

El manuscrito de su obra comienza con un Prólogo explicativo del plan y del orden seguidos en su metodización. Luego divide la exposición del sistema en tres partes: generalidades sobre la Taquigrafía; el grado elemental, sin supresiones; y el grado superior, destinado a seguir la palabra.
Utiliza casi todos los signos del alfabeto martiniano, diferenciando la Z y la S y la Y de la LL. Debido a estas modificaciones, se ve obligado a cambiar los signos de la N y la ñ.
Escobar se retira del Congreso en 1852 y se jubila en 1858 de su cargo docente. Fallece en Buenos Aires en 1862.
Comenta Avenir Rosell que Escobar acierta cuando dice que hay signos que "pudieran leerse con la omisión de todas las vocales y letras adyacentes, según lo demuestra la experiencia en los rasgos de anteposición y terminación que suelen los taquígrafos usar con buen éxito, los cuales componen con frecuencia palabras sin ningún signo alfabético". El avocalismo y la abundancia de signos con múltiples significados significaba apartarse de la doctrina martiniana, si bien ambas técnicas fueron asimiladas en algunas formas evolucionados del sistema.
Escobar había entregado su manuscrito a Inzaurraga en 1858. Al morir Inzaurraga, pasa a manos de sus hijos Alejandro y Alberto, quienes años más tarde lo entregan a Miguel Palant, junto con otros documentos taquigráficos entre los que figuraban las pruebas de imprenta del "Método de Taquigrafía Nacional" de su padre. En 1907, Inzaurraga había escrito en la portada del manuscrito de Escobar: "Original de puño y letra del autor de las importantes reformas introducidas en el sistema de Taquigrafía de Dn. Francisco de Paula Martí, por el taquígrafo español Dn. Ramón Escobar, estando al servicio de las Cámaras de la Provincia de Bs. Aires desde 1832 a 1852".

Palant entendió que dicho manuscrito debía ser patrimonio de una biblioteca uruguaya, país donde la sistematización escobariana tuvo más difusión. La condición para su donación fue que la obra fuera publicada. El manuscrito fue entregado a Avenir Rosell junto con la siguiente carta:
"Estimado Rosell:
Le hago llegar, por manos amigas, la obra de Escobar. Lo felicito por la iniciativa, que así se concreta, de hacer del Uruguay depositario de esta reliquia, a lo que contribuyo con profunda satisfacción y el más pleno acuerdo del Dr. Alejandro Inzaurraga, quien obtuvo el libro como heredero de su padre, el ilustre D. Emilio Inzaurraga y me lo donó para que le diera el mejor destino, que es cabalmente el que tiene en estos momentos.
Un fuerte abrazo de su amigo
MIGUEL PALANT
11/IV/1951."
Rosell consiguió que la parte literal de la obra se publicara en las páginas de la "Revista Nacional" en junio de 1951, junto con el artículo "Noticia sobre Escobar y su obra", escrito por él. Las láminas iban a ser publicadas al conmemorarse el centenario del Cuerpo de Taquígrafos del Senado, en 1856, ocasión en la que Rosell pensaba entregar a ese Cuerpo la obra. Como esto no se llevó a cabo, Rosell conservó el manuscrito hasta su muerte, ocurrida en 1988.
