INTRODUCCION GENERAL
Introducción general sobre la reflexión de la trascendencia y el desarrollo del hombre
Cuando un hombre comienza a tomar conciencia que existe, que siente, piensa y puede actuar, casi como consecuencia de esa toma de conciencia, comienza también a preguntarse, entre otras,
¿qué es la vida? ¿Quién soy? ¿Que soy? ¿De donde vengo? ¿Qué quiero y/o puedo hacer con mi vida? ¿Cómo puedo hacer, para vivir lo que decida ser en la vida? ¿A donde voy después de la vida? ¿De que sirve lo que aprendo, lo que hago, lo que tengo, lo que soy después de la vida?
Mi experiencia, mis capacidades, mis virtudes, mi arte, mi ciencia, mis sentimientos, todo lo vivido, ¿se pierden conmigo? ¿lo llevo conmigo? ¿Quedan en alguna parte?
Con una aceptable certeza podemos aseverar que:
En el universo, encontramos en su totalidad y en todas sus partes. una dinámica permanente de creaciones y transformaciones.
Que constituye un proceso, del cual estamos en condiciones de decir que entendemos algunos aspectos, desconocemos otros muchos, y que intervenimos en él con consecuentes incidencias.
Incidencias que son discutibles en cuanto si es lo que conviene, si es lo que queremos, y significativamente, si es lo que debemos, podemos, o pretendemos hacer.
El hombre (y la humanidad) es producto del proceso natural de continuas transformaciones que manifiesta el universo.
Somos parte de ese proceso que nos pone a vivir, nos obliga a actuar (aun quedándonos sin "hacer nada") y nos provee de los elementos para discernir y conducir muestro comportamiento.
Nos da la posibilidad de participar, de tal forma, como lo hace con todas las cosas del universo, a pesar de sus diferencias.
Claramente distinguimos, en el proceso universal de transformaciones, que la naturaleza realiza un proceso de aprender (circunscribir un conjunto especialmente seleccionado de partes del universo), consecuentemente esa circunscripción (y/o otras partes)" generará un acto que lo caracterizará como "nueva parte" y así concreta una transformación.
Como proceso dinámico, las partes en permanentemente interacción, constituyendo la continuidad a este proceso que podemos denominar "proceso natural de aprendizaje" para la "conducción de la vida del universo".
El hombre intenta a través de las ciencias, la imaginación, la meditación, las ideas y esencialmente por medio de su comportamiento, comprender el proceso natural del universo y en muchos caso utilizarlo para componer situaciones, circunstancias, productos y aun procesos que él cree le son útiles y/o necesarios.
En concreto el hombre realiza lo mismo de lo que es parte y de donde proviene, se comporta como se comporta el proceso que lo origino.
Aprende, crea un acto, ergo, se comporta conduciéndose.
Por lo tanto el hombre con sus dotes y capacidades no puede hacer otra cosa que aprender (distinguir las partes y sus comportamientos) componer una "nueva" circunscripción de la naturaleza (una nueva parte) para que realice el comportamiento que él considera es lo que quiere por conveniente y/o necesario.
Ahora bien, ¿cómo la naturaleza rescata y canaliza la vida de las cosas? entre ellas el hombre.
No parece ser solamente a través de los hijos, se perdería mucho, además hay procesos que no conllevan la consecuencia de procrear.
Indudablemente no ha de ser por jerarquías asignadas por los pares u otros, desde la abeja reina hasta los reyes y lideres humanos, puesto que no se manifiestan como cosas más especiales que las demás cosas del universo, ya que somos nosotros, los hombres, los que les otorgamos una "valor" que carece de relación en el concierto universal, de modo que el tiempo y el proceso natural que los rige los expone en lo que realmente son y/o fueron, en una cosa distinta de la jerarquía asignada, siendo tratadas por el proceso natural del universo como una cosa mas, como a todas las cosas.
Entonces ¿cómo la naturaleza rescata y canaliza la vida de las cosas?
Pues como lo hace con todas las cosas, desde el momento que son creadas las incorpora a su proceso natural de aprendizaje como naturaleza que puede ser aprendida.
De este modo la naturaleza en su proceso solo incorpora trascendentemente las creaciones por comportamiento de las cosas en el momento exacto en que son originadas.
Así claramente ni la fama (valoraciones fantasiosas y/o exageradas que la televisión, la radio, los escritos, y demás) ni el poder (económico, político, militar y demás) pueden ser tomados como trascendentes por el solo hecho de ser exaltadas por pares y/u otros, no son ni más ni menos que cosas, como todas las demás, no pueden ser naturalmente registradas como especialmente destacadas, porque la valoración que se les otorga es incongruente y en contradicción con el proceso natural del universo.
La naturaleza solo puede, por característica de su propio proceso, de su propia esencia, incorporar comportamientos creativos, concebidos como producto del proceso de aprender (circunscribir naturaleza interviniente) y vincularlo con el universo por el comportamiento con relación universal a todas las cosas.
Ahora bien ¿cualquier comportamiento de las cosas es incorporado?
¿no considera el proceso natural ninguna distinción?,
¿se puede ir para cualquier parte con el comportamiento?
Si, sin dudas que se puede ir para cualquier lado, pero solo se incorporan aquellos que conlleven la sustentación del proceso que los origina, ya que no se aprende para actuar en contradicción de aprender para actuar.
Por lo tanto los comportamientos trascendentes son solo aquellos que acompañan la armónica interrelación del universo (llámelo, el bienestar general, el bien etc.)
Es el método que dio origen a todas las cosas, como proceso de aprender para transformarnos en mas armonía solidaria.
Es la constitución del proceso natural, por lo tanto, a cada comportamiento le corresponde una valoración en relación a su coherencia con el proceso natural del universo.
Cada comportamiento manifiesta su grado de trascendencia, según sea lo que engloba la naturaleza interviniente que se requiere, para que el comportamiento creado sea aprendido.
Es en el aprendizaje que requiere sea realizado para manifestarse como comportamiento, donde se manifiesta su valor de trascendencia.
Todas las cosas lo manifiestan claramente, solo basta aprender una mayor circunscripción de la naturaleza para que se nos manifieste con total certeza esta valoración.
Consiguientemente los comportamientos que no trascienden son aquellos que egoístamente buscan someter todas la cosa que puedan a la sustentación de una fantasía de existencia sin dinámica de desarrollo y con eliminación de las transformaciones.
Son los que contradicen la vida del universo.
Los que quieren comportarse sosteniendo el "beneficio" de lo que tienen y creen ser.
Son los comportamientos de las cosas que teniendo la posibilidad de ser proceso, se comportan para que el universo se paralice y perpetúe un estado de transformación permanente para ellos. Lo cual es una contradicción de tal claridad que ineludiblemente lo elimina como cosa a ser aprendida, porque ya estuvo aprendida y de esa inanidad se aleja el proceso natural del universo, dado que ya sabe lo que no hay que hacer.
Preguntas generales sobre la reflexión de la trascendencia y el desarrollo del hombre
Pero
¿Qué
es la trascendencia?
Con
el riesgo de ser demasiado escueto, podemos decir en pocas palabras que:
La
trascendencia del hombre es la incidencia de su comportamiento en el proceso
natural del universo.
Asimismo
¿Qué
es
el desarrollo?
En
forma escueta podemos decir que:
El
desarrollo del hombre es su capacidad de constituir y reconstituir permanente y
sistemáticamente su propio proceso de aprendizaje, con determinación y
realización conducente de su comportamiento. Es decir SU CAPACIDAD DE APRENDER
A SER CONDUCTOR DE SU COMPORTAMIENTO INDIVIDUAL Y SOCIAL.
Entonces ¿quienes han trascendido a través de los tiempos y sucesos hasta nuestros días?
Quizás
¿los Faraones con las pirámides? Sin dudas las pirámides nos maravillan como
una construcción imponente del hombre, pero ¿ha hecho trascender a algún
hombre en especial? Tenemos, por ellas, la esencia de algún faraón u otro, sus
características humanas individuales nos han imbuido por su trascendente
incidencia en el contexto universal?
Parece
que no, puesto que en verdad, si se llamó Tutankamon o José, si era algo gordo
si tomaba muchas decisiones y/o gozaba de placeres, si mato y/o murió en
grandes batallas, si obligo a muchas otras personas a realizar lo que él quería
y así otras informaciones no parecen ser significativa en cuanto a
trascendencia.
Solo
datos que nos llegan, mas por los escritos de alguien de quien no sabemos que
quería decir sobre él, objetiva o subjetivamente.
Además
la trascendencia llegaría por los escritos mas que por los objetos construidos,
estos últimos hablan mas de los hombres como instituciones, de lo que son
capaces organizados y trabajando en conjunto, sea por la convicción de todos,
sea por la convicción de algunos y la obligación de todos, sea por
“profesionalismo”.
La
“imagen” del poderoso del momento que según dice ordeno y “guardo” sus
pertenencias, destacando su mascara como cuadro de su rostro, intentado ser una
fotografía de sí mismo, su riqueza, su en otrora “poder” no parecen
manifestar en la naturaleza ni más ni menos trascendencia que cualquier otro
cohabitante de aquel momento.
Todos
los hombres que participaron de la construcción de las pirámides trascendieron
por la instauración en la naturaleza de que la constitución en una institución
le permite a los hombres como partes de la naturaleza, realizar comportamientos
por encima de la capacidad de cada uno, nos da la certeza de que juntos somos
mas, eso no lo leemos en los escritos, simplemente vemos las pirámides u otras
obras institucionales del hombre y en nuestro interior surge la certeza de que
constituidos institucionalmente podemos ser proceso natural de trascendencia, y
no precisamente por hacer construcciones gigantescas sino por constituirnos para
hacer lo que cada uno por si solo no podría.
Dicho
desde el otro punto de observación, comprendemos que podemos hacer mucho
individualmente, pero constituidos en instituciones, solo la imaginación
intenta encontrar alguna limitación.
De
igual modo podemos reflexionar sobre otras grandes construcciones, por ejemplo
la Gran Muralla China, construida entre el 221 – 204 a.c según parece la única
construcción que se ve desde el espacio (Naves espaciales, otra maravillosa
construcción ¿trascendente?) Según dicen, la hicieron un par de tiranos,
definidos por muchos como malas personas, y por otros como unificadores de la
China en cuanto a distribución política, lengua escrita, leyes uno de ellos
fue Qin Shi Huangdi (el primer emperador chino), “obras” quizás más
importante que la muralla, además están las leyendas de los sufrimientos que
causo a los hombres y mujeres que participaron, al parecer obligados, en dicha
construcción.
Quien
o quienes han trascendido? ¿Por que medio? Y que es lo que trasladó hacia
“adelante”, mas allá de algún escrito mencionando nombres y circunstancia
que son irrelevantes en cuanto a trascendencia de uno o algunos de sus autores.
Al
igual que los faraones y las pirámides, lo que trasciende es el
“conocimiento” ya poseído en cada hombre, el cual manifiesta que la
constitución de instituciones proyecta a los hombres por encima de la
individualidad, aproximándolo a la trascendencia. En China mas allá de la
muralla (probable consecuencia de la estructuración social) el primer Emperador
construyo o quizás impuso una forma de estructura social que tendía a
continuar mas allá del que gobierna, al manifestar las leyes como normas a
seguir siempre a pesar de la muerte.
Las
“leyes” (como cosas buenas, para que todos las conozcan y las cumplan para
el bienestar general) parecen ser el primer “invento” que trasciende al
hombre creador, no las escritas sino las que se “sabían” y se “saben”
desde que se las crearon y se recreaban y se recrean con cada hombre cuando
incorporándose a la sociedad, intenta ser protagonista de la humanidad.
No
hay nada más común que el sentido común, ni nadie que no realice juicios
desde sus propios “sabidos”parámetros de lo que es justo o no.
La
cuestión parece ser constituirse institucionalmente para concretar cual
comportamiento institucional - ¿si fuese para una gran construcción? Entonces
no seriamos mas que las hormigas haciendo un gran hormiguero.
El
hombre, cada hombre, con certeza comprende que constituirse institucionalmente
implica, constituirse institucionalmente para definir, sostener y conducir los
comportamientos institucionales, de este modo comprende que es capaz de
conformar una sociedad y realizar comportamientos trascendentes.
En
otras palabras es el mismo instrumento natural de constituirse para instituir un
gran comportamiento, el que nos permite determinar cual y cuales serán los
comportamientos (obras) institucionales.
Algunos
creen que el “sistema democrático esencial” es el que se merecería el
reconocimiento de ser el medio natural sistémico del desarrollo y trascendencia
del hombre.
Quizás
algún otro piense que se trasciende por algún descubrimiento científico
tecnológico, o también por componer una hermosa canción, o aún con solo ser
un excelente interprete que convoca a deleitadas personas en gran cantidad.
¿Es
la música? Esa combinación de sonidos que parece extasiarnos, trasladarnos,
que sin dudas nos provoca algo especial. ¿Es el arte en Gral.? El objeto de
trascendencia del artista, por medio del objeto artístico, creado nos
trasciende el hombre creador.
Sin
dudas lo que le gusta a muchos no le gusta a otros muchos y con el tiempo las
grandes obras de impacto son como absorbidas por sus admiradores, pero nada nos
revela que la esencia del hombre autor este mas allá de la obra, en ella se
refleja la capacidad individual de hacer, por ello nos da la certeza al verla,
al igual de las pirámides en lo institucional, las obras maestras en lo
individual nos revela la posibilidad cierta de ser proceso de desarrollo
individual, por encima del no desarrollado. Las expresiones - es un genio - esto
se trae desde la cuna -nació así nos revelan la justificación de lo
inalcanzable del talento del otro y certifica la concreta posibilidad de
desarrollo del comportamiento individual.
Por
lo tanto, Miguel Angel, Einstein, Newton, Carlos Gardel, Frank Sinatra, Charles
Chaplin, Rene Favaloro, Discepolo, Edison, los hombres de las cavernas, el
inventor de la rueda, la rosca, el microprocesador, Publicidades, Teatro,
Plataformas submarinas y cada vez tantos mas.
Magníficamente
nos manifiestan lo que es capaz de hacer un hombre en lo individual
interactuando con la naturaleza, de ello trasciende la certeza de que el
desarrollo individual es parte insoslayable del proceso natural.
Pero
decir Miguel Angel o el anónimo inventor de la rueda tiene la misma fabulosa
trascendencia, conocer detalles, fotos y demás no agrega ni quita al hacer
trascendente individual de cada uno de ellos.
No
es la imagen con nombre apellido y nº de documento que algunos suponen es
trascender, y que cada obra haga surgir al espíritu del creador, que al igual
que el hombre viviente reciba aplausos y “beneficios” por su trascendente
obra.
Todos
ellos al igual que cualquiera de nosotros trasciende en su obra, como
comportamiento, transmite lo esencial del hombre, la certeza que el
comportamiento individual es desarrollable y trascendente cuando participa como
individuo (parte) en el concierto
natural del universo. Interrelacionado su comportamiento individual con los
comportamientos individuales de todos.
Al
ver esas obras individuales nos surge la certeza que somos una constitución
institucional de células que armónicamente trasciende como comportamiento
desarrollado individualmente y reconocido por las demás partes del universo.
Nos
da la certeza que cada uno es producto que puede ser proceso.
Así
pues tampoco las obras individuales parecen transmitir por si solas nuestra
esencia nuestra trascendencia, lo que sí estamos viendo que forman parte de
algo más abarcador, de un proceso natural donde las obras institucionales y las
individuales se nivelan a la misma “altura” donde todo comportamiento de
cada hombre es registrado y jerarquizado independientemente de que se lo escriba
en los libros se lo muestre por TV u otras artificialidades y naturalmente son
reconocidos e inscriptos en el concierto universal.
Se
manifiesta como un proceso natural de rescate y registro de los comportamientos
individuales e institucionales significativos al proceso natural del universo.
Cuando
en la edad de piedra un hombre le comunicaba a otro como comunicarse
lo maravillaba con una obra que además de útil era esencialmente
trascendente. Todo en el mismo acto (comportamiento)
y en la intimidad del encuentro de dos hombres, que simultáneamente
estaban incidiendo en todo el universo.
Fue
trascendentalmente comunicando al universo su comportamiento, ni más ni menos,
que los “grandes” artistas, tiranos, genios “creadores” de las
“grandes obras” lograron alcanzar quizás algo de trascendencia.
No
porque estén escritas, fotografiadas, inscriptas con derecho de autor,
premiadas, filmadas y así otras jerarquías artificiales, una obra le da
trascendencia a su autor, solo el comportamiento causal o no de la obra física
o no, da trascendencia al hombre.
La naturaleza todo lo “ve” y todo lo “registra”, el mecanismo es el comportamiento y sus circunstancias.