Capítulo
35
En una región montañosa de paradero indefinido...
El grupo de rescate permanecía sentado en el suelo mientras el líder de la expedición
y el navegante sostenían una pequeña discusión:
“¡Ya revisamos toda el área y no hay señal de ellos por ningún lado!” gritaba
Joe con los ojos llenos de furia.
“¿Y debo suponer que es mi culpa?” preguntaba Robert bajo condiciones similares.
“¡Tú nos trajiste aquí!”
“¡Un momento!” exclamó el chico de Mercurio “¡Yo jamas dije que forzosamente
estarían aquí! ¡Solo usé las pocas pistas que teníamos y ellas apuntaban a esta
zona! Si esos condenados demonios nos hubieran dejado un mapa tendrías derecho
a gritarme pero da la casualidad que solo tenemos un poco de tierra y unos granos
de polen ¿qué podrías hacer tú con eso?”
Y mientras ellos discutían, las sailor scouts se limitaban a mirar la escena
como si no tuvieran algo mejor que hacer.
Hay que entenderlos, llevan toda la noche buscando y no han encontrado nada,
no han cenado, la lluvia hizo de las suyas y caminan junto a ciertas personas
indeseables con las que preferirían no tener que estar, pero no les queda mas
remedio que hacerlo y conforme pasa el tiempo disminuyen las posibilidades de
encontrarlos con vida lo cual pone de mal humor a todos.
Sailor Venus y Sailor Mars lucen particularmente molestas, pero eso es solo
una fachada tras la cual ocultan la preocupación y ansiedad que sienten. Su
primer encuentro con sus hermanos fue bastante violento y por sentirse culpables
de ello no pensaron siquiera en buscarlos o hablarles, y justo ahora que se
van diluyendo las posibilidades de volver a verlos con vida crece el deseo de
estar con ellos por lo menos una vez mas.
Por el contrario sailor Plut y sailor Saturn parecen estar excesivamente
calmadas, más la segunda que la primera, pero no por eso se han mantenido inmóviles,
por el contrario, ellas dos son de las que mas empeño le han puesto a la búsqueda.
El resto de las sailor scouts ha trabajado, pero la misión no ha resultado como
la esperaban y el hecho de que dos de ellas estén tan cerca de un par de hermanos
que no parecen notar su existencia (caso de Lita) o que parezcan serpientes
dispuestas a morder ante el menor descuido (caso de Haruka) complica mas la
situación.
Las únicas que parecen estar bien son sailor Mercury y sailor Neptune,
razón por la que las demás parecen odiarlas y no les dirigen la palabra a menos
que sea absolutamente necesario.
Sentada un poco mas retirada del grupo principal Sailor Earth también
se dedica a descansar, solo que ella en vez de mirar la pelea de Robert y Joe
se dedica a mirar las estrellas. Por su rostro ella tampoco parece muy feliz
de estar aquí y es que la presencia de las sailor scouts le trae malos recuerdos,
pero no esta sola, ahí junto a ella aunque de pie se encuentra su hermano Endymion
quien sorpresivamente se unió a la misión de rescate aunque siempre manteniendo
un absoluto silencio. No ha respondido a ninguna de las preguntas que se le
han hecho y nadie sabe si ya encontró a Serena o no. Sobra decir que los hombres
lo miran como si portara la lepra y no han mostrado el más mínimo interés en
acercársele.
El resto del grupo de rescate, Andrew, Terry y Iori, continúan vigilando los
alrededores dada la posibilidad de tener un encuentro con los agentes de la
Negafuerza, pero lo mas peligroso que han tenido que afrontar es la visita de
una pequeña ardilla que Luna y Artemis se encargaron de hacer huir.
Regresando a los únicos que están hablando...
Por fin, luego de gritarse el uno al otro mas de 30 minutos decidieron calmarse
y Robert se fue a un rincón junto con sailor Mercury para tratar de idear algo
en lo que Joe iba a verificar que los demás estuvieran bien, y no solo eso, también
debía verificar algo de suma importancia.
El primero que se encontró fue a Andrew que vigilaba con desgano un grupo de arboles.
“¿Todo bien?” preguntó el chico rubio “¿Alguna noticia?”
“Ninguna, solo vine a ver como estabas”
“Increíblemente aburrido”
“Entiendo, oye quiero saber algo ¿jugaras mañana con nosotros?”
Andrew lo miró fijamente unos instantes antes de responder.
“Supongo que no me pasará nada si lo hago”
“Pero...”
“Si quieres invita a Endymion, en realidad ya no me importa lo que haga o deje
de hacer. Mi hermana esta lejos de su alcance y eso era todo lo que deseaba”
Joe no dijo nada, pero la sospecha de que Andrew sabia algo acerca de la desaparición
de la princesa se convirtió en certeza absoluta, pero ese no era ni el lugar ni
el momento adecuado para hablar de ello así que se limitó a proseguir con su ronda
de vigilancia.
El siguiente en encontrar fue Iori, silencioso y enigmático como nunca lo
había visto. Era obvio que estaba planeando algo, mejor dicho, ya había planeado
algo y solo esperaba el momento en ponerlo en práctica pero ¿qué? Joe penso
en dar media vuelta, pero como su línea defensiva dependía en gran parte de él
no podía darse el lujo de perderlo.
“¿Estas bien?”
“Afirmativo”
“Eh... bueno, aun no sabemos nada de ellos, pero Robert esta planeando algo ahora”
Iori no respondió nada
“Aprovechando el momento quisiera saber si aun planeas jugar con nosotros mañana”
Igual que antes se mantuvo en silencio
Sabiendo que no podía esperar mucho de él dio media vuelta para ir en busca de
Terry, pero como Endymion se encontraba a medio camino decidió tragarse su orgullo
y probar su suerte.
La ultima vez que habló con Ryo (capitán del equipo del Tecnológico) este le recordó
que una de las condiciones era que Darien también jugara ya que ambos tenian gran
cantidad de asuntos pendientes que resolver, pero como eran un poco mas civilizados
que Iori, Terry y los trillizos Hill no querian hacerlo con los guantes de box
puestos.
Claro que Joe en realidad no pensaba llevarlo y planeaba decírselo a su colega
rival en el ultimo minuto, cuando ya no pudiera hacer nada para impedir el partido,
pero ya que la suerte se lo ponía a su disposición debía, por lo menos, intentarlo.
A pesar de todo Darien era un extraordinario jugador y su ayuda le haría
mucho bien al equipo, equipo que tal vez no alcanzaría a completarse si no encontraban
a Andy y compañía a tiempo.
[Bien, allá vamos] pensó Joe con cierta preocupación y con actitud firme caminó
hasta donde aguardaba él y su hermana “Darien, necesito hablar contigo”
“¿Dijiste Darien?” respondió este con cierto tono desagradable.
“Oíste bien ¿vas a jugar con nosotros mañana?” preguntó haciendo un enorme esfuerzo
para calmar su enojo, que crecía con solo verlo.
Endymion lo miró con cierto desprecio y sailor Earth con extrañeza.
“Joe, deberías reevaluar tus prioridades. La situación actual no es la adecuada
para pensar en un tonto juego”
“De acuerdo, haré la pregunta en otra forma” dijo con impaciencia y sin detenerse
siquiera a pensar en la sugerencia de Darien “¿Qué quieres a cambio de jugar con
nosotros mañana? Te daré lo que sea”
“¿Lo que sea?”
“Ya deja de repetir mis preguntas como si no las oyeras bien”
“Esta bien... veamos ¿qué podré pedirle al antiguo líder de nuestra unidad de
combate? Humm... ya sé. Quiero que seas mi vasallo y te pongas a mis órdenes
“No bromees Darien” dijo Michiru acercándose, ya que había escuchado todo y no
le gustaba el tono de la conversación “No es gracioso”
“Hermana, no interfieras”
“Pero…” trató de objetar sailor Neptune.
“Esta bien, acepto tus términos” dijo el mariscal de campo ignorando a su hermana
“Luego de que el partido termine me pondré a tus ordenes”
“¡Basta!” exclamó Michiru “Se supone que eres el nuevo rey de Neptuno y no tienes
por que rebajarte a aceptar las ordenes de… quienquiera que sea y mucho menos
por un tonto juego de football”
“Michiru, Neptuno es un planeta muerto ahora, al igual que todos sus habitantes”
dijo con cierta expresión triste en los ojos “Si acaso la única súbdita que podría
tener serias tú, pero sé muy bien que jamas obedecerías una orden mía”
“Joe…”
“Sé que debo parecer un irresponsable a tus ojos y con una escala de prioridades
digna de la basura, pero este partido es muy importante para mi y esta en juego
algo mas que un simple campeonato. Pronto empezara una nueva etapa en nuestra
vida, para todos nosotros, y quiero terminar la anterior de la mejor manera posible.
Si lo logró sentiré que mi vida ha valido la pena y podré encarar la muerte sin
arrepentimientos”
Mientras Joe decía lo que pensaba, Darien no podía dejar de pensar lo diferentes
que eran: uno estaba sacrificando su vida y felicidad por el bienestar de un planeta
entero, y el otro estaba arrojando a la basura todo lo que quedaba de un planeta
mayor solo por un momento de felicidad ¿egoísmo absoluto? Tal vez, pero también
podría ser valor y coraje de vivir.
“¿Cuál es el plan de juego?” preguntó Darien bastante mas humilde que al principio.
“Necesito saber antes si Terry y Iori jugaran también, en base a eso planearemos
la estrategia”
“Bueno, estaré aquí cuando me necesites”
Sailor Neptune vio alejarse a su hermano y por un instante extendió su brazo,
como si quisiera alcanzarlo, pero luego lo pensó mejor y regresó al lado de sailor
Uranus, no muy feliz que digamos.
Sailor Earth, que había visto toda la escena y no había dicho nada
por fin habló.
“Quita esa cara, tú también deseabas jugar”
“No es eso” dijo Darien mientras veía como se alejaba su amigo “No estoy seguro,
pero creo que fui yo el que salio perdiendo”
“¿Y que si así fue? Ambos obtendrán lo que deseaban” respondió como si no fuera
la gran cosa.
“Creo que es cierto lo que decían de él durante el milenio de Plata, siempre consigue
lo que quiere”
Angela sonrió y luego continuo mirando las estrellas.
Joe fue a buscar a Terry y lo encontró en un rincón alejado con cara de sufrimiento
y mirando el suelo.
“¿Estas bien?”
“¿Qué? Ah, eres tú” dijo saliendo de sus pensamientos “¿qué quieres?”
“¿Jugaras mañana con nosotros?”
“Si, seguro” dijo sin siquiera pensarlo.
“¿Qué te pasa? ¿Por qué tienes esa cara?”
“Bueno… yo…tengo un problema o mas bien dos problemas y no sé como arreglarlos”
dijo con una gran aflicción.
“Cuéntame”
“Antes de venir hacia acá me prometí a mi mismo que arreglaría las cosas con Lita,
pero ¡No sé como diablos hacerlo!”
“Habla con ella”
“Para ti es fácil decirlo, tienes mucha facilidad de palabra y puedes convencer
a cualquiera de lo que sea”
“Es que seré abogado” dijo como si fuera obvio.
“Pero yo no puedo, no sé como expresarles lo que siento y cada vez que quiero
hacer el intento mi lengua se paraliza y no sé que hacer”
“Y terminas no haciendo nada”
“Y eso solo es la mitad del problema. El caso de Angela es mas complicado, ni
siquiera sé si esta de nuestro lado o no, si me quiere o me odia… ¡nada!”
“Ya veo” dijo Joe con cierto brillo malicioso en los ojos “Yo puedo ayudarte a
resolver tus problemas si haces algo por mi”
“¿Qué cosa?”
“Convence a Iori de jugar con nosotros mañana”
“¿Eso es todo? Pan comido, Iori jugara aunque tenga que golpearlo para hacerlo
entrar en razón ¿dónde esta?”
“Por allá, atrás de aquellos arboles”
Terry se levantó y siguió el camino que Joe le indicó y algunos minutos después
todos escucharon algunos gritos, varios insultos y el sonido apagado de golpes
y patadas que rompían las ramas de arbustos cercanos.
Algunos minutos después regresó Terry, con una herida en la ceja, un brazo que
movía con dificultad y cojeando de un pie.
“Listo, dice que jugara” comentó sonriendo ligeramente “Pero creo que sería mejor
que lo cambiaras al lado derecho de la línea defensiva”
Joe se había quedado mudo de la impresión
“No lo dejaste invalido ¿verdad?”
“No, pero creo que me excedí un poco con su brazo izquierdo...humm... ¡Na! para
él eso no es nada ¿y bien? ¿En que estabamos?”
“Ven conmigo, hablaremos con Angela primero”
“¿Angela?” preguntó algo asustado “¿No seria mejor Lita?”
“Tú solo sígueme y ya”
Y así el par de jóvenes se encaminó al sitio donde aguardaba la poderosa sailor
Earth.
“Ángela, Terry quiere hablar contigo” y luego se dirigió a Darien “Tú acompáñame,
tenemos que ajustar la estrategia de mañana”
“¡E-espera Joe! ¡Darien!” gritó el fortachón al quedarse solo frente a la pelirroja
“¡No me dejen solo!” pero sus suplicas no fueron escuchadas y en su interior maldijo
a Joe como nunca había maldecido a nadie, bueno, tal vez Robert pero eso pasó
hace 10 000 años.
“¿Y bien?” le preguntó la sailor scout al quedarse solo frente a su novio.
Este palideció y se quedo mudo si saber que decir.
“B-bueno, yo...”
“Quieres saber si estoy de tu lado ¿no es cierto?” dijo tratando de ayudarlo un
poco.
“... ¡si! y...”
“... y también quieres saber si aun te quiero”
“... si, eso también...”
“... y también si aceptaría una disculpa de tu parte por haberte largado dos semanas
a quien sabe donde acompañado de tus amigotes, sin avisarme, dejándome todo el
trabajo de preparar los regionales y de tener que soportar las recriminaciones
en tu nombre por no haber jugado la final de football ¿cierto?”
“Bueno, eso no lo había pensado...” murmuró mientras lo meditaba un poco.
“¡¡¿¿CIERTO??!!”
“Bueno, si, también eso” dijo mientras juntaba las manos a manera de suplica.
“Lo pensare” dijo la pelirroja y luego volteo hacia el cielo para seguir mirando
las estrellas.
“¿Cómo te fue?” le preguntó Joe luego de que su amigo paso a su lado muy pensativo.
“¿Eh?... no se...” murmuró y luego prosiguió su camino indefinido.
Darien y Joe se miraron mutuamente breves instantes como si se preguntaran que
quiso decir.
“Tardará un rato en captarlo ¿no crees?” comentó Darien.
“Espero que no sea mucho” luego ambos recordaron que se tenían resentimientos
mutuos y se dejaron de hablar de forma tan amistosa.
Michiru había observado toda la escena y luego de reírse discretamente de Terry
un rato recordó su enojo con su hermano.
Su actitud no era la adecuada para un rey, o un príncipe, ni siquiera uno
malcriado, pero también había recordado que él no se inmiscuía en su vida y ella
pensó que debía hacer lo mismo, además no dejaba de tener algo de razón en sus
palabras y si lo que mas deseaba en el mundo era ese estúpido partido ¿por qué
no dejar que lo llevara a cabo como deseaba? ¿Y si tenia que jurar vasallaje a
Darien para lograrlo? De cualquier forma tendrían que pelear juntos y Joe era
lo suficientemente astuto como para evadirse de ese compromiso si así lo quisiera.
Miró hacia su derecha y vio a Haruka muy seria. Desde que se enteró que
su hermano había recordado su pasado no ha sonreído ni una vez y en las noches
no puede conciliar el sueño. Michiru estaba segura que su temor estaba totalmente
desproporcionado así que pensó en darle un empujoncito.
“¿Por qué no hablas con tu hermano?” le comentó Michiru a Haruka “Si quisiera
matarte como piensas ya lo habría hecho ¿no crees?”
“No sé...” comento la chica rubia y es que en verdad no entendía lo mas mínimo
la actitud de su hermano. Nada de lo que había imaginado que iba a pasar se había
concretado y ya comenzaba a pensar que había exagerado en sus preocupaciones.
“Probablemente se siente solo y no sabe como acercarse a ti” insistió Michiru
“Tú me contaste alguna vez que no era el mas sociable del mundo”
“Bueno, eso es cierto pero...”
“Pienso que debe sentirse asustado, después de todo no tiene ni dos días que trataron
de matarlo y de que se enteró que tuvo una vida en el pasado y que el monstruo
que destruyó su mundo podría revivir de nuevo. Por lo menos yo lo estaría”
“Tal vez tengas razón...” dijo Haruka mientras meditaba “Supongo que no tendría
nada de malo si hablara con él”
“¡Eso es! Ve y haz las paces. Veras que te sentirás mejor”
La corredora de autos se armó de valor y fue a buscar a su hermano. Lo encontró
sentado en el suelo tratando de detener la hemorragia nasal que Terry amablemente
le había dejado como recuerdo. Al verlo así Haruka recordó que desde pequeño siempre
había sido muy solitario y autosuficiente.
“¿Quieres que te ayude?”
Iori volteo rápidamente y vio a su hermana a un lado de él.
“Puedo yo solo” dijo con voz gélida “¿Tienes algo importante que hacer mañana?”
“Si lo dices por tu juego, creo que podría asistir”
Iori sonrió brevemente y eso asustó a su hermana ya que, por más que lo intentaba,
no podía recordar haberlo visto así antes.
“Como quieras, pero no me refería a eso”
“¿Entonces?”
“Arregla tus asuntos pendientes y prepara tu espada por que mañana, después del
juego, voy a matarte”
Aunque no la miró a los ojos cuando lo dijo, Haruka sintió que lo decía en serio.
“... ¿y por que no ahora?”
“Dije mañana y ahora ten la amabilidad de retirarte, tu presencia me repugna”
y continuó con su labor previa como si no hubiera nadie cerca de él.
“¿Y que si decido no ir?”
“No tienes opción. Sabes muy bien que te encontraría donde quiera que te ocultaras”
Las peores pesadillas de Haruka se volvieron realidad de pronto, echó un último
vistazo a su hermano y salio huyendo como si la persiguiera el diablo.
Iori la vio partir de reojo y entonces una pequeña lágrima se escapó de su ojo
izquierdo. Con gran furia y rapidez fue retirada de su rostro y volvió a proseguir
su labor de contener una hemorragia nasal y vendar un brazo adolorido.
De regreso con Terry...
Meditando (lo que no es su fuerte) Terry trata de descifrar lo que Angela le dijo,
pero su cerebro parece haberse puesto en pausa y no puede sacar ninguna conclusión.
Tan absorto estaba que no se dio cuanta cuando una sailor scout se le acercó desde
atrás.
“¿Puedo sentarme?”
“¿Eh?... ¡Lita!... yo...”
Terry no pudo concluir lo que sea que fuera que iba a decir y Lita aprovechó para
sentarse frente a él.
“Joe me contó lo que hablaron”
“¿En serio? Bueno...”
“Quiero darte las gracias por haber ido por mi a ese planeta y rescatarme de las
garras de ese inmundo extraterrestre”
“No fue nada” respondió con voz apenas audible “Yo... lamento haber dicho todo
lo que les dije ese día en el templo. Estaba algo exaltado”
“Tenias razón, hubiera sido mejor para ti si no hubieras recordado nada”
“Eso no es cierto”
“Bueno, eso es todo lo que quería decirte” dijo sailor Júpiter poniéndose de pie
“De nuevo gracias”
Con una agilidad increíble Terry se levantó y la abrazó con gran fuerza impidiéndole
escapar. Lita no dijo nada pero también abrazó a su hermano fuertemente. El abrazo
se prolongó un minuto o dos y ambos sabían que con ese abrazo todos los reproches
y resentimientos del pasado quedaban borrados.
“¿Iras a verme al juego de mañana?”
“No me lo perdería por nada” dijo la scout del rayo.
“Eso espero, por que aposté una fuerte cantidad con un ingenuo del Tecnológico
y si gano quiero llevarte a cenar a un buen restaurante”
“Eso sería fantástico pero ¿y si pierden?”
“Ejem...en ese caso tendrías que prestarme dinero para poder comer durante dos
semanas”
“Esperemos que ganen” respondió Lita, no muy feliz de escuchar eso “Terry, le
prometí a Angela no decirte nada, pero creo que debes saberlo”
“¿Qué ocurre?” preguntó algo preocupado.
“Hace rato también hice las paces con ella y me dijo que eras tan tonto que debías
sufrir lo mas posible, pero fue mi culpa que ustedes dos se disgustaran así que...”
“¡Por amor de Dios dime de una buena vez que pasa!” exclamó en verdad asustado.
“Bueno, lo que pasa es que ella ya te perdonó y se suponía que tú debías darte
cuenta en ese instante”
“¿En serio?”
“Si pero como no lo hiciste ella... ¡espera, no corras!”
Terry ignoró a su hermana y recuperándose milagrosamente de su pierna lastimada
corrió hasta llegar a donde yacía sailor Earth. Pillándola desprevenida la tomó
en sus brazos y le dio un beso en los labios. Angela tardó un segundo en reaccionar
pero respondió a ese beso con una bofetada que, por estar convertida en sailor
scout, mandó por tierra a su enamorado.
Demostrando gran fortaleza Terry se puso de pie y ante la sorpresa de todos
repitió la maniobra y de nueva cuenta obtuvo el mismo desastroso resultado.
Por tercera vez se puso de pie y repitió la acción. Consciente de que un
nuevo golpe podría dejarlo seriamente lastimado Angela cedió y correspondió a
su beso, pero mientras lo hacia volteo con los ojos hacia donde estaba Lita observando
todo y con la mano hizo un gesto amenazador, Lita encogió los hombros fingiendo
demencia y Angela, resignada, cerró los ojos y disfrutó el beso de su novio.
Casi todos los presentes fueron testigos del valor de Terry, cosa que para algunos
en lugar de ser valor fue falta de amor propio y para otras símbolo
de un verdadero amor. Pero no todos estaban poniendo atención y allá a lo lejos
se encontraba un chico alto de gran inteligencia haciendo muecas de desconcierto
ante la pantalla de una pequeña computadora.
Durante varios minutos Robert se quedó mirando la pantalla de su computadora
hasta que por fin, luego de una desesperante espera, un sonido intermitente
rompió el silencio reinante. Sacando un audífono de un compartimiento oculto
se aprestó a escuchar.
Su rostro mostraba una enorme sorpresa y no parecía estar seguro de lo
que estaba oyendo o que acción tomar hasta que recordó que para eso se suponía
que tenían un líder, así que se puso de pie y mandó llamar a todos los miembros
del grupo de rescate.
“¿Qué pasa? ¿Alguna nueva idea?” preguntó Andrew.
“No, es algo... no lo se”
“¿De que se trata?” preguntó Joe.
“Pues... verán. Cuando fui a las casas de Arthur y los demás en busca de pistas
tome la precaución de enlazar todas las cuentas telefónicas de los muchachos
y sus familiares para que pasaran por la computadora de Ami y así detectar si
alguien hacia uso de ellas”
“¿Y?” preguntó Mina.
“Hace un minuto acabo de escuchar a Van hablando por teléfono solicitando la
cotización de un edificio de departamentos en una zona del centro de Tokio”
“¿Estas seguro?” preguntó sailor Saturn desconcertada al igual que todos.
“Era la voz de Van, estoy seguro, pero no implica que sea él en realidad, no
se, podría tratarse de una trampa o algo así”
“¿Es posible comunicarnos con él?” preguntó Joe.
“Si, podría usar la computadora como teléfono pero... ¿crees que sea prudente?”
“Ya veremos ¿hay forma de que todos podamos oír?”
“Si seguro ¿entonces marco?”
“Por favor” dijo Joe y mientras Robert hacia los preparativos les indico a los
demás que guardaran silencio y que únicamente él hablaría.
“¿Si, diga?”
“¿Eres tú Van?”
“¿Joe?”
“¿Estas bien?”
“Si, estoy bien”
“Nos enteramos que sufrieron un ataque por parte de algunos monstruos y que
los habían secuestrado junto con sus familias”
“¿En serio? ¿Quién se los dijo?”
“No puedo decírtelo ahora ¿los demás también están bien?”
“Si, ellos también están bien”
“¿Podría hablar con Terry un momento?”
“¿Terry?... él no esta aquí y no sabia que también hubiera sido secuestrado”
“¿Quiénes están contigo entonces?”
“Andy, Arthur, Kyo y sus familiares”
“Ya veo, pásame a Arthur un momento”
Van dejo la línea y un par de segundos después oyeron la voz del chico de Plutón
“Joe ¿en verdad eres tú? Llevamos toda la noche tratando de contactarlos pero
pareciera que se los tragó la tierra”
“Salimos de excursión y por cierto debes decirle a Van que Terry esta aquí conmigo
¿qué les pasó?”
“Pues unos monstruos nos secuestraron y nos llevaron a un sitio extraño que
parecía estar bajo tierra y...”
“¿Qué pasó después?”
“No vas a creerlo, pero nos topamos con la Negafuerza y...”
“¡BASTA! No digas nada mas”
“Pero ¿por qué?”
“No es prudente, alguien podría estar oyendo, pásame de nuevo a Van”
“Como quieras”
“Soy yo de nuevo, Van”
“Aja, necesito verlos a los 4 de manera urgente”
“De hecho estaba apunto de sugerirte lo mismo, que te parece si nos vemos en...”
“No digas la dirección, no es seguro. ¿Qué te parece si nos vemos en el bar
de siempre QUE NO ES EL DE HARRY? ¿Captas?”
“Eso creo ¿cuando?”
“Estamos bastante lejos de la ciudad así que... mejor yo te llamo cuando hayamos
regresado para acordar la hora”
“Esta bien ¿dónde diablos están? Estuvimos tratando de encontrarlos desde que
regresamos”
“Te lo contaré después ¿están a salvo ahora?”
“Eso creo. Por cierto, escuche en televisión que se efectuara el juego de campeonato
entre el Tecnológico y nosotros ¿eso es cierto?”
“Muy cierto, aprovechen el tiempo para repasar las jugadas y preparar sus cosas”
“No creo que tengamos ánimos de hacerlo”
“Ya veras como si. Bueno, te llamaré mas tarde”
“Esta bien”
La conversación terminó y Joe parecía estar mas pensativo que de costumbre
y se hubiera pasado el resto de su vida pensando si no lo hubieran interrumpido.
“¿Qué vamos a hacer ahora?” preguntó sailor Mercury dando voz a los pensamientos
de los demás.
“Regresemos a casa, ya no tenemos nada que hacer aquí”
“¿Cómo puedes estar tan seguro de que son ellos?” preguntó sailor Neptune.
“No lo estoy, pero aquí ya no podemos hacer nada mas. Humm... haremos esto,
iremos a verificar que sean ellos, si se tratan de impostores podríamos obligarlos
a que nos den información de su verdadero paradero, y si son ellos en realidad
entonces podríamos ir a casa a dormir para estar listos para el gran juego”
“Pero...”
“Ya olvídenlo, dentro de poco sabremos si son ellos en realidad o no. Mientras
tanto no podemos hacer nada mas que tratar de descansar un poco” dijo el chico
peliverde restándole importancia al asunto “Bueno, recojan todo para que podamos
irnos”
Lo que Joe dijo parecía tener sentido así que todos se dieron a la tarea
de desmotar el campamento y comenzar el descenso de la montaña para llegar a
un pequeño barranco donde habían ocultado el camión que los había traído aquí
en primer lugar.
Los últimos en partir fueron los hermanos reales de la Tierra y el ultimo
rey de Neptuno, quienes se rezagaron a propósito.
“Nos han traicionado” dijo sailor Earth a su par de acompañantes “Nunca un prisionero
de la Negafuerza había podido escapar antes”
“Aun no lo sabemos con certeza” murmuro cabizbajo el futuro abogado.
“Entonces ¿por qué impediste que Arthur terminara de contar su historia?” preguntó
Darien “¿Acaso no es por que sabias que Andrew, Terry y Iori pensarían lo mismo?”
“Escuchen, hablemos con ellos primero ¿de acuerdo? No sabemos lo que en realidad
pasó”
“¿Qué otra explicación puede haber?” le pregunto la pelirroja.
“¡No lo sabremos hasta que no les preguntemos!” respondió bastante molesto.
Angela y Darien mostraron su desacuerdo dando media vuelta y tomando otro camino.
“¿No piensan regresar con nosotros?” preguntó sin siquiera voltear.
“Tú has lo que tengas que hacer” respondió Darien “Nosotros haremos lo propio”
“Te espero el sábado a las 3 de la tarde en la Universidad”
“Ahí estaré”
Y así fue como termino la misión de rescate, de una forma que nadie esperaba
y con consecuencias aun más imprevisibles.
Pero ¿cómo fue que un grupo muy numeroso de gente, humanos normales en
su mayoría, logró escapar de las garras de la Negafuerza cuando ni siquiera
la poderosa sailor Earth logró hacerlo?
Continuará...
Menu