Capítulo 39




La misma noche en que Haruka fue atacada y la misma noche que Serena regresó con sus amigas ocurrió algo de suma importancia en la casa del príncipe de la Luna…


El pobre de Andrew se ha pasado casi toda la noche sentado en el pórtico de su casa mientras piensa lo que debe hacer.

 Desde que su pasado volvió nada ha resultado como lo ha querido. Las Sailor Scouts no lo obedecen, el cristal de plata se rompió, su hermana lunar esta perdida, su hermana terrícola lo ignora por completo, la Negafuerza revivió, el emperador Kurt esta a unos días de atacar, su eterno rival de la Tierra ha convocado a sus tropas, pretende tenerlo bajo su custodia y sabe que solo es cuestión de tiempo antes de que se reúna con su hermana, cosa que aborrece con toda su alma pero no es capaz de evitar.

 Desde ese día su única alegría ha sido conseguir el campeonato de football americano junto con sus amigos ¿Amigos? Tal vez antes no los consideraba así, pero ahora son los únicos que pueden comprender como se siente ya que todos han pasado por lo mismo. Quizás si sean amigos después de todo y no seria tan malo estar junto con ellos en la base de los terrícolas, entrenar, derrotar a la armada invasora, convertirse en héroes y etc, etc, etc.

 No, hacer eso no representaría un sacrificio muy grande, total, todo el mundo tiene que soportar la presencia de gente indeseable alguna vez en su vida. El verdadero problema vendría inmediatamente después.

 ¿Acaso podrían vencer a la Negafuerza? Ya una vez pelearon contra ella y todo el sistema solar se perdió en el proceso. La historia podría repetirse de nuevo, pero aunque así fuera, habría que intentarlo de todas formas. No, el verdadero problema, el detalle que no lo deja dormir por las noches y que lo hace despertar gritando es…Wanda.

 La mujer que amaba y con la que planeaba pasar el resto de su vida se ha convertido en su enemiga. El hecho de que haya sido un demonio antes le tiene sin cuidado, ya se lo había dicho, la amaría aunque fuese el mismo diablo y ahí estaba el problema. A pesar de la forma en que lo habían educado y a pesar de su fuerte sentido del deber, sabia que no podía hacerle daño y tampoco permitir que nadie se lo hiciera. Eso lo colocaba en una situación bastante difícil.


Y mientras pensaba todo eso las nubes cubrieron el cielo y una fuerte lluvia lo obligó a entrar a la casa.


“Creí que ya estarías dormida” dijo Andrew a su hermana que lo miraba con una preocupación increíble desde la mesa del comedor.

“Yo también pensaría lo mismo de ti luego del partido de ayer y la fiesta” respondió Unazuki “Debes tener problemas enormes para que no te dejen conciliar el sueño”

“Algo por el estilo”

“¿Hay algo en lo que pueda ayudarte? No me gusta verte así”


Como si no fuera suficiente el problema de Wanda, aun tenia encima el problema de Unazuki ¿Debía decirle la verdad? ¿Debía llevarla con él? ¿Podría pasarle lo mismo que a los familiares de Kyo y Andy? Wanda debía haberle dicho a la Negafuerza de su existencia, eso era indudable, y si no se habían atrevido a causarle daño era por que sabían que Andrew jamás les daría su magia… o por otra razón que él desconocía hasta el momento.

 Las palabras de Sailor Earth, el día que estuvo a punto de morir desangrado a causa de las heridas propinadas por Wanda, resonaron en sus oídos…” ¿No pudiste o no quisiste defenderte?...si tu vida no vale nada para ti ¿la de los demás si?... ¿de que lado estas?

“Sí hay algo que puedes hacer por mi”

“¿De que se trata?”

“Estoy metido en problemas muy graves y tu vida esta en peligro. Quiero que mañana mismo vayas a casa de nuestro padrino que vive en España y pases una temporada con él. No creo que le moleste ya que continuamente nos esta invitando a hacerlo”

“¿En que clase de problemas esta metido?” preguntó la chica sumamente asustada.

“Será mucho mejor para ti si no lo sabes”

“Pero… ¿ya avisaste a la policía?”

“Escucha hermana, ni siquiera la policía puede ayudarme esta vez”

“¡Andrew!” gritó Unazuki y corrió a abrazarlo “¡Entonces marchémonos juntos y de inmediato!”

“Lo haría si pudiera, pero la verdad es que los tipos que me persiguen se lanzarían tras nosotros y tú podrías salir lastimada. No, yo debo quedarme y resolver esto a mi modo”

“¡Entonces yo me quedare contigo!”

“¡Lo lamento pero no puede ser!” dijo alzando la voz y endureciendo su expresión “¡Soy el hermano mayor y debes obedecerme!”

“¡Pero yo solo…!”


Unazuki comenzó a llorar y Andrew la abrazó con fuerza


“Todo saldrá bien, ya lo veras”

“¿Prometes que no te pasará nada malo?”

“Lo prometo, es mas, en cuanto se resuelva todo yo mismo iré por ti” la expresión dulce de Andrew le dio confianza a su pequeña hermana “Ahora limpia esas lagrimas y sube a empacar tus cosas, viajaras en el primer avión temprano por la mañana”

“Esta bien, lo haré ahora mismo” dijo la joven estudiante muy triste y luego se marchó.


“Buen intento, aunque no muy útil” dijo una voz femenina muy conocida, aunque de una dirección incierta.

“¿Acaso eres tú, Wanda?” preguntó el príncipe de la Luna mirando hacia todos lados “¿Dónde estas?”

“Estoy aquí” dijo la voz y un instante después se materializó frente a él “¿Sorprendido de verme?”

“¿A que vienes?”

“¿Acaso una chica no puede visitar a su novio?” dijo mientras se acercaba de manera amenazadora y le mostraba unas uñas bastante afiladas.

“No a estas horas de la noche”

“Tal vez tengas razón” dijo mientras se le colgaba del cuello “¿Y bien? ¿Cuál es tu respuesta? ¿Vendrás conmigo?”

“Corrígeme si me equivoco, pero creo que ya sabes la respuesta a esa pregunta” dijo sin hacer el menor intento de soltarse, por el contrario, él también la apretó con fuerza contra su cuerpo.

“No quería que pensaras que soy un sabelotodo, pero si, desde el principio sabia que dirías que si” explicó mientras le frotaba la mejilla con su mano.

“¿Cómo es posible, cuando ni siquiera yo estaba seguro de ello?”

“Nuestro destino esta escrito, al igual que el de todos los seres humanos”

“¿Y ahora que?” preguntó al mismo tiempo que pasaba su mano por el cabello de su novia.

“Es simple, me quedaré a custodiarte esta noche y te acompañaré al aeropuerto mañana temprano para que te despidas de Unazuki y también del resto de tus amigos

“¿No será peligroso que te vean?”

“No vamos a pelear, solamente nos despediremos momentáneamente, además tengo que darles un mensaje de nuestra señora”

“Ese monstruo jamás será mi señora y tampoco la tuya” dijo con ira en la mirada.

“Esta bien, como digas. Tengo instrucciones de no contradecirte” dijo con mirada complaciente “¿Qué quieres hacer ahora?”

“Debo subir a explicarle algo a Unazuki y después…dormir lo que queda de la noche”

“¡Ja! Hombre tenias que ser y no muy listo que digamos, pero no importa, ya tendremos mucho tiempo después para estar juntos”


Andrew se zafó del abrazo de Wanda y subió las escaleras


“…eso espero”



Varias horas antes en el templo Hikawa…

 
Luego de la alegría inicial por el reencuentro entre amigas, un sentimiento de inquietud ha brotado en el corazón de las Sailor Scouts a causa de la actitud de su querida amiga Serena, y es que su reacción ante los acontecimientos pasados y presentes no es lo que se podría llamar previsible ni lógica.

 La mayor parte de la noche la han dedicado a actualizarla respecto a todas las cosas que han ocurrido desde que se separaron el día de la fiesta en la mansión Allen. Le contaron acerca de su viaje interplanetario, del valiente rescate de sus hermanos (a los que ahora despreciaban con todo su corazón), de los ataques de la armada Kurt, de la aparición de Sailor Earth, de la amenaza del emperador, de los guardianes de las joyas de la corona lunar, de los demonios arcoiris y de la resurrección de la Negafuerza.

 Contra todo lo esperado, Serena recibió las noticias con bastante ecuanimidad y serenidad, incluso cuando le contaron de la ruptura del cristal de plata su rostro permaneció muy tranquilo, cosa que no fue del agrado de las chicas.

“Y eso es todo” dijo Ami luego que termino el resumen pormenorizado.

“Vaya que han tenido problemas” dijo la antigua chica rubia “Lamento no haber estado aquí para ayudarlas”

“No digas eso” intervino Lita “Nosotras debimos haber estado aquí”

“En fin, eso ya no importa ¿y ahora que?” preguntó con bastante ligereza.

“¿Ahora que? ¿A que te refieres con eso?”

“Si ¿qué vamos a hacer ahora? La noche es joven y hay que divertirnos”

“No es momento de hacer nada” dijo Rei algo escandalizada ya que parecía que Serena no había captado la seriedad de la situación “Nos quedaremos aquí a cuidarte hasta mañana. Luego iremos a la base de los terrícolas, veras a tu familia y planearemos como derrotar a la Negafuerza”

“Rei, Rei, Rei” dijo Serena sacudiendo la cabeza en señal de desacuerdo “Esperaría esa seriedad de Ami, no de ti ¿por qué no vamos a la Universidad? De seguro debe haber fiesta por la victoria de los chicos y si nos apresuramos seguro alcanzaremos algo de comer”

“Serena ¿acaso olvidaste que te expulsaron?” pregunto Mina bastante preocupada.

“No creo que nadie me reconozca con mi nueva apariencia” dijo mientras modelaba un poco para sus amigas “Yaten podrá ser un amargado, pero en verdad que sabe como elegir un guardarropa”

“Serena, por favor compórtate” dijo Luna por fin, y con cara de estar frente a una loca “No es momento para pensar en divertirse. El mundo esta en serio peligro”

“¡Que aguafiestas se han vuelto todas ustedes!” se quejó la princesa de la Luna y luego se encogió de hombros “En fin, ya que no quieren hacer nada me iré a recostar y leer algunas de tus revistas Rei” y diciendo esto se dirigió al armario donde la sacerdotisa guardaba sus historietas y se encerró en su habitación a leer.

“¿Pero que diablos le pasa a esa mujer?” se preguntó Rei “Siempre ha sido una tonta, pero ella mejor que nadie debería conocer la magnitud del peligro en que estamos”

“¡Oí eso!” gritó desde el otro lado de la puerta.

“¿Qué piensas que le puede estar ocurriendo Artemis?” preguntó Mina a su gato blanco que había estado callado toda la noche con cara de preocupación.

“No estoy seguro, pero creo que todo lo que ha pasado la ha dejado tan traumatizada que se niega a aceptar la realidad”

“¡También oí eso!”

“¿Qué podemos hacer?” se preguntó Lita.

“Nada, mas que esperar que reaccione con el tiempo” comentó Ami con sincero pesar “Pasando a otra cosa, debemos estar en guardia. Esos demonios podrían venir a atacarnos y no creo que los sellos que Rei colocó sean suficiente protección”

“Estoy de acuerdo” dijo Rei “Propongo que Mina y Ami se queden cerca de Serena mientras Lita y yo vigilamos afuera”

“Me parece bien” dijo la scout de Venus “Además, Michiru y las demás dijeron que volverían cerca de las 3:30 am”

“¿Qué hora es?”

“Las 3:10” respondió la genio del grupo.

“Entonces hagámoslo” dijo Lita “Estaremos afuera”


Y de esta manera las jóvenes protectoras de la Tierra se dispusieron a cumplir con su deber de proteger a su princesa, mientras que ella solo perdía el tiempo riéndose a carcajadas de unas historietas.

[Se preocupan demasiado] pensó momentáneamente y luego siguió leyendo.

*****

Un par de horas después…

La noche no fue tan dramática como habían supuesto las Sailor Scouts, aunque si tuvo sus momentos de tensión. Primero llego Sailor Plut y sin dar ninguna explicación se plantó en la entrada del templo sin soltar ni un momento su báculo ni descuidar su guardia.

 Luego llegaron Michiru, Haruka y Hotaru. Las chicas trataron de interrogarlas por que era evidente que algo malo había pasado, pero Michiru se mantuvo en silencio y con cara de demonio. Haruka también guardó silencio pero no dejaba de mirar el piso como si se sintiera culpable de algo, a grado tal que hubo un momento que se dirigió a uno de los altares y se arrodilló, cosa que sorprendió y asusto a las chicas por que jamás la habían visto hacer algo remotamente parecido. Y por ultimo, Hotaru, que aunque no estaba particularmente rara si les aclaró a las chicas que no podía decir nada de lo que había pasado.

Conforme fue transcurriendo el tiempo se hizo evidente que el enemigo no haría ningún movimiento hostil, así que los rondines de vigilancia fueron disminuyendo y poco antes del amanecer todas las Sailor Scouts se encontraban dentro del Templo durmiendo, excepto por Haruka que seguía orando y Setsuna que vigilaba todo por la ventana.

 Si, todo estaba bien excepto por un pequeño detalle… la visita no programada del rey de la Tierra.

Endymion, junto con un destacamento de sus soldados, llegó al templo y por su cara de preocupación cualquiera hubiera pensado que esperaba encontrar una versión en miniatura de la batalla final.

“¿Pasa algo?” preguntó Sailor Plut en cuanto salio a darle la bienvenida a sus visitantes.

“¿Todo esta bien?” preguntó con un nerviosismo mal disimulado “¿No ha pasado nada malo?”

“No ¿Por qué lo preguntas?”

“En la base detectaron la presencia de uno de los demonios arcoiris cerca de aquí y pensé que podrían estar en peligro”

“Hemos vigilado toda la noche y no hemos visto nada” aclaró Sailor Plut.

“Ya veo” dijo Darien para si “En ese caso tal vez sean los muchachos los que estén en peligro ¡Tropa, en marcha hacia nuestro segundo objetivo!”

“Espera un minuto Darien “ dijo alguien antes de que el rey y sus soldados comenzaran a moverse.

Todos, excepto el aludido, voltearon al sitio de donde había provenido la voz y allí, al frente del resto de las Sailor Scouts, apareció la princesa de la Luna ante la cual los soldados hicieron una reverencia.

“No tengo tiempo para hablar ahora” explicó Darien sin siquiera voltear a mirarla “Charlaremos mas tarde”

“¿Tal vez cuando la Negafuerza me haya clavado sus garras en el cuello? ¿O quizás cuando los invasores estén destruyendo la Tierra? ¿O a caso cuando este a punto de irme con Seiya a su planeta?”

“¡No menciones ese repugnante nombre en mi presencia!” dijo de manera violenta.

“¡Oh, lo siento poderoso rey Endymion!” dijo Serena mostrándose sarcástica “¡Por un momento olvide que, a pesar de ser su prometida, no valgo mas que cualquiera de sus súbditos!”

“Eso no es cierto” respondió luego de por fin voltear y encararla “Tú lo eres todo para mi”

“¡Pero que tonta soy!” dijo Serena mientras fingía golpearse la frente con su mano “¡Tienes razón! ¡Cualquier persona con una pizca de cerebro se habría dado cuenta que desapareciste todo este tiempo por que me amas!” y luego de decirlo volteo a ver a Rei “Siempre has tenido razón Rei, soy una completa tonta”

“Rashid, lleva a tu gente al objetivo y quédate allí hasta que te lo indique. Yo permaneceré aquí un rato”

“Como ordene alteza” dijo el soldado de mayor rango y luego de hacer una reverencia todo el destacamento se marchó a la casa donde se encontraban los príncipes del sistema solar”

“Chicas, por favor déjenme sola” pidió Serena y sin hacer el menor comentario sus amigas la obedecieron “Por lo que veo tu tiempo es muy valioso y no deseo que lo desperdicies en mi” dijo la antigua rubia mientras bajaba las escaleras para quedar frente a su novio “Solo quiero saber dos cosas; la primera ¿Dónde estuviste todo este tiempo?”

“Supongo que tus amigas ya debieron haberte explicado que estoy ocupado en organizar la defensa de la Tierra, pero a pesar de eso en ningún momento he dejado de pensar en ti y mandé a mis mejores hombres a buscarte y…”

“Si, algo así entendí” respondió Serena interrumpiéndolo “Y con eso también has respondido mi segunda pregunta” luego de lo cual una solitaria lagrima se escapó de su ojo y ella diera media vuelta y comenzara a subir las escaleras”

“¿Cuál era tu segunda pregunta?” preguntó Darien mientras la veía alejarse.

“Quería saber a quien amabas mas, a la Tierra o a mi”


Justo en ese instante la lluvia comenzó a caer y Darien se quedó un rato empapándose mientras pensaba en lo que había ocurrido y lo que debía hacer, pero luego de mucho tiempo no llegó a nada claro y estaba a punto de marcharse cuando oyó un par de voces conocidas que gritaban y amenazaban con ocasionar destrozos si no aparecía Artemis.

 Se trataban de Terry y Joe que habían ingresado al Templo desde uno de sus costados y no parecían muy felices. En su interior Darien agradeció su presencia por que le evitaba tener que pensar que Serena pudiera tener razón en sus palabras.



En el aeropuerto algunas horas mas tarde…


Tal como lo había prometido Ismael Al-Sahid un avión privado aguardaba la llegada de los futuros salvadores de la Tierra.

 Los primeros en llegar fueron los muchachos y sus familias. Todos querían pasar por este trance lo más pronto posible y por eso llegaron temprano, pero a pesar de eso, la gente del jeque, disfrazada para no atraer la atención, les impidió abordar el avión. Básicamente el motivo era que los traidores responsables del resurgimiento de la Negafuerza no tenían derecho a ir con ellos e incluso debían ser ejecutados ahí mismo. Afortunadamente Ángela apareció en ese momento y tranquilizo las cosas, no obstante, dejó en claro que Arthur, Andy, Van y Kyo (así como sus familias) eran personas indeseables y que se les trataría como tales en todo momento. Por ello no se les permitiría subir al avión hasta que todos los demás lo hubieran hecho.

 La humillación fue tan grande que todos esperaban una reacción agresiva de parte de Joe, pero este estaba tan exhausto que únicamente se limitó a subir al avión, recostarse en el primer asiento que encontró y quedarse dormido, todo en menos de 30 segundos y sin replicar nada.

 Terry estaba en condiciones similares y de buena gana hubiera imitado a su líder, pero estar tan cerca de su ¿novia?, que lo miraba con furia asesina, le dio las suficientes fuerzas como para mantenerse cerca de sus compañeros para defenderlos en caso necesario. Robert, por su parte, no fue invitado a abordar el avión ¿el motivo? A pesar de los 10 000 años transcurridos su mala fama aun lo acompañaba. De hecho todo el mundo pensaba que de no haber sido huérfano hubiera entregado su magia a la Negafuerza con una facilidad pasmosa. En conclusión, Robert ocupaba los últimos lugares de la escala social junto con los otros 4 traidores.

 “¿Dónde están Iori y Andrew?” preguntó Ángela.

“Andrew no sé, pero Iori no va a venir” aclaró Terry “Y no vayas a preguntar el motivo por que no lo diré”

“No es necesario, ya sabia yo que dos de ustedes jamás pisarían el palacio terrestre” dijo la princesa de la Tierra con soberbia.

“¿Y como sabias eso?” preguntó Robert “¿acaso nos han estado espiando?”

“No es necesario. La profecía dice muy claramente que el traidor y la primera victima nunca verán el día de la coronación”

“¿De que rayos hablas?” preguntó el estudiante de medicina, pero Ángela lo vio de igual manera que una ama de casa ve a una cucaracha y se alejó del lugar sin responder.

“¿Ángela se refería a la profecía de los marcianos de la que nos hablaron?” preguntó Andy con curiosidad.

“Eso parece”

“¿Qué significa eso del traidor y la primera victima?” preguntó Arthur.

“No tengo la mas remota idea” dijo Robert “Pero lo mas seguro es que lo oigamos muchas veces a partir de ahora”

“Terry, deberías subir al avión y dormir un poco” interrumpió la madre de Van al ver que el estudiante de artes marciales comenzaba a cabecear.


Como Ángela se había alejado, ya no existía motivo alguno que le impidiera comenzar a dormirse, así que siguió el consejo de la señora y le encargo a Robert que se hiciera cargo de todo y luego se fue a dormir igual que Joe.

“¿Creen que algún día nos cuenten lo que hicieron anoche?” preguntó Van.

“Lo dudo, debió de haberse tratado de algo muy grave como para que Iori no estuviera aquí hoy”

“Kyo, tengo hambre” intervino de pronto la pequeña Sara y es que con las apuraciones no habían tenido tiempo de desayunar.

“¿Creen que haya problema si llevo a Sara a comprar algo de comer?” preguntó Kyo.

“Aunque lo haya” dijo Robert mientras sacaba unas monedas de su pantalón “Por ahí tráeme unas papas fritas y un refresco”

“Yo quiero un chocolate” dijo Arthur.

“Yo unos pastelillos y un café” dijo Van.

“¡Hey! ¿Cómo esperan que cargue todo eso?” se quejó el príncipe de Venus, pero sus amigos se volvieron sordos repentinamente y no le respondieron “Ingratos”

“Yo te acompaño hijo” dijo su papa “¿alguien mas quiere algo?”


Los demás también pidieron algo de comer y así fue como los miembros de la familia Kusanagi fueron en busca de provisiones, mientras aguardaban que los demás invitados a la fiesta llegaran.

Pasó el tiempo, regresaron, comieron y aun así las Sailor Scouts no aparecían lo cual comenzaba a desesperarlos.

“¿Pero quien diablos se creen estas mujeres?” se quejó Van que no estaba acostumbrado a que lo hicieran esperar.

“Tómalo con calma” dijo Andy “Ya veras que dentro de pronto estarán por aquí”

“Como si quisiéramos que estuvieran” dijo Kyo “Estoy seguro que en cuanto nos vean nos volverán a echar en cara lo que paso”

“Aun así yo extraño a mi hermana” dijo Arthur.

“¿Dijiste hermana hijo?” preguntó de pronto la señora Himura lo cual hizo que todos se pusieran pálidos y nerviosos por que aun no les decían toda la verdad a sus respectivas familias.

“Eh… no… bueno… lo que pasa es… verán… pues… yo”

“Los habitantes de Plutón solían llamarse hermanos cuando estaban lejos del hogar aunque no tuvieran parentesco alguno” dijo Robert llegando al rescate “¿No es así Arthur?”

“¡Si, eso es!”


Gracias a la agilidad de mente del chico de Mercurio salieron bien librados, pero tarde o temprano (mas bien temprano) se sabría toda la verdad y nadie podía siquiera imaginarse lo que pasaría cuando sus familiares se enteraran de su ascendencia real y su parentesco con las Sailor Scouts.

Sin embargo sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando vieron acercarse a un pareja bastante conocida, pero no por ello muy querida.


“Te dije Seiya que aceptando venir nos veríamos rodeados de personas desagradables” dijo Taiki mientras observaba a sus compañeros de vuelo.

“¡Hey! Tengan mas respeto” dijo Kyo mostrándose indignado “Recuerden que fuimos a rescatarlos a…bueno, ya saben de que hablo”

“No lo decía por ti” aclaró el chico inteligente de Three Lights “Sino por la bestia que tienes al lado”

“¡Hey, yo no soy ninguna bestia!” aclaró Arthur bastante ofendido.

“¡Me refiero a Robert!” gritó desesperado por hacerse entender.

“¿Disculpen? ¿Acaso me pareció escuchar mi nombre?... ¡Na, debí haber confundido el zumbido de un mosquito con mi nombre!”

“¡No finjas que no me oíste!” dijo Taiki con los ojos brillando de cólera “¡Tu y yo tenemos una cuenta pendiente!”

“¡Ah! ¡Pero si eres tú Taiki!” dijo con un sarcasmo extremo “Discúlpame, lo que ocurre es que eres tan insignificante que no te vi”

“¡Suficiente, te voy a…!”

“Basta ustedes dos” dijo de improviso Ángela que había sido atraída por los gritos “No voy a permitir desordenes aquí”

“¿A si? ¿Y quien se supone que eres tú?”

“Tu peor pesadilla si no guardas silencio”


Taiki iba a decir algo mas, pero Ángela comenzó a emitir un resplandor amarillo que lo hizo desistir.

“¿Dónde esta Serena?” preguntó Seiya.

“¡Cierra la boca miserable!” aulló la pelirroja “¡Debería matarte ahora mismo por haberte atrevido a secuestrar a la princesa, y si no lo hago es por seguir las ordenes del rey!”

“¡Yo no la…!”

“¡Suficiente!” gritó Ángela con una cara endemoniada que hasta la Negafuerza envidiaría “Solo hay dos formas en que nos acompañen, la buena y la mala. Sigan hablando y será por la mala”


Ángela tenia aun peor carácter que Rei, Haruka y Michiru juntas, Seiya lo entendió así y guardó silencio, lo cual complació a la chica que luego de eso se alejó, aunque no mucho.


“Esa mujer esta completamente loca” comentó Taiki “En fin, subamos al avión”

“No creo que sea conveniente que lo hagan” interrumpió Andy “Esos guardias de ahí no permitirán que nadie indigno aborde antes que la princesa y las otras Sailor Scouts, y por lo que Ángela dijo, creo que ustedes caen dentro de esa categoría”

“¡Para que se los dijiste!” se quejó Robert que planeaba disfrutar ver humillado a Taiki.

“Gracias por advertirnos” dijo Seiya.

“No hay de que” dijo Andy “Por cierto, ¿No les falta un amigo?”

“Ah, si, Yaten. No vendrá con nosotros en este viaje”

“A nosotros también nos falta gente”

“Es lo que veo ¿quiénes son ellos?”

“Déjame presentarlos. Ellas son mis tías, ellos los padres de Kyo y su hermanita, los padres de Van y por ultimo los padres de Arthur”

“Mucho gusto” dijo el cantante “Yo soy Seiya Kou y el es Taiki”

“Mucho gusto” respondieron los aludidos “Pero ya los habíamos reconocido, ustedes son miembros de Three Lights ¿no es cierto?”

“Pues si” dijo Seiya bastante halagado, pero Taiki se mantuvo en silencio.

“Si no es indiscreción ¿por qué están aquí?” preguntó la madre de Arthur.

“Bueno, la verdad es que el asunto es muy complicado y llevaría mucho tiempo poder explicarlo bien. Digamos que de alguna manera nos involucramos con las Sailor Scouts y pues… ¡aquí estamos!”


Obviamente esa explicación no satisfizo a nadie, pero los oyentes eran personas educadas y tampoco quisieron presionar a sus compañeros de viaje.


“¿Por qué no han subido al avión? ¿Acaso no tienen frió estando aquí?”

“La verdad es que los guardias tampoco nos han dejado subir” explicó Arthur.

“¿Y que fue lo que hicieron para que los traten así? ¿Qué acaso no son los reyes y hermanos de las Sailor Scouts?”

“Bueno, verán…”

“¡Esperen un minuto!” gritó de pronto la madre de Van, que hablaba por todos los presentes “¿Eso es cierto?”


Su secreto por fin fue revelado y los chicos no supieron que decir, por lo que Robert tuvo que salir al rescate otra vez.

“Técnicamente no ya que todo eso ocurrió en el pasado y actualmente no existe parentesco biológico real, a menos que por accidentes genéticos fortuitos se hubieran logrado una recombinación genética ideal, lo que es increíblemente improbable a causa de la deriva génica y migraciones poblacionales, pero… quizás no sería tan malo hacer una secuenciación de nuestros genomas, no sé, tal vez nos llevaríamos una gran sorpresa”

“……”

“Olvídenlo” dijo el ingeniero en electrónica al ver caras confundidas “…y volviendo a la cuestión original, si, las Scouts fueron hermanas nuestras hace tiempo pero ahora no hay relación alguna, mas que sentimental”


Eso fue el acabose para las pobres familias de los muchachos, que de por si ya no podían soportar mas revelaciones y ahora les salían con algo así. La impresión fue tan fuerte que todos se quedaron callados a partir de ese momento, lo cual fue un nuevo motivo de angustia para los chicos.

“Creo que dije algo malo” murmuró Seiya “Lo siento”


Sin embargo, parecía que el destino quería hacerlos sufrir aun más por que…


“Hola chicos, cuanto tiempo sin verlos” dijo una arqueóloga bastante famosa que iba acompañada de Andrew y que parecían haber salido de la nada.


Los presentes, a excepción de Andy que devolvió el saludo, se mostraron nerviosos por la presencia de uno de los demonios arcoiris (o por lo menos eso les habían dicho que era) pero no tuvieron tiempo de hacer nada por que los soldados presentes se movieron rápido y rodearon a la pareja, y por si fuera poco, Ángela se transformó en Sailor Earth y la encaró.

“Di tus oraciones demonio, por que vas a morir”

“¡Pero Ángela, se supone que somos amigas!” le recordó la arqueóloga fingiendo haber sido lastimada por las palabras de la princesa.


Sailor Earth no estaba de humor para discutir, así que comenzó a acumular el poder suficiente para lanzar su mejor ataque, pero…


“Adelante, ataca, pero aunque lo hagas tendré el tiempo suficiente para destruir ese avión y supongo que hay personas inocentes a bordo”


Si no hubiera sido por que Terry estaba a bordo durmiendo como un bebe, Ángela hubiera atacado sin preocuparse lo mas mínimo por las demás personas que se encontraban ahí.

“Bien así me gusta”

“¿Cómo pudiste ser capaz de traicionar a tu propia hermana?” preguntó la pelirroja.

“Ese es problema mío y no daré ninguna explicación” dijo Andrew con voz gélida “Solo hemos venido a dos cosas y como no veo a Serena por ningún lado quiero que tú le entregues esto” y luego de decirlo le lanzó una pequeña bolsa a las manos “Son los trozos de ya sabes que que no pudiste llevarte el otro día”

“¿Es una broma acaso?” preguntó desconcertada la defensora de la Tierra cuando vio los trozos del cristal de plata.

“No, no lo es. Mi ama, la Negafuerza, esta tan segura de su victoria que les permitirá quedarse con ellos” dijo Wanda dando un paso al frente “Y no solo eso, también les manda esta carta. Léanla cuando tengan tiempo”

Wanda lanzó el inocente trozo de papel, pero de manera sorprendente alcanzó a cortar la mano de Ángela en cuanto la tomó, no obstante, ella no dejo escapar la mas mínima queja.  

“Algo mas, dile al tonto de tu hermano que lo mataré la próxima vez que lo vea, así que mas le vale que no dude en atacar ese día por que yo no lo haré” agrego Andrew y luego de decirlo tomó a Wanda de la mano y ambos se vieron de pronto envueltos en una especie de aro oscuro.

“¡Andrew, espera!” gritaron el resto de sus colegas del milenio de plata.

El chico de la Luna volteo momentáneamente y les guiño el ojo antes de desvanecerse en medio del aire.

La situación, ya de por si muy mala, se había complicado aun mas y hasta Sailor Earth mostraba señales de no saber que hacer, por eso fue una bendición para ella cuando por fin aparecieron las Sailor Scouts junto con el rey de la Tierra (aunque todos mostraban rostros amargados).

“¿Todo en orden?” preguntó Darien sin detenerse a saludar primero.

“No. El traidor resultó ser Andrew”

“¿Estas segura?” preguntó algo nervioso y es que Darien sabia muy bien que la profecía hablaba de la muerte de la hermana del traidor.

“Por completo, pero eso no es todo. También nos entregó los trozos del cristal de plata y Wanda, que venia con él, nos dejo una carta de la Negafuerza”

“¿Y que dice?”

“No lo sé, no he querido leerla”

“Dámela”


Darien rasgo el sobre y palideció como nunca en su vida en cuanto se enteró del contenido.

“¡Todos suban al avión ahora!” gritó lo mas fuerte que pudo “¡Debemos partir inmediatamente!”

“¿Por qué? ¿Qué ocurre?”

“¡El palacio esta a punto de ser atacado!”


No hubo tiempo de saludos, reproches, explicaciones o cualquier otra forma de charla conocida. Todos abordaron el avión y este emprendió el vuelo a su máxima velocidad.

Continuará...

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