Distribución Gratuita

FCM-UNA

Marzo 2004

Número 8
Publicación digital

La bandera del cambio

Helmut Segovia Lohse (4to curso, Medicina)

            Así terminaba mi invitación a levantarte de las tinieblas que nos cubren, allá por octubre de 2003 en el número 6 de Semillita. Y han pasado tantas cosas. Y tantas personas. Con críticas buenas y también malas. En fin 5 meses no pasan en vano, a pesar de la pausa veraniega.

            Verano, energía, sol. Un relativo cambio de ambiente temporal. Más amigos, vecinos y conocidos que profesores, libros y compañeros. Más ideas nuevas. Ideas nuevas y ganas de mejorar, por un bien común pero que traerá consigo un grave problema… el rechazo por pensar diferente.

            Muchos, pero con seguridad y satisfacción no todos, tildan de rebelde, de contrera y de incitador a quienes tengan una mentalidad diferente a los demás, al "pueblo" (no tan representativo del verdadero Pueblo, mayúsculas). Para expresarme mejor de acuerdo con la realidad debería decir a quienes tengan una mentalidad diferente a "ellos".

            Ideas diferentes, superaciones y avances. Es todo lo que estos "rebeldes" tratan de lograr. Pero obviamente la gente no está preparada para recibir a alguien tan "extremo" (¿Extremo? ¡Solo quiero cambiar...!). Son solo conceptos distintos a lo manejado actualmente. Indiscutiblemente estos conceptos e ideas tienen fundamento: el querer mejorar. Y "ellos" truncan la vida, amputan las ideas, ensucian y desprestigian a los idealistas. Los reprochan por supuestos daños morales sin pruebas, con tal de perpetuar la actual ideología mediocre (mediocre no por que sí, sino por ser estática, sin avances).

            Y el Pueblo (el verdadero Pueblo) se siente perdido. Perdido en una bifurcación entre "ellos" y los "rebeldes"…

            Con "ellos" siempre estamos y estuvimos bien. Seguiremos igual, y ellos hacen todo. Seguimos viviendo (existiendo) pero podría ser mejor, y mucho mejor.

            Con los "rebeldes" vamos a tener que esforzarnos todos juntos, vamos a tener que trabajar. Sí, se requiere mayor actividad, más batalla, con el objetivo de mejorar nuestra imagen, mejorar nuestro entorno, salir adelante y con el gozo de saber que es lo correcto.

            Los idealistas no están en contra de todo, en contra de todos y de cada uno. En realidad es que solo son inquietos. Inquietos para llevar el dinamismo a donde van. En cada lugar que pisan y que van a pisar.

            La bandera del cambio está izada. Siempre estuvo izada y muy reprimida. A pesar de todo...

Nadie la podrá arriar.
 

Hosted by www.Geocities.ws

1