Descubrí que el viento canta,
y las hojas bailan al son
Todo un concierto es el bosque
cuando el sauce palmotea,
con el redoble de las frutas
que al suelo saltan
A mi me acaricia suave esa brisa
y al oído me susurra
Muchas sonrisas me arrancará esta tarde, y todos los días que ella
cante.
En mi no hay más de lo que
en un árbol puedas hallar,
o de lo que en una estrella
puedas admirar.
Aquí sentado en la grama,
no oigo quejas,
pues todo alrededor es parte mía |
Cada sentido de mi cuerpo se conecta
a esta orquesta
Y una flor que cae, embellece más
la verde alfombra
Las palmeras ya secas
me sirven de respaldo
Me recuesto a descifrar la graciosa
silueta de aquella nube.
A plenitud me desligo de
obligaciones,
para embriagarme con la beldad
del más silvestre arbusto.
Me levanto siguiendo el silbido del tibio Norte,
elevando los brazos
para poder correr
y volar donde me lleve. |
Porque hoy decidí disfrutar de la vida
El pensamiento quizá
una herramienta sea,
más mis ojos y estas manos,
dónde buscan lo encuentran.
Y esto es solo un fragmento
de una inmensa emoción, un pequeño trozo
que por sí solo es tan perfecto
Aquí es donde debes empezar a buscarte sentido,
comprender que las hojas bajo tus pies,
por coincidencia no existen
Júrame que alguna vez lo has percibido.
Y si no lo has notado
¿Para qué has vivido?
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