"El poeta es un fingidor que finge constantemente,
que hasta finge que es dolor, el dolor que en verdad siente.
Y, en el dolor que han le�do, a leer sus lectores vienen,
no los dos que �l ha tenido, sino s�lo el que no tiene.
Y as� en la vida se mete, distrayendo a la raz�n,
y gira, el tren de juguete que se llama el coraz�n."
"Hay que cultivar el olvido pues el destino no recuerda"
Pessoa significa "persona" : hay que sobrellevar el destino de ese nombre mientras se piensa que la personalidad es una falacia torturante o una convenci�n vac�a; cuando se tiene la convicci�n de que no es preciso conocerse, pero desconocerse apabulla.
Quer�a sentir con la imaginaci�n, porque la idea de actuar lo angustiaba de pereza, era, m�s que la polifon�a verbal realizada, la encarnaci�n literaria de un destacamento entero de personalidades , prueba de que las sombras y la enajenaci�n no estaban re�idas con una mente constructiva rigurosa.
En �l arreciaba el temor a la locura: o�a voces, sent�a que el brazo se le volv�a aut�nomo, lo llenaban de impulsos destructivos, eran nadie o se desdoblaba; se defend�a estudiando pero mas que nada escribiendo.
Acechado por la locura, marcado por la muerte temprana de su padre, la aparici�n de un usurpador, el exilio inmediato del lugar y la lengua natales, alcoh�lico y cancerbero del fantasma de la homosexualidad, tradicionalista que languidec�a por la ciudad moderna; hizo de la contradicci�n una v�a.
Tuvo raptos medi�nicos y alberg� "todos los sue�os del mundo" sin disponer de las quejas contra su incurable man�a de pensar.
Condensa la autoconciencia po�tica de comienzos de siglo en coplas populares parad�jicas, induciendo al lector al h�bito de lo intrincado. En su obra acecha un halo negativo, porque no ense�aba a gobernar el esp�ritu sino a indisciplinarlo.
Aunque se declare incapaz de sentir con el coraz�n, el pensamiento le bastaba para sentirlo todo. En Pessoa todo combate con algo, todo choca con su opuesto, y a veces se agita, o se supera, o se apaga, no sin antes haberse fortalecido, despu�s vuelve a ponerse en duda. Pessoa es una alternativa: otro universo posible.
"Para que pueda ser he e ser otro,
salir de m�, buscarme entre los otros,
los otros que no son si yo no existo,
los otros que me dan plena existencia."
Octavio Paz
Los heter�nimos: son seres que habitan o posibilidades de �l, cada uno hizo una obra de contornos resueltos y reconocibles, Pessoa los vigila a todos y se deja vigilar por ellos; afirmar que la unidad del yo es argucia de los hombres d�biles, que somos varios o nada conscientes, no es m�s negativo que entregarse a un papel fijo que nos representa mal (en caso que halla que representar algo). Al contrario en Pessoa, por lo menos una vez, los poemas de los distintos poetas transmiten la mundo la fertilidad de una dispersi�n arm�nica, para conmovernos integralmente demostr�ndonos que no necesariamente estamos condenados a ser siempre los mismos. La angustia de no reconocer en las palabras nada propio, la ignorancia de lo que no se es, el hast�o de cargar con un cuerpo, la aspiraci�n de dejar de sentir y anular el deseo: todo ese despersonalizarse fue en Pessoa la condici�n para ser realmente y exist�an solo mediante una permutaci�n incesante y no solo en el plano imaginario.-
Heter�nimo: es el nombre, distinto del suyo verdadero, con que un autor crea vidas y obras distintas a �l mismo.
"Desde ni�o -le dice a Casais Monteiro- tuve la tendencia a crear en torno a m� u mundo ficticio, a rodearme de amigos y conocidos que nunca existieron".
"No s� si realmente no existieron o soy yo el que no existo. En esto, como en todo no debemos ser dogm�ticos..."
Los heter�nimos nacieron alrededor de 1912 repletos de temas esot�ricos paganos, futuristas y nihilistas; "se plural como el universo" escribi�.
Los heter�nimos son poetas independientes de la personalidad de su creador, quien llega a dudar de haberlos creado; "me parece que fui yo, creador de todo lo que menos hubo all�". Tienen su propia biograf�a veros�mil, son independientes uno de otro, pero est�n relacionados entre s�. Los estilos, la escritura, los asuntos, las lecturas y hasta las influencias literarias en particular y culturales en general, son diferentes.
"E aqu� un sistema de resonancias que mantiene unido un universo siempre al borde de la desintegraci�n"
Pessoa es m�s un m�dium que un creador. La idea de Supra-Comoens lleva a Pessoa a su invenci�n de la heteronimia, era su tendencia org�nica y constante a la simulaci�n y a la despersonalizaci�n que lo llevan a autodefinirse como un fingidor que "hasta finge que es dolor el dolor que de verdad siente...".
Dice Pessoa: "_Lo que soy esencialmente �tras la involuntaria m�scara del poeta, del pensador y de cuanto m�s haya- es dramaturgo. El fen�meno de mi despersonalizaci�n instintiva para la explicaci�n de la existencia de los heter�nimos conduce de forma natural a esa definici�n. As� pues, no evoluciono: VIAJO (por un lapso, en la tecla de la may�scula me sali�, sin que quisiera, esa palabra en letra grande). Voy cambiando de personalidad, voy (aqu� puede haber una evoluci�n) enriqueciendo mi capacidad de crear personalidades nuevas, nuevos tipos de fingir que comprendo el mundo, o mejor de fingir que se puede comprender."
"Estos fen�menos -afortunadamente para m� y para los dem��s- los ide� en m�; quiero decir, que no se manifiestan en mi vida pr�ctica, exterior y de relaci�n con los dem�s; estallan hacia adentro y los vivo conmigo."
"Toda la gente que conozco..."
Lisboa revisitada �lvaro de Campos (heter�nimo)
Escrito en un libro abandonado en un viaje
Breve biograf�a de Fernando Pessoa
"Libro del Desasosiego" Bernardo Soares (heter�nimo) Versi�n Extendida
"Odas" Ricardo Reis (heter�nimo)
A prop�sito de las "mil caras" de F. Pessoa antolog�a por R. Mora
A Prop�sito del libro "La Educaci�n del Estoico"
Historia del hombre que no quiso ser uno solo por Silvina Freira
Una primicia argentina por Rodolfo Alonso
Poeta de la dispersi�n por Santiago kovadloff