargo de la Gerencia que se atenga a las consecuencias, definitivamente Inés enloqueció de celos.
Por su parte Antonia ayuda a Diego a sacar un préstamo para que no le quiten la producción de su hacienda, mientras que Diana sigue investigando la relación entre su cuñada Berenice y su esposo Miguel.