Capítulo 39
La misma noche en que Haruka fue atacada y la misma noche que Serena regresó
con sus amigas ocurrió algo de suma importancia en la casa del príncipe de la
Luna…
El pobre de Andrew se ha pasado casi toda la noche sentado en el pórtico de
su casa mientras piensa lo que debe hacer.
Desde que su pasado volvió nada ha resultado como lo ha querido. Las Sailor
Scouts no lo obedecen, el cristal de plata se rompió, su hermana lunar esta
perdida, su hermana terrícola lo ignora por completo, la Negafuerza revivió,
el emperador Kurt esta a unos días de atacar, su eterno rival de la Tierra ha
convocado a sus tropas, pretende tenerlo bajo su custodia y sabe que solo es
cuestión de tiempo antes de que se reúna con su hermana, cosa que aborrece con
toda su alma pero no es capaz de evitar.
Desde ese día su única alegría ha sido conseguir el campeonato de football
americano junto con sus amigos ¿Amigos? Tal vez antes no los consideraba así,
pero ahora son los únicos que pueden comprender como se siente ya que todos
han pasado por lo mismo. Quizás si sean amigos después de todo y no seria tan
malo estar junto con ellos en la base de los terrícolas, entrenar, derrotar
a la armada invasora, convertirse en héroes y etc, etc, etc.
No, hacer eso no representaría un sacrificio muy grande, total, todo el
mundo tiene que soportar la presencia de gente indeseable alguna vez en su vida.
El verdadero problema vendría inmediatamente después.
¿Acaso podrían vencer a la Negafuerza? Ya una vez pelearon contra ella
y todo el sistema solar se perdió en el proceso. La historia podría repetirse
de nuevo, pero aunque así fuera, habría que intentarlo de todas formas. No,
el verdadero problema, el detalle que no lo deja dormir por las noches y que
lo hace despertar gritando es…Wanda.
La mujer que amaba y con la que planeaba pasar el resto de su vida se
ha convertido en su enemiga. El hecho de que haya sido un demonio antes le tiene
sin cuidado, ya se lo había dicho, la amaría aunque fuese el mismo diablo y
ahí estaba el problema. A pesar de la forma en que lo habían educado y a pesar
de su fuerte sentido del deber, sabia que no podía hacerle daño y tampoco permitir
que nadie se lo hiciera. Eso lo colocaba en una situación bastante difícil.
Y mientras pensaba todo eso las nubes cubrieron el cielo y una fuerte lluvia
lo obligó a entrar a la casa.
“Creí que ya estarías dormida” dijo Andrew a su hermana que lo miraba con una
preocupación increíble desde la mesa del comedor.
“Yo también pensaría lo mismo de ti luego del partido de ayer y la fiesta” respondió
Unazuki “Debes tener problemas enormes para que no te dejen conciliar el sueño”
“Algo por el estilo”
“¿Hay algo en lo que pueda ayudarte? No me gusta verte así”
Como si no fuera suficiente el problema de Wanda, aun tenia encima el problema
de Unazuki ¿Debía decirle la verdad? ¿Debía llevarla con él? ¿Podría pasarle
lo mismo que a los familiares de Kyo y Andy? Wanda debía haberle dicho a la
Negafuerza de su existencia, eso era indudable, y si no se habían atrevido a
causarle daño era por que sabían que Andrew jamás les daría su magia… o por
otra razón que él desconocía hasta el momento.
Las palabras de Sailor Earth, el día que estuvo a punto de morir desangrado
a causa de las heridas propinadas por Wanda, resonaron en sus oídos…” ¿No
pudiste o no quisiste defenderte?...si tu vida no vale nada para ti ¿la de los
demás si?... ¿de que lado estas?
“Sí hay algo que puedes hacer por mi”
“¿De que se trata?”
“Estoy metido en problemas muy graves y tu vida esta en peligro. Quiero que
mañana mismo vayas a casa de nuestro padrino que vive en España y pases una
temporada con él. No creo que le moleste ya que continuamente nos esta invitando
a hacerlo”
“¿En que clase de problemas esta metido?” preguntó la chica sumamente asustada.
“Será mucho mejor para ti si no lo sabes”
“Pero… ¿ya avisaste a la policía?”
“Escucha hermana, ni siquiera la policía puede ayudarme esta vez”
“¡Andrew!” gritó Unazuki y corrió a abrazarlo “¡Entonces marchémonos juntos
y de inmediato!”
“Lo haría si pudiera, pero la verdad es que los tipos que me persiguen se lanzarían
tras nosotros y tú podrías salir lastimada. No, yo debo quedarme y resolver
esto a mi modo”
“¡Entonces yo me quedare contigo!”
“¡Lo lamento pero no puede ser!” dijo alzando la voz y endureciendo su expresión
“¡Soy el hermano mayor y debes obedecerme!”
“¡Pero yo solo…!”
Unazuki comenzó a llorar y Andrew la abrazó con fuerza
“Todo saldrá bien, ya lo veras”
“¿Prometes que no te pasará nada malo?”
“Lo prometo, es mas, en cuanto se resuelva todo yo mismo iré por ti” la expresión
dulce de Andrew le dio confianza a su pequeña hermana “Ahora limpia esas lagrimas
y sube a empacar tus cosas, viajaras en el primer avión temprano por la mañana”
“Esta bien, lo haré ahora mismo” dijo la joven estudiante muy triste y luego
se marchó.
“Buen intento, aunque no muy útil” dijo una voz femenina muy conocida, aunque
de una dirección incierta.
“¿Acaso eres tú, Wanda?” preguntó el príncipe de la Luna mirando hacia todos
lados “¿Dónde estas?”
“Estoy aquí” dijo la voz y un instante después se materializó frente a él “¿Sorprendido
de verme?”
“¿A que vienes?”
“¿Acaso una chica no puede visitar a su novio?” dijo mientras se acercaba de
manera amenazadora y le mostraba unas uñas bastante afiladas.
“No a estas horas de la noche”
“Tal vez tengas razón” dijo mientras se le colgaba del cuello “¿Y bien? ¿Cuál
es tu respuesta? ¿Vendrás conmigo?”
“Corrígeme si me equivoco, pero creo que ya sabes la respuesta a esa pregunta”
dijo sin hacer el menor intento de soltarse, por el contrario, él también la
apretó con fuerza contra su cuerpo.
“No quería que pensaras que soy un sabelotodo, pero si, desde el principio sabia
que dirías que si” explicó mientras le frotaba la mejilla con su mano.
“¿Cómo es posible, cuando ni siquiera yo estaba seguro de ello?”
“Nuestro destino esta escrito, al igual que el de todos los seres humanos”
“¿Y ahora que?” preguntó al mismo tiempo que pasaba su mano por el cabello de
su novia.
“Es simple, me quedaré a custodiarte esta noche y te acompañaré al aeropuerto
mañana temprano para que te despidas de Unazuki y también del resto de tus amigos”
“¿No será peligroso que te vean?”
“No vamos a pelear, solamente nos despediremos momentáneamente, además tengo
que darles un mensaje de nuestra señora”
“Ese monstruo jamás será mi señora y tampoco la tuya” dijo con ira en la mirada.
“Esta bien, como digas. Tengo instrucciones de no contradecirte” dijo con mirada
complaciente “¿Qué quieres hacer ahora?”
“Debo subir a explicarle algo a Unazuki y después…dormir lo que queda de la
noche”
“¡Ja! Hombre tenias que ser y no muy listo que digamos, pero no importa, ya
tendremos mucho tiempo después para estar juntos”
Andrew se zafó del abrazo de Wanda y subió las escaleras
“…eso espero”
En el aeropuerto algunas horas mas tarde…
Tal como lo había prometido Ismael Al-Sahid un avión privado aguardaba la llegada
de los futuros salvadores de la Tierra.
Los primeros en llegar fueron los muchachos y sus familias. Todos querían
pasar por este trance lo más pronto posible y por eso llegaron temprano, pero
a pesar de eso, la gente del jeque, disfrazada para no atraer la atención, les
impidió abordar el avión. Básicamente el motivo era que los traidores responsables
del resurgimiento de la Negafuerza no tenían derecho a ir con ellos e incluso
debían ser ejecutados ahí mismo. Afortunadamente Ángela apareció en ese momento
y tranquilizo las cosas, no obstante, dejó en claro que Arthur, Andy, Van y
Kyo (así como sus familias) eran personas indeseables y que se les trataría
como tales en todo momento. Por ello no se les permitiría subir al avión hasta
que todos los demás lo hubieran hecho.
La humillación fue tan grande que todos esperaban una reacción agresiva
de parte de Joe, pero este estaba tan exhausto que únicamente se limitó a subir
al avión, recostarse en el primer asiento que encontró y quedarse dormido, todo
en menos de 30 segundos y sin replicar nada.
Terry estaba en condiciones similares y de buena gana hubiera imitado
a su líder, pero estar tan cerca de su ¿novia?, que lo miraba con furia
asesina, le dio las suficientes fuerzas como para mantenerse cerca de sus compañeros
para defenderlos en caso necesario. Robert, por su parte, no fue invitado a
abordar el avión ¿el motivo? A pesar de los 10 000 años transcurridos su mala
fama aun lo acompañaba. De hecho todo el mundo pensaba que de no haber sido
huérfano hubiera entregado su magia a la Negafuerza con una facilidad pasmosa.
En conclusión, Robert ocupaba los últimos lugares de la escala social junto
con los otros 4 traidores.
“¿Dónde están Iori y Andrew?” preguntó Ángela.
“Andrew no sé, pero Iori no va a venir” aclaró Terry “Y no vayas a preguntar
el motivo por que no lo diré”
“No es necesario, ya sabia yo que dos de ustedes jamás pisarían el palacio terrestre”
dijo la princesa de la Tierra con soberbia.
“¿Y como sabias eso?” preguntó Robert “¿acaso nos han estado espiando?”
“No es necesario. La profecía dice muy claramente que el traidor y la primera
victima nunca verán el día de la coronación”
“¿De que rayos hablas?” preguntó el estudiante de medicina, pero Ángela lo vio
de igual manera que una ama de casa ve a una cucaracha y se alejó del lugar
sin responder.
“¿Ángela se refería a la profecía de los marcianos de la que nos hablaron?”
preguntó Andy con curiosidad.
“Eso parece”
“¿Qué significa eso del traidor y la primera victima?” preguntó Arthur.
“No tengo la mas remota idea” dijo Robert “Pero lo mas seguro es que lo oigamos
muchas veces a partir de ahora”
“Terry, deberías subir al avión y dormir un poco” interrumpió la madre de Van
al ver que el estudiante de artes marciales comenzaba a cabecear.
Como Ángela se había alejado, ya no existía motivo alguno que le impidiera comenzar
a dormirse, así que siguió el consejo de la señora y le encargo a Robert que
se hiciera cargo de todo y luego se fue a dormir igual que Joe.
“¿Creen que algún día nos cuenten lo que hicieron anoche?” preguntó Van.
“Lo dudo, debió de haberse tratado de algo muy grave como para que Iori no estuviera
aquí hoy”
“Kyo, tengo hambre” intervino de pronto la pequeña Sara y es que con las apuraciones
no habían tenido tiempo de desayunar.
“¿Creen que haya problema si llevo a Sara a comprar algo de comer?” preguntó
Kyo.
“Aunque lo haya” dijo Robert mientras sacaba unas monedas de su pantalón “Por
ahí tráeme unas papas fritas y un refresco”
“Yo quiero un chocolate” dijo Arthur.
“Yo unos pastelillos y un café” dijo Van.
“¡Hey! ¿Cómo esperan que cargue todo eso?” se quejó el príncipe de Venus, pero
sus amigos se volvieron sordos repentinamente y no le respondieron “Ingratos”
“Yo te acompaño hijo” dijo su papa “¿alguien mas quiere algo?”
Los demás también pidieron algo de comer y así fue como los miembros de la familia
Kusanagi fueron en busca de provisiones, mientras aguardaban que los demás invitados
a la fiesta llegaran.
Pasó el tiempo, regresaron, comieron y aun así las Sailor Scouts no aparecían
lo cual comenzaba a desesperarlos.
“¿Pero quien diablos se creen estas mujeres?” se quejó Van que no estaba acostumbrado
a que lo hicieran esperar.
“Tómalo con calma” dijo Andy “Ya veras que dentro de pronto estarán por aquí”
“Como si quisiéramos que estuvieran” dijo Kyo “Estoy seguro que en cuanto nos
vean nos volverán a echar en cara lo que paso”
“Aun así yo extraño a mi hermana” dijo Arthur.
“¿Dijiste hermana hijo?” preguntó de pronto la señora Himura lo cual hizo que
todos se pusieran pálidos y nerviosos por que aun no les decían toda la verdad
a sus respectivas familias.
“Eh… no… bueno… lo que pasa es… verán… pues… yo”
“Los habitantes de Plutón solían llamarse hermanos cuando estaban lejos del
hogar aunque no tuvieran parentesco alguno” dijo Robert llegando al rescate
“¿No es así Arthur?”
“¡Si, eso es!”
Gracias a la agilidad de mente del chico de Mercurio salieron bien librados,
pero tarde o temprano (mas bien temprano) se sabría toda la verdad y nadie podía
siquiera imaginarse lo que pasaría cuando sus familiares se enteraran de su
ascendencia real y su parentesco con las Sailor Scouts.
Sin embargo sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando vieron acercarse
a un pareja bastante conocida, pero no por ello muy querida.
“Te dije Seiya que aceptando venir nos veríamos rodeados de personas desagradables”
dijo Taiki mientras observaba a sus compañeros de vuelo.
“¡Hey! Tengan mas respeto” dijo Kyo mostrándose indignado “Recuerden que fuimos
a rescatarlos a…bueno, ya saben de que hablo”
“No lo decía por ti” aclaró el chico inteligente de Three Lights “Sino por la
bestia que tienes al lado”
“¡Hey, yo no soy ninguna bestia!” aclaró Arthur bastante ofendido.
“¡Me refiero a Robert!” gritó desesperado por hacerse entender.
“¿Disculpen? ¿Acaso me pareció escuchar mi nombre?... ¡Na, debí haber confundido
el zumbido de un mosquito con mi nombre!”
“¡No finjas que no me oíste!” dijo Taiki con los ojos brillando de cólera “¡Tu
y yo tenemos una cuenta pendiente!”
“¡Ah! ¡Pero si eres tú Taiki!” dijo con un sarcasmo extremo “Discúlpame, lo
que ocurre es que eres tan insignificante que no te vi”
“¡Suficiente, te voy a…!”
“Basta ustedes dos” dijo de improviso Ángela que había sido atraída por los
gritos “No voy a permitir desordenes aquí”
“¿A si? ¿Y quien se supone que eres tú?”
“Tu peor pesadilla si no guardas silencio”
Taiki iba a decir algo mas, pero Ángela comenzó a emitir un resplandor amarillo
que lo hizo desistir.
“¿Dónde esta Serena?” preguntó Seiya.
“¡Cierra la boca miserable!” aulló la pelirroja “¡Debería matarte ahora mismo
por haberte atrevido a secuestrar a la princesa, y si no lo hago es por seguir
las ordenes del rey!”
“¡Yo no la…!”
“¡Suficiente!” gritó Ángela con una cara endemoniada que hasta la Negafuerza
envidiaría “Solo hay dos formas en que nos acompañen, la buena y la mala. Sigan
hablando y será por la mala”
Ángela tenia aun peor carácter que Rei, Haruka y Michiru juntas, Seiya lo entendió
así y guardó silencio, lo cual complació a la chica que luego de eso se alejó,
aunque no mucho.
“Esa mujer esta completamente loca” comentó Taiki “En fin, subamos al avión”
“No creo que sea conveniente que lo hagan” interrumpió Andy “Esos guardias de
ahí no permitirán que nadie indigno aborde antes que la princesa y las otras
Sailor Scouts, y por lo que Ángela dijo, creo que ustedes caen dentro de esa
categoría”
“¡Para que se los dijiste!” se quejó Robert que planeaba disfrutar ver humillado
a Taiki.
“Gracias por advertirnos” dijo Seiya.
“No hay de que” dijo Andy “Por cierto, ¿No les falta un amigo?”
“Ah, si, Yaten. No vendrá con nosotros en este viaje”
“A nosotros también nos falta gente”
“Es lo que veo ¿quiénes son ellos?”
“Déjame presentarlos. Ellas son mis tías, ellos los padres de Kyo y su hermanita,
los padres de Van y por ultimo los padres de Arthur”
“Mucho gusto” dijo el cantante “Yo soy Seiya Kou y el es Taiki”
“Mucho gusto” respondieron los aludidos “Pero ya los habíamos reconocido, ustedes
son miembros de Three Lights ¿no es cierto?”
“Pues si” dijo Seiya bastante halagado, pero Taiki se mantuvo en silencio.
“Si no es indiscreción ¿por qué están aquí?” preguntó la madre de Arthur.
“Bueno, la verdad es que el asunto es muy complicado y llevaría mucho tiempo
poder explicarlo bien. Digamos que de alguna manera nos involucramos con las
Sailor Scouts y pues… ¡aquí estamos!”
Obviamente esa explicación no satisfizo a nadie, pero los oyentes eran personas
educadas y tampoco quisieron presionar a sus compañeros de viaje.
“¿Por qué no han subido al avión? ¿Acaso no tienen frió estando aquí?”
“La verdad es que los guardias tampoco nos han dejado subir” explicó Arthur.
“¿Y que fue lo que hicieron para que los traten así? ¿Qué acaso no son los reyes
y hermanos de las Sailor Scouts?”
“Bueno, verán…”
“¡Esperen un minuto!” gritó de pronto la madre de Van, que hablaba por todos
los presentes “¿Eso es cierto?”
Su secreto por fin fue revelado y los chicos no supieron que decir, por lo que
Robert tuvo que salir al rescate otra vez.
“Técnicamente no ya que todo eso ocurrió en el pasado y actualmente no existe
parentesco biológico real, a menos que por accidentes genéticos fortuitos se
hubieran logrado una recombinación genética ideal, lo que es increíblemente
improbable a causa de la deriva génica y migraciones poblacionales, pero… quizás
no sería tan malo hacer una secuenciación de nuestros genomas, no sé, tal vez
nos llevaríamos una gran sorpresa”
“……”
“Olvídenlo” dijo el ingeniero en electrónica al ver caras confundidas “…y volviendo
a la cuestión original, si, las Scouts fueron hermanas nuestras hace tiempo
pero ahora no hay relación alguna, mas que sentimental”
Eso fue el acabose para las pobres familias de los muchachos, que de por si
ya no podían soportar mas revelaciones y ahora les salían con algo así. La impresión
fue tan fuerte que todos se quedaron callados a partir de ese momento, lo cual
fue un nuevo motivo de angustia para los chicos.
“Creo que dije algo malo” murmuró Seiya “Lo siento”
Sin embargo, parecía que el destino quería hacerlos sufrir aun más por que…
“Hola chicos, cuanto tiempo sin verlos” dijo una arqueóloga bastante famosa
que iba acompañada de Andrew y que parecían haber salido de la nada.
Los presentes, a excepción de Andy que devolvió el saludo, se mostraron nerviosos
por la presencia de uno de los demonios arcoiris (o por lo menos eso les habían
dicho que era) pero no tuvieron tiempo de hacer nada por que los soldados presentes
se movieron rápido y rodearon a la pareja, y por si fuera poco, Ángela se transformó
en Sailor Earth y la encaró.
“Di tus oraciones demonio, por que vas a morir”
“¡Pero Ángela, se supone que somos amigas!” le recordó la arqueóloga fingiendo
haber sido lastimada por las palabras de la princesa.
Sailor Earth no estaba de humor para discutir, así que comenzó a acumular el
poder suficiente para lanzar su mejor ataque, pero…
“Adelante, ataca, pero aunque lo hagas tendré el tiempo suficiente para destruir
ese avión y supongo que hay personas inocentes a bordo”
Si no hubiera sido por que Terry estaba a bordo durmiendo como un bebe, Ángela
hubiera atacado sin preocuparse lo mas mínimo por las demás personas que se
encontraban ahí.
“Bien así me gusta”
“¿Cómo pudiste ser capaz de traicionar a tu propia hermana?” preguntó la pelirroja.
“Ese es problema mío y no daré ninguna explicación” dijo Andrew con voz gélida
“Solo hemos venido a dos cosas y como no veo a Serena por ningún lado quiero
que tú le entregues esto” y luego de decirlo le lanzó una pequeña bolsa a las
manos “Son los trozos de ya sabes que que no pudiste llevarte el otro
día”
“¿Es una broma acaso?” preguntó desconcertada la defensora de la Tierra cuando
vio los trozos del cristal de plata.
“No, no lo es. Mi ama, la Negafuerza, esta tan segura de su victoria que les
permitirá quedarse con ellos” dijo Wanda dando un paso al frente “Y no solo
eso, también les manda esta carta. Léanla cuando tengan tiempo”
Wanda lanzó el inocente trozo de papel, pero de manera sorprendente alcanzó
a cortar la mano de Ángela en cuanto la tomó, no obstante, ella no dejo escapar
la mas mínima queja.
“Algo mas, dile al tonto de tu hermano que lo mataré la próxima vez que lo vea,
así que mas le vale que no dude en atacar ese día por que yo no lo haré” agrego
Andrew y luego de decirlo tomó a Wanda de la mano y ambos se vieron de pronto
envueltos en una especie de aro oscuro.
“¡Andrew, espera!” gritaron el resto de sus colegas del milenio de plata.
El chico de la Luna volteo momentáneamente y les guiño el ojo antes de desvanecerse
en medio del aire.
La situación, ya de por si muy mala, se había complicado aun mas y hasta Sailor
Earth mostraba señales de no saber que hacer, por eso fue una bendición para
ella cuando por fin aparecieron las Sailor Scouts junto con el rey de la Tierra
(aunque todos mostraban rostros amargados).
“¿Todo en orden?” preguntó Darien sin detenerse a saludar primero.
“No. El traidor resultó ser Andrew”
“¿Estas segura?” preguntó algo nervioso y es que Darien sabia muy bien que la
profecía hablaba de la muerte de la hermana del traidor.
“Por completo, pero eso no es todo. También nos entregó los trozos del cristal
de plata y Wanda, que venia con él, nos dejo una carta de la Negafuerza”
“¿Y que dice?”
“No lo sé, no he querido leerla”
“Dámela”
Darien rasgo el sobre y palideció como nunca en su vida en cuanto se enteró
del contenido.
“¡Todos suban al avión ahora!” gritó lo mas fuerte que pudo “¡Debemos partir
inmediatamente!”
“¿Por qué? ¿Qué ocurre?”
“¡El palacio esta a punto de ser atacado!”
No hubo tiempo de saludos, reproches, explicaciones o cualquier otra forma de
charla conocida. Todos abordaron el avión y este emprendió el vuelo a su máxima
velocidad.