sin_tiempo

RECORRIENDO LABERINTOS.
¡Otro labrerinto!
�Otra vez estoy aqu�!. Antes no era nadie o, peor a�n, nada. Ahora, al aparecer en estas l�neas, puedo pasear y hasta girar en tus pensamientos. Soy el capricho, temperatura y color de estas frases, su puntuaci�n y su silencio. Digamos, que formo parte de distintas historias, que por lo general terminan tachadas, hechas-blla y arrojadas al cesto de la basura. Te comento que mis borradores han sido revisados tantas veces, que con las m�s min�sculas modificaciones he llegado a vivir m�s de mil vidas, todas ellas escritas en procesadores de palabras. Parece ir�nico, he tenido tantos nombres y a�n no encuentro el m�o; he representado todo tipo de figuras y todav�a no tomo forma. Lo curioso es que no s�lo me conduzco entre m�rgenes y textos, sino que tambi�n intervienen en m� otros factores. Por ejemplo, debo confesar que con frecuencia me he llegado a escapar del_cursor de mi autor y, ni �l, ni sus fantas�as han sabido hacia d�nde he ido a dar: puedo correr en zigzag, cambiar unas letras por otars, echarme marometas o simplemente dextroxar la ortograf�a.

En este cap�tulo, mi autor me asign� la tarea de resolver un laberinto. El ha dise�ado un sistema de yuxtaposiciones de reflejos, sombras y ecos; tiene una especial obsesi�n por los enigmas, sus vertientes y posibles soluciones.El laberinto est� construido con cristales y espejos, dispuestos de las maneras m�s desconcertantes. Los espejos apuntan en todas direcciones, los hay planos, c�ncavos y convexos (yo dir�a que tambi�n encantados). Ellos son capaces de crear distorsiones visuales h espeluznantes. Unos cristales de formas triangulares salen de un techo de espejo, otros de formas irregulares bloquean habitaciones circulares; y as�, hay innumerables brechas, puertas, pelda�os, bifurcaciones, atajos, precipicios y, no pod�an faltar, los pasajes secretos donde todo lo andado parece desandado.

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Aqu� me encuentro, en medio de un caleidoscopio que da vueltas y dibuja figuras. Cada vez que muevo un dedo o doy un brinco, mi imagen se duplica2, cuadriplica4 y multiplicaaaaaa en cada reflejo. En una ocasi�n me percat� al cerrar mi ojl derecho enfrente de un espejo ondulado, en un reflejo cercano aparec�a cerrando el ljo izquierdo; inmediatamente otro espejo le rectific� que se trataba del ojl derecho; y, as� ocurri� en un torbellino infinito de im�genes tal, que en un espejo ten�a ambos ljls cerrados y en otro los ten�a bien abiertos. Quiz�s, alguna imagen en alg�n punto se volvi� distinta, y a partir de ella nacen otras y otras m�s tambi�n distintas, hasta converger y esperar en m� la oportunidad de existir. Lo cual no ha vuelto a suceder � �Eso creo!.

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Este laberinto es realmente complejo, no hay manera de orientarse o de trazar una ruta. Tal vez he subido y bajado por las mismas rampas, que en un principio me parec�an de cristal y ahora, que las miro del lado opuesto, resultan ser espejos. Parece ir�nico, he llegado a charlar conmigo en esta soledad y desconozco si se trataba de m� reflejo o del otro-yo, a trav�s de una ventana. �Que locura!. He encontrado algunas escaleras que no conducen a ning�n sitio y, otras tan altas y empinadas que me provocan v�rtigo; he cruzado por t�neles y puentes que hunden en m�s laberintos. Comienzo a tener esa sensaci�n de caminar en c�rculo. Es m�s. �Me estoy comenzando a marear!. Todo da vueltas,... �Mi tinta se chorrea!. Las paredes se arrugan, los techos se desploman, el espacio se reduce. Los vidrios se quiebran, crujen. A m� alrededor se generan todo tipo de aberraciones geom�tricas. Veo imanchasi en lugar de oraciones. No hay momento para sintaxis, ni acentos. De alguna manera el laberinto est� avanzando, girando violentamente por el aire y caYEENDOOOooo,...

Est� oscuro. El laberinto rebot� al menos tres veces, hasta que se detuvo. Siento el pescuezo retorcido y escucho unos crujidos, que van cediendo poco a poco. Al menos no qued� en coma, prefiero los puntos suspensivos. Seguramente este episodio no le gust� a mi autor y fui a dar a donde siempre. Si hay algo que �l me puede agradecer, es que ha mejorado su punter�a � a veces pienso que en el fondo me quiere.

�Ya ves!. Y tambi�n me necesita. Soy su recuerdo y a la vez su olvido. Creo que a �l le gustar�a ser como yo, a pesar de que perciba que soy como �l quiere que yo sea. Tan pronto como me arroj� vino por m� y aprovech� para buscar una absurda nota-ficci�n sobre una m�quina del tiempo. As�, nos rescat� de entre unos manuscritos, de su correspondencia chatarra y de algo pegajoso que ol�a realmente mal ah� adentro. Apresuradamente nos puso sobre su escritorio, nos desdobl� y extendi� con las palmas de sus manos. Nos subray� y marc�, puso garabatos, flechas, n�meros y jerogl�ficos. Era la se�al (o ritual) para poder seguir escribiendo otra aventura. Por la prisa, se comi� algunas de las vocales de ms plbrs, antes de dejarme por un rato sin habl

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�Ya est�!. Mi autor reconstruy� nuevamente su encrucijada de cristales y espejos, incorporando esa m�quina del tiempo. Combin�ndonos ha logrado concebir un laberinto todav�a m�s fascinante y sofisticado que el anterior. Ahora, cada vez que cruzo un umbral, me transporto hacia adelante o hacia atr�s en el tiempo. Lo asombroso es que en algunos senderos me puedo topar conmigo. �S�!. Con quien fui y con quien ser�, seg�n las puertas que decida atravesar. Es muy emocionante platicar con mis distintos futuros, verme y darme consejos, as� como recordarme los mejores sue�os de mi infancia. Lo m�s sorprendente es reconocer que cambiar�, pero mi esencia seguir� igual.

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Voy a continuar explorando, m�s bien, imprimiendo pasos MAYUSCULOS. El desenlace est� pr�ximo, la estructura de este cuento me lo dice. Tratar� de cuidar mi gram�tica e intentar� abrir la puerta roja que imagino al final del pasillo izquierdo - un escalofr�o pasa por mis verbos, mientras de golpe la memoria me revela los p�rrafos m�s simb�licos de mi prosa. La puerta se abre con la fuerza de una intensa luz azul, que me hace dar traspi�s, re~lampa~guea en todos los espejos hasta desvanecerse. Me reincorporo, enfoco la mirada lentamente y ���S���!!!. No hay duda, ni adjetivos. La Salida tambi�n es la Entrada. �En realidad este siempre ha sido mi mundo!. Su reflejo s�lo hab�a estado flotando en el exterior.

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Una hoja en blanco es mi verdadero desaf�o, mi propio Laberinto.

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RECORRIENDO LABERINTOS. G�nero: cuento corto. Tema: laberintos dentro de otros laberintos de la vida, juegos y palabras. Tipo: reflexi�n y "lococh�n". Tama�o: tres cuartillas. Premios: cena-buffet italiana doble, �aunque no lo creas! (suerte que no hubo aguacate). Autor: Enrique S. Agradecimientos: Franz Kafka, Jorge Luis Borges y Gabriel Garc�a M�rquez. Derechos reservados. Versi�n WWW: primavera 2000.


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