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En el mundo de la cría profesional de perros se les da gran
importancia a los aspectos genéticos de cada raza. Así se obtienen
ejemplares mas ajustados a los patrones que indican cuáles son los rasgos
que deben prevalecer en cada ejemplar.
"La crianza de perros es un arte bien establecido, pero
una ciencia poco estudiada. Los criadores cruzan dos perros que estiman
adecuados y esperan los resultados. No hay un conocimiento suficiente sobre
cromosomas para dar la pista de los rasgos que nos interesan."
HISTORIA
Durante un periodo de ocho siglos, desde la caída de
Teotihuacan y hasta el final de la época prehispánica, diversas cuevas
teotihuacanas fueron empleadas por los habitantes del valle como refugio y
para propósitos religiosos. Entre los restos animales descubiertos los más
interesantes fueron organismos "tipo perro", pero de mayores
dimensiones que después de varios años de estudio fueron identificados como
híbridos de lobos (Canis lupus) y perros (Canis familiaris)
creados por el hombre. La mayor parte de los ejemplares quedaron
representados sólo por piezas aisladas, principalmente mandíbulas
inferiores y dientes, pero en algunos casos fue posible encontrar
suficientes elementos para ubicarlos como animales más robustos que los
perros contemporáneos, con tallas que iban desde la que apenas rebasaba la
de un perro común, hasta animales 30% mayores.
Los datos provenientes de crías y juveniles indican una fuerte
asincronía en su desarrollo, sin duda producto de la mezcla genética. La
mayor parte de los ejemplares descubiertos se ubican entre los siglos VIII
y XII de nuestra era, ubicados en puntos que se orientan preferentemente
hacia el Oeste. La asociación de los conceptos "cueva",
"Poniente" y del lobo como deidad indican que estos animales se
utilizaron en actos ceremoniales relacionados con el ciclo diario del Sol y
el espacio nocturno, vinculándolos con Xólotl, dios canino que
acompañaba a este astro durante la noche.
Primeros
pasos en busca del Genoma Canino
En un
informe, genetistas norteamericanos intentan determinar el mapa genético
canino. Rine, director del proyecto, afirma que "no es un secreto que
cada raza tiene un comportamiento determinado”
“Es
mas fácil establecer comportamientos hereditarios en los perros que en los
humanos, pero los principios genéticos podrán extenderse a las otras
especies de mamíferos", afirma George Brewer, profesor de genética de
la Universidad de Michigan y director del segundo proyecto.
Ambos hombres de ciencia
coinciden en afirmar que los perros de una misma raza son remarcadamente
similares en su apariencia, conducta y disposición genética, a diferencia
de lo que ocurre entre hermanos de una familia humana.
Para alegría de los
genetistas y horror de los clubes de raza, perros se cruzan alegremente,
con la única limitación de su tamaño.
Ese desenfado canino es el
que brinda a los científicos una oportunidad única de estudiar cuál gen es
responsable de las características raciales. Mientras Rine espera verificar
qué rasgos de cada raza aparecerán en la descendencia de la cruza propuesta
(un Collie con un Terranova), Brewer busca determinar el origen de las
enfermedades hereditarias.
“buscamos
crear un mapa del genoma canino".
Algunos elementos de genética
Sin llegar
a los complejos métodos de selección genética, reservados para los
criadores, resulta útil disponer de conocimientos básicos que permitan
comprender esta ciencia, a menudo muy complicada, que es la genética, y así
al menos poder responder a la pregunta "¿Cómo se transmiten
los caracteres genéticos?" En genética, un carácter representa la
expresión visible o cuantificable de uno o varios genes. El color del
pelaje, la aptitud de un perro para recoger una presa, la altura a la cruz,
la displasia de cadera, son algunos de los tantos ejemplos de
"caracteres genéticos" en el sentido más amplio del término.
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