
Comienzan las sesiones con la psicóloga que Daniela le ha buscado a un Diego cada vez más desesperado, Antonia que así se llama la doctora comprende que este hombre destruido no será un paciente fácil y accede a encontrarse con él en una cafetería para que esté más cómodo.
Diego comienza a contarle entre sollozos lo que ha sido su vida con Paloma desde aquél día que la vió cantando en los cafetales, la joven por su parte sigue su vida en la Asociación pero parece más un alma en pena, salta en cuanto oye un teléfono, no para de preguntar si la han llamado, siente que cada vez es más fuerte el amor que tiene por el hombre que ahora ya no está junto a ella.
Mientras el joven está muy extrañado del cambio de Berenice, ya no lo acosa como antes, y está notando cosas muy raras en su casa, su esposa Berenice siente que tiene que andar con pies de plomo ya que en cualquier momento puede ser descubierta
Diego por su parte accede a irse de gira por Europa para promocionar su café, Paloma se entera y siente que lo está perdiendo irremediablemente, habla con Margarita, habla con Daniela, quiere saber que está haciendo su amor con su vida.
Por su parte las damas Sánchez-Serrano siguen en sus trece de hacerle la vida imposible a Paloma, pero sobre todo Bárbara que aprovecha una indiscrección de Fabian sobre las exportaciones ficticias para ponerse manos a la obra e investigar, algo que pudiera acabar definitivamente con la pesadilla de la familia Sánchez-Serrano: meter a Paloma en la cárcel.
Paloma llama por teléfono a Diego pero el joven se niega rotundamente a contestar su llamada, se siente ya mas tranquilo gracias a los cuidados de Antonia y pretender alejarse lo más posible de la mujer que tanto le ha hecho sufrir. Daniela es requerida por Paloma y ahi se entera la joven recolectora de que Diego ya está empezando a olvidarla, Daniela le cuenta como se está tranquilizando y también le habla del viaje que harán juntos la psicóloga y Diego, Paloma se muere de celos y decide ir a encontrarse con ellos.