Gaceta cultural Sierra de las cruces
Contaminación, hacinamiento, ruido, una inmensa cantidad de carros; lamentablemente,muchas veces eso es lo primero que se nos viene a la cabeza cuando pensamos en la Ciudad de México, pero y por qué no pensar en bosques, cultura, tradiciones y riqueza histórica: ¿por qué no pensar en esto último, si también nuestra ciudad es todo ello?
Al hablar de tradiciones y riqueza histórica, no me estoy refiriendo únicamente a todo aquello que es parte de nuestro pasado, sino que, sobre todo, lo que deseo resaltar es la vitalidad de esas tradiciones y esa cultura que aún se conservan y se transmiten entre la gente que vivimos en las comunidades y en los pueblos rurales que forman parte del Distrito Federal.
¿Pueblos en el Distrito Federal?
La mayoría de los habitantes de esta ciudad, así como de otras regiones, desconocen que más de la mitad del D.F., es decir el 59% del total de su territorio, está considerado como “suelo de conservación”, el cual se divide en bosques, áreas de matorrales y suelo de uso agrícola. Dicho porcentaje, casi en su totalidad, pertenece a los distintos pueblos rurales que se encuentran dentro del territorio de la Ciudad de México.
Con tal cantidad de comunidades rurales existentes es, sin duda, de suma importancia pensar en todo lo que esos pueblos representan para la cultura de una ciudad tan inmensa como ésta.
Sin demeritar la labor cultural que mucha gente realiza en los barrios y colonias del Distrito Federal, casi puede asegurarse que es en los pueblos donde se conserva mayormente el esfuerzo del trabajo comunitario, con una finalidad: mantener las tradiciones.
De uno u otro modo, en las comunidades rurales siempre se necesita de todos los habitantes para conservar toda esa cultura tradicional que nos mantiene cohesionados como pueblo. Ejemplo de esto son las fiestas patronales que año con año se llevan a cabo. La gente elige un mayordomo, es decir, alguien que se encarga de organizar la fiesta, así como de recabar el dinero que los pobladores aportan para que con ello se realicen misas, se compren cohetones, se decore la iglesia, se contrate música y algo también muy importante: que se prepare la comida típica del lugar para convidar a todos los visitantes de otros pueblos, así como a aquellos que deseen pasar a comer.
Con las fiestas patronales vienen muchas otras expresiones artísticas propias de las comunidades, como sus danzas, su música, su creatividad para dar realce a las ferias mediante arreglos florales o con la elaboración de tapetes de aserrín multicolor. Todo esto se vive, se recrea, se disfruta, se mantiene desde hace mucho tiempo; en resumen: se conserva. Pero ¿cómo hacer para que todo ello permanezca en la memoria, no sólo de quienes forman parte de todas esas actividades culturales, sino también en la mente de los jóvenes y de los niños? ¿De qué manera se puede llevar a cabo la justa valoración de dichas expresiones culturales y sociales de una comunidad?
¿Por qué una gaceta? ¿Por qué Sierra de las Cruces?
Nosotros, quienes formamos parte del equipo de trabajo de la gaceta cultural Sierra de las Cruces, nos hemos dado cuenta, no sin algo de tristeza, que en nuestros pueblos las tradiciones, a pesar de mantenerse vivas, ya no causan un gran entusiasmo entre la mayoría de los jóvenes. Su atención está en muchas otras cuestiones que los alejan de la riqueza cultural propia de las comunidades.
Preocupados por ayudar a mantener con vida la cultura tradicional de nuestra región, un grupo de jóvenes de distintos pueblos de la zona geográfica conocida como Sierra de las Cruces, nos hemos dado a la tarea de crear una gaceta que tiene como propósito conservar, valorar y difundir la identidad de nuestras comunidades, mediante los siguientes objetivos:
- Preservar la memoria colectiva.
- Analizar algunos aspectos de la realidad actual.
- Reconocer costumbres y tradiciones.
- Promover el compromiso social y la participación.
|
Para dicha finalidad es que nos hemos reunido, porque queremos que se conozca acerca de nuestras comunidades tanto dentro como fuera de ellas y es por eso que nos dimos a la tarea de crear un medio informativo regional. Una publicación que exprese el sentir de los pueblos a los que pertenecemos. Ahora ¿por qué digo que se trata de un medio regional?
Para explicar lo anterior, hablemos del valle de México.
El Distrito Federal está rodeado por una extensa zona montañosa, distribuida de la siguiente manera: al norte se localiza la Sierra de Tepoztlán, Tezontlalpan y Pachuca; al sur la Sierra del Ajusco-Chichinautzin; al oeste la Sierra de Monte Alto; al este la Sierra Nevada y por último, al suroeste la Sierra de las Cruces.
Finalmente, para terminar de ubicarnos, es necesario mencionar que la Sierra de las Cruces está localizada en tres delegaciones políticas de la Ciudad de México, las cuales son: Magdalena Contreras, Álvaro Obregón y Cuajimalpa.
Cabe decir, además, que son siete los pueblos que pertenecen a la Sierra de las Cruces. Pueblos de los que a continuación mencionaré su nombre:
-
San Nicolás Totolapan.
-
Magdalena Contreras.
-
San Bernabé Ocotepec.
-
San Bartolo Ameyalco.
-
Santa Rosa Xochiac.
-
San Mateo Taltenango.
-
San Lorenzo Acopilco.
|
Acerca de todos esos lugares hablaremos en la gaceta, pues nosotros, los realizadores de dicho trabajo editorial, pertenecemos a algunos de esos pueblos y por tanto creemos de vital importancia preservar nuestra identidad, así como compartirla con toda la gente que esté interesada en aprender y en disfrutarla.
La gaceta Sierra de las Cruces comenzó a ser distribuida en febrero pasado y de acuerdo a que es una publicación bimestral, se editó ya el segundo número. Su tiraje es de mil ejemplares.
En el número unose habla de la zona geográfica Sierra de las Cruces, pues queríamos hacer que la gente ubicara el sitio al cual pertenecemos. En la publicación que apareció en abril, el contenido de la gaceta gira en torno a una de las actividades que en otro tiempo fue el eje de vida de nuestros pueblos: la agricultura.
El esfuerzo por lograr que un mayor número de personas se enteré de nuestra riqueza cultural, nos ha llevado a publicar una página aquí, en este sitio que iremos nutriendo con información muy valiosa, al igual que lo hacemos en la gaceta que se edita en papel.
Esperamos que ya muy pronto podamos subir el contenido íntegro de los dos números que ya se han editado, así como el de los que se irán publicando.
Te invitamos a darnos tus comentarios, así como a participar con nosotros, en este trabajo que pretende ser parte de la memoria viva de nuestros pueblos.
Texto: José Luis Velázquez Ubaldo.
Investigación: José Luis García Guzmán |