Capítulo 25
Día 1
"¿Por qué no caminamos por el valle?" preguntó Van luego de un par
de horas "Caminando por aquí tardaremos mucho tiempo?"
"Opino igual que Van" dijo Arthur "Ya me caí 4 veces"
Joe volteo a mirar a sus amigos por un momento y, para sorpresa de Arthur y
Van, se quitó la mochila, se sentó en el suelo y les dijo que hicieran lo mismo.
"Lamento haber dejado pasar tanto tiempo" dijo Joe con cara de estar
apenado "Debí haberles explicado el plan en cuanto nos separamos de los
demás"
"¿Y bien? ¿Cuál es el plan?" preguntó Van luego de sentarse.
"Caminaremos solo de noche y siempre por despoblado. Si alguna ciudad se
cruza en nuestro camino la rodearemos a menos que no tengamos otra opción"
"Espera un minuto" le interrumpió Arthur "Así tardaremos años
en llegar a cualquier parte"
"Arthur tiene razón" dijo Van "El grupo de Andrew llegará antes
que nosotros"
"Eso si llegan" murmuró Joe.
"¿Qué quieres decir con eso?"
"Escuchen con atención. Siempre hay que adaptarse al peor escenario posible
para evitar sorpresas desagradables y ahora es cuando más debemos hacerlo"
"¿Y cual es el peor escenario posible?"
"El enemigo nos esta esperando"
"¿Cómo que nos esta esperando? ¿Acaso le avisaste que íbamos a venir?"
preguntó Arthur en son de burla, pero Joe se mantuvo con su expresión seria.
"La situación no esta como para reírse ¿recuerdan que las sailor scouts
se marcharon por voluntad propia? ¿Qué impide que le hayan hablado al enemigo
de nuestra existencia?"
"¡Ellas jamas nos traicionarían!"
"Si piensas así caerás directo en alguna trampa" le reprochó Joe "La
posibilidad de una traición es muy real y debemos tomarla en cuenta. Peor aun,
incluso existe la posibilidad de que vengan ellas a pelear con nosotros"
"<gulp>Solo tratas de asustarnos ¿no es cierto?" dijo
Van, y si esa era la intención de Joe vaya que lo estaba logrando.
"Que más quisiera, pero piensen un poco como si fueran el enemigo ¿qué
mejor forma de probar la lealtad de alguien que poniéndolo a pelear contra un
ser querido? Por lo menos yo si lo haría y estoy seguro que estos seres despreciables
también. Es humillante, pero tengan presente que jamas podríamos vencer a las
sailor scouts en un combate. Siempre fueron muy fuertes, demasiado para mi gusto
y si mandan a Sailor Saturn, ¿podrías ganarle Van?"
"No" dijo este agachando la cabeza "La única forma de vencer
a Sailor Saturn es con ayuda del cristal de plata, solo eso"
"¿Entonces como vamos a rescatarlas?"
"Debemos atacar por sorpresa y matar al sujeto que las embrujo, y si eso
no resulta… ya buscaremos otra forma"
"Tengo una idea para llegar antes" dijo Arthur "Tengo un hechizo
que nos aumentará la velocidad ¿Qué tal si lo usamos?"
"¿No recuerdas lo que nos decían en nuestro entrenamiento en la Luna? Cuando
usamos magia generamos una energía residual que puede ser detectada por una
persona medianamente capacitada. Pensemos que el enemigo lo es y bajo ningún
pretexto vayamos a usar ningún tipo de magia ¿quedo claro?"
"Si no hay mas remedio"
"Levanten ese animo" dijo Joe al ver sus caras apesadumbradas "Si
en algún momento hubiera pensado que el rescate es imposible no los hubiera
traído. Si actuamos con prudencia lo lograremos, ya lo verán. Recojan sus cosas
y prosigamos"
Día 2
Una enorme tormenta se ha desatado y pesé a los deseos de Joe de proseguir
no han tenido mas remedio que guarecerse.
"Oye Joe ¿crees que aun falte mucho?"
"No lo creo" dijo mientras sostenía el dispositivo que Robert les
había dado "Durante nuestra caminata de hoy vi la señal de las sailor en
4 ocasiones. Eso significa que se están moviendo cerca de esta área"
"¿Y que haremos mientras tanto?" preguntó Van al mismo tiempo que
intentaba hacer de cenar, pero su cómoda vida que había llevado hasta ese momento
no le ayudaba mucho a tener buen sazón.
"Esperaremos hasta que se quite" y luego de decirlo Joe miró a través
de las ramas de su improvisado refugio "¿De casualidad no han notado que
los rayos que están cayendo no parecen provenir de las nubes?"
"¿En serio?" preguntaron Arthur y Van y dejaron lo que estaban haciendo
para observar el extraño fenómeno.
"Es cierto" señaló Van "Ni siquiera están cerca"
"No estoy completamente seguro, pero creo sentir energía mágica en esa
dirección" dijo Arthur pensativo.
"Eso es malo, muy malo" dijo Joe con mala cara.
"¿Crees que alguien este tratando de asustarnos para que salgamos?"
"Mas bien creo que lo hacen para que nos quedemos en un solo lugar"
respondió muy intranquilo "Lo siento mucho, pero tendremos que irnos de
aquí ¡Ahora!"
"¿Y que hay de la cena?"
"Olvida la cena, nuestra vida esta en riesgo"
Y así Joe, Van y Arthur recogieron todo y emprendieron de nuevo la marcha en
medio de una tormenta cada vez mas fuerte.
Día 3
El trío de amigos aun prosigue su marcha durante la tormentosa noche, solo que
sus temores se han confirmado y ya saben que alguien los esta buscando. Mientras
descansaban en la parte alta de un árbol durante el día, pudieron ver y escuchar
una patrulla de sujetos muy extraños y horribles rodeando el área donde se encontraban.
Gracias a su enorme fortuna no fueron descubiertos, pero si alcanzaron
a enterarse de que era a ellos a quienes buscaban por ordenes de un sujeto llamado
Aruz.
Luego de que se marcharon, Joe tomo la decisión de regresar sobre sus pasos
hasta el punto donde habían acampado el día anterior con el fin de despistar
al enemigo. Obviamente Van y Arthur se sintieron molestos por eso, pero no tuvieron
argumentos para sugerir otra cosa; así que obedecieron y una vez ahí dieron
un enorme rodeo y comenzaron a caminar por en medio de un pequeño río aunque
sus botas y ropa en general no eran las mas adecuadas para ello.
Día 4
Las bajas temperaturas y las continuas mojaduras han comenzado a hacer mella
en los jóvenes y ya han comenzado a mostrar síntomas de enfermedad. No teniendo
mas remedio han hecho una pausa en su recorrido y se han refugiado en una cueva
para descansar.
"Tomate esto Arthur" dijo Joe al tiempo que le proporcionaba un par
de aspirinas y un poco de café "Esto te bajara la fiebre"
"G-gracias" dijo con su voz temblorosa y luego de tomarlas se quedó
dormido.
"Van, tu también deberías tomarlas"
"No me duele nada. Solo estoy cansado"
"Como quieras" dijo y posteriormente se recostó en su saco de dormir
"Seguramente han de odiarme por las horribles condiciones en las que los
traigo"
"Casi, pero debo admitir que todavía no nos han atrapado y eso ya es algo"
respondió recostado y sin dejar de mirar el oscuro techo "¡Cómo extraño
mi casa! Ahora estaría entre sabanas calientes con una taza de chocolate y viendo
la televisión"
"¿A cual casa te refieres? ¿La de la Tierra o la de Saturno?"
"Obviamente la de la Tierra, en Saturno no conocíamos el chocolate. Sonara
extraño, pero el palacio de Saturno no era nada cómodo y por eso solía pasar
el menor tiempo posible ahí... aunque ahora que lo pienso a Hotaru le gustaba
mucho"
"¿Qué tal es tu relación con tu hermana?"
"Mala. Nunca me agradó la idea de ser hermano de un monstruo"
"Hotaru es una niña agradable"
"¿Niña? Hotaru es 12 años mayor que yo y no es mas que una dictadora diabólica
al servicio de la emperatriz que solo sabe causar males y llevar la destrucción
a donde quiera que vaya"
"Pero ahora..."
"Sé que ha renacido como una niña pequeña, dulce y amable, pero eso no
evita que sea lo que es, sailor Saturn es la encarnación del diablo"
"Hablas como si te hubiera hecho mucho daño"
"¡Claro que me lo ha hecho! Toda mi vida
la gente se ha alejado de mí en cuanto se enteran de quien soy hermano ¿Por
qué crees que siempre tuve maestros privados? ¡Ningún colegio me admitiría por
miedo a mi hermana! De hecho me sorprende que ustedes aun me acepten"
"No puedo creer lo que dices" dijo Joe muy confundido "Cuando
hable con ella en la Tierra no parecía ser como dices. Pareciera que hablaras
de dos personas diferentes"
"¡Pues lo son!" exclamó "Tal vez tu hermana y sailor Neptune
se comporten de la misma forma. Pero cuando Hotaru se transforma cambia por
completo y se vuelve un monstruo. Me aterra la sola idea de volverla a ver"
"¿Entonces por que decidiste venir hasta este mundo?"
La expresión asustada de Van cambio en este punto y se volvió extraña, en parte
alegre, en parte fría, en parte burlona y en parte... maligna.
"Los hombres de negocios guardan muchos secretos y yo no soy la excepción"
"Me asustas"
Día 5
Luego de una noche de pesadilla que incluyó la persecución por 10 km de
un animal salvaje parecido a un oso, y del que solo pudieron librarse matándolo,
por fin los chicos han arribado a la cima de un monte desde donde se puede ver
una ciudad amurallada con un enorme castillo justo en el centro. La tormenta
aun esta en su apogeo pero no tuvieron mas opción que subir.
"La señal indica que las sailor scouts están ahí dentro"
"¿Y que vamos a hacer?" preguntó Arthur "¿Tocar la puerta para
que nos abran?"
"Te diré que no tengo fuerzas mas que para eso"
"Animo, ya casi lo logramos" los alentó Joe "Lo único que nos
falta es encontrarlas y llevarlas a casa"
"Poca cosa,
pero de nuevo pregunto ¿qué vamos a hacer?"
"Tengo una idea. Una ciudad tan grande como esta debe tener una red de
alcantarillado de tamaño considerable. Entraremos por ahí"
"¡¡¡¿Qué cosa?!!!" exclamaron ambos a la vez "¿Quieres que caminemos
entre la basura y la suciedad?"
"Admito que la idea no es agradable, pero nos ayudará a evitar que nos
descubran"
"Eso si no pescamos una enfermedad horrible primero"
"Ya dejen de quejarse y apresurémonos"
"Comienzo a pensar que tal vez estaríamos mejor con Andrew y los otros"
murmuró Van cuando Joe ya estaba bastante alejado.
"Y que lo digas"
"Oí eso" contestó a pesar de la distancia.
Día 6
Joe tuvo razón y él y su grupo lograron introducirse hasta los conductos de
drenaje del palacio. La red era bastante amplia y les permitía observar la mayor
parte del castillo casi sin problemas y gracias a eso se enteraron de muchas
cosas, entre otras, que el emperador Kurt no vio gran potencial en las sailor
scouts y se las "regaló" al comandante que las había capturado.
Como carecían de voluntad propia, el general Kurt tenía la molesta tarea de
indicarles lo que debían hacer casi cada momento. Como hacer eso era un fastidio,
este sujeto les había diseñado una rutina diaria que debían cumplir, y que entre
otras cosas, incluía hacer patrullajes entre las zonas cercanas y ayudar a sus
hombres a someter a un grupo de rebeldes que habitaban cerca del castillo. Sin
embargo, el resto del tiempo estaban desocupadas y no salían de sus habitaciones
mas que cuando el general Kurt las llamaba para recabar información.
Joe vio en esto su gran oportunidad y pese a los dictados de la más elemental
prudencia, decidió salir de las coladeras y robar una copia del plan de trabajo
de las sailor. Eso le ayudaría mucho para diseñar su plan de rescate, y aunque
casi fue descubierto, logró completar su misión con éxito.
De regresó a las coladeras Joe elaboró su plan. Básicamente consistía en usar
un potente narcótico que habían traído con ellos para dejarlas inconscientes
y luego "secuestrarlas". Sin embargo aun tenían pendiente el problema
de cómo regresar a la Tierra ya que Arthur no logró aprender la técnica de la
teletransportación de Andy.
No teniendo mas remedio, los chicos realizaron una incursión nocturna al palacio
en busca de información que les ayudara a superar ese escollo.
Día 7
"¿Y bien? ¿Qué descubriste?" Preguntó Joe a Arthur luego de que este
volvió y eso sin dejar de tomar café, al cual se había vuelto muy aficionado
desde que llegaron a este mundo.
"El enano maldito tiene un laboratorio muy custodiado donde guarda el cristal
de plata y al parecer esta haciendo experimentos con él"
"Eso no es bueno. El cristal de plata es muy poderoso como para dejar que
se queden con él"
"¿Planeas ir y recuperarlo?"
"No. He visto la vigilancia de ese laboratorio y jamas podríamos entrar.
Lo siento mucho pero tendremos que olvidarnos del cristal de plata por ahora
¿qué mas descubriste?"
"Algo muy extraño. Confirmé que la energía mágica que he estado sintiendo
desde hace algún tiempo es la de Terry y Andrew"
"¿Hablas en serio?"
"Y eso no es todo. Los sujetos de arriba también se han dado cuenta"
"¿Por qué no han ido tras ellos?"
"No tengo idea"
Joe iba a decir algo, pero en ese mismo instante se escucharon unos pasos que
se acercaban y corrieron a ocultarse, sin embargo salieron de nuevo cuando se
dieron cuenta que se trataba de su amigo de Saturno.
"No creerán lo que escuche" dijo Van riéndose "¡Les tendieron
una trampa a los bobos!"
"¿Qué bobos?" preguntó Arthur.
"Andrew y compañía" dijo sin dejar de sonreír "Al parecer la
gente de Aruz convenció a un grupo de nativos de este planeta para que los engañaran
y los tuvieran quietos mientras nos buscan a nosotros"
"¡Eso es terrible!"
"¡Y lo mejor de todo es que esos estúpidos se tragaron el anzuelo!"
dijo muy divertido "En cuanto pase la tormenta los traerán aquí con engaños"
"Así que es por eso que aun no les hacen nada. Lo siento por ellos"
dijo Joe al mismo tiempo que bebía un poco de su café "¿Y que hay respecto
a los que nos interesa?"
"¡Tenemos muchísima suerte! Un crucero espacial saldrá dentro de seis horas
a reunirse con la flota imperial a dejar provisiones"
"Excelente" dijo Joe satisfecho "Eso nos da el tiempo suficiente
para ejecutar nuestro plan. Escuchen con atención: como ya es muy tarde seguramente
estarán dormidas. Entraremos en sus habitaciones y les aplicaremos el tranquilizante.
Luego nos escabulliremos hasta el crucero y cuando ya estemos en el espacio
obligaremos a los pilotos a llevarnos a la Tierra. Para cuando se den cuenta
ya estaremos muy lejos"
"Por fin la suerte nos sonríe"
"Esperen un minuto" interrumpió
Arthur "¿Qué vamos a hacer con Andrew y los demás?"
"¿A que te refieres con eso?" preguntó el chico rico.
"¿No vamos a hacer nada para ayudarlos?"
"Pues claro que no. Antes de salir para acá acordamos muy claramente que
cada grupo se manejaría por sus propios medios. Si ellos fueron tan estúpidos
como para dejarse engañar, allá ellos"
"Pero..."
"Pero nada. Lo mejor será que te olvides de ellos para siempre" señaló
Van "No creo que volvamos a verlos jamas"
"Pero..."
"Ya olvídalo Arthur. Ahora mas que nunca debemos concentrarnos en los preparativos"
dijo Joe y luego se volvió hacia Van "Iré a vigilar el nivel superior,
y mientras lo hago tú revisa las agujas. No queremos matarlas por una sobredosis.
Y tú Arthur revisa los túneles cercanos y borra cualquier rastro"
"No lo haré"
"¿Disculpa?"
"¡Dije que no lo haré maldita sea!"
Van y Joe quedaron estupefactos por la forma en que lo dijo.
"Bueno, en ese caso tú revisa los tranquilizantes y que Van revise los
túneles"
"No"
"¿No?"
"¡No!" dijo con los ojos llenos de rabia "¡No dejaré que se olviden
de nuestros amigos!" y luego de decirlo corrió hacia la caja de tranquilizantes
y se apoderó de ellos.
"Arthur dame eso"
"No hasta que hagamos algo para ayudarlos"
"Es una orden"
"¡No me importa! ¡No puedo permitir que nuestros amigos corran peligro
sin que hagamos algo por ellos!"
"Haz lo que quieras" murmuró Joe dispuesto a ser paciente "En
lo que te calmas iré a cumplir con mi tarea. Pero cuando regrese espero ver
cumplidas mis ordenes"
Joe terminó su café y se puso de pie dispuesto a abandonar el túnel pero Arthur
se movió más rápido y se puso frente a él.
"¡No lo permitiré!"
"Arthur, hazte a un lado" dijo Joe a punto de perder la paciencia
"No quiero olvidar que somos amigos"
"¡Pues ellos también son amigos nuestros!"
"Mentira" dijo Van "Recuerda todo lo que nos dijeron antes de
salir hacia acá"
"¡Por amor de Dios olviden eso!" suplicó "Todos venimos de la
Tierra, nacimos en la Tierra y éramos los mejores amigos justo antes de que
todo esto sucediera. Por favor recuerden todo lo que hemos hecho juntos, los
problemas en los que nos hemos metido, de cuanto nos divertimos juntos y de
cómo nos ayudamos cuando teníamos problemas. Joe, recuerda cuando Andrew te
ayudaba a estudiar el semestre que estuviste a punto de reprobar. Van, tú debes
recordar cuando Kyo te defendió el día que Ryo se burló de ti ¡Por favor recuerden
eso!"
"Arthur..."
"¡Lo que pasó hace 10 000 años ya no tiene importancia ahora!" gritó
lleno de indignación "¡El milenio de Plata ya no existe y no podemos permitir
que algo que ya no existe se interponga entre nosotros!"
"Pero aunque lo hiciéramos ¿Quien nos asegura que ellos nos devolverán
el favor?" preguntó Van nada dispuesto a dar su brazo a torcer.
"¡La amistad no se trata de un intercambio de favores! La verdadera amistad
es preocuparse por el bienestar de los demás sin esperar nada a cambio"
Joe y Van se miraron mutuamente sin saber que hacer. Por un lado su orgullo
estaba lastimado y no podían permitir que sus rivales se burlaran de ellos como
lo hicieron; pero por el otro debían reconocer que Arthur tenía razón. La disyuntiva
era clara: escoger entre el orgullo o la amistad.
"¿Qué vamos a hacer?" preguntó Van con la duda pintada en el rostro.
Al parecer los argumentos de Arthur habían movido alguna fibra sensible de su
ambicioso corazón.
"No sé" respondió Joe "No tenía contemplada esta eventualidad.
Arthur dime algo ¿si tú estuvieras en el grupo de ellos, harías lo mismo por
nosotros?"
"No tienes ni que preguntarlo"
El conflicto en el corazón de Joe era grande.
"Es peligroso tratar de ayudarlos. Tendríamos que estar muy atentos a la
situación y actuar a la menor oportunidad. Eso nos obligaría a estar aun más
tiempo en este lugar y que alguien nos descubra ¿Están dispuestos a correr el
riesgo?"
"Yo sí" dijo Arthur con absoluta seguridad.
"¿Y tú?"
"Que más da" dijo encogiéndose de hombros "Un poco de peligro
nunca ha matado a nadie... bueno... ustedes me entendieron ¿o no?"
"De acuerdo entonces. Le salvaremos el pellejo a ese cuarteto de idiotas
aunque jamas lo agradezcan"
"¿Cuál es el plan?"
"Primero que nada nos iremos de aquí y buscaremos otro sitio donde ocultarnos.
Esperaremos hasta el día del ataque, evaluaremos la situación y luego planearemos
que hacer... aunque me temo que inevitablemente tendremos que hacer uso de nuestra
magia"
"¿Debemos practicar?"
"Sería lo ideal, pero nos descubrirían. No, nuestra única opción será usarla
hasta ese momento"
"¿Y si no podemos hacerlo?"
"Por nuestro bien debemos lograrlo. Solo tendremos una oportunidad y si
fallamos moriremos"
"No nos animes tanto" dijo Arthur "Todo
saldrá bien, ya lo veras"
"Eso espero" dijo dudando "En fin, recojan todo. Debemos buscar
un nuevo escondite"
"¿Esta vez podría ser un lugar mas seco?"
"Ya veremos, ya veremos"
Y así Arthur, Joe y Van abandonaron su mejor oportunidad de regresar a casa
junto con sus hermanas por causa de un sentimiento llamado amistad.
Continuará...