Distribución Gratuita

FCM-UNA

Junio 2004

Número 10
Publicación digital

Piensa... Cultívate... Diviértete...

Fausto Oliveira (Medicina)

Hace poco vi una película sobre un abogado que en el ocaso de su actividad profesional y por cuestiones ideológicas (más bien uno de esos "ataques ideológicos" de la madurez) enfrentó un litigio complicado en la defensa de un afroamericano. El hombre se vio en la necesidad de recurrir a la ayuda gratuita -por amor al arte- de jóvenes universitarios para montar la defensa, debido a que no contaba con el dinero suficiente para contratar a un equipo de investigación. Este abogado con muchos años de experiencia encima, se llevó una gran sorpresa cuando los "muchachos" idearon una serie de coartadas que contribuyeron decisivamente a la victoria final. ¡Las aspiraciones económicas de este grupo eran inversamente proporcionales a la longitud de sus cabelleras! Sin embargo lograron lo que se proponían.

Coincidentemente me topé con la definición de persona cultivada. Antes de eso, una persona de cultura es aquella que "conoce el conocimiento" acumulado en la sociedad a la que pertenece; quizás sea más una actitud que una cantidad, actitud de búsqueda de la verdad. La persona cultivada es aquella que además de conocer, interioriza y recrea esos conocimientos, se transforma y transforma, crece interiormente; su trato con el mundo exterior deja de ser un monólogo para ser un dialogo, un intercambio fluido, continuo, de la realidad a la idea y de la idea a la acción. Aquellos que gustan de hacer las cosas por sí mismos(as) entienden la gran diferencia y la enorme satisfacción que se siente al ver culminada una obra hecha por uno mismo, con interés y esfuerzo propios, aunque nadie diga nada, aunque sea algo aparentemente insignificante.

La persona es el bien mayor de la sociedad y la sociedad crece de la mano de personas cultivadas. Cada persona tiene su papel, algo que aportar, sin importar su condición. Existen cosas que muchos pueden hacer, pero hay otras que solo uno puede hacer desde su situación, cualquiera que ella sea. Quizás no figure en un currículo o no sea remunerada, quizás nadie lo note ni lo agradezcan. La recompensa será la propia satisfacción, ayudar, ser útil a otro, a la sociedad, ser ciudadano, ser humano y eso de "sentirse realizado". La recompensa será la experiencia, haber vivido, dejar una huella, un trozo de inmortalidad.

Piensa... cultívate... diviértete... en cualquier orden, o mejor, al mismo tiempo.
 

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