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Hace
poco vi una película sobre un abogado que en el ocaso de su actividad
profesional y por cuestiones ideológicas (más bien uno de esos "ataques
ideológicos" de la madurez) enfrentó un litigio complicado en la defensa
de un afroamericano. El hombre se vio en la necesidad de recurrir a la
ayuda gratuita -por amor al arte- de jóvenes universitarios para montar la
defensa, debido a que no contaba con el dinero suficiente para contratar a
un equipo de investigación. Este abogado con muchos años de experiencia
encima, se llevó una gran sorpresa cuando los "muchachos" idearon una
serie de coartadas que contribuyeron decisivamente a la victoria final.
¡Las aspiraciones económicas de este grupo eran inversamente
proporcionales a la longitud de sus cabelleras! Sin embargo lograron lo
que se proponían.
Coincidentemente me topé con la definición de persona cultivada. Antes de
eso, una persona de cultura es aquella que "conoce el conocimiento"
acumulado en la sociedad a la que pertenece; quizás sea más una actitud
que una cantidad, actitud de búsqueda de la verdad. La persona cultivada
es aquella que además de conocer, interioriza y recrea esos conocimientos,
se transforma y transforma, crece interiormente; su trato con el mundo
exterior deja de ser un monólogo para ser un dialogo, un intercambio
fluido, continuo, de la realidad a la idea y de la idea a la acción.
Aquellos que gustan de hacer las cosas por sí mismos(as) entienden la gran
diferencia y la enorme satisfacción que se siente al ver culminada una
obra hecha por uno mismo, con interés y esfuerzo propios, aunque nadie
diga nada, aunque sea algo aparentemente insignificante.
La persona es el bien mayor de la sociedad y la sociedad crece de la mano
de personas cultivadas. Cada persona tiene su papel, algo que aportar, sin
importar su condición. Existen cosas que muchos pueden hacer, pero hay
otras que solo uno puede hacer desde su situación, cualquiera que ella
sea. Quizás no figure en un currículo o no sea remunerada, quizás nadie lo
note ni lo agradezcan. La recompensa será la propia satisfacción, ayudar,
ser útil a otro, a la sociedad, ser ciudadano, ser humano y eso de
"sentirse realizado". La recompensa será la experiencia, haber vivido,
dejar una huella, un trozo de inmortalidad.
Piensa... cultívate... diviértete... en cualquier orden, o mejor, al mismo
tiempo.
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