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ANGULA - ANGUILA |
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Las angulas, uno de los productos típicos de
Galicia, esconden el misterio de su biología. Son angulas, sí, cuando llegan
a nuestras costas, de las que salieron sus madres, y a las que vuelven sin
saber por qué ni cómo, para constituir un plato típico de las costas gallegas
como primeras receptoras de las que logran atravesar el Atlántico, que
recorren a mil millas por año.
Este plato, posteriormente, se hizo famoso en las provincias vascongadas, adquiriendo
allí fama, aunque su precio lo hace inasequible para muchas economías. |
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Las angulas, después, se introducen en la tierra por los regatos y aumentan
de tamaño, y viven en los ríos hasta transformarse en anguilas, también
objeto de una exquisita cocina gallega. Más tarde, alcanzan el mar e inician
su singladura hacia el Mar de los Sargazos. Allí desovan y mueren. Sus crías,
las angulas, regresan al lugar en donde sus madres iniciaron el último viaje.
Hoy casi podríamos asegurar que las angulas regresan sólo aproximadamente
al lugar de donde salieron sus madres, porque el hombre está modificando
constantemente el perfil de las costas y la desembocadura de los rios, con independencia de que la creciente polución de
las aguas merma la población de angulas. Me
gustan las angulas (hoy transformadas en algunas partes en "gulas"
hechas de peces y tinta de calamar) y las anguilas, preparadas unas y otras
según la tradición de cada comarca. Pero lo que no dejo para que coman otros,
es la piel tostadita de la anguila. |
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