Capítulo 37


Vestidores del equipo de football, Universidad…


El mariscal de campo, Joe Higashi vistiendo ya el uniforme del quipo, con sus colores oficiales azul y oro y con el numero 8 en la espalda, no deja de pintar y borrar rayas y cruces en un pequeño pizarrón en lo que espera la llegada de sus compañeros de equipo.

“¿Hay alguien en casa?” preguntó un chico muy corpulento al tiempo que depositaba su casco y hombreras en el piso.

Joe levantó la mirada y vio a un antiguo camarada que apenas ayer dudaba que volviera a ver con vida.

“Hola Andy ¿listo para el gran juego?”

“Eso creo”

“Luego de todo lo que te ha pasado no me vayas  a salir con que aun te pone nervioso jugar”

“No, supongo que ya no”

“¿Y los demás?”

“Ya están aquí, pero fueron a echarle un vistazo a la escuela junto con sus familias. Los padres de Van jamas habían venido y mis tías dicen que ha cambiado mucho desde que ellas estudiaron aquí, así que se fueron con ellos”

“Bueno, espero que no tarden” murmuró el capitán y regresó a su actividad previa.

“Joe, gracias por lo de anoche” murmuró el gigantón “No sé que decir”

“No digas nada” respondió el chico peliverde sin levantar la vista de su pizarrón “Tú habrías hecho lo mismo por mi”

“Si, pero tu hermana parecía en verdad loca de rabia… yo… siento remordimientos por ello”

“Ignórala, si quiere reventar allá ella. Además la culpa de todo el desastre de anoche la tuvieron esos inmundos gatos ¿oíste lo que pensaban de todos nosotros? Ellos fueron los que nos devolvieron la memoria ¡Y ahora resulta que el mundo estaría mejor si no existiéramos! ¡Hazme favor!”


La conversación se interrumpió cuando vieron llegar a otro miembro del equipo.


“Hola a todos” dijo Terry con cara de no haber dormido bien “¿alguien puede prestarme un trapo para limpiar mi casco?”

“Atrápalo” dijo Joe.

“¿De que estaban hablando?” preguntó mientras se daba a la tarea de eliminar algunas manchas.

“De lo que pasó ayer” respondió Joe aun concentrado en pintar rayas y cruces “Andy se siente culpable de que las sailor scouts nos hayan mandado al diablo”

“¿En verdad? Ayer te dije que hiciste lo correcto al salvar a tu familia” comentó el artista marcial mientras observaba con detenimiento una mancha de sangre en la parte lateral de su casco y trataba de determinar de quien habría podido ser.

“Pero te disgustaste con Angela y si entendí bien, hacia muy poco que se habían reconciliado”

“Lo que pasa es que todas las sailor scouts son unas fanáticas de su misión, y Angela mas que todas ellas juntas”

“No puedes culparlas por eso” dijo Joe “Han pasado por momentos muy difíciles”

“De acuerdo, pero estoy seguro que si hubieran estado en el lugar de Andy y los otros también hubieran actuado igual ¡Es mas! Ellas mismas dijeron que la vez que se dirigían a luchar contra la Negafuerza se sacrificaron para salvar a Serena” señaló Terry “Bueno, tú y los otros hicieron lo mismo”

“Pero…”

“No te culpes por los muertos que aun no mueren” dijo un estudiante de medicina que iba llegando “Y aunque ese fuera el caso, la que los mataría seria la Negafuerza, no tú”

“¿Por qué no traes el uniforme?” le preguntó Terry a Robert al verlo llegar vestido muy elegante con traje, corbata y unos lentes negros que lo hacían parecer miembro del servicio secreto.

“¡Ah! Lo que sucede es que yo no voy a jugar” dijo mientras se quitaba los lentes y los guardaba en un bolsillo del saco.

“¿Cómo esta eso de que no vas a jugar?” preguntó de nuevo y con cara de pocos amigos.

“No le hables en ese tono al entrenador” dijo Joe mientras seguía ocupado en lo mismo “Podría dejarte sentado en la banca”

“¿Entrenador? ¿Tú? ¿De que demonios hablan?”

“Lo sabrás cuando llegué el resto del equipo”

Terry no entendió nada, pero suponía que tenia que ver con el plan para mantener fuera al entrenador y desistió de seguir preguntando.

“¿Alguien ha sabido algo de Andrew y Iori?” preguntó mientras sacaba una laptop de su estuche y la encendía “¿creen que vengan?”

“No sé” murmuró Terry mientras le aplicaba una especie de crema al casco para que brillara “No entiendo a Andrew. De él si hubiera esperado un arranque de violencia y deseo de venganza al escuchar que la Negafuerza se había robado la magia de estos tontos, pero…”

“¡Hey!”

“Lo dije de cariño” aclaró el chico de peinado de cola de caballo.

“Yo también esperaba eso” comentó Robert “Y resulta que fueron las sailor scouts las que querían castigarlos por… ¿Cómo lo dijeron? ¡Ah si! Por su horrendo e imperdonable crimen al colaborar en la resurrección de le entidad maligna que acabó con un floreciente e imponente imperio regido por la mas grande de las reinas que jamas hayan existido”

“Tu hermana si que tiene un vocabulario muy amplio” comentó Joe “Y lo que mas me sorprendió fue la mirada que te lanzó. Casi pensé que te mata ahí mismo”

“Si la conocieran como yo sabrían que tras su fachada de niña buena se oculta una bruja capaz de chantajearte y quitarte la comida de la boca” comentó el estudiante de medicina mientras accesaba a un par de archivos “Pero no se preocupen, ya se le pasara el enojo…espero”

“Y lo mismo pasó con nuestro soldado estrella” dijo Terry “Por un momento si tuve miedo de que hiciera alguna tontería, pero ya ven lo que dijo…no tengo la calidad moral necesaria para juzgar si lo que hicieron estuvo bien o mal. Francamente no entendí lo que quiso decir”

“Yo tampoco ¿y vieron de que forma miraba a su hermana? ¡Eso si es para asustar a cualquiera!”

“Andy. Arthur y los demás ya se tardaron mucho ¿podría salir a buscarlos y decirles que los necesitamos aquí ahora?”

“Al momento capitán” dijo el chico más corpulento de todos y salio a cumplir la orden, mientras los demás veían como abandonaba el vestidor.

“Me sorprende que tenga ánimos de hacer algo” comentó Terry “Yo no hubiera podido soportar que mi hermana dijera que se avergonzaba de mi y que hubiera sido mejor si jamás hubiera nacido. De solo recordarlo me dan ganas de apretarle el cuello”

“¿Y que me dices de sailor Venus? ¿Cómo diablos pudo gritarle a una niña de 5 años que sería mejor para el mundo si se hubiera muerto? Lo bueno es que Kyo la calló como se merecía”

“Se supone que a una sailor scout una bofetada como esa no debería hacerle nada”

“No, pero por lo menos la hará reflexionar un poco” sentenció el antiguo capitán de artes marciales mientras miraba con satisfacción el brillo de su casco “Algo que si me preocupa es la actitud de Van. Juraría que incluso lo estaba disfrutando”

“Cuando estuvimos en ese planeta extraño me comentó que jamas se había llevado bien con su hermana, supongo que por eso no le importó lo mas mínimo que sailor Saturn dijera que jamas quería volver a verlo”

“Arthur si lo resintió mucho. Es curioso, lo he visto llorar muchas veces sin motivo alguno, pero ahora que si lo tenía se mantuvo firme como roca” señaló Robert.

“Estoy casi seguro que lo escuche llorar mientras estuve de guardia, o por lo menos eso pense”

“Yo también escuche llantos, pero se trataba de la madre de Kyo“aclaró Robert, pero guardó silencio al ver una sombra que se aproximaba detrás de él.


“Hola a todos” dijo Iori al tiempo que se dirigía a una banca alejada y comenzaba a cambiarse.

“¿Estas bien?” le preguntó Joe.

“Afirmativo” respondió este.

“¡Ya deja de decir afirmativo como si aun estuvieras en el maldito ejercito de tu planeta!” le gritó Terry “Ya despierta de una buena vez. Estamos en la Tierra y se supone que somos un grupo de despreciables vagos sin provecho que estamos a punto de jugar la final de la liga”

Iori le lanzó la mirada que solía usar cuando estaba a punto de golpear a alguien, pero si había en el mundo uno capaz de soportarla ese era Terry.


“Lo siento” dijo luego de un rato “Tienes razón, el pasado debe quedar atrás”

“Bien, es bueno saber que recobraste la cordura”

“Mejor no digas nada” le recriminó Joe “Tú tardaste mas de dos semanas en entrar en razón y eso luego de que te capturaron, te obligaron a pelear contra tu hermana y un extraterrestre trató de electrocutarte”

“Estoy de acuerdo con Iori, el pasado debe quedar atrás así que mejor no hablemos de él” respondió ligeramente sonrojado.

“¿Estas bien?” le preguntó Robert mientras lo miraba detenidamente “Nunca te había visto así… pareces triste”

“¿Dónde están los demás?” preguntó el chico esgrimista mientras se quitaba los zapatos y evadía responder la pregunta.

“Los responsables de la futura destrucción del mundo están allá afuera perdiendo el tiempo haciéndola de guía de turistas. Las pobres e inocentes victimas terrícolas del equipo llegarán dentro de 20 minutos. El miembro faltante del grupo de los infelices e irresponsables príncipes, que no debían de haber nacido de nuevo, esta perdido y el magnánimo y generoso rey de la Tierra llegará a las 3”

“Cuándo dices infelices e irresponsables te refieres a nosotros ¿verdad?” preguntó un chico rubio desde el umbral de la puerta.

“¿Quien en el mundo es mas digno de desprecio?” preguntó irónico el mariscal de campo.

“Hola Andrew, creí que no vendrías” dijo Robert.

“Si, bueno. Algo de vida normal no me caerá mal” respondió y él también procedió a comenzar a vestirse “¿alguien tiene una agujeta de repuesto?”

“Yo tengo una” dijo Iori y se la lanzó.

“Gracias” respondió el príncipe lunar y procedió a cambiar la rota de su zapatilla.

“¿Puedo hacerte una pregunta?” dijo el chico de la computadora portátil sin levantar la vista de la pantalla “¿Qué opinas de lo que pasó ayer? Porque francamente tu reacción me desconcierta”

“No culpo a Kyo y los otros, si a eso te refieres. Tal vez yo hubiera hecho lo mismo si Unazuki hubiera estado en peligro” dijo mientras revisaba con cuidado las costuras de las hombreras “Si alguien tiene la culpa de eso son los terrícolas que la revivieron, no ellos”

“¿Y de lo que dijeron las sailor scouts?”

“Tal vez hayan tenido razón en enfadarse, pero creo que hicieron mal en tratar de desquitarse con las familias de los muchachos y honestamente creo que fue una irresponsabilidad de su parte dejarlos completamente desprotegidos. Eso me hace dudar del supuesto cariño que se supone deben tenerles”

“¿Por qué no les quitas sus varas de transformación para que se asusten un rato?” dijo Joe con una ligera sonrisa maléfica.

Andrew lo miró asombrado un momento, pero luego le respondió con una sonrisa igual.


La conversación cesó totalmente al oír un grupo de risas que se aproximaban al vestidor, pertenecientes indudablemente a los miembros no-mágicos del equipo, es decir, Ralf, Clark, Choi, Kim y Shingo.


“Vaya, vaya ¿pero miren a quienes tenemos aquí?” les dijo Ralf a los compañeros que iban con él “La vergüenza y desgracia de la Universidad”

“Cállate Ralf” le gritó Terry “No estoy de humor para oír tus burlas”

“El hecho de que tu novia te haya corrido del equipo de artes marciales no es razón para estar enojado con nosotros” aclaró su amigo.

“No me corrieron, simplemente estoy suspendido” respondió mientras hacia un gran esfuerzo por contenerse.

“Y miren, aquí también esta Andrew” dijo Kim señalando al chico rubio “No pensaba volverte a ver ¡Ah! Antes de que lo olvide, la profesora Fleming amenazó con reprobarte si no vas a darle una explicación convincente de donde has estado”

“Gracias por el mensaje” respondió con cara de pocos amigos.

“Oye Robert ¿Por qué estas vestido así? ¿Acaso te casaste y no nos invitaste a la boda?”

“Había olvidado lo estúpidos que pueden llegar a ser cuando se lo proponen” respondió al tiempo que reprimía un comentario hiriente muy ingenioso pero que probablemente no hubiera sido entendido.

“Oye Iori” dijo Ralf acercándose al chico de mal genio y dándole unas palmadas en la espalda “Por ahí me llegó el terrible rumor de que alguien te vio sonreír, pero ¿verdad que es una calumnia infame? El amargado Iori Yagami no se rebajaría a hacer algo tan terrible como eso”

“Desaparece Ralf” le dijo al tiempo que trataba de ignorarlo.


Si Ralf estaba jugando con fuego sin quemarse era por que existía una regla dentro del equipo que establecía, claramente, que no se podían golpear entre ellos antes de un juego importante. Regla que el entrenador les obligó a aprender por las malas y que Ralf solía aprovechar cada vez que podía, ya que era su única forma de desquitarse de lo que los demás le hacían.


“Oye Ralf ¿el plan resultó como esperábamos?” le preguntó Joe sin siquiera mirarlo.

“Por supuesto capitán. El paquete esta guardado bajo 7 candados, 3 cadenas y mi perro Samuel. Es prácticamente imposible que pueda escaparse”

“Excelente. La suerte esta de nuestro lado”

“¿Ya puedes explicarnos como diablos vamos a burlar al comisionado de la liga para que nos deje jugar?” le preguntó Ralf. “No quiero tener que pasar por la vergüenza de que nos saquen del estadio”

“Tengan un poco de paciencia. Explicaré todo en un par de minutos y si ya dejaron de jugar podrían aprovechar ese tiempo para cambiarse”

“¡Huy, perdónanos la vida!”


La conversación cambio de asuntos de trascendencia mundial a cosas insignificantes relacionadas con la escuela, las chicas, dinero, exámenes, etc. Cosa que agradecieron interiormente los chicos venidos de un pasado remoto.

 Poco después llegaron los 4 jugadores faltantes, pero no iban solos, los padres de Van, Arthur y Kyo también ingresaron a los vestidores.


“Hola muchachos” saludó el padre de Arthur “¿Ya listos para el gran juego?”

“Eso esperamos”

“Solo venimos a agradecerles la ayuda que le dieron a nuestros hijos el día de ayer y… bueno, por todo” comentó el padre de Kyo.

Los tres querían expresar mucho más, pero el momento no era el indicado para ello.

“Escuchen todos” dijo el padre de Van “He organizado una fiesta enorme para celebrar su victoria así que den su mejor esfuerzo”

“¿Y si perdemos también habrá fiesta?” preguntó Arthur, pero gran cantidad de objetos, entre ellos un casco, le cayeron encima y se obligó a cerrar la boca.

“Suerte a todos, estaremos apoyándolos desde las gradas” y a continuación abandonaron el lugar, pero no antes de cruzarse con Darien en la puerta y de intercambiar miradas agresivas con él.

 Todo el mundo se dio cuenta y Joe tuvo que moverse rápido para evitar una confrontación entre él y los demás miembros del equipo.

“Bueno señores, por fin estamos completos y es hora de explicar el plan”  dijo antes de que Darien pudiera cruzar palabra con alguien “Como ya todos saben, el entrenador no nos acompañará el día de hoy y los motivos todos los conocemos. Peor para él, pero así lo quiso y no podemos hacer nada al respecto.

Lo malo es que su ausencia nos pone en un predicamento bastante grave y en teoría ni siquiera deberíamos poder jugar, pero luego de revisar los reglamentos encontré una laguna legal que podemos usar en nuestro favor. En caso de necesidad el asistente del entrenador puede tomar su lugar y…”

“El entrenador nunca ha tenido asistente” señaló acertadamente Terry.

“Aquí es donde entra la laguna legal de la que les hablo. Hemos registrado al doctor Robert, aquí presente, como asistente del entrenador y gracias a que la federación no especifica que los miembros del equipo no pueden serlo, no tuvimos problema alguno y el nombramiento es completamente valido y legal. De paso quiero hacerle un reconocimiento a la señora Rosa que nos ayudó a acelerar el tramite de manera fantástica y a la que le debemos una caja de chocolates”

“¿Olvidas que tiene diabetes? Si le damos los chocolates capaz que estira la pata” comentó Kim.

“Son para sus nietos, bobo, pero volvamos a la explicación…”

“El entrenador jamas lo aprobará” comentó Andrew.

“Es por eso que nos vimos en la penosa necesidad de tener que encerrarlo en un lugar secreto y no lo soltaremos hasta que el juego termine”

“Nos asesinará en cuanto salga” comentó Choi algo asustado.

“No tiene forma alguna de probar que lo encerramos nosotros, pero de seguro que ya lo sabe o por lo menos lo sospecha. Ni modo, yo me responsabilizaré de todo lo que pueda pasar y de una vez les aviso que este será mi ultimo juego en el equipo. Ustedes deberán decir que no sabían nada al respecto y que todo fue mi culpa”

“Muy considerado de tu parte” comentó Kyo mientras lucia algo deprimido “Pero sabes muy bien que el entrenador no necesita un motivo para hacernos la vida miserable y luego de esto querrá arrancarnos la cabeza”

“Kyo tiene razón” comentó Shingo “No sería correcto dejarte cargar con toda la responsabilidad y si nos quedamos no hará mas que torturarnos hasta que nos graduemos. Píensenlo, Iori  también se va este año, Joe no estará, Darien también levantará el vuelo pronto  ¿Qué probabilidades tenemos siquiera de volver a llegar a la final? No sé ustedes pero yo pienso que todos deberíamos salirnos del equipo para proteger nuestra integridad física”

“Pero eso seria injusto para Van y Robert. Este es su primer juego oficial con el equipo” comentó Arthur.

“Por mi no se preocupen” dijo el chico mas bajito de todos y también el de la billetera mas grande “Si acepté entrar al equipo en primer lugar fue por que alguien me dijo que conocería a la chica de mis sueños si lo hacia. Pero comienzo a dudar seriamente que tal cosa ocurra”

Todas las miradas se posaron en el joven que hacia predicciones fallidas hasta que encontró un pasatiempo mejor no hace mucho tiempo.

“No dije cuando” se defendió Arthur.

“Por mi tampoco hay problema” dijo Robert “Lo confieso, el entrenador me asusta y si nos trata como basura siendo el mejor equipo de la liga, no quiero siquiera imaginar lo que nos haría si bajáramos de nivel y bueno…hay otras prioridades en el futuro”

“¿Todos piensan así?” preguntó Joe.

“La única forma en que aceptaría tal cosa sería si ganáramos hoy” dijo Terry “Tenemos que aplastar al equipo del Tecnológico a como de lugar. Pisotearlos para que ya no levanten y que se arrepientan de haber siquiera pensado en que podían ganarnos. Luego de eso… lo demás no importa”

“¿Tú que piensas Darien?” le preguntó Ralf, cosa que no le gusto lo mas mínimo a la mayor parte del equipo.

“Pues creo que todo apunta a la desintegración del equipo. Me parece bien, luego de este partido jamas volveremos a estar juntos… en el campo de juego por supuesto”

“En realidad tú nunca has sido parte” comentó Andrew “Siempre desaparecías cuando mas se te necesitaba”

“¡Basta ustedes dos!” exclamó Joe “Olviden el pasado tan solo por 3 horas ¿quieren?”

“Pues creo que Darien tiene razón” dijo Iori con gran seriedad “En cuanto el día de hoy termine tal vez no volvamos a vernos. Como regalo de despedida prometo jugar de la mejor forma posible para que ganemos y tengamos un bello recuerdo”


El vestidor completo enmudeció ¿Ese que habló era Iori? ¿Acaso la conjunción de la desintegración del equipo y su próxima graduación habían logrado despertar algún sentimiento de nostalgia en su corazón, corazón que muchos dudaban siquiera que pudiera tener?

 Definitivamente Iori no había nacido con una pizca de sentido del humor, así que no podía tratarse de una broma, y parecía ser una despedida algo desproporcionada para un juego de football, incluso uno de campeonato. Sin embargo nadie se atrevió a cuestionarle nada.


“En conclusión, no sabemos lo que nos depare el destino pero lo cierto es que este puede ser nuestro ultimo juego así que debemos hacer hasta lo imposible por ganarlo. Juguemos con honor, confiemos en nosotros mismos, en los demás y demostrémosle a todo el mundo que merecemos ser campeones”

“¡¡ARRIBA LA UNIVERSIDAD!!”

Los que aun faltaban por cambiarse lo hicieron rápido y a las 3:20 todos abordaron el autobús que los llevaría al estadio del Instituto Tecnológico.




En un pequeña ciudad perdida en las montañas…


Mientras Seiya hace la limpieza de toda la casa como castigo por haber engañado a Yaten, no puede dejar de pensar en su pequeña travesura de hacia dos días. Esta bien, logró que Serena volviera a ser la misma de siempre, logró que el gerente del cine le prohibiera la entrada por 3 meses y logró que el pastelero lo inscribiera en su lista de clientes distinguidos (por motivos que más vale no conocer).

 Dos a uno, nada mal, pero la conclusión de la cita lo mantiene perplejo ¿Qué significó aquel beso? Al principio todo parecía ser diáfano como el cristal, beso = amor, pero… la ecuación ahora se había convertido en beso = no entiendo nada. Luego de esa noche Serena se comportaba con él exactamente de la misma forma que cuando ambos estudiaban juntos en la misma preparatoria, es decir, como buenos amigos y ya.

 Hasta el momento la chica no ha hecho ningún comentario sobre lo que pasó y Seiya ha comenzado a dudar seriamente que dicha acción haya tenido lugar. Esta tan confundido que quisiera platicarlo con alguien y obtener un consejo, pero la verdad es que esta solo ahora.

 La amistad entre él y Yaten se ha deteriorado mucho, a grado tal que el chico de la cabellera blanca ya no le habla mas que para ordenarle que haga los quehaceres de la casa o vaya a comprar comida, pero de las cosas importantes no dice nada. Por ejemplo, regresó seriamente golpeado de su misión de búsqueda de información y durante todo el día de ayer y hoy ha estado entrando y saliendo de la casa, incluso por la noche ¿para que? Nadie lo sabe.

 El caso de Taiki es diferente. Aunque al principio se mostró solidario, un repentino ataque de moral ha hecho presa de él, coincidentemente luego de que discutió con Yaten por mas de una hora, y ha decidido no volver a ayudarle en nada.

Enojado los miró con odio. Ambos están sentados frente al televisor comiendo frituras mientras que él se dedica a limpiar.

“Hey, Seiya, ven para acá” dijo Taiki.

“¿Qué quieren ahora?” preguntó el cantante.

“Van a pasar un juego de football americano por televisión ¿no quieres verlo? Al parecer se trata de una final por el campeonato”

“¿Acaso me darán permiso para verlo?” preguntó con ironía.

“Ja, ja. Deja de barrer y siéntate cenicienta” respondió Taiki, mientras que Yaten guardaba un profundo silencio.
 
Seiya se quitó su delantal, soltó la escoba y se sirvió una porción generosa de papas fritas mientras se acomodaba en un sillón.

“¿Qué están viendo?” preguntó de pronto una chica.

“Un partido de football” explicó Taiki “¿Por qué no nos acompañas y lo vemos todos juntos?”

“El football me aburre” respondió Serena.

“Aunque sea solo un momento” suplicó Seiya.

“Esta bien”


Serena se sentó y repitió los movimientos de Seiya con exactitud fantástica.


“¿Y quienes van a jugar?”

“Lo sabremos luego de estos comerciales”


La transmisión comenzó y los 4 se sorprendieron al darse cuenta que se trataba de un partido de football colegial y que los contendientes eran nada mas y nada menos que los equipos de la Universidad y del Tecnológico.

 “Vaya, vaya ¿Quién lo diría?”

Se mostraron las alineaciones y por una u otra razón todos se mostraron molestos.

“Maldito Robert” murmuró Taiki al darse cuanta de la presencia de su querido amigo en su faceta de entrenador suplente “Me hubiera gustado ver que se rompiera una pierna durante el juego”

Conforme iban apareciendo los nombres, la sonrisa de Serena se ampliaba hasta que se volvió una media luna completa cuando apareció el nombre de su hermano. No obstante, reacciones encontradas surgieron cuando apareció el nombre del jugador número 3, Darien Chiba. Serena dejo de sonreír y se puso seria, y en cuanto a Seiya…


“¿Qué te pasa?” le preguntó Yaten cuando Seiya trató infructuosamente de robarse el control remoto.

“No quiero ver ese programa”

“Hay otra televisión y mucho espacio arriba” dijo el chico del pelo blanco con un tono de voz muy extraño.


Estuvo tentado a seguir el consejo, pero Serena no parecía tener interés en moverse de su lugar así que tuvo que tragarse su enojo y tratar de reducir el impacto de ese fantasma lo más posible.

 El juego dio inicio y ambos equipos mostraron por que llegaron a la final. Los dos eran muy buenos y equilibrados y durante todo el primer cuarto ninguno de ellos logró anotar un solo punto, pero lo mas sorprendente según el comentarista de televisión, es que tampoco había existido ningún lesionado hasta el momento, cosa que jamas se había visto desde que los trillizos Hill (por parte del Tecnológico), y Terry Bogard y Iori Yagami (por parte de la Universidad) se habían unido a sus respectivos equipos.

 Durante el segundo cuarto el mariscal de campo de la Universidad aprovechó un hueco en la defensa y luego de un acarreo de 70 yardas logró los primeros 6 puntos y Kyo Kusanagi se encargó de patear el balón para lograr un gol de campo. Y mientras eso pasaba, la línea defensiva se había vuelto completamente impenetrable y su par de bestias se coordinaban bastante bien con el jugador numero 4 Andy Bogard para bloquear a los gorilas del otro equipo, que también eran tres pero no muy listos después de todo.

 Según uno de los comentarista, los muchachos de la Universidad estaba inspirados y jugando como nunca y lo atribuía a la ausencia del entrenador y los buenos consejos del asistente Robert García.

 Casi para terminar ese periodo se presentó un intento de agresión por parte del jugador numero 22 del Tecnológico, Hiroshi Takanashi sobre el corredor numero 9 Arthur Himura. Afortunadamente este logró evadir el golpe y el equipo del Tecnológico fue castigado con 10 yardas que los chicos de la Universidad, vía su otro corredor Ralf Boyd numero 11, lograron convertir en otros 6 puntos. Sorpresivamente se arriesgaron por la conversión y el jugador numero 3 Darien Chiba concretó 2 puntos extras para su equipo.

 Las hostilidades se interrumpieron momentáneamente al llegar el medio tiempo.


Los  miembros de Three Lights tuvieron que admitir que el juego estaba muy interesante y hasta Seiya había olvidado que Serena estaba a su lado, y si no hubiera sido por que alguien tocaba a la puerta, tal vez se hubiera quedado maldiciendo para siempre a uno de los comentaristas que atribuía el resultado a una cuestión de pura suerte. Ni hablar, el espíritu universitario alcanzó a impregnarlos durante el poco tiempo que estudiaron en la Universidad.

“Yo iré” dijo Yaten poniéndose en pie.

“¿Acaso esperas a alguien?” le preguntó Taiki.

“Solo unas amigas”


Intrigados, los otros habitantes de la casa lo siguieron con la mirada, y aunque la puerta abierta bloqueaba su campo visual alcanzaron a escuchar una voz  inconfundible, pero antes de que pudieran reaccionar Yaten se hizo a un lado y 7 mujeres muy conocidas junto con un par de gatos penetraron en la vivienda. Al verlas, Seiya se supo traicionado por la persona a la que una vez llamó amigo.

“¡Luna, Ami, Rei, Lita, Mina, Michiru, Hotaru, Setsuna, Artemis!” exclamó Serena con lagrimas de felicidad.

 Las sailor scouts y del sistema interior y Luna corrieron a abrazar a su amiga, mientras que el resto no le quitaba la vista de encima a los otros dos extraterrestres.

“Despídete Serena” dijo Michiru que discretamente sostenía su vara de transformación en el bolsillo de su abrigo “Nos vamos de aquí”

“Pero… ¿Qué pasará con Seiya, Taiki y Yaten?”

“No te preocupes por ellos” dijo Setsuna con su actitud fría y calculadora de siempre “Ya saben lo que deben hacer”

“¿No podríamos al menos terminar de ver el juego? Andrew y sus hermanos están jugando”

“¿Cuál es el marcador?” preguntó la scout de Neptuno fingiendo indiferencia.

“15 – 0 a favor de la Universidad”

“Hasta en eso tienen suerte” murmuró enojada Rei “Vayámonos de una buena vez”


Literalmente arrastrada de los brazos, Serena fue sacada de la casa, con la precaución de mantener siempre un par de sailor scouts entre ella y el trío de extraterrestres.

“¡Serena, espera…!”

 Las ultimas en salir fueron Michiru y Setsuna, pero eso si, sin darle la espalda ni un momento a sus aliados.

“¿Por qué lo hiciste?” le preguntó Taiki a Yaten luego de que las visitas se fueron.

“Era lo correcto” se limitó a responder.

“¿Lo correcto?” preguntó Seiya moviéndose muy rápido y tomándolo de la ropa “¡Te voy a matar!”

“¡¿De verdad quieres saber por que lo hice?!” preguntó iracundo y luego de hacerlo tomó a Seiya del brazo y lo proyectó hacia el suelo.

 Seiya quedó atontado por el golpe y no pudo evitar que Yaten se le subiera encima y le aplastara el pecho con las rodillas.

“¡La vi, Seiya, la vi!” gritó con mucho miedo en la voz “¡No tienes ni idea a lo que nos estamos enfrentando, Sailor Galaxia era una niña comparada con ella!”

“Levántate Yaten” dijo Taiki aproximándose y quitándolo de encima de Seiya “¿A quien vistes?”

“Un monstruo horrible. Era la maldad pura” zafándose de las manos de Taiki fue a sentarse al sillón ”Todo pasó hace dos días, mientras iba por la carretera camino de regreso me tope con uno de esos monstruos que nos describiste el día que salvaste a Serena. Luche contra él, pero era muy fuerte y casi no pude hacer nada. Antes de que me diera el golpe final pasó algo aterrador. Una sombra surgió de la nada y se posó frente a mí. Solo vi sus ojos, pero su aura era terriblemente poderosa y maligna. La desesperación hizo presa de mi y estaba seguro de que nada podría salvarme, sin embargo, así como llegó se fue y el horrible monstruo también”

“¿Estas seguro de lo que dices?”

“Por completo. No hay nada que podamos hacer, este mundo y toda su gente están condenados a la destrucción”


Ni Seiya o Taiki habían visto jamás a su amigo en tal estado y tampoco era muy afecto a hacer bromas.


“¿Por que Setsuna dijo que ya sabíamos que hacer?” preguntó Taiki.

“Si aun queremos quedarnos en este planeta y ayudarles contra la armada de invasión Kurt tenemos que verlas mañana temprano en el templo Hikawa. Al parecer encontraron un buen lugar para entrenar sin que seamos molestados, si no… podemos regresar a casa ahora mismo por que se trata de un lugar secreto que nunca podríamos encontrar nosotros solos”

Taiki y Seiya no sabían que hacer. Si lo que decía Yaten era cierto sus posibilidades de sobrevivir, de por si ya muy escasas dada la fuerza de los extraterrestres que planeaban invadir la tierra, se verían reducidas a cero. Pero de eso a salir huyendo con el rabo entre las patas…


“¿Tú que piensas hacer?” preguntó el listo del grupo.

“Pienso regresar a casa. Aunque pudiéramos detener al emperador Kurt no tenemos ni una sola probabilidad de ganarle al monstruo que vi. Lo siento, pero yo me marcho de este planeta”

“¡Te estas comportando como un cobarde!”

“¡Tu sabes muy bien que sacrificaría mi vida con gusto si eso sirviera para algo, aunque fuera muy poco, pero no hay nada  que hacer! ¡Tal vez incluso sería mejor que se concretara la invasión! podría ser la única posibilidad de salvación de la raza humana”

“Te desconozco” comentó Seiya.

“Me marcharé hoy mismo en cuanto anochezca” y eso fue lo ultimo que dijo antes de subir las escaleras y azotar una puerta, señal de que se había encerrado en su habitación.
                                                                      
“¿Qué vamos a hacer nosotros?”

“Yo pienso quedarme. Nunca había estado tan cerca de que Serena se enamore de mi y no podría permitir que algo malo le sucediese”

“Ya veo. Bueno, yo también me quedare para ver si lo que Yaten dice es cierto y si así es, bueno…”

“Terminemos de ver el juego para después empacar”


Continuará...

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