Capítulo 38



Sábado, 10 PM...


Joe miró el trofeo de la victoria por enésima vez y aun le parecía que estaba soñando. Era aun mas bello en persona, dorado, suave al tacto, con curvas gráciles como de una mujer, de hecho era más bello que cualquier mujer que jamás hubiera visto y más bello que la vida misma. Ahora era claro por que los tontos del Tecnológico se esforzaban tanto por ganar el campeonato cada año, obviamente no era por el deseo de superarse, ni por el deseo de mostrarle al mundo que eran el mejor equipo. No, la verdad cruel y perversa era que estaban enamorados del trofeo y ahora que ya no estaba en su poder Joe se sentía como un Casanova o un don Juan que le hubiera arrebatado la prometida a su peor enemigo, sensación placentera y embriagante.


“Creo que deberíamos hacer algo” le dijo Arthur a Terry y Andrew que estaban a su lado viendo toda la escena “No me gusta la forma en que Joe mira el trofeo”

“Creo que perdió la razón en el momento de anotar el ultimo touchdown” comentó Andrew con cara de repulsión al ver que Joe comenzaba a besar la copa “Los gorilas del Tecnológico le cayeron sobre la cabeza”

“Será lo que tú quieras, pero esto ha ido demasiado lejos” respondió Terry asustado de la forma que tocaba el objeto de metal “Arthur, ve y quitale la copa”

“¿Yo? ¿Acaso estas loco? Hace rato le pedí que me dejara cargarla y juro por el cielo que sus ojos resplandecieron con una luz verde”

“Pues yo no pienso ir” dijo Terry de manera terminante.

“Yo menos” dijo Andrew “Busquemos al rector y que él se la pida”

“Buena idea”


Y así los 3 jóvenes dejaron solo a su mariscal de campo en brazos de su amada.




La fiesta de la victoria, prometida por el padre de Van, en verdad que había sido enorme. Secretamente se había acondicionado el campo de football del estadio universitario con todo lo necesario y toda la comunidad universitaria había sido invitada al gran evento de manera discreta, así que los jugadores no podían siquiera sospechar lo que iba a pasar.

Fueron recibidos como héroes y el rector pronuncio un discurso muy emotivo que casi los hace llorar…casi. Sus maestros, también presentes, les perdonaron sus inasistencias a clase, aunque no las tareas, y los amigos que habían jurado su muerte luego de la humillación previa los llevaban en hombros por todo el lugar.

 Todo parecía un sueño del que ninguno deseaba despertar, pero que llegó a su fin a la medianoche, hora acordada para terminar la celebración y poco a poco todos se marcharon a casa, siendo el ultimo el rector, que luego de felicitar a los muchachos por ultima vez tomó el trofeo y se lo llevo consigo, dejando a un pobre chico de pelo verde completamente desconsolado.

“Anímate Joe” le dijo la señora Kusanagi, preocupada por la expresión del pobre chico “Volverás a verla”

“¿Usted cree?”

“Sin duda, ahora ponte de pie y vayamos a casa”


Desde el día anterior, y como medida de protección, los chicos que aun tenían poderes mágicos, excepto Andrew, fueron a vivir al mismo sitio que sus amigos debido, sobre todo, a que las sailor scouts se negaron de manera terminante a protegerlos.


“Tenemos un problema” dijo Van a sus acompañantes mientras miraba con detenimiento a un cuerpo inerte en el piso “Ralf esta completamente ebrio y no es seguro que se vaya solo a casa”

"¿De verdad crees que pudiera siquiera ponerse en pie?" dijo Robert mientras le picaba el estomago con un dedo sin que hubiera ninguna reacción.

"Recuerden que se pone algo violento cuando toma" dijo Andy.

“Mi motocicleta esta fuera, yo lo llevaré” dijo Iori, que durante el juego y la celebración había estado excesivamente serio y callado.

“Te acompaño” dijo Terry.

“No es necesario. La verdad es que también pienso ir a mi casa un momento”

“No es seguro que te vayas solo” dijo la madre de Arthur “Esas horribles cosas podrían tratar de atacarte de nuevo”

“No creo que pase eso, además, sé cuidarme solo”

“Pero…”


Iori no dijo nada mas, cargó a Ralf en su espalda y se lo llevó con él.


“No te preocupes mama” dijo Arthur “Siempre ha sido así y no vive muy lejos. Estará bien ahora que ha recordado su pasado”

“Eso espero hijo, eso espero”





Un rato después, en la nueva casa de los muchachos…


Ya libre de las maléficas influencias de las mujeres, perdón, de las copas de victoria, Joe ha reunido a todo el mundo, incluyendo a Iori que regresó sin novedad, para discutir los próximos movimientos a realizar aunque, eso si, primero tuvo que soportar media hora de chistes malos a sus costillas.

La situación era bastante seria ya que todos recordaban que habían acordado, con el jefe de los guardianes de las joyas de la corona lunar, ir con ellos a su base secreta para entrenar y luego enfrentarse a los extraterrestres y a la Negafuerza (quienquiera que fuese el primero en atacar). Pero el asunto se había complicado bastante desde el día que hicieron esa promesa.

 Andy, Kyo, Van y Arthur habían sido despojados de sus poderes mágicos y eran presa fácil para el enemigo por lo que no podían dejarlos desprotegidos.

 Terry sugirió que se quedaran todos juntos en Tokio, y aunque muchos aceptaron la propuesta, pronto se dieron cuenta que sus aliados no aceptarían tal cosa y vendrían por ellos a la fuerza. En realidad su única opción era irse todos juntos a la base de los terrícolas aunque ello implicara tener que escuchar los reproches de las sailor scouts y de Endymion.

Este ultimo se había portado bastante bien durante el juego y durante la fiesta de celebración incluso se atrevió a hacer las pases con el rector y consejo universitario, además de tomarse unas copas con el equipo completo, bailar un rato con algunas amigas de su grupo y luego marcharse poco antes de que la fiesta concluyera.

Incluso hubo un momento en que él y Andrew casi se dan la mano por accidente, no lo concretaron pero tampoco se miraron con repulsión. Sin embargo todos sabían que era cuestión de tiempo antes de que retomara su papel de rey de la Tierra, con todo lo que ello implicaba.

La idea de soportar groserías e insultos no era muy agradable, pero quedarse a esperar la muerte era peor, así que todos se dieron a la tarea de empacar para salir temprano junto con las sailor scouts a un país lejano, excepto por el soberano de la Luna, él cual aun no decidia que hacer y por añadidura aun tenia encima el problema de su hermana ¿le diria la verdad o no? El resto de sus compañeros le dieron lo que quedaba de la noche para decidirlo y pese a los consejos de las mujeres presentes se marchó a casa.

Los demas empacaron las escasas pertenencias que tenian y se fueron a la cama a dormir, excepto por Terry que sufria de dolor de estomago y se quedo mirando el techo y de Iori que salio de la casa sin que nadie se diera cuenta.



En medio de la oscuridad, una sombra se deslizaba rápidamente en la habitación de Joe sin que este pudiera siquiera notarlo. La sombra se colocó a un lado de la cama y un par de manos se precipitaron hacia su cuello…


 “¡Necesito tu ayuda!” gritó Michiru con todas sus fuerzas.

Un cuerpo inerte, que se revelaría como Joe al ser sacudido como un muñeco de trapo, era el destinatario de tales gritos.

“¿Michiru?” preguntó mientras se frotaba los ojos y el cuello “¿Qué haces aquí?”

“¡Necesito tu ayuda!”

“¿No puedes esperar? Estoy exhausto” lo cual era cierto ya que apenas habían pasado 2 horas desde que se habían ido a dormir.

“¡Sal de la cama ahora y dime donde puedo encontrar a tu amigo Iori de inmediato!” ordenó como nunca había ordenado nada.

“¿Iori? ¿Para que lo quieres?”


Michiru puso un semblante de preocupación extremo y se sentó en la cama al tiempo que trataba de contenerse.


“No se como, pero Iori fue a nuestro departamento a las 3 AM y exigió ver a Haruka. Ella lo encaró y su hermano le ordenó que sacara su espada por que iba a matarla. Setsuna, Hotaru y yo tratamos de impedirlo pero nos lanzó un poder muy fuerte que nos dejo inconscientes. Apenas despertamos hace unos minutos y no sabemos donde buscar”

“Creí que ya no querías volver a verme y que era el mas despreciable de los hermanos… no me mires así, te ayudaré” murmuró Joe “¿Vienes sola?”

“Hotaru viene conmigo, Setsuna se quedó junto con las demás a proteger a la princesa en caso de peligro”

“¿Ya por fin apareció?”

“¡No pierdas el tiempo en preguntas tontas y date prisa!”

“Esta bien, avísale a los demás que saldremos un momento en lo que me visto, por que de seguro tus gritos los despertaron”


La situación entre los príncipes y las sailor scouts aun era pésima, tanto que nadie a excepción de Terry quiso acompañarlos en su búsqueda, y eso solo por que no podía conciliar el sueño a causa de toda la comida que ingirió durante la fiesta. 





“Si sigues conduciendo así nos volcaremos” le dijo Joe a su hermana que conducía a toda velocidad por la autopista.

“¡Cállate! ¿Acaso no te das cuenta que Haruka podría estar herida o muerta justo ahora?”

“No creo que sea tan débil como para que eso suceda”

“¡No lo entiendes!” gritó Michiru y aumento aun mas la velocidad.


En vista de que no se podía razonar con su hermana, Joe volteo hacia su acompañante.


“¿Pasa algo aquí que no sepa? Ninguno de nosotros podría jamás vencer a una sailor scout y no entiendo ese miedo tan grande a lo que Iori pudiera hacerle”

“Haruka nunca quiso que su hermano recobrara la memoria y es mas, le tiene mucho miedo. Suponemos que ella sabe que podría hacerle daño” explicó Hotaru “Y Haruka también le dijo a Michiru que si algún día su hermano despertaba no fuera a lamentarse de la desgracia que sucedería”

“Humm... ¿alguna idea de lo que estaba ocultando su amiga?”

“Ninguna, pero me di cuenta que palideció mucho cuando vio a su hermano frente a frente el otro día” y luego de comentarlo miró fijamente a Joe antes de preguntar “¿Tu no tienes alguna idea de por que se comporta así?”

“... humm... tal vez”

“¿De que se trata?”

“Quizás se haya enterado que su hermana y Michiru son pareja... algún día iba a pasar de todas formas, pero se me ocurre que ahí debe estar la clave”

“No entiendo”

“Durante el juego de ayer fue duramente golpeado muchas ocasiones, varias en la cabeza, y tal vez eso le haya afectado haciéndole creer que aun estaba en Urano, después de todo recordó todo hace muy poco tiempo y los recuerdos pueden ser muy vivos, yo aun tengo problemas a veces para saber en que época estoy”

“Dímelo a mi” intervino Terry “Apenas hace 3 días salí de casa en busca del centro de comando de Júpiter y tardé una hora en darme cuenta que estaba en la Tierra”

“¿A dónde quieres llegar?” preguntó Hotaru.

“Todos los habitantes de Urano eran soldados, y ultraconservadores en cuestión de moral y sentido del honor y cosas así. Tal vez por un instante pensó que aun estaba viviendo en aquella época y si lo recuerdas, casos como este no eran aceptados de ningún modo. No sé, supongo que planea darle un escarmiento por su comportamiento”

“Esperemos que solo sea eso”

“Estoy seguro, pero en cuanto recobre la razón verá que esta es otra época y se calmará”


La búsqueda de Iori y Haruka llegó a su fin cuando los encontraron peleando, con espadas de por medio, en el claro del bosque que Joe había sugerido.

 El impulso inicial de Michiru fue ir corriendo hacia su amiga, pero Joe le convenció de que se quedaran a observar un poco la situación.

 No estaban demasiado preocupados por la batalla ya que Haruka no se había transformado y las espadas que portaban eran de esgrima, pero poco a poco se fueron dando cuanta que no era una pelea de práctica. Ambos mostraban algunos rasguños sangrantes y la velocidad de las estocadas aumentaba poco a poco.


“Algo no anda bien” dijo Joe en voz baja.

“¿Por qué lo dices?” preguntó Michiru.

“Iori no suele pelear así” dijo Terry que también miraba muy atentamente la pelea “¿Qué diablos esta pensando?”


Justo en ese instante Haruka hizo un movimiento en falso y Iori aprovecho para enterrarle la espada, profundamente, en el hombro izquierdo. Ahí fue evidente para todos que su intención en verdad era matarla, o por lo menos dejarla muy herida.

 Michiru no pudo contenerse mas y salio corriendo de su escondite. Mal hecho, Haruka se distrajo por eso y Iori aprovecho para ocasionarle una nueva herida.

 Los demás decidieron intervenir también y Terry corrió hasta su amigo y le obligó a soltar la espada, no de muy buena forma.


“¿Qué diablos hacen aquí?” preguntó Iori “Estamos ocupados”

“¡Ya nos dimos cuenta!” le gritó Michiru “¡Eres un maldito! ¿Cómo te atreviste a atacar a tu propia hermana?”


Iori solo se encogió de hombros.


“Yo hago lo que quiera ¿Tienes algún problema con ello?”

“¡Por supuesto!” gritó aun mas fuerte “¡Haruka es la persona que mas quiero y no permitiré que le hagas daño!”

“Michiru, guarda silencio por favor” le dijo Haruka, que estaba arrodillada por que Hotaru le estaba curando las heridas.

“¡No lo haré!” exclamó y luego volvió a encarar a Iori “¡Si quieres pelear con alguien, hazlo conmigo!” exclamó mientras sacaba su vara de transformación.

“¿Contigo? Es lo mas gracioso que he escuchado nunca” claro que su rostro no parecía estar de acuerdo con sus palabras “En fin, Haruka, ya que eres tan cobarde que no puedes pelear sola interrumpiremos la batalla. Te mataré en otra ocasión”

“No es gracioso” dijo Joe acercándose "No sé que pretendas, pero deben aclarar sus diferencias ahora. Si queremos trabajar juntos por el bien de este planeta no podemos hacernos daño unos a otros"

Iori se mantuvo silencioso e inexpresivo y se encaminó hacia un árbol, donde estaban recargadas su motocicleta y la de Haruka.


“¿Adonde vas?”

“A cualquier parte lejos de ustedes” dijo volviéndose “Y que les quede claro que no los ayudaré en nada”


La noticia pareció ser más impactante para los hombres que para las chicas.


“Me voy a vivir una vida normal. Ya una vez traté de pelear por el bien de la gente de mi planeta y no pude hacer nada. No lo volveré a intentar “

“Pero la reina Serenity nos dio una nueva oportunidad”

“Esa tonta no debió haber hecho nada”


El insulto fue suficiente para que todas se enfurecieran, especialmente Hotaru.


“¡No hables así de la reina! Si no hubiera sido por ella todos seguiríamos muertos y el mal habría cubierto toda la galaxia. No sé por que actúas así, pero desde que despertamos hemos tenido que pelear para proteger este mundo ¿crees que ha sido fácil? ¡Pues no! Hemos sufrido muchísimo, y en mas de una ocasión todas hemos deseado llevar una vida normal, pero lo hemos hecho con gusto sabiendo que cumplíamos con nuestro deber.”

“Hotaru tiene razón” intervino Joe, que no le gustaba nada el desarrollo de la situación y parecía estar muy preocupado por el cambio tan radical de su amigo, apenas unas horas atrás se comportaba de manera totalmente diferente y ahora parecían estar frente al mismo demonio de hacia 10 000 años “Un nuevo enemigo ha llegado y si no actuamos pronto y juntos, lo mas probable es que el mundo sea destruido ¿acaso no te importa?”

“La verdad no. Por mi este mundo y toda su gente pueden irse al diablo”

“¡No puedo creer lo que oigo!” dijo Terry dispuesto a intervenir “¿En verdad no te importa?”

“El honorable príncipe Terry, heredero al trono de Jupiter y defensor de la justicia, el honor, la verdad y no se que mas estupideces. Si no mal recuerdo fue la gente de ESTE Planeta la que ayudó a Beryl a atacarnos ¿por qué motivo debería defenderlos yo ahora?”

“Recuerda todo lo que nos dijeron los tipos del otro día. Eso paso gracias a la influencia del Negaverso y no todos le ayudaron. Además fue hace muchos años” replico Terry.

“No los suficientes a mi parecer” Iori miro retadoramente a los demás y prosiguió “No quiero seguir discutiendo tonterías, así que hasta nunca”


Iori, que no parecía notar que de su costado izquierdo brotaban gruesas gotas de sangre encendió su moto y se marchó a toda velocidad.


“¿Estas bien?” le preguntó Michiru a Haruka mientras le sostenía su cabeza entre sus manos.

“Estoy bien” dijo la chica rubia desviando la mirada “¿Podríamos irnos de aquí?”

“Por supuesto”


Todos comenzaron la caminata hacia al automóvil, pero a medio camino Michiru se detuvo en seco y volteo para quedar cara a cara con su hermano.


“¡Te lo advierto Joe! ¡Si vuelvo a ver a tu amigo juro que lo mataré y pase lo que pase no quiero que venga con nosotros a la base de los terrícolas!”

“No me hables en ese tono” dijo Joe enojado “Además ¿Cómo sabes que la culpa de lo que pasó fue de él?”

“¿Estas insinuando que Haruka es la culpable?”

“Es lo que vamos a aclarar ahora mismo” dijo en tono firme y luego encaró a la mejor amiga de su hermana “¿Por qué demonios te atacó?”


Haruka no pudo soportar la mirada más de 2 segundo y luego volteo hacia otro lado.


“No lo sé”

“¿No lo sabes?” preguntó Joe con cara de incredulidad.

“¡Ya basta!” gritó Michiru “¡Ha tenido una noche terrible, así que déjala en paz!”

“¿Cómo puedes estar tan ciega hermana?” le preguntó asombrado “Es obvio que miente”

“¡Cállate!” gritó Michiru y reanudando la marcha subió al auto, luego siguió Haruka y por ultimo Hotaru.

“¿No piensan subir?” preguntó la pequeña niña.

“No, gracias. Mas vale estar solos que mal acompañados”


Michiru no se inmutó lo mas mínimo y aprovechando el momento arrancó el auto y se fue de ahí dejando a Terry y Joe abandonados en medio del bosque.

Joe tenía la cara roja de furia y todo su cansancio parecía haberse desvanecido.


“Eso se saca uno por ser amable con la familia” murmuró para si “¿Y tú por que estas tan callado?”


Terry lo miró fijamente un instante y luego fue a sentarse a un tronco derribado que estaba cerca de ahí.


“Ven acá, tenemos que hablar”

“¿Qué te pasa?” preguntó luego de que él se sentó también.

“¿Qué piensas de lo que acabamos de ver?”

“Pues que esa tonta de Michiru esta ciega como un murciélago y no ve lo que pasa frente a sus narices y…”

“No me refiero a eso” aclaró con mirada triste “Todos hemos visto a Iori en practicas y competencias de esgrima ¿Qué piensas de su forma de pelear de esta noche?”

“Bueno, ahora que lo mencionas noté que peleaba de manera extraña, por no decir que muy descuidada”

“¿Viste su rostro cuando le clavó la espada a su hermana?”

“La verdad no, mi hermana gritó en ese momento y volteé a verla a ella”

“Yo si lo vi. Puso la misma expresión del entrenador cuando fallamos un pase o cometemos un error ¿no te parece extraño que alguien que supuestamente esta a punto de matar a otra persona ponga una mirada de decepción así?”

“Si lo dices así, pues creo que tienes razón”

“Durante el milenio de plata, antes de que se organizara el grupo, yo acompañe a un destacamento de soldados de Júpiter a la zona fronteriza del sistema solar que bordeaba con el planeta X. En ese planeta no había más que hielo, pero de vez en cuando alienígenas hostiles lo usaban como base para intentar penetrar luego al sistema solar. Pues bien, aquella vez fuimos a apoyar a los soldados de Urano y vi a Iori en acción por primera vez ¿recuerdas que lo apodaban el sin corazón? Si lo hubieras visto pensarías que el apodo se quedaba corto. En ningún momento mostró la más mínima piedad a sus enemigos y no solo eso, era el único que no llevaba rifles de rayos, pero a cambio portaba una espada que manejaba a tal velocidad que mataba a 3 invasores durante el tiempo que los demás mataban a uno. Era terrible solo verlo”

“No entiendo que tratas de decirme”

“Es obvio que luego de que renacimos nuestra condición física disminuyo debido a la falta de entrenamiento, pero si estoy seguro de algo es que su habilidad con la espada jamás ha menguado ni siquiera un poco ¿recuerdas, cuando lo conocimos de nuevo en esta época, que nos dijo que él nunca había tomado clases de esgrima? Al principio pensé que mentía, pero luego de recobrar mi memoria sé que decía la verdad”

“Espera un minuto, a ver si te estoy entendiendo ¿tratas de decir que Iori, por alguna razón, no peleo en serio?”

“Si, algo así. Si recuerdas la final del torneo del año pasado, todos vimos su golpe de cruz, tan famoso que todos los esgrimistas han tratado de copiarlo sin éxito desde que lo mostró la primera vez. Bueno, esa estocada es tan letal por que en realidad se tratan de 18 o 20, aplicadas en menos de 3 segundos y que el contador electrónico no es capaz de marcar mas que como 2 o 3. Lo que trató de decir es que si en realidad hubiera querido matar a Haruka lo habría podido hacer en cualquier momento y sin ningún problema dado que no estaba transformada en sailor scout”

“Un momento, si Iori no quería matar a Haruka ¿entonces cual era su intención?”

“Píensalo un poco” dijo Terry con una expresión sombría en el rostro “¿Qué resultado puedes obtener cuando peleas de manera lenta, descuidada y dejando completamente abierta tu guardia?”

“Aun no entiendo...un momento ¿quieres decir que...?”

“Exacto, Iori no quería matar a Haruka, su verdadero objetivo era hacer que Haruka lo matara a él


Esta revelación cayo como balde de agua fría para los jóvenes presentes. Era cierto, su amigo no era un asesino después de todo, pero esto era aun peor. Si bien es cierto Iori nunca había sido alegre y expresivo, los que lo conocían sabían que amaba la vida aunque nunca lo dijera. Ahora venia lo mas difícil de todo.


“¿Por qué?” preguntó Terry a las estrellas que brillaban encima de su cabeza pero que comenzaban a ser cubiertas por un manto de nubes que anunciaba lluvia.

“Esto es demasiado grave como para dejarlo así” dijo Joe en extremo afectado “Debemos saber la razón”

“Pues vayamos y preguntémosle”


Aprovechando que Haruka había dejado abandonada su motocicleta en ese sitio, los últimos sobrevivientes de Júpiter y Neptuno se dieron a la tarea de investigar el porque de la actitud de su amigo.





Una fuerte lluvia con relámpagos cubría el cielo de Tokio para cuando llegaron al departamento de Iori…


“Iori, abre la puerta”

Después de unos instantes la puerta se abrió y dejo ver al otro lado a un Iori con una expresión seria y fría como el hielo.

“¿Qué quieren?”

“Queremos hablar contigo sobre lo que paso con Haruka” dijo Joe con decisión “Y no nos iremos hasta que nos digas que diablos te pasa” reafirmo al mismo tiempo que empujaba a Iori y entraba en su vivienda.

 Esta actitud tomo por sorpresa a Iori y de momento no hizo ni dijo nada, y esto fue aprovechado por Joe y Terry para entrar y cerrar la puerta.

“Ya dije todo lo que debía decir”

“No lo entiendo, deberías estar feliz de saber que tu hermana esta viva” dijo Joe molesto “O por lo menos, no sé… cualquier cosa ¿pero tratar de matarla?”

“Preferiría que estuviera muerta”

“¡Escucha estúpido amargado!” Joe estaba tan afectado por lo que había pasado que no coordinaba bien sus ideas y la actitud de Iori no hacia mas echar leña al fuego “¡Mi hermana me ha contado que ambas han tenido que sacrificarse varias veces por salvar este mundo, incluso han muerto en un par de ocasiones por él!”

“Debió haberse quedado muerta la primera vez”

“¿Cómo puedes decir eso? ¡Te voy a decir lo que pienso...!”

“No” dijo Iori mirando a Joe fijamente “Yo te voy a decir lo que pienso ¿quién te crees que eres para venir a mi casa a decirme lo que debo de hacer? Que te entre en tu tonta cabeza de una vez por todas que no quiero saber nada de ustedes y menos de esa cosa llamada Haruka. Si alguna vez fue mi hermana lo lamento, pero eso paso en otro tiempo y en otra vida y ahora no somos nada mas que unos perfectos extraños sin relación alguna. Nunca debimos habernos conocido y me harías un favor si vas y se lo dices a ella y a su amante para que me dejen en paz de una buena vez”

Joe no esperaba esta reacción y no supo que decir o hacer.

“Joe, sal de aquí” dijo Terry que hablaba por primera vez.

“¿Qué dices?”

“Déjame con Iori, quiero hablar a solas con él”

“Pero yo...” replico Joe, pero una mirada dura de su amigo le convenció de no insistir mas “Esta bien, esperaré afuera”

Iori no dijo absolutamente nada y al parecer esperaba que Terry hiciera el primer movimiento, ya sea de palabra o golpe, pero nada ocurría. Terry solo se limitaba a verlo.

“¿Acaso te vas a quedar mirándome toda la noche?”

“Iori, ¿recuerdas la ocasión en que te estabas peleando con un grupo de pandilleros, tu solo, y llegue yo a ayudarte?”

“¿De que diablos estas hablando?”

“¿TE ACUERDAS O NO!” dijo Terry casi gritando.

“Pues si ¿y?”

“En aquella ocasión me prometiste que algún día me regresarías el favor”

“Ya se por donde vas... ahora seguramente me pedirás que cumpla mi promesa y los ayude a pelear contra ese extraterrestre y ese demonio y...”

“¡NO ME INTERRUMPAS, MALDITA SEA!”

Iori nunca había visto a Terry tan molesto y guardo un silencio prudente.

“Escucha con atención, estas en deuda conmigo y quiero que me la pagues ahora diciéndome que demonios te pasa”

“No te entiendo”

“Te conozco lo suficiente para saber que no eres así ¿por qué entonces te comportas de esa manera tan cruel?” inteligentemente Terry evitó mencionar su descubrimiento previo.

“No tengo por que decírtelo”

Terry se acerco a Iori y le lanzo un puñetazo en el rostro que lo tiró al suelo. Iori se levanto furioso y se lanzo sobre Terry, pero este alcanzo a esquivar el golpe. Iori lo intento de nuevo, pero Terry lo esquivaba con gran facilidad.

“¿Acaso no puedes tocarme “sin corazón”?”

“¡No me llames así!” rugió Iori y esta vez si alcanzó a golpear a Terry, pero este le regresaba tres golpes por cada uno que el le daba.

“¿Por qué te molestas? ¿No acabas de decir hace apenas un momento que eso fue en otra vida?” contesto irónico justo antes de lanzarle un golpe especialmente fuerte que lo hizo estrellarse contra la pared. Terry se acercó y tomándolo de la camisa lo levanto en el aire, pero fue entonces cuando noto que algunas lágrimas brotaban de los ojos de su adversario

“... fue mi culpa”

“¿Qué dices?” pregunto Terry soltándolo y en extremo sorprendido de verlo llorar.

“¡Todo fue mi maldita culpa!” dijo sollozando y cayendo sobre sus rodillas

“Explícate mejor”

“Desde que era niño, durante noches como esta, he tenido el mismo sueño una y otra vez. Sueño que camino por un lugar desértico y que a mí alrededor veo gente muerta y hecha pedazos. Sigo caminando hasta que llego a una especie de jardín, ahí veo a un sujeto muerto, pero con los ojos abiertos y que me observa como si me culpara de algo. Sigo caminando y veo a un hombre y una mujer tirados boca abajo, ambos sostienen armas en una mano y con la otra se sujetan el uno al otro, me agacho a voltearlos y... siempre despertaba ahí, hasta...”

“¿Hasta que?”

“El día que ese estúpido gato me regreso mis recuerdos volví a tener ese sueño, pero ahora fue mas horrible... ¡fue mi culpa!” dijo Iori estrellando su puño contra el piso, tan fuerte que la sangre comenzó a correr “El primer sujeto era el subcomandante de mi unidad y la pareja muerta eran mis padres”

“¿Por qué dices que es tu culpa?” preguntó sin comprender nada.

“¿No lo entiendes?” exclamó con lagrimas de tristeza y frustración "Como príncipe heredero de Urano yo era el responsable de la primera línea defensiva en caso de ataque o invasión. Siempre debía estar alerta y cuidar el correcto funcionamiento de mi unidad ya que de nosotros dependía darles tiempo a los demás de prepararse. Pero ese día me fui a la Luna a pesar de los ruegos de mi madre y las amenazas de mi padre, si, sin importarme nada me fui...”

 La voz de Iori se fue entrecortando y bajando de volumen...

“A medio camino recibí un mensaje de auxilio, no decía que pasaba, pero venia de Urano. Di media vuelta, pero ya era tarde, cuando aterricé vi que toda la armada había sido aniquilada, los soldados estaban muertos y las naves destruidas. Camine lentamente a palacio y al primero que vi fue al subcomandante de mi unidad terriblemente mutilado, pero sus ojos acusadores me miraban fijamente y alrededor todos mis soldados en idéntica situación. Seguí caminando hasta que encontré a mis padres, a los que apenas unas horas antes había desobedecido, muertos. Revise la zona y no encontré a nadie vivo.  Decidí llamar a Júpiter a reportar lo sucedido para que se prepararan, pero nadie contesto. De nuevo recibí otra llamada de auxilio, esta vez de la Luna.”

Un rayo cercano ilumino momentáneamente el cielo y luego el trueno hizo retumbar las ventanas.

“... cuando llegué a la Luna la historia se repitió, solo encontré cadáveres, pero alcancé a ver indicios de batalla cerca de palacio y me acerqué. Mientras corría me encontré con algunas de las Sailor Scouts muertas. Seguí corriendo hasta que vi a mi hermana herida peleando contra uno de los esbirros de Beryl. Me acerqué a ayudarle, pero a pesar de que lo vencimos, nuestro esfuerzo fue inútil. Frente a nosotros apareció la Negafuerza y no pudimos hacer nada. No sé por que, pero mi hermana salio corriendo en cuanto la vio, dejándome solo. La Negafuerza la vio huir, se puso frente a ella y lanzó un ataque. Yo solo pude empujar a Haruka a un lado, sin embargo, la herida fue mortal y todo termino para mi ¿Entiendes ahora? Si hubiera sido buen soldado me habría quedado en mi puesto y nada de eso habría pasado”

“Pero si te hubieras quedado habrías muerto junto con los demás y no habrías podido llegar a la Luna” explico Terry tratando de animarlo

“¿De que me sirvió? ¡De nada! “

“¡Eso no es cierto! Gracias a la reina Serenity tenemos una segunda oportunidad”

“Preferiría estar muerto”

“¿Por qué? ¿Acaso hay algo mas?”

“¿Sabes por que me fui a la fiesta del palacio lunar?... iba a declararle mi amor a la mujer de mis sueños y pedirle que fuera mi esposa. Le juré que la protegeria siempre y ni siquiera pude llegar a su lado...¡SOY EL UNICO RESPONSABLE DE SU MUERTE!”


Un rayo aun mas fuerte que el anterior hizo retumbar la casa entera.


Iori no dijo nada mas y Terry se inclino a abrazar a su amigo, que en vez de rechazarlo lo apretó con fuerza y él lloro aun mas amargamente que al principio. Después de un rato Iori pareció tranquilizarse un poco


“¿Tú hermana sabe esto?”

“No. Ella creé que quiero matarla por haber huido como una cobarde aquel día” explicó mientras se limpiaba las lagrimas de los ojos, pero en su lugar dejo una mancha de sangre.

“¿Y piensas matarla?”

“¿Qué ganaría con ello? Nada”

“¿Por qué peleaste con ella entonces?” preguntó, a pesar de que ya sabia la respuesta.

“Eso no es de tu incumbencia y no pienso decírtelo” dijo desviando la mirada hacia la ventana, pero otro rayo iluminó el cielo y entre el juego de luces y sombras le pareció ver el rostro acusador de sus antiguos soldados “Terry, si en algo aprecias mi amistad júrame por lo mas sagrado para ti que esto que te dije quedara para siempre en secreto”

“Pero, si le explicáramos a…”

“¡Ella menos que nadie debe saberlo!” gritó con fuerza “¡Júramelo por favor!”


Terry sabia que la petición iba en serio


“Esta bien, juro por Ángela y por mi vida que nadie jamás sabrá esto que me contaste”

“Gracias” Iori se puso en pie “Creo que Joe debe estar preocupado, así que no lo hagas esperar mas”


Terry dudaba en irse y dejar a su amigo en este estado, pero sabía que quería estar solo


“Iori, prométeme que no harás ninguna tontería”

“Seguro, no soy tan estúpido como para matarme yo solo”

“No me refería a eso”

Iori hizo un intento por sonreír, pero no resultó. Terry salio y Iori se quedo solo con su tristeza oyendo caer los rayos.





Terry salio de la casa y vio a Joe detrás de la puerta. Por su cara seguro que lo había escuchado todo, pero no hizo el menor comentario. Ambos bajaron las escaleras y no fue hasta que llegaron al estacionamiento que ambos explotaron.


“¡Joe! ¡Jura por tu vida que no le dirás esto a nadie!”

“¿Pues que clase de sujeto crees que soy? ¡Por supuesto que nadie lo sabrá jamás!”


Con gusto se habrían golpeado el uno al otro con tal de aliviar en algo la frustración tan enorme que sentían, pero no era el momento ni el lugar para ello.


“¡Explícame por que tiene que ser ella, específicamente, la que tenga que matarlo!” pregunto Terry lleno de ira "¡Segun las leyes militares del sistema solar huir de esa manera de una batalla, dejando a un compañero solo enmedio del peligro se castiga con la muerte!¿Por que demonios puede querer que sea ella la que lo mate?"

“¿Qué no es obvio? La culpa que siente es terriblemente grande y como es la única habitante de Urano que aun sigue viva, también es la única que puede darle el castigo que creé que se merece, en nombre de los que murieron ese dia, su verdugo lógico por así decirlo"

“¿Qué vamos a hacer?” preguntó el antiguo capitán de artes marciales “Si lo dejamos así, es capaz de hacer una estupidez irremediable”

“No lo sé. Desde que desperté han habido ocasiones que maldigo ese día, pero nunca como hoy” una mirada llena resentimiento se proyectó hacia el cielo y la imagen de un gato blanco, que alguna vez respetó pero ahora solo detestaba cruzó por su mente “Creo que lo tengo. Busquemos al maldito desgraciado de Artemis y obliguémosle a que le borre la memoria de nuevo, supongo que puede hacerlo”

“¿Y luego que? ¿Cómo le explicamos nuestros poderes y nuestra estancia en la base de los guardianes esos?”

“Por mas terrible que pueda parecer, no tendremos mas remedio que dejarlo aquí… solo”

“Expuesto a un ataque de la Negafuerza”

“Es eso o permitir que se deje morir de tristeza”

“Bueno, por lo menos vivirá un poco mas” murmuró mientras una solitaria lagrima se escapaba de su ojo para confundirse con las gotas de lluvia que escurrían por su rostro “Terminemos con esto de una buena vez”


Joe asintió con la cabeza y de nueva cuenta abordaron la motocicleta que los llevó a toda velocidad hasta el templo Hikawa, sitio donde obviamente debían estar reunidas las sailor scouts.




 Sin nada de delicadeza subieron las escaleras del templo y comenzaron a abrir todas las puertas que se cruzaban en su camino, pero como era de esperarse el escándalo atrajo la atención de las chicas y sailor Plut salio al encuentro de los visitantes.


“¿Qué hacen aquí?” preguntó mientras empuñaba su báculo.

“Venimos por Artemis y si no quieres tener problemas o que nosotros entremos a buscarlo tráelo aquí ahora” demandó Terry con gran furia en su voz.


Sin embargo Sailor Plut se quedó inmóvil y silenciosa.


“¡Joe!” gritó sailor Neptune saliendo de la nada “¿Qué diablos haces aquí?”

“Terry ya lo dijo. Venimos por Artemis y si no quieres tener problemas mas grandes de los que ya tienes llámalo ahora”


Ambas sailor scouts se mostraron ligeramente sorprendidas y por unos instantes dudaron que acción tomar.

“¿Para que lo quieren?”

“No es asunto tuyo y ya me harté” dijo Joe que comenzaba a brillar de color verde “Voy a entrar por él”

“No puedo permitir eso” dijo una tercera voz que saltó hasta quedar frente a Joe y Terry.


Como si el asunto ya no fuera suficientemente complicado, la presencia de Endymion solo empeoraba las cosas aun más.

Joe era un sujeto paciente, pero todo lo que habían pasado esta noche había acabado con la ultima gota de serenidad y decidió atacar, afortunadamente Terry se lo impidió.


“Tranquilízate, no venimos aquí a pelear” y luego volviéndose a sus aliados dijo “De verdad es importante que hablemos con Artemis. No le haremos ningún daño”


El escándalo había atraído la atención de las scout restantes, entre ellas Serena, lo cual pareció impresionar un poco a los antiguos príncipes, pero lo importante es que entre los recién llegados estaba el gato blanco.

“¿Qué quieren conmigo?”

“Es importante que vengas con nosotros”

“¿Para que?”


Las últimas reservas de paciencia de Terry se acabaron en ese justo momento y sin detenerse a reflexionar corrió hasta el gato blanco y lo tomó del lomo sin delicadeza alguna. Las sailor scouts no reaccionaron a tiempo y para cuando se dieron cuenta Terry ya lo tenía entre sus brazos.

“Se los traeremos mas tarde” y dando media vuelta ambos amigos comenzaron su retirada, sin embargo, Sailor Venus trató de intervenir para evitarlo, pero…

“¡Lanza de hielo!”


El objeto luminoso cayó justo frente a Mina y ella solo tuvo tiempo de saltar hacia atrás para no ser convertida en un cubo de hielo como los árboles cercanos.


“¡La siguiente vez lanzaré algo mas fuerte así que dejen de intervenir!”


Nadie, ni siquiera Michiru, habían visto así a Joe y era obvio que lo único que necesitaba era una excusa insignificante para descargar toda su frustración contra alguien; por ello decidieron no provocarlo más.


“Nos veremos mas tarde ya saben donde” dijo Endymion.

“¡Vete al infierno!” gritó Joe, pero Terry se limitó a asentir con la cabeza y se desvanecieron con el incipiente amanecer a sus espaldas.


Lo que pasó después no fue tan dramático como habían supuesto. Obviamente Iori trató de impedir que le borraran la memoria, pero entre ambos lograron someterlo. Artemis hizo su trabajo y todo volvió a ser como la noche que se reunieron en el bar. Incluso Iori se dio prisa por comer, señal de que estaba mejor.

 Joe le avisó que se irían de viaje de nuevo y aunque el chico de Urano se sintió algo rechazado por que no lo invitaron, tampoco trató de interrogarlos sobre el motivo de su viaje. Terry le pidió que se cuidara y los tres abandonaron el departamento del amigo que había estado tan cerca de perder la vida.

Mientras tanto en casa de Andrew se estaba llevando a cabo una reunión muy importante entre dos personajes venidos del pasado, uno humano y otro...
 
Continuará...

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