Capítulo 1: CREACION
Capítulo 2:
EVOLUCION
Capítulo 3: VIBRACION Y DENSIDAD
Capítulo
4: NUESTRO YO SUPERIOR Y GUIAS
Capítulo 5: UN PLANETA PARA
APRENDER
Capítulo 6: KARMA Y REENCARNACION
Capítulo 7:
MUERTE Y RETROSPECCIÓN
Capítulo 8: NACIMIENTO Y
CRECIMIENTO
Capítulo 9: REGRESANDO A LA UNIDAD
CAPITULO 1: CREACION
La creación, en el sentido de nuestra actual fase de evolución, es decir,
nuestra 'parte' del proceso Creativo, puede ser vista en tres etapas, que
pueden llamarse mental, física y espiritual. La primera etapa es el
Pensamiento o Plan. La segunda involucra la manifestación de la materia
sólida. Y en la tercera, se agrega la fuerza de la Vida para que, 'basada' y
radicando en la materia creada, 'chispas' individuales de Fuerza-de-Vida,
puedan evolucionar, interactuar y contribuir al proceso creativo.
El origen de toda creación es la energía pura de pensamiento. Nada
puede existir, o ser creado o manifestado sin antes tener su origen primario
en forma de pensamiento. Esto lo podemos ver en nuestra vida cotidiana y en
nuestras actividades, desde planes sociales y horarios de trabajo hasta el
diseño de un producto o la construcción de un edificio. Nada puede
manifestarse físicamente sin haber sido antes conceptualizado en forma de
pensamiento. Primero planificamos, luego creamos. El pensamiento
es una fuerza, un poder que precede toda acción, toda creación en cualquier
nivel. Y el Origen de todo Pensamiento dentro de nuestro Cosmos actual es
el Ser que llamamos Dios, nuestro Creador Primario.
Nuestro Creador Primario es la fuente de la 'Fuerza de Pensamiento'
original. Él se manifestó en algún punto que desconocemos dentro del enorme
'Vacío' de nuestro Cosmos, aunque Él mismo era posiblemente parte de un Cosmos
o Entidad Cósmica todavía un mayor. Él inició Su primera fase de la creación
proyectando Su 'fuerza de pensamiento' dentro del Gran Vacío Oscuro que le
rodeaba, creando con ello una matriz alrededor Suyo de 'Mundos de Materia' en
expansión. Estos fueron creados inicialmente fuera de la energía de la Luz,
habiendo descendido ella misma de la frecuencia de la Fuerza de Pensamiento
Creador original. Esta fuerza-de-Luz pudo entonces disminuir su frecuencia
todavía más para la creación de materia y de mundos más sólidos.
Finalmente, Él proyectó - dentro de estos mundos de materia recientemente
creados - unidades de Sus propias células de Conciencia, que crecerían y
evolucionarían a su vez fuera de Él, agregando un elemento espiritual a los
mundos de Materia Creada. A través de sus múltiples interacciones y
experiencias de vida en estos mundos de materia, estas unidades crecerían en
conocimiento y estado de conciencia, y esas conciencias evolucionadas podrían
entonces ser agregadas a Su Propia Conciencia en continua evolución,
permitiendo expandirse dentro de una Entidad todavía mayor.
"El Creador, en un determinado punto de Su evolución, dijo: "Quiero
explorar todo; quiero aprender; quiero conocer; quiero comprender todo." Y
virtualmente Él lo comprende todo, pero también Él quiere expandirse. El
Creador se está expandiendo – existe siempre un proceso de alumbramiento, de
descubrimiento, en espiral, que se está desplegando en el nivel más alto. Y Él
estableció un sistema, y ese sistema lanza lo que ya ha sido integrado a otro
nivel, para que Él pueda explorar ese nuevo nivel y aprender de él".
[Maestro Vywamus – Canalizado por Janet
McClure en "Prelude To Ascension", publicado en 1996 por Light Technology
Publishing, P.O.Box 1526, Sedona, Az 86339.]
Antes de comenzar esta nueva fase de la Creación - a Su
derredor - de Mundos de Materia, el Creador estableció una 'Barrera de
Limitación' circundante conocida dentro del esoterismo como el
'Anillo-No-Pasa'. Sin esta Barrera de Limitación, Su Fuerza de Pensamiento,
proyectada dentro del Vacío que le rodeaba, habría sido totalmente disipada,
su energía estaría perdida en la vastedad del espacio y, por ende, ninguna
Creación efectiva hubiera sido posible.
La continua proyección hacia afuera de la energía de Pensamiento del
Creador contra el Anillo-No-Pasa establece un ciclo constante de flujo de
energía de Pensamiento hacia afuera y de vuelta. Esto se manifiesta como un
ciclo rápido alternado de fuerza, una ola de frecuencia vibratoria
positiva-negativa. Esta es la "fuerza motriz" de todo lo que conocemos como
Creación; toda vida y 'materia' dentro de nuestro Cosmos vibra en una
frecuencia particular, o responde a un rango específico de vibración.
La fuerza de pensamiento del Creador que sale y regresa es el origen de dos
polaridades en oposición que existen en toda la Creación: la positiva y
la negativa. Estas dos polaridades son un componente fundamental básico
de toda la Creación y todo se manifiesta dentro de esta dualidad de
energía: una fuerza positiva en oposición a una fuerza negativa.
La fuerza negativa por sí misma actúa como un 'bloque de empuje' contra la
cuál la fuerza positiva puede entonces manifestarse como 'materia'.
La segunda etapa de la Creación, la manifestación de lo que llamamos
'materia', surge de la interacción entre las olas de Pensamiento vibrante que
sale y regresa, y que se ralentiza cuando sale y entra dentro de la frecuencia
vibratoria de la Luz.
En el punto en que estos ciclos de fuerza positiva y negativa se encuentran
al salir y regresar, lo hacen interactuando en el punto de intersección y
entonces causan un 'cierre' de fuerza, una 'ola constante' de dos fuerzas de
luz en direcciones opuestas que neutralizan el paso de cada una a través del
espacio. Este 'cierre' de fuerza permite, entonces, a través de una
combinación de atracción y repulsión, el acrecentamiento de material
estacionario de 'materia' conocido por nosotros como átomos. Estos átomos
atraen otros átomos al establecer órbitas de 'cierre' de atracción-repulsión
magnético. Otros incrementos mayores de átomos son entonces atraídos para
construir más 'materia' y así el proceso continúa. Es este proceso básico de
'crecimiento sobre crecimiento' el responsable de la existencia y el
crecimiento continuo de todos los mundos materiales más sólidos a nuestro
alrededor.
A medida que la vibración de Pensamiento saliente-entrante, con su
resultante creación de materia, se convierte en una acumulación de compleja
materialidad, siempre en aumento, que expande la Creación más y más allá de su
Centro de Origen, así su rango vibratorio es progresivamente retardado. Estas
reducciones progresivas en el rango vibratorio en turno causan que el
Pensamiento-Puro se manifieste en una mayor densidad y solidez de forma
material, dependiendo de su 'rango' o distancia del Centro de Pensamiento.
Por lo tanto, mirando o visualizando el Centro de Pensamiento con sus
Vibraciones de Pensamiento creadoras de vida y energía, que salen y regresan,
podemos visualizar aún más estos rangos de Vibración que se debilitan, que
pierden fuerza a medida que se alejan más y más del Centro. Podemos,
convenientemente, 'dibujar' tres círculos de radio en ampliación, como las
ondas en una charca, representando los tres niveles mayores de
vibración/densidad. o Planos de la Creación, que con el tiempo se han
desarrollado entre el Centro de Pensamiento y el Anillo-No-Pasa exterior.
Estos tres círculos, niveles o planos de existencia pueden ser identificados
como: El Plano de Luz Espiritual cercano al Centro, luego el Plano Etérico, y
el mas lejano del Centro como el Plano Físico denso.
El primer 'rango' de expansión de la Fuerza de Pensamiento del Creador que
sale para aumentar la complejidad de la Creación, ha disminuido la frecuencia
vibratoria de la energía-de-pensamiento a solo Luz Pura. Este nivel
espiritual todavía elevado se expresa como una luminosidad blanca-dorada que
se irradia desde el Centro del Pensamiento, el 'Sol Central' del Cosmos que
conocemos. Por lo tanto, el Pensamiento Puro es ahora transmutado a una
vibración de Luz y se manifiesta como una Fuerza de Luz electromagnética
positiva-negativa. Esta vibrante Fuerza de Luz electromagnética expresa
el mismo patrón que existe en toda la Creación inferior: electrones y protones
oscilando alrededor de un núcleo para crear un átomo, y los átomos agrupándose
para formar moléculas más grandes.
El siguiente gran paso hacia abajo desde los altos planos espirituales de
Luz Pura hacia los mundos de incrementada complejidad es el 'Plano Etérico'.
La energía-pensamiento de Luz Pura de baja vibración es ahora disminuida al
nivel de vibración 'etérica', la 'materia' aglutinada que a nuestros densos
sentidos físicos parecería como una forma de materia tenue y distante, capaz
de interpenetrar nuestra propia materia física. La materia etérica es también
conocida por nuestros científicos de lo oculto en la Tierra como el Éter,
un fluido electromagnético o continuum que interpenetra todos los
cuerpos celestes y el espacio exterior, así como toda materia física.
Finalmente viene el plano de densidad más baja de todas, con la solidez más
grande material creada: el denso Plano Físico con el que estamos bien
familiarizados aquí en la Tierra. Este plano exhibe todos los patrones
fundamentales de materia creada en su nivel más básico, demostrando los
verdaderos "bloques de construcción" de la Creación. De esta manera, provee un
ambiente para aquellos que deseen explorar las profundidades del proceso
creativo, para examinar el intricado patrón de materia en mayor y más completo
detalle.
Por lo tanto, de los ciclos de Pensamiento Puro que entran y salen, y la
interacción entre ellos, tenemos la Creación de la Materia, variando en
densidad a medida que se aleja del Centro.. Tres niveles mayores de densidad
han sido identificados; éstos, a su vez, brindan "niveles" diferentes de
materia, cada uno adecuado a un nivel o a una fase de evolución diferente.
Este patrón básico de un Centro de Luz-Pura con radiación hacia el exterior
es repetido muchas veces. El Gran Sol Central irradia una intensa
fuerza de Luz a través del Cosmos. Alrededor de este Gran Sol Central orbitan
una docena de Universos totales conocidos, cada uno con su propio Sol Central
alrededor del cual completan su órbita un sistema de galaxias aún más lejano.
Y alrededor de cada Sol Central Galáctico de una Galaxia existen millones de
sistemas solares en órbita, de nuevo, cada uno con su propio Sol Central
alrededor del cual también efectúan sus órbitas sus planetas deshabitados. El
mismo orden de diferentes planos de densidad también rodea e interpenetra cada
punto focal de energía de pensamiento, es decir, cada planeta, sol o cualquier
otra esfera celeste.
La tercera etapa del proceso creativo básico involucra el "aliento de vida"
espiritual, la manifestación de formas de vida espiritualizadas que pueden,
ellas mismas, crecer, crear, interactuar, experimentar y contribuir a la
Fuerza y Flujo Universal Creativo.
El gran 'Plan Divino' del Creador ha sido el introducir en su matriz de
Mundos de Materia creados, elementos 'Espirituales' de Su propio Ser, partes
de Su propio Espíritu-Conciencia proyectados fuera de sí mismo. Por lo tanto,
Él ha dado a luz partes de Sus propias células como 'Chispas de Espíritu' en
evolución y las ha enviado al exterior en un largo 'arco' de evolución, hacia
abajo, a través de mundos de 'materia' creada, para aprender desde su
complejidad, y para que se conviertan en Seres totalmente desarrollados, pero
conscientemente separados. Al observar sus variadas interacciones – uno con el
otro y con todo lo que les rodea en los mundos de materialidad, y a partir de
sus experiencias subsecuentes y lecciones aprendidas, Él tiene la capacidad de
expandir Su propio conocimiento y crecimiento hacia nuevas posibilidades
"fuera" de Sí mismo.
Lanzadas hacia esas matrices de materia aún en desarrollo, las primeras
'Chispas de Espíritu' creadas a partir del Plano de Luz más alto, como los
Seres de Luz o 'Elohims' originales, empezaron - gracias al impulso y
conducción del Creador - a co-crear los primeros mundos materiales de
baja evolución de formas líquidas y sólidas.
Estos seres de Luz Originales fueron alentados, después de haber co-creado
mundos materiales, a dar a luz a otras extensiones de espíritu/luz de ellos
mismos. Así fue creada una creciente jerarquía de almas que se iban a embarcar
en el gran ciclo de Evolución, lejos de la unidad del Creador, a través de
mundos de materia y, eventualmente, regresar a la unidad del Creador como
individuos totalmente conscientes y alertas. Estos espíritus/almas en
evolución iban a crear, durante su largo descenso, más y más mundos materiales
complejos y densos para habitarlos y experimentar la riqueza de la vida, y
también dar a luz a todavía más extensiones-de-alma de ellos mismos como niños
de su propio espíritu. Y así fue que con el tiempo esos vastos universos se
fueron desarrollando, cada uno conteniendo millones de Galaxias, y dentro de
cada Galaxia, grandes números de Sistemas Solares provistos de sus propios
complementarios y circundantes Planetas habitados y almas individualizadas.
Desde el principio, el Creador también dio a luz una jerarquía especial de
Ángeles y Arcángeles como un equipo de 'Servidores de la Creación' que se iría
desarrollando por separado. Estos habrían de actuar como Mensajeros
Celestiales para asegurar el mantenimiento vital de nutrición y crecimiento de
todas las formas de materia creada en los diversos Universos. Al servir como
dedicados y constantes Servidores de la Creación, no se les ha dado la misma
latitud de 'libre albedrío' para apartarse y explorar fuera del Gran
Plan Evolutivo del Creador, como nos es permitido a nosotros - almas en
evolución – por medio del aprendizaje a partir de la dualidad del 'bien' y el
'mal'.
En la Tierra tenemos muchas órdenes inferiores de este Reino Angélico que
trabajan para nuestro beneficio de manera invisible; aquí son conocidos como
la Evolución Dévica. Por ejemplo, uno de los grupos principales dentro del
mundo de la naturaleza es el Reino Elemental, cuya tarea principal es la de
asistir al crecimiento y mantenimiento de los Reinos Mineral y Vegetal. Estos
son los Espíritus de la Naturaleza, los Elementales y las Hadas, visibles
únicamente a aquellos humanos con vista 'psíquica'.
Después de un largo período de evolución la primera ola de Elohims –
almas/espíritu –, en su descenso desde el camino de exploración y evolución de
los altos Planos Espirituales de Luz originales, crearon el nivel inferior del
Plano Etérico. Aquí, a través de eones de tiempo también crearon los reinos
Etéricos mineral, animal, vegetal y humano sobre planetas etéricos, en donde
la vida era todavía relativamente espiritual, pacífica y fácil de vivir. Sin
embargo, estas almas/espíritu mayores sintieron otro impulso que fue el de
sondear más allá hacia una mayor complejidad material dentro de sus
exploraciones de vida camino abajo en el arco de la evolución. Por lo tanto, a
través de un largo período de tiempo, crearon todavía una mayor y mas densa
forma de materia de un rango vibratorio mas bajo que incluyera otros mundos
habitados. De esta manera el Plano Físico denso fue desarrollado, éste que
habitamos actualmente llamado Tierra así como otros planetas físicos.
Cuando estos Co-Creadores colonizadores comenzaron a crear un planeta
físico como la Tierra, tuvieron que partir desde los patrones fundamentales de
la creación que involucraban una mayor complejidad atómica. Tuvieron que
hacerlo desde lo más básico de la Creación al crear 'glóbulos' de materia
primitiva en evolución, tales como las amebas y una vida vegetal muy simple.
Al paso de millones de años ellos gradualmente pudieron construir una vida
mineral y vegetal más desarrollada que iba creciendo en complejidad, en
detalle y en refinamiento. Los resultados pueden ser vistos ahora en la
sorprendente variedad, valor y belleza de la vida mineral, vegetal y animal
que nos rodea aquí en la Tierra. Aunque podamos imaginar irreflexivamente que
eso 'simplemente sucedió', cada árbol, flor, mariposa, animal y ser humano
terrestre ha sido amorosamente 'diseñado' y los Creadores Elohims originales
que surgieron de niveles espirituales más altos les dieron un método para
propagarse y crecer.
Dentro de estos nuevos mundos de materia inferior, capaces de sostener más
y más formas complejas de vida, los Espíritus Mayores dieron a luz otras
oleadas de jóvenes extensiones-de-alma de ellos mismos, destinadas
eventualmente a continuar el proceso de su creación sobre estos nuevos niveles
inferiores. Las Almas Mayores entonces tendrían la capacidad de aprender aun
más de las experiencias de su progenie en espíritu. A través de este largo
proceso de vivir y crear en densos mundos físicos, todas las almas, jóvenes y
viejas, desarrollaban una cada vez mayor conciencia de ser un yo-individual
separado de la propia conciencia del Creador. Mediante este aprendizaje de
nuevas y contrarias alternativas, la difícil selección y las dolorosas
lecciones de planos inferiores, todos iban a evolucionar eventualmente en
Seres conscientes y sabios, merecedores de convertirse en co-creadores junto
al Creador.
Y así, mientras las últimas oleadas de almas seguían descendiendo a estos
bajos mundos de materia, experimentando y siendo afectadas por la densidad
vibracional aumentada y la complejidad que les rodeaba, iban desarrollando un
fuerte y creciente sentido de individualidad separada del Creador, un
fuerte sentido del yo separado e independiente de la propia Conciencia
del Creador.
Esta especie de identidad individual, del yo individualizado, con el
tiempo se convirtió en un gran conflicto entre el Yo y la Unidad del
Creador, entre la Materia y el Espíritu. Este conflicto es
actualmente la etapa dominante de la evolución que se experimenta aquí y ahora
en la Tierra.
Este conflicto ha surgido como resultado de, o la expresión del don del
Creador llamado libre albedrío o libertad de selección, por el que Él
ha permitido a las almas exploradoras salientes tomar su propio camino de
evolución, para experimentar, para explorar sus propias direcciones evolutivas
y, consecuentemente, cometer sus propios errores para llegar al 'fin del
camino' evolutivo. La intención siempre fue que ellos encontraran su propia
dirección evolutiva influenciados en lo posible por la propia y
pre-determinada Voluntad y Conciencia del Creador.
Sólo a través de este proceso seremos verdaderamente capaces de adquirir
una profunda sabiduría; debemos tomar nuestras propias decisiones y aprender
de nuestros propios errores y los consiguientes efectos, buenos o malos. Al
mismo tiempo, la propia conciencia del Creador y su conocimiento están siendo
ampliamente expandidos a medida que nuestras múltiples experiencias van hacia
Él. Estos actos de co-creación ayudan a expandir y desarrollar aun más el
Cosmos del Creador para lograr una mayor Entidad combinada, dentro del
profundo Vacío que nos rodea.
Sin embargo, este 'don' del libre albedrío puede ser visto en
ocasiones aquí en la Tierra como una maldición, cuando vemos el daño que hemos
hecho al usarlo. Pero también debemos ver el lado positivo de su potencialidad
a medida que reconocemos y desarrollamos la creatividad individual del hombre
ligado a la Tierra en el campo de la arquitectura, el arte, la música,
literatura e ideas. E incluso el 'mal' que hacemos; las guerras, conflictos y
la destrucción del medio ambiente, nos enseñará valiosas lecciones que tendrán
como resultado una sabiduría más profunda. En última instancia, debemos ver el
libre albedrío y nuestras posibilidades creadoras como son vistas ya en
niveles más altos: un regalo Cósmico que nos ha sido dado como un experimento
de la Creación Divina.
A medida que aprendemos a discriminar entre el Camino del Interés Personal
y el Camino de la Ley Universal, de la misma manera crecemos en la sabiduría
que da la experiencia. Con esa sabiduría seremos al final 'calificados' para
co-crear a niveles más altos, con el poder, el privilegio y la responsabilidad
de un juicio independiente. Aunque este estado de sabiduría puede estar
todavía muy lejos, podemos, sin embargo, mantenerlo frente a nosotros como una
inspiración y un objetivo luminoso.
"Esta Tierra es un lugar muy especial. Habéis recibido los dones
supremos del Dios-Mente: la divinidad, la creatividad, y el libre albedrío.
Sois, en esencia, Dioses en proceso y esta Tierra es una escuela para Dioses.
Sois altamente privilegiados al encarnar en Ella, al ser parte de la escuela
de la Tierra y al avanzar vuestras conciencias espirituales a través del
ejercicio de esos talentos Cósmicos. Existen muchos Seres en otros planetas a
quienes no se les permite alcanzar la conciencia de esta manera. Ahora podéis
ver po qué la Tierra es vista con envidia por otros planetas en el Sistema
Solar, porque no todos ellos poseen ese poder De hecho, tenéis el poder y el
destino para dejar atrás cualquier otro plano de conciencia dentro del Cuerpo
Solar si tan solo pudierais someter vuestro ser y dirigirlo con sabiduría y
amor."
[El Maestro ZEN TAO, canalizado a través del Centro
Ramala, Glastonbury.]
CAPITULO 2: EVOLUCION
La Creación en sí es una expansión del pensamiento y auto-conocimiento de
nuestro Creador. La evolución de las entidades álmicas es otro aspecto de esta
expansión. A través del proceso de Evolución, las almas individuales, cada una
una 'chispa' de la Conciencia del Creador, se embarcan en un viaje de
exploración y crecimiento para finalmente regresar a la unidad con el Creador,
dotados con la totalidad de sabiduría y experiencia.
En su descenso evolutivo hacia los mundos de materialidad, el Alma
desarrolla cada vez más su conocimiento del yo como entidad individual.
El ego-yo se torna más asertivo gradualmente, ganando fuerza y ampliando su
campo de exploración. A medida que desciende hacia los mundos de densidad y de
materia, el auto-conocimiento se convierte en ego-centrismo, dando
lugar al deseo de ganancias personales y a un sentimiento de superioridad, en
ocasiones adquirido agresivamente, a veces hasta con violencia. Cuando todas
las posibilidades de su ego-desarrollo han sido completamente exploradas puede
empezar entonces su viaje de regreso hacia planos más altos de unidad,
aprendiendo las artes de cooperación más gentiles, compartiendo con otros. La
culminación eventual va a ser su reunificación con la Unidad del Creador en
forma de un alma evolucionada, totalmente consciente y llena de compasión.
Y es de esta manera que iniciamos el gran Ciclo de Evolución. Conforme el
alma o espíritu va descendiendo hacia mundos cada vez más densos y materiales,
va desarrollando su correspondiente sentido de individualidad.
"Durante el descenso del Espíritu, en ocasiones llamado el arco
descendente, no existe únicamente una tendencia hacia una mayor materialidad,
el Espíritu va envolviéndose en materia para poder aprender a recibir
impresiones a través de ella, pero también hay una tendencia hacia la
diferenciación, la corriente de Vida Divina va dividiéndose y sub-dividiéndose
en un cada vez mayor número de pequeños arroyos y unidades de conciencia.
['The Solar System' por Arthur E. Powell –
Theosophical Publishing House London Ltd]
Por el hecho de descender progresivamente hacia una materia más y más
densa, el alma experimenta una creciente separación y pérdida de contacto con
las Esferas Superiores. Al mismo tiempo, el alma va desarrollando y
experimentando un sentido de separación de las otras almas, y el aumento
correspondiente en la conciencia del yo que, a su vez conduce al
egocentrismo. Esta incrementada sensación del yo es reforzada por la
necesidad de satisfacer los requerimientos de un cuerpo físico en un mundo de
materia densa, en donde al alimento y la protección de los elementos son
esenciales para la supervivencia. De esta manera la combinación de alma +
cuerpo se ve forzada a enfocarse en la propia supervivencia, la cual puede
volverse fácilmente competitiva y explotadora en sus relaciones con demás, que
a su vez persiguen objetivos similares.
Esta potente combinación de los efectos de la materia física, el
egocentrismo y las exigencias corporales, primero crea y luego intensifica a
un grado extremo el conflicto entre el Ego y la Unidad: entre el Yo y el Flujo
de la Creación. Este conflicto inherente suministra, a su vez, muchas y
complejas oportunidades para ejercitar el don del libre albedrío (o
voluntad propia) de nuestro Creador, lo que permite al alma en
evolución explorar senderos y direcciones evolutivas alternativas hacia la
Sabiduría Superior y, por lo tanto, experimentar y aprender a partir de sus
efectos.
Ciertamente estamos forzados a confrontar y aprender de los resultados de
todas nuestras acciones; esta 'Ley' es expresada en la Sabiduría Oculta y en
las filosofías Orientales como la 'Ley del Karma': es decir, que debemos
experimentar, comprender plenamente y asimilar los efectos de todas nuestras
acciones, tanto 'buenas' como 'malas', antes de que podamos continuar hacia
nuestra siguiente lección o experiencia. Cada pensamiento, cada acción, tiene
su efecto, del cual debemos, en última instancia, experimentar y
aprender. De igual manera, todo lo que nos sucede tiene una causa y esa
causa puede entenderse como originada en nuestras acciones pasadas o en
nuestro pensamiento. Causa y efecto. Todo lo que ahora existe es el resultado
de acciones pasadas, buenas o malas; y el futuro será el resultado de las
acciones presentes.
Al experimentar los efectos de estas acciones, el alma en evolución aprende
a discriminar entre 'bueno' y 'malo' de esas acciones, que aspiran a o
se oponen al sendero de la Sabiduría Superior, esas acciones que
promueven el yo y el ego versus aquellas acciones que reflejan
el mayor bien universal colectivo; esas acciones que son positivas y creativas
versus aquellas acciones que son negativas o destructivas.
Así, el alma gana una mayor sabiduría, que no podría obtenerse de otra
manera si se siguiera el 'sendero recto y estrecho'. Es solamente a través del
conocimiento de lo 'malo', tanto de sus causas como de sus efectos, que el
alma en evolución puede comprender lo 'bueno' en su total y genuino
entendimiento, resultante de una experiencia física y emocional. Porque
aprender a evitar el 'mal' no llega sin sufrir sus resultados; ciertamente
experimentar los efectos desagradables de acciones inapropiadas es la llave
esencial para el aprendizaje y, por ende, un importante elemento de la
evolución.
La concentración por parte del ego en la auto-motivación y el auto-interés,
que representa el factor dominante de la parte descendente del arco evolutivo,
lleva inevitablemente a un conflicto mutuo competitivo, a medida que cada
ego-individual trata de aprovecharse de ello y 'obtener lo mejor' de los
otros. Esto explica porqué las relaciones políticas y sociales en la Tierra
han tendido a dominar el pensamiento humano y la actividad de grupo. También
explica porqué hemos fallado tan rotundamente hasta ahora para vivir en paz el
uno con el otro. La simple regla de un comportamiento político correcto, o
sea: que no hagamos nada que sea dañino para los otros, es aceptada en
casi todos los mundos más desarrollados que el nuestro.
Esta fijación en desarrollar nuestra individualidad a expensas de los otros
ha provocado la mayor parte de los problemas experimentados por la Humanidad
en la historia de la Tierra. Y también ha causado el que muchas almas 'caigan'
aún más. A través de actos negativos y pensamientos manifestados en varias
formas de opresión, asesinato, tortura y perversión, estas almas acaban por
encontrarse enredadas en los Mundos Astrales, obscuros y densos, en lo que
llamamos el 'Bajo Mundo' o 'Infierno' cuando salen del plano de la Tierra.
Además, algunas almas particularmente 'rebeldes' por su fiera voluntad, o
aquellas que no han desarrollado una capacidad emocional, han creado dentro de
nuestra Galaxia grupos de mundos planetarios totalmente separados del Plan
Evolutivo del Creador. Estos son ciertamente Mundos Oscuros y desde ellos han
buscado, por medio de conquistas y guerras galácticas, ganar poder y avanzar a
través de la Galaxia, utilizando la esclavitud y la perversión de aquellos más
débiles que ellos.
Estas almas 'oscuras' y 'negativas', conocidas de forma colectiva en el
mundo de lo oculto como las 'Fuerzas de la Oscuridad', han tenido en el pasado
distante un éxito parcial al dominar varias veces al Planeta Tierra. Elementos
de estas 'Fuerzas de la Oscuridad' han permanecido subsecuentemente en el
trasfondo de nuestro mundo, buscando constantemente convertirse en el poder
detrás de varios regímenes opresivos y de líderes voluntariosos; promoviendo
guerras, conflictos y opresión. Afortunadamente, cualquiera que fuera su
influencia, en estos momentos está siendo limpiada de la Tierra por la
Jerarquía Espiritual, a tiempo para la pronta Ascensión de nuestro Planeta al
nuevo Milenio. De hecho, a las Fuerzas de la Oscuridad se les están reduciendo
sus poderes en toda nuestra Galaxia en preparación para el inminente Ciclo de
la gran Ascensión Galáctica, que coincide con la nuestra.
Dentro de nuestra Galaxia, generalmente estas Fuerzas Oscuras han sido
contenidas físicamente por las más fuertes y numerosas 'Fuerzas
Intergalácticas de Luz'. Sin embargo, esto no ha sido fácil, ya que en el
pasado han tenido lugar en nuestra Galaxia algunas poderosas batallas
interestelares entre las Fuerzas de la Luz y las Fuerzas de la Oscuridad.
Pero, al final, las Fuerzas de la Luz deben triunfar y siempre lo han hecho,
pues el sendero positivo ascendente del amor y la conciencia de los demás debe
ser el destino final de toda la Creación evolutiva.
Aun estas almas rebeldes, habiendo 'caído' en mundos de oscuridad, también
están aprendiendo de su propia experiencia del mal. Eventualmente ellas van a
cansarse del constante conflicto competitivo; al final se sienten impulsadas a
empezar a buscar la salvación, hacia arriba, hacia los Reinos de la Luz.
Cuando genuinamente empiecen a buscar la Luz, siempre serán diligentemente
asistidos por sus Guías Espirituales en su ascenso hacia planos superiores.
Y así, estas almas 'errantes' eventualmente redescubrirán por sí mismas,
arduamente, la verdadera dirección de la evolución. Regresarán al Camino de la
Sabiduría, no solo mucho más sabios, sino ciertamente como almas más fuertes
que muchos de nosotros, con una capacidad de comprensión mucho más profunda de
lo que es 'correcto' y lo que es 'equivocado'. Así, aun las expresiones más
extremas del 'mal' pueden contribuir al conocimiento, al aprendizaje y a la
experiencia que componen la esencia misma de la evolución.
A medida que experimentamos las guerras y los conflictos en sus numerosas
manifestaciones, entre naciones y grupos étnicos o religiosos a lo largo del
mundo, en política y en comercio a nivel nacional o local, en nuestras propias
familias o en nosotros mismos, llegamos finalmente al verdadero entendimiento
de la naturaleza y la comprensión de la inutilidad de una agresión motivada
por el yo, de acciones basadas puramente en el auto-interés
individual ejercitado a expensas de otros.
En el desarrollo de esta consciencia, ya sea individual o colectivamente,
nosotros, los que estamos en la Tierra, estamos llegando por fin al final del
largo y descendiente Arco de Evolución, la fase de individualidad
competitiva.
Este es el punto crítico del no retorno, el punto del equilibrio: el
movimiento descendente hacia un estado de separación, lejos del Creador, que
da un giro, convirtiéndose en el sendero ascendente hacia la Unidad junto con
las demás formas de vida. A partir de este punto empezamos a ver las ventajas
de la colaboración y la cooperación, del respeto y la asistencia mutuas.
El punto en donde se realiza el giro es, sorprendentemente, el punto de
mayor conflicto dentro de cada alma y también en forma colectiva dentro de las
sociedades y naciones. En este tiempo crítico sobre la Tierra – y es por ello
que muchos de nosotros hemos escogido estar aquí en este preciso momento –
aumentan las decisiones inherentes a nuestro mundo de dualidad: el Yo
versus la Unidad, y el Espíritu versus la Materia.
Aquí también las Fuerzas de la Oscuridad, viendo la forma en la que nos
movemos, están tratando desesperadamente de mantener una 'última trinchera' de
control sobre la Tierra, redoblando sus esfuerzos para distraernos de nuestro
camino de regreso a la Unidad.
"Esta es la gran batalla del Universo, el tremendo conflicto entre el
Espíritu y la Materia. En esta parte del Campo de Batalla se encuentra el
punto de equilibrio. El Espíritu, habiendo teniendo innumerables relaciones
con la Materia, al principio parece dominado; luego aparece el punto de
equilibrio, cuando ninguno tiene la ventaja sobre el otro. Luego, lentamente,
el Espíritu empieza a triunfar sobre la Materia para que, al final de esta
etapa, el Espíritu sea el señor de la Materia, y esté listo para el ascenso."
['The Solar System' - Arthur E. Powell –
Theosophical Publishing House London Ltd.]
Tenemos ahora que realizar un cambio de conciencia alejado de
la percepción del yo como una unidad individual auto-contenida
responsable sólo de ella misma. Necesitamos desarrollar una percepción del
yo como un componente de un grupo más amplio: armonizandonos dentro de
la familia y la comunidad, colaborando en lugar de competir en el servicio
productivo de nuestro 'trabajo', respetando toda vida humana y, finalmente,
respetando a toda la Creación. Debemos aprender a transmutar nuestro interés
personal por el cuidado y preocupación por los otros, trabajando juntos,
cooperando con nuestro prójimo así como con los reinos animal, vegetal y
mineral, sin buscar tomar ventaja sobre el otro para nuestro propio beneficio.
Este 'regreso a la unidad' no implica que el individuo se convierta en 'una
pieza más de la rueda', sino más bien en un compoente sabio, experimentado,
compasivo, pensante y dispuesto a cooperar dentro de un grupo más amplio que,
en última instancia, es universal. Aunque nos estamos agrupando, no separando,
unificando no dividiendo, en categorías, cada Alma permanece por siempre a
través de la Creación Unificada como una 'conciencia individual', cada una
enriquecida por su propia y personal acumulación de experiencia y sabiduría.
En el ascenso, de regreso a través del Arco de Evolución, cuando el alma
regresa a su Origen, porta ya una conciencia totalmente desarrollada y un
conocimiento de la vida que incorpora una miríada de aspectos. Sobretodo,
hemos aprendido lo que es 'correcto' y lo que es 'equivocado' lo cual nos
permite tomar decisiones seguras, acordes con la verdadera dirección
evolutiva. Aunque estamos regresando a la Unidad, cada uno de nosotros forma
parte ahora de esa Unidad como conciencia plenamente individual.
"Durante el arco en ascenso, cuando la diferenciación se ha realizado
finalmente por medio de la división de la Vida Divina como entidades humanas
separadas, la tendencia es hacia la unidad, así como hacia una mayor
espiritualidad. En esta etapa, el espíritu, habiendo aprendido perfectamente
cómo recibir las impresiones a través de la materia, y cómo expresarse a
través suyo, y habiendo despertado sus poderes inactivos, aprende a usar estos
poderes correctamente al servicio del Logos."
['The Solar System' - Arthur E. Powell –
Thesophical Publ. House, London Ltd.]
La Fuerza de Pensamiento de nuestro Creador, que continuamente
avanza como un 'Río de Pensamiento' en la creación y el sostenimiento del
Universo, también tiene cualidades inherentes magnéticas de fuerza de Luz, las
mismas que conocemos como Amor. El Amor es una energía de fuerza de
atracción cohesiva y magnética, siendo la fuerza-de-Luz coherente detrás de
toda materia que se manifiesta, así como la fuerza magnética que proyecta toda
la Creación de vuelta al centro de Su Unidad. Cuando esta Fuerza de Amor es
transmutada hacia abajo a través de la experiencia de vida de los individuos,
encuentra expresión en niveles inferiores como sentimientos de emoción.
La emoción puede manifestarse tanto como fuerza positiva o bien tomando
forma de oposición como fuerza negativa: amor y odio, atracción y repulsión.
Es esta experiencia emocional positiva-negativa la que provoca los ímpetus
más poderosos para nuestra evolución y aprendizaje. A través de nuestros
sentimientos y emociones, experimentamos el dolor por los
errores y el gozo de ayudar a otros y de contribuir al flujo. Del mismo modo,
es a través de nuestras emociones que nos enorgullecemos de nuestros logros
personales, pero al mismo tiempo experimentamos una perenne nostalgia por la
unidad, ya sea unidad con el ser amado, con una comunidad en virtud de
actividades compartidas o la Unidad final con el Origen de la Creación.
Es a través de las emociones que siempre vivimos el impulso de movernos
hacia adelante, y como resultado de esto también experimentamos y aprendemos
de las alegrías y las tristezas de nuestras acciones. Es a través de las
emociones que sentimos simpatía hacia los demás, como recompensa por nuestras
propias experiencias de dolor y aflicción. Nos volvemos más sensibles y
conscientes dentro de nosotros mismos; también experimentamos la bondad, al
igual que la irreflexión, de los demás. Es por medio de las emociones, así
como de la mente, que sentimos enojo al percibir la injusticia, o sentimos la
aprobación por una conducta correcta y aprendemos así a comportarnos mejor con
los demás.
Mientras que el desarrollo de la individualidad es una parte necesaria del
proceso evolutivo conforme lo experimentamos, también podemos recordarnos de
vez en cuando que todos somos parte y uno con toda la Creación. Esta gran
verdad es algo que fácilmente podemos olvidar, por lo enredados que estamos en
un mundo de individualidad y condición separatista. Pero el recuerdo de
nuestra verdadera e implícita unidad con toda la Creación puede darnos
consuelo en tiempos de estrés, al suministrar un sentido de contexto y de
realidad así como de seguridad y dirección.
Todos estamos conectados, tanto por un origen compartido como por el
continuo Río de Pensamiento Creativo del Creador. Estamos unidos no solo
humanos con humanos, también estamos unidos con cada partícula, roca, planta,
animal e insecto. Y, finalmente, estamos unidos a nuestro Creador, porque
somos una parte de Su sustancia-de-Vida, y a través nuestro Él se mantiene
siempre en contacto con cada una de nuestras experiencias. Nosotros mismos
somos una extensión de nuestro Creador, experimentando y aprendiendo junto con
Él en nuestra larga jornada de evolución.
"Sabed que vosotros no estáis y nunca habéis estado separados de vuestra
Fuente. Verdaderamente nunca habéis estado separados uno del otro. Nunca
habéis estado separados de todos los hermanos y hermanas que tenéis en
infinidad de planetas en vuestras galaxias. Nunca habéis estado separados de
ninguna criatura en vuestro planeta. Ni separados de vuestro Sol y vuestra
Luna; o separados de cualquier hoja, brizna de pasto o flor que brota en
vuestro jardín. Habéis olvidado, eso es todo, y en vuestro dolor y en vuestro
juicio de quienes sois, os habéis cerrado. Habéis olvidado que sois Dios/Diosa
oliendo la rosa de la vibración y el entusiasmo de esta dimensión de
realidad."
[The Master P'TAAH of The Pleiades, canalizado por
Jani King, en las Cintas de El P'Taah: Un Acto de Fé – Triad Publishers Pty.
Ltd. Carins, Queensland, Australia – 1991].
CAPITULO 3: VIBRACION Y DENSIDAD
La ilusión de la separación, que aparece como parte integral de la actual
experiencia humana, surge de nuestra preocupación terrena por el yo, y de la
densidad del medio ambiente en el que vivimos sobre la Tierra. Ambos factores
tienden a separarnos unos de otros y aislarnos de los mundos de Creación
superiores. Una apertura de la conciencia hacia los mundos desconocidos que
nos rodean constituye un elemento importante en nuestro desarrollo espiritual;
esto requiere que obtengamos de la ciencia Oculta una información más
detallada sobre la naturaleza de las vibraciones y las densidades, para poder
comprender los diferentes niveles o planos de la existencia.
La Ciencia Oculta explica que la materia está hecha de varias agrupaciones
y combinaciones de átomos con sus respectivos electrones y protones, los
cuales oscilan uno alrededor del otro en un movimiento vibratorio
positivo-negativo, al tiempo que mantienen una distancia magnética fija uno
del otro.
Todos los átomos, y la 'materia' que forman mediante sus agrupaciones
coherentes, vibran en diferentes rangos de frecuencia dependiendo de su propia
complejidad y densidad; una frecuencia baja permite un conglomerado denso de
átomos, una frecuencia más alta crea una materia menos densa, más espaciada
hacia el exterior y más refinada. Esto, a su vez, refleja su distancia del
Centro de Pensamiento Creativo; la materia refinada de vibración de frecuencia
más alta está más cerca del nivel espiritual superior del Origen, mientras que
la materia más densa de baja frecuencia existe en las 'orillas exteriores' del
rango evolutivo más lejano al Origen. Dentro de este espectro continuo es
conveniente identificar tres grandes divisiones de frecuencia vibratoria.
En la extremidad exterior del rango más alejado del Centro-de-Pensamiento
se encuentra el denso Reino Físico, que es nuestro nivel actual sobre la
Tierra. Moviéndose hacia el Centro encontramos el siguiente gran nivel de
vibración, menos denso y más tenue en lo tocante al espacio que toman sus
átomos; este es el Reino Etérico (también conocido como nivel Mental), en el
que la mayoría de nuestros planetas vecinos dentro de nuestro sistema solar
reside actualmente. Próximo a la Mente Central-de-Dios de Pensamiento Puro
encontramos los Reinos Espirituales Superiores de Luz, que son el hogar de
almas más espiritualmente desarrolladas así como de los Maestros Ascendidos
superiores y los Seres Angélicos.
Dentro de estos tres amplios niveles densos de lo Físico, Etérico y
Espiritual, la ciencia de lo oculto identifica siete subdivisiones o niveles
intermedios. También se explica que mientras nuestra experiencia conciente en
la Tierra se manifiesta en el nivel más denso, todas las diferentes densidades
coexisten y encuentran expresión en nuestros cuerpos y en el mundo que nos
rodea.
"El que practica el ocultismo encuentra que la materia física existe en
siete sub-grados u órdenes de densidad: Sólido, Líquido, Gaseoso, Etérico,
Super Etérico, Sub Atómico, y Atómico. Partículas de todos estos grados entran
en la composición del cuerpo, el vehículo físico. Sin embargo, el cuerpo
físico tiene dos divisiones bien marcadas: el Cuerpo Denso, compuesto de
sólidos, líquidos y gases, y el Cuerpo Etérico o Doble Etérico - como
frecuentemente se le llama - que consiste de cuatro grados más finos de
materia física. Cada partícula sólida, líquida y gaseosa del cuerpo físico
está rodeada de una cubierta etérica: de ahí que el Doble Etérico, como su
nombre implica, sea un duplicado perfecto de forma densa. En tamaño proyecta
aproximadamente un cuarto de pulgada por encima de la piel."
['The Etheric Double', por A. E. Powell,
Theosophical Publishing House, Londres]
Entre las densidades de vibración física y etérica existe un
importante nivel intermedio: el Reino Astral, compuesto de materia etérica de
baja vibración. Este es el asiento de nuestras emociones, sentidos y memoria,
y el nivel en el cual nuestra mente subconsciente trabaja, grabando todos
nuestros pensamientos y experiencias en el éter en donde quedan almacenados en
un banco celestial de memoria (Los Archivos Akásicos) para que más tarde los
podamos recuperar y revisar. El subconsciente a nivel Astral también actúa
como una voz interna, conciencia o agente de intuición en calidad de guía de
nuestra conciencia en la Tierra. El plano Astral es usualmente el primer nivel
al cuál llegamos después de la transición que llamamos 'muerte'.
Ya que la mayoría de las enfermedades se originan en el desorden mental o
emocional, se manifiestan primero a nivel etérico antes de transmitirse al
cuerpo físico. Muchas terapias de sanación de la Nueva Era y prácticas tales
como la 'Radiónica' y la sanación espiritual son aplicadas en el nivel Etérico
y pueden, por lo tanto, ser conducidas a distancia sin que ocurra un contacto
físico entre el sanador y el paciente. La sanación es efectuada por
transmisión a través de materia etérica más fina que interpenetra lo físico y
la cual no está sujeta a las mismas limitaciones físicas de tiempo y espacio.
Lo que se conoce en el pensamiento de la Nueva Era como el 'Conocimiento
Superior' existe como libre conocimiento disponible en los niveles superiores
Etérico y Espiritual, pero la mayoría de nosotros no tenemos acceso a él desde
el plano físico debido al "Velo de Olvido" que lo bloquea y que ha sido
colocado entre nosotros y los mundos superiores para nuestra protección. Sin
embargo, este conocimiento superior es en su mayor parte comunicado aquí en la
Tierra por aquellos profesores y Maestros que son capaces de transmitir sus
pensamientos directamente a una mente terrestre entrenada, conocida como
'canal'. Este proceso es posible en la Tierra a través de 'canalizadores' los
cuales han recibido entrenamiento durante largos períodos en sus vidas pasadas
para abrir sus centros espirituales superiores. Sin embargo, es importante
para el canalizador terrestre tener la capacidad de dejar a un lado sus
emociones y preconcepciones terrenas, que, de otra manera, podrían colorear y
distorsionar la comunicación. Los canalizadores usualmente pueden recibir la
canalización al entrar en un estado de trance o, en casos de mayor evolución,
directamente entrando a la mente consciente en forma de palabras, pensamientos
o escritura automática.
Aquí abajo, en el planeta Tierra, vivimos dentro de un nivel físico denso
con un rango de vibración relativamente bajo, con un rango de percepción
restringido a la percepción limitada, lo que se extiende desde las bajas
frecuencias de sonido (16 a 20.000 ciclos por segundo), hasta el espectro
superior visible de frecuencia de luz. El espectro de frecuencia de luz va
desde el color rojo más bajo, moviéndose a través del naranja, amarillo,
verde, azul y violeta hasta el punto en donde nuestra visión se detiene en el
nivel ultravioleta. A medida que nuestra visión cesa por encima de este rango,
somos incapaces de ver 'materia' de alta vibración, ya que es totalmente
invisible para nosotros, aun cuando de hecho nos rodea e interpenetra nuestra
materia física. Para poder ver mundos vibracionales y materia superior debemos
tener la capacidad de elevar nuestros propios niveles vibratorios hasta ese
mismo nivel. Igualmente, con nuestra visión física, somos incapaces de ver la
vida en otros planetas no físicos, como tampoco podemos ver las naves
espaciales que visitan nuestros cielos, a excepción de aquellos casos en donde
ellos mismos escogen bajar sus niveles vibratorios hasta nuestro propio nivel
físico denso de percepción.
"El Mundo del Espíritu tiene tantos planos diferentes de existencia como
la cebolla tiene capas, cada uno formando una piel exterior que protege la
anterior y suministrando un medio para contactar las experiencias que ese
nivel en particular tiene que ofrecer. Estos planos son coexistentes con
nuestro mundo físico, invisible para nuestro lento sentido de la vista, y al
mismo tiempo tan real como las ondas invisibles que transportan nuestros
programas de radio.
A medida que un Espíritu desciende, plano tras plano, y penetra en las
profundidades de la experiencia, debe tomar un cuerpo con los órganos de los
sentidos apropiados, para su manifestación en esa esfera en particular,
de modo que esos sentidos puedan responder a la vibración de las cosas que
existen dentro de esa esfera en particular.
Sin esa vestimenta no le sería posible al individuo expresarse o recibir
impresiones en el medio ambiente local, y las experiencias en ese plano en
particular serían infructuosas."
['Full Cycle' por Ripley Webb – Marcus Books,
Queensville, Notario, Canadá]
De esta manera, invisibles para nosotros en este nuestro nivel
físico sobre la Tierra, existen mundos enteros de rangos de vibración
superior, habitados por Seres que no podemos ver, ni oír, ni tocar. Y como sus
altos rangos de vibración hacen que sus cuerpos sean menos densos que los
nuestros, ellos pueden fácilmente inter-penetrarnos aquí en la Tierra sin que
siquiera nos demos cuenta de su presencia. Esta frecuente idea, que nos deja
perplejos, puede ser rápidamente comprendida si tomamos en cuenta que toda
materia 'sólida' está compuesta por átomos que contienen 'espacios' entre
ellos.
Se sabe, por supuesto, que aún en la sustancia más densa dos átomos
nunca se tocan; el espacio entre dos átomos vecinos es increíblemente mayor
que los mismos átomos. Hace tiempo, la ciencia física ortodoxa ha postulado un
Éter que interpenetra toda sustancia conocida, tanto las más sólidas como las
más gaseosas; y así como este Éter se mueve con perfecta libertad entre las
partículas de materias mas densas, de la misma manera la materia Etérica la
interpenetra a su vez, y se mueve con perfecta libertad entre sus partículas.
Así, un Ser en el mundo Etérico podría ocupar el mismo espacio que un Ser que
viva en el mundo físico; pero cada uno no tendría conciencia del otro, y de
ninguna manera impediría el libre movimiento del otro."
['The Etheric Double' por A. E. Powell, The
Theosophical Publishing House, Londres]
Aunque la mayoría de nosotros no puede ver las manifestaciones
de rangos de vibración más altos, éstos son experimentados en ocasiones por
aquellos que han desarrollado, después de muchas vidas, una sensibilidad
psíquica. Aquellos con percepción extra sensorial superior a veces pueden ver
apariciones nebulosas como los 'fantasmas', los cuales exhiben la habilidad de
pasar a través del observador o de otros objetos sólidos. Incluso algunos de
nosotros que no poseemos una percepción extra sensorial altamente desarrollada
podemos a veces darnos cuenta de una persona o un lugar que tiene buenas o
malas 'vibraciones'. Todos podemos sentir subconscientemente, en nuestros
niveles intuitivos más altos, aquellas vibraciones que se manifiestan
alrededor nuestro.
Las grandes diferencias en niveles de densidad y vibracionales también
explican por qué no somos capaces de ver ninguna forma de vida sensorial
cuando enviamos sondas espaciales terrestres hacia planetas vecinos. Todos los
planetas habitados en nuestro Sistema Solar incluyendo su vegetación y formas
de vida, ya no existen en este denso nivel físico vibratorio. Actualmente
existen en la 4ª y 5ª dimensión/densidad en el plano Etérico, un plano de vida
y materia que nos rodea, que existe a un nivel vibratorio más alto y más tenue
y que no es visible para nosotros, aunque es perfectamente sólido para ellos
mismos. Cuando enviamos nuestras sondas espaciales exploratorias a los
planetas vecinos, nuestra nave espacial, sin saberlo, pasa a través de estos
planos vibracionales superiores y continúa descendiendo hacia la costra física
del planeta habitado previamente, que desde hace mucho ha sido abandonado y
que ahora está totalmente desprovisto de vida. Por ello, asumimos que no
existen otros mundos habitados.
Sin embargo, hemos tenido muchas comunicaciones y visitas de nuestros
Hermanos Espaciales interplanetarios con el paso de los años a partir del
final de la Segunda Guerra Mundial, y estos han sido publicados en numerosos
libros editados por algunas editoriales esotéricas poco conocidas. Un famoso
"contactado" es Tuella, cuyas comunicaciones con nuestros Hermanos del Espacio
han sido publicadas e incluyen mensajes de un vasto grupo de naves espaciales
interplanetarias estacionadas dentro de nuestro sistema solar, conocidas como
el 'Comando Ashtar'.
Entre las muchas comunicaciones que Tuella ha tenido con el Comando Ashtar,
en un momento determinado ella intenta aclarar – en su libro titulado 'Ashtar
: Un Tributo' – la naturaleza de los diferentes niveles vibratorios, al
preguntar al Comandante espacial Ashtar sobre el nivel vibratorio superior
'Etérico' en el que viven todos nuestros vecinos, los Hermanos del Espacio:
Tuella: "Cuando dices que eres Etérico, debo asumir
que has evolucionado más allá de la etapa de un cuerpo físico?"
Ashtar: "Correcto. No poseo una envoltura física tan
densa como la vuestra. Soy definitivamente etérico, como lo son todas las
personas que habitan otros planetas en este sistema solar. Sin embargo, esto
no significa que son invisibles uno con respecto del otro, como lo somos para
vosotros en circunstancias normales. Podemos vernos y vivimos de manera
similar a vosotros, pero no tenemos esta densa envoltura física que vosotros
tenéis. Las ventajas, beneficios y comodidades que ofrece esta forma de vida
son enormes, y las irritaciones de la envoltura carnal son sumamente
incómodas. A menos que escojamos convertir la frecuencia vibracional de
nuestros cuerpos en una que sea visible a vuestra óptica, permanecemos
invisibles para vuestra gente. Sin embargo, la gente altamente evolucionada,
con un buen ojo psíquico, como decís, puede en algunas ocasiones vernos en
forma vaporosa, aunque seamos invisibles para otros terrestres en el mismo
lugar. Cuando vuestros clarividentes viajan en sus cuerpos espirituales hacia
nuestras civilizaciones en otros planetas, pueden ver y son capaces de
interpretar nuestras vidas porque no están utilizando sus ojos físicos sino su
vista astral o psíquica para la cual somos visibles, tanto como si fuéramos
seres físicos."
Tuella: "Tengo curiosidad acerca de la naturaleza de la materia
etérica. Por ejemplo, existe un caso del que tenemos archivos en donde uno de
nuestros jets voló directamente a través de una nave espacial, sin tocar nada
sólido. ¿Acaso tus naves están hechas de una sustancia vaporosa o se trata de
una forma diferente a la materia terrestre?
Ashtar: "Tenemos todos los elementos que conocéis en la Tierra y
muchos más. La forma etérica de los metales difiere en su estructura atómica y
molecular de aquellos fabricados en la Tierra. Por ejemplo, en el hierro
Etérico, la distancia entre el núcleo y los electrones en órbita es mucho
mayor que la del hierro físico, como lo conocéis en la Tierra. Esto permite a
los átomos del acero de la Tierra pasar directamente a través de los átomos
del acero Etérico de tal manera que nada puede sucederle a una u otra
forma de acero. La forma etérica del acero goza de una rango vibratorio
más alto que el acero terrestre y, por lo tanto, no es aparente a la visión
terrena o, si lo preferís, a la mirada física.
"En virtud de nuestro conocimiento de la Ley Universal, nuestro ser
intrínseco consiste de un nivel vibracional superior al vuestro. Mirad, cada
partícula del Universo está formada por moléculas cuyo centro contiene un
átomo alrededor del cuál giran electrones y protones. Cada molécula de una
estructura molecular diferente vibra a diferente frecuencia. El interior de
una molécula es idéntico al formato del Universo. Los planetas giran alrededor
de soles centrales; los sistemas solares alrededor de galaxias; las galaxias
alrededor de un sol central universal. Cada molécula vibra en la frecuencia
que cree apropiada para nuestra existencia.
"A medida que uno se vuelve más espiritual en su naturaleza, pensando
únicamente en el bienestar de los demás y no en el poder ni en la avaricia, de
igual manera vibrarán las moléculas superiores de ese ser que es uno. Conforme
adquirimos conocimiento en nuestra dimensión, a estas moléculas les es posible
vibrar tan rápidamente que la frecuencia se convierte en pura luz. Es por ello
que nos nombramos las Fuerzas de la Luz. Dependemos de la luz del Origen – El
Creador, Dios -, para poder existir."
['Ashtar: A Tribute' - compilado por Tuella –
Guardian Action Publications, l985
Re-editado en l995 por Inner Light
Publications, New Brunswick, NJ, EUA]
De esta manera, el estudiante del pensamiento de la Nueva Era,
aunque quizá incapaz de ver o de sentir la presencia de los Seres que existen
en otros niveles vibratorios, ahora puede, por lo menos, comprender su
existencia. A medida que progresa nuestra evolución, conforme nos movemos
hacia niveles superiores del ser, un rango mayor de percepción se abrirá para
nosotros. Pero aún en estos momentos, ciertamente en estos momentos en
particular, conforme luchamos a través de reinos más densos en nuestro viaje
evolutivo, una creciente consciencia acerca de los reinos superiores puede
abrir nuestra intuición a las muchas fuentes de guía y sabiduría que están
disponibles para nosotros.
CAPITULO 4: NUESTRO YO SUPERIOR Y GUIAS
Como ya se explicó, empezamos nuestra larga jornada evolutiva como 'chispas
de Espíritu' en evolución, creadas a partir de y formando parte del propio Ser
de nuestro Creador, partículas de Su propio Espíritu y Fuerza de Pensamiento.
Cada una de las chispas de Espíritu creada de la Mente de Dios se convierte
también con el tiempo en "Padre/Madre" de un alma como extensión de ella misma
y, por tanto, se convierte en aquel que origina una "familia" más de unidades
de alma que están íntimamente relacionadas. Esta relación familiar con el "Yo
Superior" original permite una interconexión e intercomunicación intuitiva más
cercana entre los planos superiores e inferiores de existencia. También hay un
continuo compartir de experiencias, no solamente desde los planos inferiores
hacia los superiores, sino también desde el nivel superior hacia el más bajo.
La advertencia que se transmite del nivel más alto intuitivo hasta el nivel
físico inferior ayuda a evitar que las almas individuales se enreden en
determinada área de evolución y puedan perder el sentido general de dirección.
El "Yo Superior" continuamente trata de mantenerlas en el camino evolutivo
correcto.
Así, se establece un grupo elevado de 'Altas Super-Almas', también
conocidas como 'Yo Superior' o 'Presencia Yo Soy'. A cada uno de estos Yo
Superior se le permite, entonces crear o dar a luz otro grupo de 12
'Extensiones de Alma Primarias' para, de ese modo, ampliar la experiencia de
vida hacia mundos próximos al Plano de Luz Espiritual. Luego, a estas 12
Extensiones de Alma Primarias se les autoriza a crear otro grupo más de 12
almas o 'extensiones de alma inferiores' para que puedan vivir sus
experiencias en mundos aún más densos. Así, finalmente puede surgir un gran
'Grupo de Almas de la misma Familia' de hasta 144 'Compañeros de Alma'
íntimamente relacionados, todos ellos ligados al mismo "Yo Superior".
Este Grupo de Almas de 144 no se encarna en el mismo tiempo, o en el mismo
nivel de vibración o dimensión particular, sino que puede manifestarse en toda
la Galaxia, en muchas otras dimensiones o planetas. Sin embargo, todos los
miembros del grupo, bajo su 'Yo Superior' común, permanecerán unidos en sus
largos viajes evolutivos como un grupo de 'Compañeros Alma", a veces
encarnando en un mundo en particular como pareja o como amigos, o formando
parte de una extensa familia.
No obstante, la superalma Yo Superior debe respetar siempre las Leyes del
Karma fundamentales que exigen que todos experimentemos en su totalidad la
relación causa-efecto de cada una de nuestras acciones y su resultado. Así, el
Yo Superior respetará siempre la auto-determinación o libre albedrío de
cada extensión de alma inferior individual y separada. El Yo Superior
únicamente ayudará cuando se le pida asistencia directamente, y nunca
intervendrá kármicamente para aliviar aquellas difíciles lecciones que cada
alma debe aprender por sí misma.
A medida que las extensiones de alma descienden hacia mundos inferiores de
materialidad, desarrollan aún más su separación en dos grandes polaridades, la
positiva y la negativa; cada una de ellas expresando cada vez más fuertemente
la polaridad masculina (fuerza positiva, activa, extrovertida) y la femenina
(fuerza negativa, que nutre, introvertida). Esto forma parte del Plan del
Creador, que proporciona así al alma un mayor equilibrio entre estas dos
grandes polaridades de la Creación, y le otorga una gran fuerza para regresar
a la Unidad en la Mente de Dios.
De este modo se crean dos 'Almas Gemelas' o 'Llamas Gemelas' como parte de
un solo espíritu a un nivel más alto, permaneciendo como dos partes de una
misma extensión-de-alma, unidas eternamente. Después de descender y ascender
juntas a través del Ciclo Evolutivo, se les destina finalmente a reunirse al
final de su larga jornada, como un Ser completo y andrógino (es decir,
masculino/femenino unido), siendo por siempre dos almas-en-una, conservando
incluso un elemento de sus dos polaridades así como sus individualidades.
Cada Alma Gemela individual, dotada durante su descenso hacia la materia de
una polaridad predominantemente masculina o femenina, actúa de esta manera
como una fuerza que equilibra a la otra; una mostrando la fuerza inherente
masculina y su característica mundana, activa, extrovertida y positiva; y la
otra con una característica más femenina, receptiva, introvertida
espiritualmente y de naturaleza educadora o nutritiva. Esta división inherente
en dos polaridades opuestas que se atraen magnéticamente no solo ofrece el
ímpetu necesario para la próxima re-unificación de sus dos almas, sino que
promueve el deseo en todas las almas individuales de buscar la unidad
con las demás almas, y de esta manera su eventual retorno a la Unidad
colectiva de la Mente de Dios.
A medida que progresan en su evolución, las Almas Gemelas aprenden
gradualmente a desarrollar un mayor equilibrio entre sus dos polaridades o
géneros. A veces un Alma Gemela cambiará de género en una encarnación en
particular con objeto de conocer las cualidades inherentes de la otra
polaridad o género. Esto explica las diferentes dificultades en la identidad
sexual que muchas personas experimentan aquí en la Tierra después de que
escogieron en los planos espirituales encarnar en un cuerpo terrestre bajo un
género opuesto y 'desacostumbrado'. Por ejemplo, un alma de características
predominantemente femeninas al encarnar en un cuerpo masculino
estará, por naturaleza, más atraída al sexo opuesto, es decir, a otro
género masculino. De la misma manera, un alma predominantemente
masculina que encarna como una femenina, seguramente buscará la
intimidad de la polaridad de atracción opuesta, otra femenina. Los
cambios de sexo que muchas personas han estado impulsadas a hacer mediante una
cirugía, muestran un ejemplo extremo de esta inhabitual posición en el género
opuesto.
Por esta razón, las Almas Gemelas aprenden a equilibrar la cualidad de sus
polaridades: la positiva (masculina), extrovertida/fuerte, con la negativa
(femenina), receptiva/nutritiva. Así, finalmente estarán en condiciones de
quedar totalmente reunidos como partes equilibradas de un alma andrógina
(masculina/femenina), aunque cada una como parte de un ser superior unido,
conservando una cierta individualidad y un elemento de su polaridad original.
Cuando un Alma Gemela encarna en un planeta de un nivel físico más bajo,
como puede ser la Tierra, la otra generalmente permanece en un plano más
elevado para poder suministrarle una conexión espiritual más próxima con el
mundo superior. Existen ocasiones, sin embargo, en que las Almas Gemelas se
ponen de acuerdo para encontrarse y compartir una encarnación a nivel físico,
como cuando deben cumplir una misión conjunta en la Tierra. En tales
ocasiones, a menos que hayan escogido nacer como familiares cercanos o gemelos
en la misma familia, el tiempo y el lugar de su primer encuentro en el denso
nivel físico siempre está previsto y pre-concertado a Nivel Espiritual. De tal
manera que cuando se encuentran sobre la Tierra a veces experimentan una
sensación de 'amor a primera vista' instantáneo y profundo, en el que
intuitivamente recuerdan su antigua conexión amorosa al igual que reconocen su
encuentro pre-concertado a nivel espiritual. Tal 'encuentro' siempre provoca
una nota de nostalgia en todos nosotros, y se muestra en muchas de las grandes
historias de amor románticas de la Tierra.
Aún cuando no estemos destinados a encontrar nuestra Alma Gemela o Llama
Gemela aquí en la Tierra, es posible que en lugar de eso experimentemos una
íntima asociación con uno de nuestros propios Compañeros de Alma Familiar -
Espiritual, un miembro de nuestro amplio Grupo de Almas. También podemos haber
estado íntimamente asociados con ese Compañero de Alma en particular en una
vida pasada, ya sea como miembro de la misma familia o como un amigo íntimo
durante una experiencia previa en la Tierra.
Durante el largo ciclo evolutivo, cuando las almas descienden a mundos
inferiores de 'materia' y luego se vuelven a elevar, el Yo Superior permanece
en el nivel espiritual más alto, acumulando y grabando constantemente todas
las experiencias evolutivas vividas por aquellas extensiones-de-alma en
evolución en los planos inferiores. Este conocimiento acumulado se hace
accesible para ellos -vía el Yo Superior- como la voz interna de la
conciencia, siempre presente para ayudarlos a tomar el camino correcto
para su desarrollo futuro.
Por lo tanto, con la intención y el entrenamiento apropiados, podemos tener
acceso a todo este conocimiento espiritual acumulado vía nuestro Yo Superior,
simplemente dirigiendo nuestros pensamientos hacia nuestro interior durante
una silenciosa contemplación y buscando la conexión con nuestra 'Presencia Yo
Soy'.
Este almacén de conocimiento y habilidades evolutivas acumuladas por el Yo
Superior también provee a cada una de las almas inferiores encarnadas de un
trasfondo de rasgos, talentos y habilidades adquiridas durante las vidas
pasadas. Esta continuidad de desarrollo y logro explica porqué algunas
personas nacidas sobre la Tierra muestran talentos naturales inusualmente
excepcionales en el campo de la sanación o la ciencia, o quizá se muestre como
un genio científico o un niño-prodigio musical.
Si intentamos visualizar la naturaleza y apariencia de un 'Yo Superior',
tenemos una muy buena descripción del primer encuentro entre Shirley
MacLaine y su propio Ser Superior. El encuentro fue conducido a través de
una exploración psíquica con su amigo Chris Griscom. Shirley escribe en su
libro titulado 'Dancing in the Light' [Bantam l985]:
"Respiré profundamente hacia mi propio centro como si estuviera logrando
mi equilibrio psíquico. Luego una imagen surgió en mi mente, al principio
difusa, pero luego muy clara. Fue absolutamente impactante. Vi la forma de un
Ser Humano muy alto, extremadamente confiado, casi andrógino. Un suave manto
color crema, plegado, flotaba sobre su figura de casi dos metros de alto, con
largos brazos reposando calmadamente a los lados. Dedos aun más largos al
final de sus brazos. La energía de esta forma me parecía más masculina que
femenina. La piel del Ser era rojiza y su cabello, a la altura de los hombros,
era castaño. La cara mostraba altos pómulos y una nariz recta como cincelada.
Los ojos eran de un azul intenso y la expresión era de bondad suprema, aunque
de gran fortaleza. El ser levantó sus brazos como dándome la bienvenida. Sentí
que algo muy oriental emanaba de este gesto, más oriental que occidental. Y
tuve la intuición de que era extremadamente protector, lleno de paciencia,
pero capaz también de mostrar un gran enojo. Era simple, pero tan poderoso que
parecía 'saber' todo lo que era necesario saber. Me quedé sin habla ante lo
que estaba viendo y lo que sentía acerca de este ser.
"¿Quién eres?" – le pregunté, temiendo escuchar lo que me diría, temiendo
vivir esta experiencia dimensional. ¡El Ser me sonrió y me abrazó!
"Soy tu Yo Superior Ilimitado", dijo.
"¡Oh Dios mio!", me escuché decir estúpidamente. "¿Realmente estás ahí?"
Sonrió de nuevo.
"Si," dijo, "He estado siempre aquí. He estado aquí contigo desde el inicio
del tiempo. Nunca me alejo de ti. Yo soy tú. Soy tu alma ilimitada. Soy el tú
ilimitado que te guía y te enseña a través de cada encarnación".
"Escucha", le dije, "¿por qué tienes una forma y por qué te ves de esta
manera?
Volvió a sonreír.
"Porque", dijo, "debes verme en la forma de una dimensión del plano de la
Tierra. La forma del alma es la forma del cuerpo humano, en todo caso. La
única diferencia es que el alma es una forma sin masa. Pero si tú pudieras ver
la forma-de-Luz de un alma, verías una cabeza, dos brazos, un cuerpo y dos
piernas. El alma es luz de alta frecuencia sin masa. Esa es la única
diferencia."
"Bien pero, ¿por qué me pareces tan masculino?, le pregunté.
"Solamente parezco más masculino que femenino porque soy poderoso. La
energía del alma es poderosa, pero también es andrógina. Es decir, existe un
equilibrio perfecto entre la energía positiva, que es masculina, y la energía
negativa que es femenina, o yin (femenino) y yang (masculino). La energía
positiva masculina es impulsiva y activa. La energía femenina negativa es
receptora y aceptadora. Ambas son igualmente necesarias para lograr la vida,
una no puede obrar sin la otra."
La imagen del Yo Superior permaneció calmada y centrada. Tenía la impresión
que no se manifestaría a menos que estuviera motivada a hacerlo. Miré por la
ventana, hacia un árbol afuera. Se mecía con la brisa.
"Escucha", dije, "si te pidiera que me ayudaras a detener el movimiento de
un árbol, lo podríamos hacer?
"Pruébame", dijo el Yo Superior.
"Bien", dije. "Ese árbol afuera. Vamos a impedir que se balancee."
"Muy bien", dijo el Yo Superior. "Siente mi poder convertirse en tú poder.
Asume que juntos podemos lograr cualquier cosa."
Me conecté con la energía de mi imagen del Yo Superior y me fundí en ella.
"Ahora", dijo, "pídele permiso al árbol para controlar su movimiento."
"¿Pedirle permiso al árbol? Le pregunté, dándome cuenta de pronto de las
refinadas sutilezas de una interacción kármica.
"Por supuesto", dijo el Yo Superior. "Todo tipo de vida debe trabajar en
armonía, equilibrio y respeto por otra vida. No puede existir abuso de poder
sin que haya una desastrosa consecuencia. Vas a escuchar al árbol responderte.
Conocerás cómo se siente acerca de esto."
"¿Los árboles sienten?", pregunté.
"Desde luego," dijo el Yo Superior. "Toda vida vibra con sentimiento. Y el
estado natural del sentimiento es amor. El estado de amor se logra simplemente
siendo. La naturaleza es una manifestación del estado de simplemente "ser".
Así es. Y lo que es, en el sentido más puro, es el perfecto equilibrio."
Shirley, una vez que exitosamente detuvo el movimiento del árbol con la
ayuda del Yo Superior, continúa:
Miré hacia arriba al Yo Superior en mi mente. Los brazos bajaron
suavemente. "¿Te das cuenta?", dijo. "Tú hiciste eso. Tú puedes usar tu
energía para cualquier cosa. Pero debes reconocerme para poder hacerlo."
"Entonces, ¿cuál es la diferencia entre tú y Dios?", pregunté.
"Ninguna", dijo. "Yo soy Dios, porque toda energía está conectada a la
misma fuente. Somos cada uno aspectos de esa Fuente. Todos somos parte de
Dios. Somos reflejos individualizados del Origen de Dios. Dios es nosotros y
nosotros somos Dios."
"Y tú eres yo".
"Correcto".
"Luego, ¿todos tienen su propio Yo Superior Ilimitado?"
"Exactamente," dijo el Yo Superior. "Y cada Yo Superior está en contacto
con cada uno de los Yo Superior. Todas las almas ilimitadas resuenan en
armonía una con la otra. La razón por la cuál no reconocéis esa verdad en el
plano de la Tierra es porque no estáis en contacto con la energía del alma
individual de vuestros Yo Superiores. Pero habréis de llegar allí porque no
existe otro lugar en donde lograr la paz. La paz en el exterior proviene de la
paz en el interior. La paz interna surge de la comprensión de que todos somos
Dios."
["Dancing in the Light", por Shirley MacLaine –
Bantam Books, Inc. l985]
Cada uno de nosotros tiene varios Guías y Ángeles Guardianes
que trabajan desde los Mundos Espirituales para guiarnos y cuidarnos durante
nuestras encarnaciones aquí en la Tierra. Cuando nacemos, nuestros Ángeles
Guardianes mantienen un cuidado especial sobre nosotros cuando encarnamos por
primera vez en un cuerpo físico, especialmente hasta los siete años.
Los niños pequeños, cuya vista etérica generalmente funciona todavía,
ciertamente son capaces de ver a los Ángeles Guardianes cuando están por
encima de ellos, protegiéndolos y guiándolos.
Además de nuestros Ángeles Guardianes, existen otros Seres en el Plano
Espiritual con los que usualmente hemos tenido una conexión en el pasado, que
también actúan como nuestros Guías, guiándonos y protegiéndonos conforme vamos
recorriendo nuestro sendero en la vida.
Este tipo de Guía es generalmente un "hermano mayor", un alma de una
evolución considerable, una que probablemente ha vivido muchas vidas
anteriores aquí en la Tierra y que puede, por tanto, comprender muy bien la
naturaleza y las dificultades de la vida a nivel físico. Nuestro Guía – él o
ella - puede estar adquiriendo experiencias evolutivas de aprendizaje
adicional muy útiles al observar nuestra vida y aprender de nuestras
lecciones.
Sin embargo, al tiempo que nuestros Ángeles Guardianes y nuestros Guías
están listos para aconsejarnos y asistirnos en todo momento, existen dos
limitaciones para esta ayuda. Primeramente; ellos normalmente no van a
interferir a menos que solicitemos directamente su ayuda; ellos deberán
siempre respetar nuestro libre albedrío y por lo tanto no despojarnos
de las importantes lecciones que debemos aprender por nosotros mismos. Y
segundo: no debemos asumir que "cualquier cosa que pidamos nos será otorgada",
porque debemos recordar que los Seres Superiores tienen una mayor y mejor
visión, y no nos van a ayudar a hacer algo que no sea para nuestro "bien
supremo". Sería fácil para nosotros sentir, cuando nuestras más fervientes
oraciones no parecen ser respondidas, que nuestros Guías Celestiales nos han
"fallado". Pero debiéramos entender que los lazos entre nosotros y nuestros
Guías fueron formados y existen en un nivel superior del Alma. En este nivel
ellos saben – y también nosotros reconocemos cuando visitamos los planos
superiores durante el sueño - lo que es mejor para nuestro "bien supremo".
Aparte de la ayuda y consejo personales que podamos recibir como
individuos, la sabiduría y la guía también se hacen evidentes a nivel
terrestre en su sentido más amplio a través de otros Seres Superiores
conocidos como "Maestros".
"Un Maestro puede dar su consejo sin ser visto, quizá guiando la voz o
la mano de un profeta; o un Maestro puede encarnar sobre la Tierra, ofreciendo
con su vida un ejemplo para la humanidad. Un Maestro encarnado sobre la Tierra
puede incluso quedar "ensombrecido" por un Maestro todavía más grande, quien,
con el consentimiento del "menor" actúa y habla a través de éste. El Maestro
Jesús-Sananda fue 'ensombrecido' de esta manera durante los últimos años de su
ministerio por El Cristo, la encarnación más alta del Creador. Por lo tanto,
"Jesucristo" no debe ser pensado o hacerse referencia a él como una sola
"persona", sino como el Maestro Jesús-Sananda, que por un tiempo fue
'ensombrecido' por El Cristo.
Los Maestros como parte de la Jerarquía Espiritual de la Tierra, son Seres
altamente evolucionados, con un grado de sabiduría y conciencia completamente
desarrollado. Ellos realizan el Servicio Universal. Generalmente no están
ligados a ningún alma individual sobre la Tierra como son vuestros Ángeles
Guardianes y vuestros Guías. Sirven a una causa mucho mayor, y cuando vienen a
esta Tierra, ellos vienen no tanto para el individuo sino para la Humanidad
como un todo. A veces hablan a través de canales entrenados e inspirados para
dar mensajes a la Humanidad. Cuando encarnan sobre la Tierra vienen para poder
servir a la Humanidad y para traer sabiduría y conocimiento para la Tierra
como un todo. No están preocupados por el individuo tanto como por el Gran
Plan. Es por medio de los Maestros que el Conocimiento para esta Tierra es
revelado y entregado a la Humanidad, y el Plan Divino para esta Tierra es
revelado y ejecutado".
[The Master RAMALA – canalizado por el Centro
Ramala, Glastonbury.]
En verdad hay una gran cantidad de ayuda y apoyo para aquellos
que la buscan en la paz de su mente y en la humildad del espíritu. El
conocimiento espiritual enseña que a través del proceso de iluminación del
cuerpo, del desprendimiento del egocentrismo, y del desarrollo consciente de
la Unidad Universal, podemos abrirnos a mundos que están más allá de nuestra
limitada percepción de la "realidad" y aprender a recibir el "Conocimiento
Superior", la sabiduría de nuestros Guías y de los Grandes Maestros. Y puede
decirse sin miedo a la exageración que 'necesitamos todo tipo de consejo y
asistencia que podamos obtener' pues las encarnaciones que experimentamos aquí
en la Tierra a nivel físico son las que nos ponen a prueba y las más difíciles
de todo nuestro viaje evolutivo.
CAPITULO 5: UN PLANETA PARA APRENDER
Muchas personas que viven en la Tierra, creen equivocadamente que este
planeta es un lugar de perfección. Se quejan cuando las cosas son difíciles o
no salen bien, a veces enojándose y maldiciendo a la Creación, incluso
amenazando con el suicidio. Pero la Tierra no es un lugar de perfección; es un
planeta para realizar un aprendizaje acelerado y profundo. Es mas, sus
lecciones, y las condiciones bajo las cuales las personas deben afrontarlas,
se encuentran dentro de las de mayor nivel de exigencia en el esquema
evolutivo. Aceptar este hecho, junto con la comprensión de su propósito
divino, puede hacer que la vida sea mucho más fácil, y ayudar en la
consecución del mayor beneficio evolutivo que se obtiene a partir de las
lecciones terrestres.
La evolución, en la primera mitad de su ciclo, es un movimiento que se
aleja de la Unidad del Creador. Cuanto más nos alejamos de la Unidad, del
Centro Creador, más denso es el nivel en el cual debemos de vivir y actuar.
Esto tiene el efecto múltiple de debilitar nuestra conexión con la Sabiduría
Superior, y, al mismo tiempo, aumentar la sensación del yo y su
concentración sobre la riqueza, el poder e influencias mundanas. En una
atmósfera más densa, las acciones se hacen más lentas y más pesadas, y el
cuerpo crea su propia demanda de una vida fácil, o, en un estado de mayor
frustración, la demanda de gratificación corporal por medio de distintos tipos
de excesos originados en el mundo de las sensaciones. Es bien sabido en los
niveles superiores, que el Planeta Tierra representa uno de los puntos más
distantes del Centro Espiritual, con lecciones a veces extremadamente
difíciles y con uno de los niveles de mayor dificultad en relación con las
densidades.
La extrema densidad de rodea esta fase de nuestra evolución sobre el
Planeta Tierra también ha creado en el tiempo un 'Velo del Olvido' que nos
rodea y nos separa de los mundos espirituales más altos, restringiendo nuestro
actual campo de visión y de conciencia, como una niebla muy densa. Somos
incapaces de contactar o percibir la vida de niveles espirituales más altos y,
con el tiempo, incluso, perdemos la habilidad de comunicarnos telepáticamente
con otras formas de vida – animales y pájaros - que comparten nuestro planeta
a nivel físico. Este 'Velo' entre nosotros y los mundos espirituales también
nos oculta el conocimiento de nuestras encarnaciones anteriores y de nuestro
futuro potencial, nuestras vidas antes del nacimiento y nuestro futuro más
allá de la muerte. No solo no podemos recordar las vidas pasadas o revisar
nuestro sendero futuro, sino que no podemos hacer contacto con aquellos que
han 'pasado al otro lado' recientemente, o con cualquiera de los
billones de Seres espirituales que viven en niveles más altos de vibración.
El 'Velo' fue establecido hace mucho tiempo alrededor de nuestro mundo
particular como una protección vital para aprender las difíciles y dolorosas
lecciones de este denso plano físico. De hecho, nosotros mismos pedimos
nuestra propia "paz mental" cuando estábamos en niveles más altos, por medio
de nuestra conciencia colectiva humana, como nos explica Tendor, un Espíritu
Guía de las altas esferas de la Tierra:
Si los espíritus encarnados sobre la Tierra pudieran llevar con ellos un
mínimo recuerdo de los gozos y de las bellezas de la Esfera Espiritual, sería
imposible para ellos seguir conservando un cuerpo físico. Para beber
profundamente de la copa de la experiencia es necesario contactar la vida en
su forma de manifestación más baja. Para poder hacer esto debéis disminuir
vuestras vibraciones a un rango muy bajo y adecuaros a las engorrosas leyes
que gobiernan esta forma de materia. Para alguien que recordara lo que la vida
es realmente, el dolor de regresar sería tan intolerable que ningún espíritu
podría conservar un cuerpo terrenal. Es una disposición misericordiosa de Dios
que tales memorias estén veladas temporalmente.
[Full Cycle por Ripley Webb – Marcus Books,
Queensville, Ontario, Canadá]
El 'Velo' y la sensación de separación, aun cuando es esencial para la
"experiencia sobre la Tierra" es, de hecho, una ilusión nacida en la Tierra,
no una realidad espiritual. Estaremos por siempre enlazados espiritualmente
con el Creador, con nuestro pasado y con nuestro futuro y con aquellos de
'arriba' que están siempre listos para ayudarnos y guiarnos. Es importante
recordar, especialmente durante nuestros períodos más difíciles de encarnación
sobre la Tierra, que nunca hemos estado ni podremos estar separados de nuestro
Creador, o del resto de la Creación, por 'arriba' o por 'debajo' de nosotros.
Sin embargo, este "olvido" de la realidad es una parte necesaria en nuestra
evolución y en nuestra experiencia de aprendizaje. Nuestro mundo de
individualidad, separación y esfuerzos puede bien ser una "ilusión" como nos
dice el budismo y muchas otras filosofías ocultas; pero es una ilusión que nos
debe parecer real si tenemos que aprender de ella.
Conforme vemos cómo se desarrolla una película en la televisión podemos
permanecer distantes de lo que ocurre recordándonos a nosotros mismos que "es
solo una historia", pero manteniendo esta distancia no recibimos ningún
beneficio de ella. Es posible aprender cuando leemos historias o cuando
observamos las vidas de otros, pero solamente podemos hacerlo si estamos
totalmente involucrados emocionalmente en la historia, con sus personajes y su
problemática, con sus esperanzas y sus errores. De la misma manera, en la
"vida real" es el acto colectivo de cambiar la ilusión por realidad la que
hace posible el aprendizaje a nivel físico y emocional.
Esta aparente "contradicción" entre ilusión y realidad se compara
paralelamente con otra contradicción que a veces se discute aquí en la Tierra:
la naturaleza del Bien y del Mal.
Considerando que todo es aprendizaje, todo sería evolución, el mal
por tanto no existe, pues es precisamente por la experiencia que nos
bridan las diferentes alternativas, que aprendemos a escoger la Sabiduría
Superior por propia voluntad, comprensión y motivación. En este sentido no
pueden existir el bien o el mal, únicamente existe evolución y
aprendizaje, y la experiencia y la sabiduría que emanan de ello.
Pero para nosotros, aquí en la Tierra, el "Mal" es el camino del yo,
del ego, de la separación del resto de la Creación - una separación que
nos lleva a la explotación y los conflictos en nuestras relaciones con los
otros, al abuso en el planeta y del reino animal, los cuales consideramos que
existen únicamente para nuestra propia explotación y gratificación.
Por el contrario, el camino del "Bien" se encuentra al situar el yo
ni por encima ni por debajo de los demás sino entre ellos, respetándolos
como queremos que ellos nos respeten. Y esto se aplica igualmente a
toda forma de vida. La vida de un gusano puede ser de poca importancia para
ti, al igual que tu vida puede ser incomprensible para el gusano; pero la vida
del gusano es importante para el gusano lo mismo que la tuya es para ti. Desde
esta base de igualdad podemos desarrollar entonces el concepto de respeto
hacia los otros y del servicio por los demás, graduándonos finalmente en
la total irradiación del amor incondicional, que es la 'marca' de los
Seres Superiores.
El "Bien" y el "Mal" son muy reales para nosotros aquí en la Tierra y debe
permanecer así. Por tanto, necesitamos realizar un difícil "acto de
equilibrio".
Por un lado, debemos esforzarnos por comprender y permanecer constantemente
alertas de los objetivos finales hacia los cuales debemos dirigir nuestra
intención, es decir, las Leyes Universales de la Conducta Correcta y la
Sabiduría Superior. Mientras hacemos esto, intentamos evitar y rechazamos lo
opuesto al egocentrismo y la agresión motivada por el ego.
Por otra parte, a medida que inevitablemente "caemos" en pensamientos y
acciones equivocadas podemos por lo menos aprender de ellas si somos
totalmente conscientes de sus efectos sobre nosotros mismos y sobre otras
formas de vida que están a nuestro alrededor, y si finalmente rechazamos estas
acciones con total entendimiento. De esta forma, nos enriquecemos por medio de
la experiencia del "mal" y sus efectos.
Durante todo el viaje evolutivo nos enfrentamos a las elecciones.
Ciertamente, sin el libre albedrío/libre elección, los conceptos
mismos de evolución no podrían hacerse reales. No podemos convertirnos en
individuos que siguen el sendero de la Sabiduría Superior a través de una
elección personal consciente hasta no haber experimentado las alternativas y
sus efectos. El libre albedrío permite al individuo escoger entre el
camino de la Sabiduría Superior y el camino del Yo, y habiendo hecho esto
experimentar en su totalidad las consecuencias de cada decisión.
Muchos de los grandes Maestros, Profesores y tradiciones ocultas confirman
que en este Planeta Tierra el libre albedrío es puesto a prueba bajo
las condiciones más difíciles:
Cuando miras a la Tierra y en particular a las acciones de la Humanidad
que vive en su superficie estás siendo testigo únicamente del desorden. ¿Por
qué es así? Porque a la Humanidad se le ha dado el regalo divino del libre
albedrío y de esta manera puede crear la naturaleza de su propio mundo.
Obviamente, esto debe integrarse dentro del ciclo evolutivo y del destino del
Dios o el Señor de este Sistema Solar; pero, dentro de estas restricciones, la
Humanidad puede escoger la naturaleza de su propio camino evolutivo.
[RAMALA – canalizado por el Centro Ramala,
Glastonbury – The C.W. Daniel Co. Ltd., Saffron Walden, Essex]
A través de la elección libre creamos el bien y el mal y,
habiendo hecho esto, también debemos experimentar los resultados de nuestra
creación. Este es un proceso continuo y existe en todo el espectro de la vida.
Tomamos decisiones y creamos resultados en cada momento y en cada vida, como
individuos y como comunidades colectivas, naciones, razas y grupos religiosos.
No podemos escapar ni de la elección ni de los resultados de ésta. Podemos
únicamente observar, experimentar, asimilar y aprender de nuestras decisiones
y de los efectos que éstas tengan en nosotros o en otros seres vivos y sobre
nuestro hogar planetario, y luego, habiendo aprendido y adquirido sabiduría,
corregir nuestra conducta en consecuencia.
Conforme experimentamos las pruebas y las tribulaciones de la Tierra, con
frecuencia nos preguntamos porqué estamos sufriendo tales desgracias. En
realidad somos nosotros quienes hemos escogido nuestra encarnación
sobre la Tierra y sus circunstancias específicas. Todas las difíciles
confrontaciones en nuestras vidas han sido pre-planeadas por nosotros con la
ayuda de nuestros Guías en los Planos Superiores, con nuestra total
aprobación, para poder confrontar, vencer y aprender de ellas aquí en la
Tierra. Todas las experiencias inesperadas, difíciles y dolorosas con las que
nos topamos en nuestras vidas terrenales no provienen de ninguna forma de
"retribución celestial" sino que son pre-acordadas por nuestros yoes
espirituales como lecciones vitales, con la finalidad de superarlas y aprender
de ellas mientras existe la oportunidad en el plano físico. Aquí en la Tierra
es mucho más fácil hacer rápidos progresos en el aprendizaje evolutivo que
sobre las 'sencillas' Esferas Superiores. Rechazar, oponernos o fallar en
abrazar totalmente estas lecciones que hemos venido a aprender únicamente
retardará el proceso y causará un dolor innecesario. Al reconocer y contemplar
nuestros errores y asimilar las lecciones que deben aprenderse de ellos
podemos entonces fluir con el proceso de aprendizaje y sacar el mayor
beneficio de lo que es visto universalmente en otros niveles como un singular
ambiente de aprendizaje.
La Tierra es un planeta de aprendizaje, no un planeta de perfección. Pero
sus imperfecciones son creación nuestra y por lo tanto, está en nuestro poder
corregirlas individual y colectivamente.
CAPITULO 6: KARMA Y REENCARNACION
La evolución supone aprender por medio de las elecciones, y para este fin
nuestro Creador nos ha otorgado el libre albedrío. Aquí en la Tierra,
el libre albedrío es utilizado, y sus consecuencias aprendidas, en
la forma más extrema y bajo las condiciones más difíciles.
En niveles más altos del ser es posible ver en un solo momento los
resultados probables de varios caminos alternativos. Se trata simplemente de
tomar la decisión correcta. Pero esta fase evolutiva terrestre está nublada
por el "Velo del Olvido", por ello no nos es posible mirar hacia el futuro.
Nosotros, aquí en la Tierra, debemos aprender mediante el arduo proceso de la
experiencia física; debemos tomar decisiones, sopesar las ventajas percibidas
tanto para nosotros como para los demás, y luego experimentar las
consecuencias de nuestras decisiones.
Como punto central del concepto de libre albedrío se encuentra la Ley del
Karma, o la Ley de Causa y Efecto.
La Ley del Karma es también conocida como la Ley del Equilibrio. Durante el
proceso de vivir, evolucionar, experimentar y aprender, nuestras acciones
afectan a los demás, ya sea en forma dañina o benéfica, y por tanto se incurre
en numerosas y a veces complejas deudas en nuestra propia Hoja de Balance
evolutiva. La Ley del Karma requiere que los efectos de nuestras acciones
sobre los otros, incluyendo todas las formas de vida, los reinos animal,
vegetal y mineral, deban estar siempre equilibrados. Cuando dañamos a los
demás, incurrimos en un deuda con nosotros mismos al igual que con estos.
Cuando otros nos dañan, ellos incurren en una deuda con ellos mismos al igual
que con nosotros. Deudas por el bien o el mal, hechas por nosotros o por
otros, deben quedar equilibradas por ambas partes. De igual manera, cuando te
haces daño, quizá por el uso indebido de tu cuerpo físico, creas un
desequilibrio, una deuda contigo mismo que debe ser reparada por tu
comprensión y rechazo a tales acciones. Todo, al final, debe estar en
equilibrio.
Por medio de esta Ley de Equilibrio, o de Causa y Efecto, experimentamos y
aprendemos de los resultados de nuestras acciones elegidas y de las de otros.
De acciones equivocadas tomadas en circunstancias específicas, le siguen
efectos equivocados; debemos entonces revisar y recrear esas circunstancias
una y otra vez hasta que, habiendo aprendido de todos los efectos
desagradables por haber tomado el sendero equivocado, escojamos el sendero
correcto. Esta es la Ley del Karma. Se presentarán pruebas instigadas por
nuestro Yo Superior Espiritual y serán repetidas hasta que sean "aprobadas"
por nuestro propio reconocimiento, aceptación y asimilación de la lección que
debe ser aprendida. Los retos serán planeados por nosotros y repetidos hasta
que sean conquistados. Este proceso puede ocurrir como una lección corta que
dure un momento o un día; o puede tomar toda una vida, o varias vidas, incluso
varias encarnaciones. Pero nosotros, y solamente nosotros, requerimos que
nuestras lecciones sean, en última instancia, aprendidas completamente.
De igual manera, nuestras 'buenas' acciones, acciones que muestran respeto
por otras formas de vida, esos 'actos de bondad al azar' que benefician a
otros, ponen en acción una reacción en cadena positiva.
La Ley del Karma trabaja 'automáticamente'. De forma magnética atraemos
hacia nosotros las 'malas' experiencias cuando tenemos necesidad de aprender
de ellas. De igual forma, cuando no necesitamos aprender una lección en
particular, no seremos tocados por ningún peligro ni ningún mal. Resonamos
magnéticamente hacia las experiencias buenas y malas, acercándolas a nosotros
cuando tenemos necesitad de aprender de ellas.
"¡No veáis el karma solamente como una columna del Debe o Haber en el
Libro Divino de Contabilidad en el que se ha registrado lo que debéis a otro
por el mal que le habéis hecho! No funciona de esa manera. Se trata más bien
de un proceso de enseñanza en el que aprendéis a través de lo que habéis
hecho. Sois vosotros los que habéis creado esas ondas en la charca de la vida
y ellas os afectarán a su vez. El propósito del karma no es el de castigo. Más
bien es un proceso de equilibrio y educación."
[The Master ZEN TAO, canalizado por el Centro Ramala,
Glastonbury]
También debemos entender que lo que damos en forma de
energía, creatividad o esfuerzo (poder) al Universo, eventualmente regresará a
nosotros. Igualmente, aquello que tomamos del Universo en forma de
energía y creatividad de los demás, es una deuda, que al final deberá quedar
en equilibrio por nuestras subsecuentes ofrendas.
"El Universo funciona según un plan, y ese plan ha dividido el poder, o
la creatividad, de manera proporcionada. Si vosotros demandáis del Universo
más de lo que os toca, os presentará el plato con vuestra porción y hasta ahí,
porque ya no hay más para vosotros. Si tratáis de tomar de otras personas,
podría funcionar por un tiempo porque algunas personas no saben cómo sostener
su poder y lo regalan. Pero el Universo es un gran ecualizador, y si vosotros
regaláis vuestro poder, el Universo lo va a redistribuir, no necesariamente
entre las personas a nivel físico, puede utilizarlo para crear nuevos
universos, o darle otro tipo de uso."
[The Master VYWAMUS, un aspecto más elevado de
Sanat Kumara. Canalizado por Janet McClure en "El Preludio a la
Ascensión", publicado en l996 por Light Technology Publishing, P.O. Box 1526,
Sedona, Az 86339]
En los niveles superiores, el proceso de evolución tiene lugar como una
continuidad ininterrumpida del estado consciente y despierto. Sin embargo, a
nivel de la Tierra, las dificultades de la vida terrenal y el envejecimiento
físico de los cuerpos densos pone limites a la duración del tiempo sobre este
planeta en el que podemos tolerar la vida. Esto, a su vez, demanda que
"muramos", que revisemos nuestra vida desde un nivel superior y, luego,
después del tremendamente necesitado período de descanso espiritual,
regresemos para vivir otro ciclo de nacimiento y vida sobre la Tierra. Este
ciclo de nacimiento y re-nacimiento es conocido como reencarnación.
La reencarnación es un ciclo de nacimiento, muerte y renacimiento en el
cual pasamos de los reinos espirituales a través del "Velo" a una encarnación
dentro del denso nivel físico de la Tierra, desprovistos del contacto directo
con los Reinos Superiores. Hacemos esto con el objeto de aprender 'en
aislamiento' el tipo de lecciones que solamente pueden ser aprendidas en tales
mundos. Cada lección debe ser completamente aprendida, y la Ley del Karma
requiere que repitamos este proceso de reencarnación hasta que hayamos
dominado las lecciones particulares involucradas en este nivel.
"La Tierra es una escuela, y vosotros aprendéis hasta de los errores. Si
os enfrentáis a un examen y suspendéiss, os esforzáis en hacerlo de nuevo. Así
que si tenéis lecciones que aprender en una vida y fracasáis en aprender,
entonces en otra vida os presentaréis ante esas mismas lecciones; porque no
podéis progresar – y toda vida es una progresión hacia arriba, una espiral en
ascenso – hasta que hayáis aprendido esas lecciones.
"Tenéis una prueba que pasar, una que os habéis prometido cumplir. El
pasarla depende de vuestro esfuerzo. Si no pasáis la prueba en una experiencia
tendréis otras oportunidades para hacerlo. Siempre encontraréis nuevas
oportunidades que se abren ante vuestros ojos. Con el tiempo realizaréis lo
que os habéis prometido, sin embargo, habrá muchas distracciones que os podrán
alejar de vuestra objetivo. El poder del Espíritu puede triunfar y triunfará
al final. Es como un poderoso imán que os acerca a Él. Es el esfuerzo el que
cuenta; la responsabilidad es vuestra, nadie puede realizar la misión por
vosotros. La báscula de la Justicia Divina está perfectamente equilibrada, no
debe existir ninguna deuda si vais a progresar."
[The Spirit Guide TENDOR, en "Full Cycle" por Ripley
Webb – Marcus Books, Queensville, Ontario, Canada]
Cada nueva encarnación es planeada con anticipación con la
ayuda de nuestros Guías y Maestros Espirituales. Se hace una revisión de
fallos y debilidades pasadas en consulta íntima con ellos, y se hacen planes
para la aparición de oportunidades óptimas para la próxima vida con el fin de
experimentar y vencer esas debilidades. Estos acontecimientos pueden ocurrir
durante esa vida de manera bastante arbitraria e inesperada, y algunas pueden
incluso ser traumáticas, provocando que la personalidad abiertamente culpe al
azar su 'mala suerte'. Sin embargo, todos esos acontecimientos han sido
planificados previamente por la misma alma en niveles superiores para
ser manifestados en algún momento durante la vida terrenal de esa alma.
No son, como podría parecernos en el momento en que ocurren los hechos, el
resultado del capricho arbitrario de un Azar despreocupado o de nuestro
Creador.
Cuando el alma encarna sobre la Tierra también hace un 'contrato' con ella
misma y con sus Guías Espirituales y con la Jerarquía Espiritual para
comprometerse con una vida sobre la Tierra que tenga cierta duración, con el
objeto de aprender lecciones específicas.
Si el alma encarnada subsecuentemente encuentra que las lecciones son muy
difíciles y decide terminar con su vida prematuramente, tal es el caso de un
suicidio, las lecciones no serán evitadas, solamente postpuestas. El alma
necesitará entrar en el largo proceso de muerte y renacimiento y así vivir
aquellos años remanentes y aprender aquellas lecciones que fueron evitadas
previamente. Este es el porqué la mayoría de nosotros, a nivel de conciencia
de la Tierra, tenemos el instinto bien arraigado de que el suicidio es algo
totalmente erróneo. De hecho no es solo una traición hacia nuestro plan
Superior de evolución, también es un mal uso de las facilidades y
oportunidades que nos fueron dadas por nuestro Creador y su Jerarquía Angélica
y Espiritual.
A su vez, una comprensión más amplia de los múltiples conceptos del 'libre
albedrío', karma y reencarnación hará más fácil para nosotros vislumbrar el
'drama de la vida' y la naturaleza fundamental del sufrimiento:
"El drama de la vida tiene un propósito: enseñarle a nuestra conciencia
a evolucionar. Todo lo que sucede en el plano de la Tierra no sucede por
casualidad, sino porque lo hemos atraído hacia nosotros a través de nuestro
comportamiento en esta o en vidas pasadas, y hemos aceptado conscientemente el
reto que esto representa. Queda ampliamente comprendido que el concepto de
'libre albedrío' nos permite escoger cómo vamos a reaccionar ante determinadas
circunstancias; sin embargo, es importante darnos cuenta que también
ejercitamos el 'libre albedrío' en nuestra selección de retos que hemos
aceptado tomar en cada encarnación. A través del 'libre albedrío' escogemos
nuestros retos y nuestras lecciones; a través del 'libre albedrío' escogemos
cómo vamos a reaccionar frente a ellos.
"Es difícil para aquellos que no aceptan el concepto de reencarnación, de
vida-tras- vida-tras-vida, ver el sufrimiento como un proceso evolutivo. Pero
cuando la reencarnación es aceptada como parte integral de nuestro punto de
vista sobre la evolución, es fácil comprender que hacemos patente, con cada
nuevo cuerpo físico, todo lo que hemos creado en otras vidas terrenales, y en
otros niveles de existencia más allá del plano físico de la Tierra. Traemos
con nosotros no sólo nuestra sabiduría espiritual, también los pecados del
pasado, las lecciones que no hemos aprendido, el karma que nos debemos a
nosotros y a los demás. A medida que avanzamos en la vida que ahora vivimos,
automáticamente atraeremos hacia nosotros las lecciones que hemos escogido
aprender, el karma que hemos escogido transmutar.
"Por tanto, no existe la tragedia por azar. Todo lo que sucede en el plano
de la Tierra tiene una razón, un propósito. Vivimos en un mundo en el cual
muchas personas aparentemente experimentan grandes tragedias. La tragedia le
llega a las personas ya sea porque la escogieron para su propio destino o
porque les brindará una lección en la vida que todavía no han aprendido. La
tragedia es trabajar la causa y el efecto; a medida que experimentamos sus
efectos, aprendemos a cambiar la causa. La experiencia de una tragedia también
enseña la simpatía y la compasión, la habilidad para aceptar y perdonar las
pequeñas imperfecciones de los demás, para que ellos, a su vez, hagan lo mismo
con nosotros.
"Si hay un punto en el que quiero hacer énfasis ahora es éste: ese
sufrimiento ha sido escogido por ti. No te lo da tu Creador como un castigo.
Tú lo escoges, voluntariamente, como una lección para aprender, como una
lección que tu alma necesita en este preciso momento de su evolución."
[The Master ZEN TAO canalizado por el Centro
Ramala, Glastonbury.]
CAPITULO 7: MUERTE Y RETROSPECCION
La muerte es parte integral de la evolución en nuestra fase actual sobre la
Tierra. Es importante para nosotros desarrollar una comprensión de su función
y significado para que, llegado el momento, el proceso pueda tener lugar de
manera suave y gozosa.
Muchos descripciones de 'haber muerto' han sido relatadas por personas que
aún viven, aquellas a quienes se les extendió un certificado de muerte clínica
y luego volvieron a la vida. Estos sucesos son conocidos como 'experiencias
cercanas a la muerte' y muchos han sido documentados en años recientes. Las
experiencias narradas muestran una sorprendente consistencia en ciertos
aspectos fundamentales: sentir que se pasa por un túnel muy brillante, la
presencia de una gran luz al final, y emerger a la 'Luz' con intensos
sentimientos de ser recibido con gran calidez espiritual y amor. Muchos
también reportan haber experimentado una 'memoria panorámica', es decir, una
extraordinaria claridad de pensamiento y ver cómo su vida entera pasa delante
de sus ojos. Un gran número de estos casos individuales de 'experiencias
cercanas a la muerte' fueron narrados en el libro de Raymond Moody titulado
"Vida Después de la Vida" y claramente prueba que la 'muerte' no es la
'negrura eterna' que muchas personas aseguran será su suerte al final de la
vida.
En verdad hay numerosas enseñanzas en las que se describe el proceso
espiritual sobre esta Tierra de la 'muerte' y los diversos senderos que pueden
tomarse después, desde los antiguos manuscritos tibetanos hasta los numerosos
relatos expresados a través de transmisiones canalizadas que han sido
publicados en libros por aquellos que 'pasaron al otro lado'.
Aquellos que se encuentran mentalmente preparados para el "más allá', y por
lo tanto, 'mueren en paz', probablemente dejaran su cuerpo físico con total
consciencia, y serán capaces de observar la partida de la propia alma conforme
ésta se levanta suavemente sobre la ya descartada 'envoltura' física. Es usual
que un Guía Espiritual esté a su lado para darle la bienvenida al alma que
llega, guiándole a él o a ella hacia las Esferas Superiores. Alternativamente,
el alma que se va puede también viajar sola rápidamente a través de un túnel
brillante hacia una 'luz intensa', y emerger en un mundo lleno de colores
brillantes y escenas de gran belleza.
La hora y el lugar de la muerte siempre es conocido de antemano por la
Jerarquía Espiritual, así como por el Yo Sagrado del alma encarnada. Esto es
parte del acuerdo hecho entre nuestro yo espiritual y nuestros guías y la
Jerarquía Espiritual antes de la encarnación. Los familiares y los antiguos
amigos que ya han pasado al mundo Espiritual son alertados sobre esta
imperiosa 'transición' y estarán cerca para dar la bienvenida al que llega a
ese nuevo plano.
En el momento crítico de la muerte generalmente somos asistidos por un Ser
Angelical, conocido como el 'Ángel de la Misericordia', a quien se le ha
encomendado la importante responsabilidad de cortar la cuerda de plata de la
vida, una cuerda etérica de luz que conecta nuestro cuerpo físico con nuestros
cuerpos espirituales superiores.
El libro de Ripley Webb titulado 'Full Cycle', que fue canalizado,
nos da una buena descripción de un Ángel de la Misericordia en el momento en
que atiende a una mujer mayor llamada Martha en su lecho de muerte. Esto ha
sido descrito tal como lo atestiguaron Michael, quien 'pasó' recientemente, y
su Guía Espiritual Rafael, después de que ambos descendieran de los Reinos
Espirituales Superiores para observar lo siguiente:
"El centro de la habitación estaba ocupado por una cama sobre la que
yacía la figura de una mujer de aproximadamente setenta años. Alrededor de la
cama se encontraba el médico, la enfermera, un hombre y una mujer, quienes
posiblemente eran familiares de la agonizante mujer. La que ocupaba la cama a
veces murmuraba unas cuantas palabras y la luz en sus ojos mostraba que no
había daño cerebral. Sus inquietos dedos manipulaban nerviosamente el
cubrecama.
Como si adivinara los pensamientos de Michael, Rafael dijo: "No está
enferma realmente, tan sólo es la avanzada edad. Su tiempo ha llegado. Mira
quien ha entrado por la puerta". Michael lanzó una mirada a la puerta y vio a
un Ser tan majestuoso y digno que pensó que no podía ser un espíritu
corriente. "Es un Ángel de la Misericordia", explicó Rafael. "Viene
personalmente para cortar el cordón de la vida, ese que mantiene a un espíritu
unido a su cuerpo terrenal. Es una tarea que Dios solamente encomienda a seres
muy avanzados como él. El conoce la voluntad de Dios y cómo y cuando debe
ejecutarse dicha función". Luego agregó: "Mira, la anciana ha sentido su
llegada."
Como si en verdad estuviera consciente de la entrada del Ángel, la anciana
levantó ligeramente su cabeza y miró fijamente a la puerta. Luego su cara se
arrugó y las lágrimas rodaron por sus mejillas."No quiero morir, doctor, no
quiero morir. No me deje morir." La quejumbrosa voz desfalleció en un deje de
autocompasión. El doctor tomó su mano entre las suyas y murmuró las palabras
que los demás esperaban escuchar de él en este tipo de casos. Él sabía que
nada podía hacerse y que el final se acercaba.
Reconfortada por su gesto, la anciana miró de nuevo hacia la puerta.
Michael, siguiendo su mirada, vió cómo cambiaban los rasgos del ángel y cómo
se transfiguraba, al tiempo que un brillo de amor era proyectado como un haz
de luz hacia la cama. Los labios de la anciana se movieron conforme trataba de
decir a los demás lo que veía, pero la fuerza de la vida estaba dejando ya su
frágil cuerpo. El Ángel extendió su mano hacia ella. Como obedeciendo un
llamado, la mujer, en una repentina demostración de fuerzas, se irguió hasta
quedar sentada sobre la cama, y sus ojos estaban llenos de luz. Se escuchaba
música en la distancia proveniente de una fuente espiritual, originándose
desde Reinos Superiores.
"Mira detrás del Ángel", dijo Raphael. Ahí, detrás de la radiante figura se
encontraba un pequeño grupo de espíritus, todos con sonrisas de bienvenida.
Eran amigos o familiares de la mujer que estaba en proceso de transición, que
habían venido para saludarla y para ayudarla en su llegada al nuevo mundo.
Algo atrajo la atención de Michael hacia la cama. Un pequeño rastro de
vapor inició el ascenso desde la cabeza de la moribunda y quedó suspendido
como una pequeña nube. Luego el cuerpo cayó hacia atrás repentinamente y las
manos quedaron sobre el cubrecama, sin vida. Casi de inmediato, una forma, la
réplica del cadáver, se elevó a una posición horizontal extendida sobre el
cuerpo físico, boca abajo. Esta forma fantasmal gradualmente asumió una
condición más densa a medida que las fuerzas etéricas se fueron liberando del
cuerpo físico y se integraban en el cuerpo espiritual.
Cuando el proceso terminó, el cuerpo etérico asumió una postura erecta al
pie de la cama. Aquí el Ángel avanzó y colocó sus manos sobre los ojos de la
forma etérica, luego dio un paso a un lado. El cordón de vida todavía
conectaba los cuerpos físico y etérico, pero se había atenuado y apenas era
visible. Martha era libre y en su nueva libertad avanzaba para encontrarse con
aquellos que habían venido por ella. De sus labios salían exclamaciones de
complacida sorpresa. Empezó a responder a los saludos de estos amigos, viendo
que casi había olvidado la existencia de algunos. El pequeño grupo comenzó a
retirarse.
"El Ángel no ha cortado la cuerda de la vida todavía", dijo Miguel.
"No", repitió Raphael. "No lo hará todavía, sería un shock para el
espíritu. Esperará junto a los restos unos momentos antes de realizar la
última tarea".
El Ángel ahora se volvió hacia el grupo que se marchaba y extendió sus
brazos hacia ellos, obviamente concentrando sus pensamientos en dirección a
ellos. Instantáneamente, la habitación terrenal desapareció y después de un
breve período de oscuridad, todos se encontraron en los terrenos del hospital
en el nivel Etérico/Astral. Allí, delante de ellos estaban la anciana y sus
amigos que ahora se acercaban a la entrada del edificio principal. La anciana
bostezó. Estar con amigos la había cansado en el pasado y ahora sentía que
esta extraña experiencia también la cansaba. Estaba cansada. Raphael se
adelantó y habló con los visitantes. Ellos parecían respetar su autoridad y se
excusaron. Una enfermera salió del edificio y Raphael le puso al cargo del
nuevo ser".
['Full Cycle' por Ripley Webb – Marcus Books,
Queensville, Ontario, Canadá]
El nivel vibratorio al cual llegamos después de la 'muerte'
depende del progreso espiritual y del logro alcanzado sobre la Tierra. La
mayoría de los encarnados en la Tierra que poseen un desarrollo espiritual
moderado van al plano Astral/Emocional, el nivel vibracional que le sigue al
físico. Aunque esto en gran proporción reproduce las condiciones tal y como
aparecían sobre la Tierra, hay algunas diferencias que reflejan el rango de
vibración más alto. Los colores de la naturaleza son más brillantes, el aroma
de las flores más intenso, mientras que los sentidos del alma, ahora en su
manifestación superior, son más agudos y están más alertas a la belleza que
los rodea. El cuerpo se siente más ligero puesto que ya no hay la atracción
gravitacional de la tierra, y con un poco de experiencia uno pronto estará
listo para transportarse por los aires o eventualmente modelar la materia en
cualquier forma deseada simplemente con el poder del pensamiento.
El alma que acaba de llegar puede quedar sorprendida al ser conducida a su
personal 'hogar de ensueño'. Al estar imaginando constantemente un ideal
cuando estamos en la Tierra, inconscientemente estamos creando una
'contraparte' de material de pensamiento en los niveles Mentales o Astrales
Superiores, en donde se registra como una forma de pensamiento concreta.
Utilizando esta forma-de-pensamiento como guía, los asistentes espirituales en
el plano superior pueden dar forma a la materia menos densa y más maleable en
ese plano por medio del poder mental, reconstruyendo este hogar ideal a tiempo
para darle la bienvenida a esa nueva alma que está por llegar.
Una de las muchas experiencias después de la muerte relatada a través de
subsecuentes transmisiones canalizadas es la que dio Monseñor Robert Hugh
Benson poco después de su muerte en l914 a su amigo sobre la tierra, Anthony
Borgia. Monseñor Benson cuenta que después de su 'muerte' y mientras que
todavía estaba dentro de su cuerpo terrenal, un sacerdote, antiguo colega, se
le unió y lo saludó calurosamente:
"Me pidió que lo tomara de su brazo firmemente y que no tuviera miedo.
Me dijo que podía, si así lo deseaba, cerrar mis ojos. De inmediato
experimenté una sensación de estar flotando exactamente igual que cuando uno
sueña, aunque esto era muy real y no involucraba dudas sobre mi seguridad
personal.
Después de un momento nuestro progreso pareció detenerse momentáneamente y
podía sentir que había algo muy sólido bajo mis pies. Se me ordenó abrir mis
ojos. Así lo hice. Lo que vi fue mi antigua casa, en la que había vivido sobre
el plano terrenal; mi vieja casa – pero con una diferencia – estaba mejorada
con aquellos arreglos que no había podido hacerle cuando estaba en la Tierra.
La casa estaba rejuvenecida, así me lo pareció a primera vista, en vez de
restaurada, pero eran los jardines que la rodeaban lo que atrajo mi atención
sobremanera.
Parecían más amplios y estaban en un estado de perfecto orden y arreglo.
Quiero decir, no en la forma de orden normal que uno está acostumbrado a ver
en los jardines públicos sobre la Tierra, sino que estaban extraordinariamente
bien cuidados. No había maleza ni montones de follaje enredado, tan solo la
más gloriosa profusión de bellas flores tan bien arregladas que mostraban la
perfección absoluta.
De ellas, cuando tuve la oportunidad de examinarlas de cerca, debo decir
que nunca vi algo igual sobre la Tierra, muchas estaban totalmente abiertas.
Se encontraban, desde luego, las ya conocidas, pero la mayoría parecían ser
algo totalmente nuevo a mi escaso conocimiento sobre las flores. No eran solo
las flores en sí mismas y su increíble variedad de soberbio colorido lo que
llamó mi atención , sino la vital atmósfera de vida eterna que proyectaban en
todas direcciones. A medida que uno se acercaba a cualquier grupo de flores en
particular o incluso a una sola flor, parecían verter grandes flujos de poder
energetizante que elevaban espiritualmente el alma y le daban fuerza, mientras
que los perfumes celestiales que exhalaban eran tales que nadie en su vestido
carnal seguramente haya experimentado jamás. Todas estas flores estaban vivas,
respiraban, y eran, según mi amigo, incorruptibles."
['Life in the World Unseen', canalizado por Anthony
Borgia – Psychic Pess Ltd., Londres, y M.A.P. Midway, Utah]
Aquellos que no eran conscientes de ello o no creían en otra vida mientras
permanecían sobre la Tierra pueden necesitar que se les convenza de que, en
efecto, están 'muertos'; después de todo, no parecen sentirse tan diferentes.
Para que acepten que realmente están 'muertos' en términos terrenales puede
tomar un tiempo, a pesar de la pequeña y extraña diferencia en las cualidades
de la luz y el color del ambiente que los rodea. Debido a que estas personas
son lentas para aceptar el cambio, usualmente escogen, a su muerte, moverse en
un nivel vibracional más cercano al de la Tierra. Aquí ellos pueden proseguir
la vida en un medio ambiente tan cerca como sea posible a su ambiente
anterior. Eventualmente, a través de la ayuda de guías de las esferas
superiores, habrán de reconocer su nueva 'realidad' y quedar libres para
moverse hacia otros planos más elevados.
Aquellos que disminuyeron considerablemente su nivel vibratorio mientras
vivían sobre la Tierra, por medio de un comportamiento dañino o poco cuidadoso
con los demás, o que abusaron de sus propios cuerpos por falta de cuidado
físico o uso de drogas, pueden encontrarse descendiendo a las oscuras regiones
astrales más bajas, el tradicional 'Infierno' bíblico. Allí encontrarán un
mundo oscuro y tenebroso de parajes tristes, el resultado de la creación
colectiva de otros de una naturaleza similar. Estos planos oscuros y tristes
van desde las tierras frías, grises y brumosas hasta los más bajos y negros
pozos de depravación en donde las acciones maléficas son revividas una y otra
vez. El alma, en niveles superiores, puede decidir que su personalidad
inferior necesita permanecer en estas condiciones por algún tiempo, hasta que
haya asimilado completamente las lecciones pertinentes a través de una
constante repetición de los actos malvados previos y sea finalmente forzada a
ver el camino equivocado que ha tomado. Eventualmente, el alma errante
empezará a 'ver la Luz' y a sentir la necesidad de levantarse de nuevo hacia
planos vibracionales superiores. Una vez que el alma ha realizado esta tarea,
los Guías Espirituales estan ahí de inmediato para ayudarle suavemente a
alcanzar los niveles superiores.
El bajo plano Astral también contiene otras áreas menos oscuras aunque de
bajo nivel, en donde la gente de poca evolución o aspiración espiritual vive
en sus propias condiciones recreadas subjetivamente, similares a las áreas
urbanas menos inspiradoras de la Tierra. Muchas de estas almas permanecen
inconscientes o sin deseos de creer que están muertas. Reviven la vida como si
estuvieran sobre la Tierra en condiciones relativamente oscuras, haciendo los
mismos movimientos que antes, comiendo los mismos alimentos que ya no
necesitan, yendo al 'trabajo' todos los días y usando el 'dinero' que tampoco
es necesario. Se dan cuenta de que todo lo que les rodea parece deteriorarse
rápidamente y que necesita ser repuesto constantemente; esta experiencia es
necesaria para enseñarles a dejar ir a su apego por las posesiones materiales
y alentarles a buscar un forma de moverse hacia esferas más espirituales.
Eventualmente ellos también buscarán ayuda superior y serán, subsecuentemente,
llevados hacia planos Mentales y Espirituales más altos que rodean la Tierra.
Cuando el hecho de la muerte ha sido totalmente asimilado, al alma recién
llegada se le otorga acceso a los Archivos Akásicos, una forma de banco de
memoria universal que acumula todos los eventos que han tenido lugar en
cualquier parte del universo así como cada pensamiento y acción de cada
individuo. A través de este medio el alma puede revisar, con imágenes y sonido
multi-dimensional, los episodios significativos de la encarnación de la Tierra
que ha sido completada recientemente. Al revisar los errores, las faltas en su
personalidad y la carencia de bondad hacia los demás que han ocurrido mientras
se estuvo sobre la Tierra, se podrán identificar las diversas lecciones que
permanecen sin ser aprendidas.
Este proceso es descrito en el libro canalizado de Ripley Webb titulado
'Full Cycle', a medida que Michael regresa al Mundo Espiritual después
de su muerte sobre la Tierra y empieza, a través de los Archivos Akásicos, a
revisar su vida, recientemente terminada. Ahí es llevado por su Guía
Espiritual a un edificio especial situado en el Plano Espiritual, algo
parecido a un cine pequeño, y en donde la pantalla al fondo ahora se ilumina:
"La escena se movió y se convirtió en una forma de simbolismo bastante
imposible de traducir en palabras. Sin embargo, la mente del Espíritu encontró
una manera de darle significado a los símbolos y Michael pudo comprender el
significado interno de todos los eventos más importantes que construyeron la
secuencia de su existencia. Los sucesos pequeños de menor importancia ahora
tomaron mayor importancia en razón de su efecto sobre él mismo y sobre los
demás.
Notó una voz que hacía comentarios a los hechos que se sucedían. Al
principio pensó que eso era parte de la película, como una pista de sonido que
le daba en lenguaje de pensamiento la simbología de los eventos. La voz era
terriblemente crítica; Michael se preguntaba quién era esta persona que le
juzgaba en términos tan crudos. Nadie le había advertido de esto. Su corazón
se sobresaltó repentinamente. Tuvo el terrible pensamiento de que esto podía
ser alguna manifestación de la ira de Dios sobre él...
Reunió todo su valor y se enfrentó a película sobre su pasado con un
espíritu de determinación. Para su sorpresa, descubrió que la voz no provenía
del exterior sino que surgía de su propio ser. Como si siguiera su tren de
pensamientos la voz irrumpió: "Es la voz de la Conciencia, tu Conciencia".
Esto lo llenó de azoro. No era Dios quien hablaba, no era algún Ser superior
que lo juzgaba desde su imponente sillón de omnipotencia. Era su propio Yo, su
propio Espíritu que hablaba desde el pináculo más alto de su conciencia, desde
la esencia más pura de su ser. Se encogió en su asiento a medida que el
terrible significado de este hecho irrumpía en su mente. Nunca, en sus más
salvajes sueños, se había imaginado a sí mismo como su juez final. No era la
mente de autoexcusa fácil del pensamiento humano, sino la parte más implacable
de su ser, el Centro que-todo-lo-sabe de su super-conciencia. ¿Cómo podía
excusarse ante el terrible cargo de su propio Espíritu?
En términos más que certeros la voz continuó enfatizando sus debilidades y
marcando los puntos en su carrera en donde su tontería o ignorancia o falta de
esfuerzo habían influenciado a otras vidas para su detrimento. Nuevamente
indicaría dónde su falta de entendimiento de la oportunidad que se presentaba
había resultado en una triste consecuencia para los demás, dónde él podía
haberlos ayudado a evitar el daño si tan solo hubiera estado menos ocupado en
sí mismo. La voz era justa, le felicitaba por todo lo que había logrado. Pero
no había duda sobre el lado en que la Balanza de la Justicia se inclinaría".
['Full Cycle', por Ribpley Webb – Marcus Books,
Queensville, Ontario, Canadá]
Habiendo revisado nuestra vida pasada y habiendo visto todas
nuestras faltas con la visión espiritual más clara y objetiva de las
dimensiones superiores, podemos ahora, con la ayuda de nuestros Guías
Espirituales, verificar qué lecciones deben ser re-aprendidas, así como
revisar aquellas lecciones que todavía tenemos que aprender.
Pero a menos que el Karma requiera de un regreso inmediato a la Tierra,
como cuando ocurre después de una vida interrumpida prematuramente por un
suicidio, la mayoría de las almas pasa un tiempo considerable en los niveles
Espirituales. Esto toma generalmente doscientos años o más, y puede a veces
llegar a mil años o más del tiempo terrenal.
Durante este período de restauración espiritual podemos explorar los vastos
Mundos Espirituales o asistir a los numerosos Salones de Aprendizaje para
adquirir un nuevo conocimiento y nuevas habilidades. También existe una amplia
oportunidad, para aquellos de nosotros que estemos listos, de servir a los
demás ayudando a los recién llegados desde el plano de la Tierra para que
puedan ajustarse a su nueva dimensión, o dando fuerza espiritual a aquellos de
la Tierra que se encuentran solos o en desgracia.
Después de este período de reajuste espiritual, de aprendizaje y de
servicio en los planos superiores, el alma, reconociendo que todavía tiene
lecciones que deben superarse o ser aprendidas, siente la necesidad de
reencarnar una vez más en el denso plano físico de la Tierra. Allí, por medio
de difíciles y exigentes lecciones de vida física terrestre se puede lograr un
progreso evolutivo más rápidamente que en el Plano Espiritual. Se inicia
entonces el proceso de planificación detallado junto con el Guía que se tendrá
en la nueva encarnación que se aproxima.
CAPITULO 8: NACIMIENTO Y CRECIMIENTO
Antes de cada encarnación debemos realizar cuidadosos preparativos junto
con nuestros Guías Espirituales. En primer lugar se escoge un lugar adecuado
sobre la Tierra en términos de país y comunidad, los cuales brindarán el apoyo
económico y social adecuado para las lecciones que deberán ser aprendidas.
En segundo lugar, los padres se escogen con igual cuidado para que puedan
brindar el medio adecuado para el aprendizaje y el crecimiento del alma;
pueden ser 'viejos amigos' con quienes uno ha tenido una conexión cercana en
vidas pasadas, quizá ser miembros del mismo Grupo de Almas.
En tercer lugar, se planifican los sucesos esenciales y los 'lugares de
encuentro' para que ocurran en diversos momentos de nuestra próxima vida,
sucesos que brindarán las oportunidades de aprendizaje necesarias para las
lecciones específicas que deben ser aprendidas. Y, finalmente, se escoge
astrológicamente el momento exacto del nacimiento para proveer las influencias
planetarias correctas para esa próxima vida.
"No solamente escoges el cuerpo en el que vas a reencarnar, los padres
que te van a concebir, las influencias planetarias bajo las cuales vas a
nacer, el país en el que vivirás, tu modo de vida y la persona con quién te
casarás, también escoges el momento de tu muerte y la manera en que vas a
morir."
["The Master RAMALA, canalizado por el Ramala
Centre, Glastonbury]
Los principios básicos de preparación para la encarnación,
esto es, cuando revisamos y escogemos nuestras vidas por anticipado, basados
en las lecciones que deberán ser aprendidas y las pruebas por las que habremos
de pasar, son confirmados por muchos profesores y maestros de forma
consistente. Este proceso es descrito de nuevo por Ripley Webb en el libro
'Full Cycle', a medida que Michael, asistido por su Guía Espiritual,
Tendor, se prepara para su siguiente encarnación sobre la Tierra.:
"Tendor presentó a Michael al Consejero Espiritual que había llegado
para darles la bienvenida. El Consejero miró a Michael fijamente y luego sacó
unos extraños mapas que parecían contener el progreso de Michael, algo similar
a un horóscopo. Eso no tenía ningún sentido para Michael, sin embargo, de ahí,
el Consejero pudo darle un reporte claro y lúcido de sus habilidades y
debilidades, sus conquistas y derrotas, todo lo que representaba su progreso
hasta ese momento.
"De la misma fuente, el Consejero interpretó el tipo de problema con el que
seguramente Michael iba a toparse según su destino, y explicó el curso de una
encarnación que probablemente le brindaría las lecciones que más necesitaba.
"Tu destino está inscrito en nuestros archivos y mediante el proceso de
selección extraeremos una encarnación que, según el destino, sigue la línea
que promete darte lo que requieres. Cuando veas ese archivo en unos momentos
podrás juzgar si crees que estás listo para enfrentarte a las dificultades que
éste ofrece; si no lo estás, entonces encontraremos algo más fácil".
"Poco después, en el lado opuesto de la habitación, una pantalla quedó
iluminada por unos rayos. Michael, cautivado, observaba un número de hilos de
diferentes colores que se movían sin cesar a lo largo de la pantalla en lo que
parecía ser un telar o una máquina tejedora. Del otro lado del telar aparecía
una pieza de material ya terminado, tejido en elaborado patrón a partir de
esos hilos multicolores.
El Consejero Espiritual hacía comentarios de manera continua a medida que
las imágenes se sucedían. Mostró a Michael el hilo que representaba la
encarnación que le había sugerido previamente."Esto muestra lo que tendrías
que realizar durante tu encarnación. Aunque lo que realmente alcances puede
ser algo totalmente diferente. No puedes escapar a tu destino, pero eres el
dueño de la manera en la que vas a manejar ese destino y el tiempo que te
tomará lograrlo."
["Full Cycle" por Ripley Webb – Marcous Books,
Queensville, Ontario, Canadá]
A partir de la revisión de los errores y logros pasados, y la planificación
de la siguiente encarnación, se inicia la preparación del complejo proceso del
nacimiento físico, a medida que el alma empieza a tener un contacto espiritual
con el aura de la Tierra y, en particular, con sus nuevos padres.
"El alma que ha decidido encarnar ya le ha preguntado y ha obtenido
respuesta de las almas de sus padres escogidos. Antes del tiempo de la
concepción, porque el nuevo ser sabe cuándo va a ser concebido, se acerca con
su cuerpo astral al aura de la Tierra, y en particular, a las auras de sus
padres. Espera en esa forma Astral el momento de su concepción. Observa a sus
futuros padres conforme viven sus vidas en el Plano Físico.
En el momento de la concepción, las tres almas se unen en el Plano Astral.
Es como una reunión, un momento de celebración. Pero hay muy pocas personas
sobre la Tierra que estén conscientes de esto.
Una pequeñísima fracción del alma que va a nacer más tarde reside dentro de
la semilla de aquella unión. Durante los siguientes meses, a medida que el
cuerpo del feto crece dentro del vientre de su madre, de la misma manera una
pequeña fracción del alma empieza a aumentar hasta que, en el momento del
nacimiento, una séptima parte del alma está ya en el cuerpo del bebé."
[The Master RAMALA, canalizado por el Ramala
Centre, Glastonbury]
El alma empieza ahora su propia y cuidadosa preparación para
el proceso físico del nacimiento, como nos cuenta la historia de Michael,
canalizada por Ripley Webb: Michael ahora está a punto de nacer dentro del
nivel físico de la Tierra, y su propio guía espiritual, Tendor, lo ha llevado
a la contrapartida espiritual de la clínica de maternidad de la Tierra...
"Michael fue autorizado a deambular a voluntad a través de las salas y
los terrenos de la clínica, y se sorprendió al ver lo complicado que era este
acercamiento al nacimiento físico. Se debía asistir a conferencias en donde se
le daba mucha información. Aprendió que una culminación exitosa dependía de
varios factores. El más importante era el hecho que esto es un asunto de
cooperación entre la madre y el hijo. Es esencial para la embarazada mantener
el mejor estado de salud posible y cuidar de su cuerpo durante este tiempo.
También descubrió, para su sorpresa, que él mismo podía ejercer un efecto
considerable sobre el cuerpo del embrión que estaba siendo construido para su
uso. Se le pidió concentrarse en determinados momentos sobre este aspecto
únicamente, para dirigir su pensamiento hacia la perfección de lo físico y la
asimilación correcta de la sustancia atómica dentro de esta pequeña forma.
Se le mostraron ejemplos de las dificultades que podrían tener lugar si una
embarazada descuidaba su estado, o si se resistia a la idea de su maternidad,
ya fuera por miedo o por falta de deseo. Peor aún era la situación en donde
había que enfrentarse a una enfermedad grave o un cuerpo cuya envoltura
etérica quedaba distorsionado por los narcóticos u otros abusos. En estos
casos el espíritu que se está encarnando tiene una experiencia muy azarosa, en
la que usualmente está postrado durante todo el período de gestación. En
ocasiones el intento debe abandonarse porque la futura madre hace mal uso de
su cuerpo. El desafortunado espíritu lucha hasta el final para encarnar con el
objeto de establecer aunque solo sea una breve relación con su vida física; en
caso de fracasar es forzado a desistir en su unión con ese cuerpo embrionario
y volver a su vida como Espíritu una vez más. Todo el proceso de selección y
preparación debe ser repetido. Generalmente, cuando las dificultades son muy
acusadas, el espíritu ha aceptado deliberadamente los riesgos, sabiendo que si
los vence puede progresar aún más rápidamente.
A medida que el tiempo pasaba, Michael empezó a sentir la atracción
magnética de la Tierra. Comenzó a manifestarse como una atracción hacia abajo,
en los pies, muy parecida a la atracción de la gravedad, excepto que él estaba
más consciente de ello. Era apenas perceptible al principio, pero conforme
pasó el tiempo aumentó hasta un grado incómodo. Se dio cuenta que el uso de
una clínica como esta era casi imperativo si se tenía que evitar una
desgracia. Se sintió aliviado al escuchar de boca de su Doctor Espiritual que
en su caso se anticipaba un nacimiento perfectamente normal, ya que su madre
era una mujer inclinada a lo espiritual y la idea de su llegada era una fuente
de alegría para ambos padres. Michael pensó compasivamente en los espíritus
desafortunados a su alrededor, muchos de los cuáles ya estaban conscientes de
que iban a ser visitantes no bienvenidos en el círculo familiar que los
esperaba, que tenían una ínfima oportunidad de experimentar el amor que tanto
deseaban sentir".
['Full Cycle' por Ripley Webb – Marcus Books,
Queensville, Ontario, Canadá]
"En el momento del nacimiento, conforme el bebé abandona el
aura de la madre y se le corta el cordón umbilical, desde el éter le llega a
ese infante la Chispa Divina del Alma que da energía al bebé y le inicia en su
camino. El alma ha empezado a cumplir con su destino y las lecciones que deben
ser aprendidas entran en acción en ese momento."
[The Master RAMALA, canalizado por el Ramala
Centre, Glastonbury]
Cada alma encarnada seguirá ahora su sendero individual a
través de la vida, basándose en el guión previamente aceptado y predestinado,
aunque los detalles y el resultado final dependerán de las reacciones de esa
alma y de su respuesta a los retos con los que se irá enfrentando.
CAPITULO 9: REGRESANDO A LA UNIDAD
El propósito central que unifica todas las experiencias de una vida es la
evolución y su proceso de aprendizaje inherente.
Más concretamente, en este tiempo en particular, la Humanidad en la Tierra
ha alcanzado el punto de regreso ascendente sobre el Gran Arco Evolutivo, el
punto donde podemos empezar a trabajar hacia la unidad con todas las formas de
vida y finalmente con nuestra Fuente Creadora. Este es un giro desde el
descenso involutivo que el alma experimenta cuando se separa del
Creador, desde su individualidad, desde su auto-centrismo y su motivación
desde el ego, en un regreso hacia la cooperación y la unidad con los demás
seres.
La posición evolutiva colectiva de la humanidad en este tiempo sobre la
Tierra es manifestarse como una vuelta, lenta pero muy significativa, hacia el
equilibrio a medida que la balanza comienza a inclinarse, casi
imperceptiblemente, hacia el lado del Espíritu en oposición a la
Materia, hacia la Unidad en oposición al Yo.
De esta manera, el esfuerzo individual que todos debemos hacer para
manifestar la compasión y la consciencia de las necesidades de los demás,
equilibrado por la autodisciplina y la eficiencia -requisitos fundamentales
del proceso evolutivo-, adquiere un significado particular en estos momentos.
El causar daño o herir a los demás, explotar a los demás para sacar
provecho de sus debilidades, han sido elementos importantes en la pasada
historia de la humanidad, según viajábamos hacia un cada vez mayor
egocentrismo. Ahora, a medida que empezamos a cambiar de dirección, nuestra
nueva orientación se vuelve hacia la cooperación, el respeto mutuo y,
finalmente, al 'amor incondicional' que es el que se expresa universalmente en
los niveles superiores.
En particular, debemos buscar el desarrollo de una nueva conciencia y
respeto por otras formas de vida con las que compartimos este planeta,
particularmente con el Reino Animal que tanto ha sufrido por nuestras manos en
el pasado, sin olvidar nuestro gran Ser Planetario Tierra, cuyo cuerpo ha sido
destrozado y contaminado indiscriminadamente a través de las eras de la
humanidad.
El camino de regreso a la Unidad requiere estar cada vez más a tono con las
Leyes Naturales del Universo, en especial en este momento de cambio evolutivo,
mientras los hábitos de nuestro pasado egocéntrico todavía están tan activos.
Un cambio de dirección siempre resulta difícil, particularmente cuando somos
tironeados por los restos residuales de nuestro pasado egocentrista, el cual
no es apropiado para nuestro nuevo movimiento ascendente hacia niveles
vibracionales más altos.
"Cada uno de vosotros, según el punto de consciencia y evolución de
vuestra alma, deberá estar a tono con la grandes Leyes Naturales del Cosmos y
deberá llevar la vida de acuerdo con esas leyes, sin importar las tentaciones
físicas o materiales que se os presenten. Seréis puestos a prueba en el
ejercicio de esas leyes.
Hoy día son principalmente los Reinos Animal, Vegetal y Mineral los que
están siendo esclavizados y explotados. La humanidad siente que tiene el
derecho de comprar y vender las diversas manifestaciones de estos Reinos.
¿Cómo vais a responder a esta prueba? No importa lo que hagan el resto de las
personas que haya a vuestro alrededor. Vosotros debéis tomar vuestra propia
decisión basandoos en vuestra comprensión de las Leyes Naturales. Todo lo que
hagáis en relación con estos tres Reinos de Materia deberá estar a tono con la
Ley más alta, la Ley del Cosmos, la Ley de la Armonía y el Equilibrio, la Ley
del Orden Natural."
[The Master RAMALA, canalizado por el Ramala
Centre, Glastonbury.]
Durante siglos el hombre ha concentrado su atención en las
relaciones con el prójimo. Al principio, los Fuertes, aquellos que poseían
mayor poder e influencia, sostenían el dominio; luego, aquellos que se veían a
sí mismos como los Débiles sin privilegios, empezaron a luchar por sus
derechos por medio de la fuerza númerica superior, a veces sometiendo a sus
antiguos amos. En ambos casos, la pelea estaba, y todavía está, motivada
meramente por el propio interés en ambos casos. Ahora que las dos
partes están llegando a una posición de casi-igualdad en fuerza, toda una
nueva base moral para la interacción social, basada en la igualdad y el
respeto, debe ser establecida para el futuro. Lo más difícil sin embargo, y
que requiere un punto de vista moral aún más elevado, es el otorgamiento de
derechos y justicia por parte de los que están en posiciones superiores hacia
aquellos que no están en posición de luchar o incluso de pedir. Ni los
animales ni las plantas, ni el 'medio ambiente' o el nonato, pueden luchar ni
exigir; si van a recibir justicia ésta debe serles dada voluntariamente. Este
es nuestro reto presente, una de las mayores pruebas para el futuro como
colectividad.
A medida que nos hacemos más conscientes de la necesidad de mostrar un
mayor respeto por nuestro medio ambiente y el Reino Animal, muchas personas
están tomando la decisión de convertirse en vegetarianos rechazando la carne
como alimento, rechazando la carne de las aves, los peces y los animales y
volviendo al concepto vegetariano de no matar la vida con conciencia.
Aquellos que deseen avanzar más aún pueden convertirse en 'Frutívoros' y
vivir a base de una dieta de frutas, nueces y granos, 'frutos de la Tierra'
que nos son 'dados' libremente con el fin de procrearse con más eficiencia.
Una lechuga, una col o una zanahoria, que están en proceso de crecimiento y de
experimentar la vida sin importar cuan limitada nos parezca, tiene que ser
matada y sus experiencias de vida encarnada acortadas ¡antes de que la puedas
comer!. Las semillas y los granos representan una vida en potencia pero hasta
que hayan germinado no se han embarcado en el recorrido del espíritu evolutivo
experimentando la vida física. La fruta, por el contrario, es ofrecida al
hombre en forma gratuita, a los animales y a las aves para que puedan
distribuir sus semillas a los cuatro vientos.
Si podemos aprender a practicar el mayor respeto por el Reino Animal
estaremos retornando, ahora con una mayor conciencia, a la condición que
existía hace mucho tiempo en la Tierra:
"El hombre, que vivía en la perfección, no poseía ni controlaba a los
animales, a las aves en el aire o a los peces del mar. Los reconocía como
chispas de la creación que no estaban tan evolucionados como él, y por lo
tanto era consciente de su responsabilidad hacia ellos. Se daba cuenta de que
de ninguna manera debía ser un ejemplo para el Reino Animal que pudiera
degradarlo o descarriarle. De ninguna forma debía dañar a los animales puesto
que uno no daña a un alma menos evolucionada: uno la ayuda llevándola a su
punto de conciencia. El hombre no necesitaba matar ninguna especie del Reino
Animal para proveerse de alimento, porque era frutívoro y vivía enteramente de
los frutos de la Tierra".
[The Master RAMALA, canalizado por el Ramala
Centre, Glastonbury.]
El respeto por otras formas de vida está en total sintonía con
la adquisición de nuestra propia conciencia y la conciencia grupal. Hacer
ejercicio, llevar una dieta saludable a base de frutas, sin grasa ni productos
de animales, bajo una rutina de vida disciplinada y viviendo una 'vida
limpia', todo ello se combina para elevar la frecuencia vibratoria y en
general el nivel del ser. Somos muy dependientes de nuestro cuerpo físico, que
es nuestro vehículo para manifestarnos en este denso plano sobre la Tierra. Un
cuerpo desprovisto de salud y mal usado puede rápidamente convertirse en una
carga y ser un verdadero detrimento para el progreso evolutivo; desde hace
tiempo se ha reconocido que el espíritu puro reside más confortablemente en un
cuerpo puro y saludable.
A través del proceso de comer más ligero y de una vida saludable, de
calmada reflexión, de estar a tono y escuchando a nuestro Yo Superior, podemos
profundizar en la comprensión de nosotros mismos, de nuestro universo y de
nuestro plan evolutivo. También podemos desarrollar una mayor conciencia y
respeto hacia otras formas de vida y hacia nuestro planeta; podemos
establecer, y posteriormente reforzar, el contacto vital entre el Yo de la
Tierra y el Yo Superior; podemos empezar a alinearnos con 'el flujo',
sirviendo a los demás al igual que al Yo, y llevando nuestras vidas de acuerdo
con la Sabiduría Superior y la Leyes Naturales del Universo.
De esta manera todos los individuos y la Humanidad en general podemos
asumir el reto desde nuestro actual punto evolutivo conforme hacemos el giro
desde el Yo hacia la Unidad. Las enseñanzas y la guía están ahí en abundancia;
depende de nosotros buscarlas y ponerlas en práctica.
Muchos grandes Maestros han encarnado en el plano físico de la Tierra y por
sus vidas y su trabajo han demostrado su comprensión de las grandes Leyes
Naturales del Universo. Esto se refleja en enseñanzas tales como: "Haz por
los otros lo que quieres que otros hagan por ti"; "Como el hombre piensa en su
corazón, así es"; y "Aquello que das libremente al Creador de toda Vida
siempre te será devuelto multiplicado por diez".
Si estás en sintonía con las Leyes Naturales, entonces vivirás en paz. El
estado de paz no es la ausencia de guerra sino, más bien, el estado de
alineación con las Leyes Naturales. Si asumes estas Leyes en cualquier nivel –
individual, nacional o globalmente – estarás en paz, porque estarás viviendo
según las Leyes del Espíritu Infinito."
[The Master ZEN TAO, canalizado por el Ramala
Centre, Glastonbury.]