Todos los presentes quedaron paralizados y mudos de la impresión, tanto que
no pudieron hacer nada ante un trío de jóvenes que salieron corriendo de la
parte mas alta del coliseo portando cada uno un rifle militar de alto poder,
además de una gran mochila con pertrechos militares en la espalda. Su cuerpo
brillaba y se movían con una velocidad asombrosa y en cuanto llegaron
a la parte baja de la gradería dos de ellos saltaron a la arena y se aproximaron
a Terry, Andy y Kyo. El tercero se acercó a Andrew y con nada de delicadeza
lo arrastró junto con él a la parte central junto con el resto de los jóvenes
terrícolas.
“¡Van, hazlo ahora!” gritó Joe
“¡Escudo protector!” gritó el pequeño muchacho y a continuación
una ráfaga luminosa salió de su cuerpo, se elevo un par de metros por encima
de su cabeza y luego explotó a manera de fuegos artificiales. De alguna manera
Van podía controlar los restos luminosos e hizo que formaran una pared mágica
que únicamente los cubría a ellos.
“¿Qué demonios pasa aquí?” preguntó Terry sin entender nada de lo
que estaba pasando, pero Joe solo se limito a ignorarlo por completo.
“Arthur, es tu turno” dijo Joe.
El pobre de Arthur no parecía muy convencido, pero la mirada de furia de Joe
fue mas que suficiente para motivarlo.
“¡Maldición de Caronte!”
De nueva cuenta Arthur intentaba convocar su máximo hechizo, pero si en
la Tierra no pudo lograrlo aquí fue diferente. Una ligera brisa comenzó a sentirse
dentro de recinto cerrado del coliseo, pero rápidamente comenzó a ganar intensidad,
el piso temblaba y de pronto se abrió una especie de puerta negra justo detrás
de él. De esa puerta salió una especie de cortina de humo negro a gran velocidad
que inundó todo el lugar. Un ruido ensordecedor les lastimaba los oídos, pero
aun así no impedía que escucharan los alaridos de terror de las personas, y
de las mismas sailor scouts, que se encontraban fuera del escudo protector de
Van. Durante unos instantes que parecieron eternos una oscuridad absoluta cubrió
todo el cuarto y poco a poco los gritos fueron disminuyendo de intensidad hasta
que desaparecieron, y junto con ellos la misteriosa nube negra.
“Suficiente” dijo Joe con una frialdad espantosa “Ya
puedes quitar tu escudo Van”
Este obedeció y lo primero que hizo Joe fue acercarse al cuerpo muerto de Aruz.
De alguna manera parecía sorprendido por el hecho e incluso se inclinó a revisar
si no fingía, pero no, estaba bien muerto. Intrigado decidió proseguir con su
plan y el siguiente paso era ir a donde yacían los cuerpos inconscientes de
las chicas y quitarles sus varas de transformación.
Inmediatamente regresaron a su condición humana normal, ya sin la estrella
negra en sus frentes, pero Joe se llevó una gran sorpresa al ver a las sailor
star lights convertirse en hombres. Inconscientemente hizo un gesto de desagrado
y luego procedió a registrarlos en busca de lo que los hacia cambiar de apariencia.
Solo encontró unos dispositivos extraños y se apoderó de ellos.
Luego se dirigió a toda velocidad a la entrada principal y activó el control
que cerraba las puertas. Ya un poco más tranquilo hizo un recorrido rápido por
las gradas y al parecer se sintió satisfecho de lo que vio porque regreso sonriendo
a donde le esperaban sus amigos.
“¿Cuál es la situación?” preguntó Van al mismo tiempo que trataba
de hacer volver en si a Arthur, que se había desmayado, a bofetadas.
“La situación es excelente, todos están muertos y las puertas bloqueadas.
Todo marcha de acuerdo al plan” respondió muy satisfecho “¿Cómo
esta nuestro mago estrella?”
“Completamente inconsciente, pero su pulso y respiración casi son normales”
“Creo que le perdonaré su falta de puntería y lo dejare descansar”
“De acuerdo” respondió Van soltándolo y luego se puso de pie “Iré
a ver si las sailor están bien”
“También revisa a los chicos de Three Lights”
“¿Ellos también están aquí?” preguntó desconcertado “¿Por
qué? ¿cómo llegaron? ¿vienen por el resto del pago?”
“De alguna manera que desconozco ellos y las sailor star lights son las
mismas personas”
“Que lastima” dijo Van algo acongojado “La chica del cabello
blanco me parecía atractiva, era bonita, no muy alta y ...¡qué horror!”
y sin decir mas se apresuró a subir al palco principal.
Joe sonrío levemente y luego dio media vuelta y encaró a sus compañeros del
equipo de football americano.
Ellos aun no comprendían del todo lo que había pasado, pero lo que era
obvio es que les habían salvado la vida... o casi porque la forma en la que
el chico de cabello verde los miraba no ayudaba a que se sintieran del todo
a salvo.
“¿Están bien?” preguntó con dureza.
“Estamos bien” respondió Terry con sequedad y Andrew no dijo nada
“Kyo aun esta inconsciente por las heridas que sufrió en la batalla contra
sailor Venus” respondió Andy.
“Llévalo junto con Arthur y vigílalos a ambos”
“E-esta bien” y con gran esfuerzo el gigantón se apresuró
a cargar a Kyo sobre su espalda.
“Andy, espera”
Andy volteo y vio que Joe le arrojaba un objeto, lo atrapó y vio que se trataba
de un ungüento.
“Cúrate esas quemaduras”
“Gracias” respondió Andy en verdad agradecido, mas por saber que
Joe aun le tenía algo de aprecio que por la medicina en sí.
“¡Par de estúpidos, imbéciles e ineptos!” comenzó a gritar Joe en
cuanto Andy se retiró “¿Cómo es posible que hayan sido capturados de esa
manera tan tonta?”
“Espera un minuto” objeto Terry “Tú no estuviste ahí y no
supiste lo que pasó”
“¡Claro que estuve ahí!” gritó aun más fuerte “¡Nosotros llegamos
al castillo hace varios días y nos enteramos de todas las maniobras que
el maldito de Aruz hizo para tenerlos quietos! ¿No se dan cuenta, par de imbéciles,
que cayeron en una trampa? ¿Jamas se les ocurrió pensar porque el enemigo, siendo
un mago poderoso, no pensó en rastrear su magia y llegar a la ciudad donde se
“ocultaban”? Por que todo el mundo sabe perfectamente que estuvieron
usando su magia varias veces, hasta Arthur se dio cuenta, y eso que aun no recupera
su nivel de antes”
“Bueno, lo que pasó es que había una gran tormenta y...” comenzó
a justificarse Terry.
“¡Cierra la boca! ¡Bien hubieran podido usar la tormenta y escapar!”
siguió gritando “De Kyo no me sorprende por que nunca ha sido muy observador.
Andy tal vez lo notó, pero nunca ha tenido el valor suficiente para contradecir
a nadie ¿pero tú Terry? La gente de tu planeta ha de estar revolcándose en su
tumba a ver al príncipe tan estúpido que tienen. Porque no me dirás que no era
muy sospechosa la actitud de sus supuestos protectores”
“Hice lo que consideré correcto” dijo en voz baja y bajando la mirada.
“¡Ah! Y llegamos al peor de todos, nuestro querido príncipe lunar
¡Tu excesiva ambición por recuperar el cristal de plata te cegó y puso en peligro
a todos! Tú debiste haberte dado cuenta de lo que pasaba frente a tus narices
¡pero no lo hiciste! ¿Qué habría pasado si no hubiéramos estado aquí a tiempo?
¡Terry, Kyo y Andy hubieran sido asesinados por sus propias hermanas¡ ¿Te das
cuenta de eso? ¿Tanto vale el cristal de plata para ti?”
“Es lo único que me queda de mi madre” se limitó a responder.
Joe hizo un gesto de desprecio y luego respiró profundamente en dos ocasiones.
“Son libres de irse y hacer lo que quieran. Si deciden permanecer con
nosotros ambos deberán seguir mis ordenes al pie de la letra sin objetar nada.
Pero les advierto que, decidan lo que decidan, Kyo y Andy se quedaran aquí.
No puedo arriesgarme a que el único medio para volver a la Tierra se pierda
por alguna estupidez… y tampoco podría soportar la mirada triste de sus
familiares si algo malo les llegara a pasar.
Joe hizo una pausa en sus reproches para mirar a su alrededor y su gesto
de furia cambio por uno de extremo cansancio. La cara de ese joven claramente
indicaba que no lo habían pasado nada bien durante el tiempo que estuvieron
separados.
“¿Qué responden?” preguntó sin siquiera mirarlos.
A pesar que el orgullo de Terry estaba por los suelos, sabía que Joe tenia razón
en todo lo que había dicho. Su fe ciega en Andrew le había traído demasiados
problemas y ya no tenía la más mínima intención de obedecer nada.
“Acepto seguir tus ordenes” dijo al fin con mucha dificultad.
“Bien” y quitándose la mochila sacó de ella un rifle de asalto y
se lo entregó “Tómalo y vigila la entrada sur. Si alguien se acerca dispárale”
Terry asintió con la cabeza y se fue al sitio que Joe le designó.
“Andrew ¿tú que harás? ¿qué has decidido?”
“Si me voy, no podré regresar a casa ¿cierto? Creo que por esta única
vez haré lo que dices”
“A pesar de todo no eres tan tonto” y haciendo el mismo movimiento
anterior sacó otro rifle de asalto junto con un par de granadas y un cuchillo
que más bien parecía una espada pequeña y se los dio.
“¿Para que me das todo esto?”
“No podemos irnos hasta que recobremos fuerzas y las chicas despierten.
Como eso se llevará algo de tiempo iremos por el cristal de plata mientras tanto”
“¿Hablas en serio?” preguntó sin poder ocultar una pequeña sonrisa.
“No lo hago por ti. Pero si lo dejamos aquí, el enemigo lo usara en contra
nuestra tarde o temprano. Y te advierto algo, si es imposible recuperarlo lo
destruiremos”
“Esta bien, haremos como dices” dijo resignado y esperanzado a la
vez.
“¡Van, ven aquí!”
“¿Qué ocurre?” preguntó el chico rico en cuanto llegó.
“Iré con Andrew en busca de “ya sabes que”. Te quedas a cargó
y ya sabes lo que debes hacer”
“Si no hay mas remedio”
“Toma esto. Son las varas de transformación de las chicas y estas son
de Three Lights. Pase lo que pase y digan lo que digan no se las vayas
a dar ¿te quedo claro?”
“¿Ni aunque aparezca un monstruo poderoso y este a punto de matarnos?”
“Ni siquiera en ese caso. Aun no sabemos si se han librado por completo
de la influencia de Aruz y no debemos cometer ningún error. Ah, otra cosa, si
no regresamos en 2 horas vuelvan a la Tierra sin nosotros”
“Cada vez me convenzo mas que todo el café que tomas te esta volviendo
loco” dijo Van “En fin, se hará como dices”
“Confío en ti”
“Por cierto, si de casualidad encuentras algo de valor...”
“¡Ya te dije mil veces que no!”
Y así Andrew y Joe subieron a la parte alta del coliseo y se introdujeron en
el sistema de ventilación rumbo al laboratorio de Aruz. Y mientras ellos hacían
eso, Van se hacía cargo de la situación abajo.
“Andy, ayúdame a reunir a las chicas en un solo lugar”
Así lo hicieron y luego de unos minutos todos los seres humanos que habían venido
de la Tierra se encontraban juntos recostados en el suelo. Por la forma en que
respiraban y por los movimientos que hacían era obvio que estaban a punto de
despertar así que Van le pidió a Terry que también se acercará y que las vigilara
cuidadosamente.
La primera fue Michiru.
“¿Dónde estoy? ¿qué fue lo que paso?” preguntó a nadie en particular
mientras se incorporaba lentamente hasta quedar sentada “¡Aruz!”
gritó de pronto y palideciendo en el acto.
“Tranquilízate” se apresuró a decir Andy “Aruz esta muerto
y ustedes han quedado libres”
Por unos instantes Michiru parecía desorientada y miraba en todas direcciones
tratando de despejar su mente.
“¿Quiénes son ustedes? Me parecen conocidos”
“Las explicaciones mas tarde” dijo Van al tiempo que encañonaba
su arma contra ella y cortaba cartucho “Hazme favor de colocarte esto”
le dijo al mismo tiempo que le entregaba unas esposas.
“¡Van!” gritó Andy “¿No fue suficiente con haberlas atacado
así? ¡Esto ya es demasiado!”
“Lo siento mucho, pero son ordenes de Joe” dijo con frialdad “No
podemos correr riesgos”
“¿Son ordenes de mi hermano? ¿Dónde esta él?”
“Primero colócate las esposas y luego les explicaremos todo”
Instintivamente Michiru busco su vara de transformación, pero casi inmediatamente
se dio cuenta que Van la tenía, así que no tuvo mas remedio que obedecer. Y
así se repitió la historia para cada una de las sailor scouts siendo los últimos
en despertar Kyo y Arthur aunque obviamente a ellos no los esposaron.
La situación era extraña y tensa ya que Lita, Mina y Rei estaban por fin frente
a sus hermanos, pero no se atrevían a decir nada, es mas, se comportaban como
si estuvieran avergonzadas de algo y evitaban mirarlos directamente. Ellos,
por su parte, tampoco sabían que decir o hacer exactamente. Y en el caso de
Hotaru y Van la situación era diferente ya que ellos no podían quitarse la vista
el uno de la otra pero tampoco se decían nada.
“¿Ya pueden decirnos de una maldita vez que es lo que ocurre aquí?”
preguntó Haruka de muy mal humor “¿Y hasta cuando pretenden quitarnos
estas cosas?”
Eso bastó para sacar a Van de su ensoñación y dejó de mirar a su hermana.
“Lo que pasó fue lo siguiente. Luego de que el enano de piel verde las
secuestró, Artemis nos regresó la memoria a todos nosotros y decidimos venir
a rescatarlas. Regresaremos a la Tierra en cuanto Joe y Andrew vuelvan
¿algo mas?”
“¡Serena!” se apresuró a decir Ami “¿Qué pasó con ella? ¿Esta
bien?”
“Físicamente esta bien” dijo Arthur ya un poco mas recobrado “Pero
lo ultimo que supimos de ella es que aun no se recuperaba de la impresión de
haberlas perdido y de que todo el mundo se hubiera enterado de su identidad
secreta”
“¿Qué dijiste?” preguntó Seiya sin dar crédito a lo que acababa
de escuchar “¿La identidad de Serena ha sido descubierta?”
“Y no solo eso” añadió Kyo “También fue expulsada de la Universidad,
aunque aun no sabemos si ella ya se enteró”
La impresión de la noticia fue general y todo el mundo quedó impactado.
“¿Cuánto tiempo ha pasado desde que abandonamos la Tierra?” preguntó
Setsuna.
“Veamos... han pasado 9 días... de 30 horas... lo que quiere decir que...”
comenzó a calcular Arthur con mucha dificultad y sin dejar de mirarse los dedos
de las manos.
“Han pasado 11 días terrestres con 6 horas” dijo Ami con expresión
triste.
“Gracias Ami” dijo Arthur “Si, han pasado 11 o 12 días lejos
de casa”
“¿Dónde esta Darien?” preguntó Seiya “¿Esta aquí con ustedes?”
“Bueno... no. Endymion, quiero decir Darien, se quedó en la Tierra”
“¡Mi hermano!” gritó de pronto Haruka muy sobresaltada “¿También
esta aquí?”
“De hecho Iori y Robert también se quedaron en la Tierra. Iori aun no
recuerda nada y Robert aun no cree nada”
Haruka puso tal expresión de alivio que todo el mundo se dio cuenta que no quería
que recobrara la memoria, caso contrario al de Ami que esperaba verlo por aquí.
“¿Cuándo regresaremos a la Tierra?”
Van miro su cronometro.
“Dentro de una hora. Y si me disculpan tenemos cosas que hacer”
explicó y luego se dirigió a sus compañeros “Terry, vigila la entrada
sur, Andy, tu vigila la entrada norte. Kyo, si ya estas mejor ayuda a Andy y
yo iré a vigilar los ductos de ventilación. Todo esta tan tranquilo que no me
gusta”
“¿Y yo que haré?” preguntó Arthur.
“Vigílalas y dispárales si hacen cualquier movimiento sospechoso”
“Ya hablas igual que Joe” dijo el pobre mago sin la menor disposición
de obedecer.
“Por lo menos cuida que no vayan a escapar” dijo e inmediatamente
todos se fueron a realizar las tareas encomendadas, y no por que quisieran hacerlo,
sino porque no soportaban estar frente a ellas.
“Te ves algo cansado” dijo Setsuna en cuanto su hermano se quedo
solo “Ese ultimo conjuro fue soberbio”
“¿Así lo crees?” respondió cabizbajo “No soy mas que un miserable
asesino. Todas estas personas murieron por mi culpa y no sé si fue lo correcto”
“Hiciste bien” dijo Haruka “Estamos en guerra y de no haberlo
hecho tus amigos hubieran muerto. Ellos se lo buscaron al hacerle daño a personas
inocentes. Piensa que vengaste la muerte de todos los que murieron durante el
ataque a la mansión”
“Haruka tiene razón” dijo Michiru “Piensa que fue necesario
para salvar a tus amigos y a tu hermana”
“Hablan igual que Joe” dijo bajando la mirada “Pero aun así
no dejo de sentirme culpable”
“Se te pasará con el tiempo” señaló Setsuna.
“Gracias” murmuró y luego dirigiéndose a Mina y compañía “¿Por
qué no les dijeron nada a sus hermanos? Creo que el hecho de que hayan venido
hasta este mundo por ustedes debe significar algo”
Las aludidas tardaron un poco en responder.
“No merecemos su cariño” dijo Lita
“Es cierto. Tratamos de matarlos y no merecemos perdón” argumentó
Mina
“Les dijimos cosas terribles” remató Rei.
“¡Vamos!” dijo Michiru “Estabamos bajo el control de Aruz
y no podíamos hacer nada”
“Es cierto” señaló Ami “mejor agradezcan que todo salió bien
y hablen con ellos”
“Yo no quiero hacerlo” dijo Rei.
“Quizás sea mejor esperar un tiempo” dijo Lita.
“Tal vez luego” concluyó Mina.
Era obvio que las chicas no se sentían del todo bien así que sus amigas decidieron
no seguir presionándolas.
“¿Y que hay de ti Hotaru? ¿No le dirás nada a Van?”
“No quiero hablar de él, así que por favor no me molesten”
Vaya, la ternura de la dulce y pequeña Hotaru debió haberse perdido en algún
lado porque nadie nunca la había visto expresarse de esa forma.
“Oye Arthur ¿qué vamos a hacer con esos sujetos de ahí?” preguntó
Haruka mientras miraba de fea manera a Three Lights “¿No pensarán llevarlos
a la Tierra con nosotros? ¿Verdad?”
“Bueno, yo...”
“Lo mejor sería dejarlos aquí” la apoyó Michiru ”Si los llevamos
solo nos causaran problemas”
“¡Par de cretinas!” aulló Yaten “¡Las que deberían quedarse
aquí son ustedes!”
“¡Bien dicho” lo apoyó Taiki “Si no estuviera esposado les
haría pagar en este preciso momento”
“¿Y porqué no lo intentas?” dijo Haruka provocándolo y si en verdad
estuvieran en mejores condiciones y libres, vaya pelea que se hubiera armado.
“Por favor tranquilícence” pidió Arthur nerviosamente “Si
continúan peleando así, puede llegar Van y hacer alguna tontería.
Y como si estuviera escuchando, Van dijo desde su lejana posición:
“¿Todo esta bien Arthur? ¿Quieres que vaya y les dispare un dardo tranquilizante
como si fueran animales salvajes?”
“Todo esta bien” respondió nerviosamente “Solo estabamos charlando”
y luego volviéndose a los individuos problemáticos les dijo casi suplicando“
¿Ya lo vieron? Por favor guarden la calma y no hagan tonterías”
“¿En verdad ese enano sería capaz de hacer lo que dijo?” preguntó
Seiya “No parece ser gran cosa”
“Ese “enano” sería capaz de matarte si así lo quisiera”
intervino Hotaru ofendida “Así que mejor no lo provoquen y deja de llamarlo
enano”
“Creí que no se llevaban bien”
“El hecho de que no soporte a esa sabandija, no quiere decir que deba
permitir que lo insulten”
Si alguien se comportaba de una manera atípica frente a su hermano era Hotaru
y eso no dejaba de ser bastante intrigante ¿qué clase de relación pudieron haber
llevado esos dos para que ahora se comporten de esa manera tan rara?”
“Arthur” preguntó Setsuna aprovechando el silencio formado “Hay
algo que me inquieta ¿Qué usaron para matar a Aruz? Por que en la Tierra los
policías también le dispararon muchas veces y no lograron nada”
“Para ser sinceros eran balas... ¿cómo dijo Joe?...expansivas creo. Bueno,
el caso es que eran balas normales, poderosas si, pero normales”
“Espera un minuto ¿Estas diciendo que lo atacaron con balas normales aun
sabiendo que no le harían nada?” preguntó Haruka “¿Qué esperaban
lograr haciendo tal cosa?”
“Bueno, en realidad no pensábamos hacerle daño a Aruz con eso. Simplemente
queríamos armar un poco de alboroto antes de bajar a la arena y tener tiempo
de agruparnos en el centro. Yo también me sorprendí del resultado”
Los presentes querían seguir haciendo mas preguntas pero la sorpresiva llegada
de Andrew y Joe hizo que olvidaran su deseo.
“¡Reúnanse todos!” gritó Joe obviamente muy angustiado “¡Debemos
irnos ahora!”
“¿Por qué la prisa?” preguntó Terry acercándose “¿Acaso pasa
algo malo?”
“¡Todo el lugar esta a punto de explotar!”
“¿Qué cosa?”
“No sé como, pero todos los habitantes del palacio están muertos y hay
gran cantidad de bombas por todo el castillo y están a punto de estallar. De
hecho algunas ya lo están haciendo ¡Debemos irnos ahora!”
“¿Qué hay del cristal de plata?”
“Aquí lo tengo” dijo Andrew señalando su bolsillo triunfante “Tuvimos
muchos problemas para sacarlo del tanque pero ya esta a salvo”
Todos los chicos se reunieron en la parte central de la Arena.
“Andy ¿tenemos la energía suficiente para regresar?”
“Veamos... no. Lamento decirlo pero no tenemos la suficiente”
“Lo supuse” dijo Joe para si “Ni hablar. Van, libera a las
chicas y regrésales sus varas de transformación a Ami, Mina, Michiru y Rei”
“¿Y a nosotras porque no?” preguntó Hotaru.
“Porque no podríamos defendernos de los “monstruos” si algo
malo llegara a pasar” dijo Van entrometiéndose.
“Tranquilo Van” y luego dirigiéndose a las chicas y sin dejar de
apuntarles con su arma dijo “Por favor transfórmense, pero no hagan
ninguna tontería”
Hasta Michiru no pudo evitar hacer un gesto de desagrado ante la actitud desconfiada
de su propio hermano, y la molestia se volvió mayor cuando, y a pesar de tener
la mano extendida, Joe se negó a devolvérselos.
“¿A que estas jugando?” preguntó Michiru molesta.
Pero la atención de Joe no estaba precisamente en su hermana, ni en las varas
de transformación ni mucho menos en las explosiones lejanas que habían comenzado
a dejarse oír y que se aproximaban. No, la mirada fija y llena de miedo de
Joe no se movía del palco principal del coliseo.
Los demás también se dieron cuenta y miraron hacia allá pero no notaron nada
extraño.
“¿Qué te sucede?” preguntó Kyo “¿Por qué actúas así? Debemos
darnos prisa”
“Aruz desapareció” dijo con voz temblorosa al mismo tiempo que recargaba
su arma y apuntaba al aire.
Los chicos también comenzaron a sentir miedo cuando se dieron cuenta que Joe
no bromeaba. Instintivamente se agruparon unos contra otros tratando
de protegerse y les dijeron a las sailor que hicieran lo mismo, sin embargo,
ellas se negaron a obedecer y comenzaron a sonreír de manera maligna.
“¡Demonios!” gritó Terry “¡Miren sus frentes!”
En efecto, la estrella negra había comenzado a aparecer de nuevo.
“¿Qué vamos a hacer?”
“¿Hacer? ¡No pueden hacer nada! ¡Ja, ja, ja, ja!” se escucho decir
a una voz horrenda que provenía justo detrás de ellos.
Se dieron vuelta y vieron a Aruz, con un intenso brillo negro, empuñando un
bastón contra ellos. Del bastón brotó una ráfaga de energía que los hizo volar
por los aires y estrellarse contra las paredes. Con trabajos se levantaron,
pero Aruz repitió la maniobra y volvieron a estrellarse contra las paredes.
“Muchachitos estúpidos ¡Jamas nadie me había causado tantos problemas
y dolor como ustedes! Se atrevieron a atacarme y robar mi cristal ¡¡Nunca se
los perdonaré!”
De nueva cuenta volvió a repetir su ataque y algunos hilillos de sangre comenzaron
a correr por la cara y brazos de todos ellos.
“Pero son tan estúpidos que no se les ocurrió pensar que tengo poder sobre
la vida y la muerte. Tonto mago ¿creíste que tu débil hechizo sería capaz de
hacernos daño? ¡¡Pues te equivocaste!!”
El ataque se repitió y con mas intensidad inclusive.
“¡Yo les quité su energía vital a mis sirvientes para volver a la vida
y hacerme mas fuerte!”
Esta vez Aruz comenzó a cambia de apariencia y aumentar de tamaño.
“¡Jamas podrán vencerme! ¡¡¡SOY UN DIOS!!!”
El castigo hacia los pobres terrícolas era tan intenso que habían perdido sus
fuerzas por completo, ya ni gritar de dolor podían y uno por uno fueron perdiendo
la consciencia, excepto Andrew que mostraba una resistencia excepcional y sobra
decir que las sailor scouts no hacían nada.
“Te crees muy malo atacando a los niños ¿no es así? ¿Por qué mejor no
te metes con uno de tu edad? <zzzzz>” dijo un barbol ya anciano
situado detrás de Aruz.
“Pensé que teníamos un trato” dijo Aruz sin volverse “Pero
a fin de cuentas tu estúpido sentido del deber y la lealtad fueron mas fuertes”
“Tu fuiste un tonto al pensar que podríamos hacer un trato con los invasores<zzzzz>”
dijo Tiresias acercándose cada vez mas “Eres tan soberbio que no sospechaste
nada y esa misma soberbia será tu fin. Mientras fingíamos traicionar a nuestros
amigos, un comando especial se introdujo al castillo y además de eliminar a
tus guardias, colocó gran cantidad de bombas que están a punto de explotar.
Pero eso tú no lo veras por que habrás muerto antes de que suceda <zzzzz>”
“No me hagas reír” dijo Aruz volteando “¿Qué puede hacer un
insignificante barbol como tú contra mi?”
Tiresias no respondió y evadiendo el ataque sorpresa que Aruz le lanzó se acercó
al sitio donde yacía Andrew.
“Lamento haberles causado ese dolor <zzzzz>” explicó “
Pero todo terminará ahora <zzzzz>” y aprovechando que Andrew no
podía moverse le quito el cristal de plata que guardaba en su bolsillo.
“E-espera... eso es mío” dijo débilmente tratando de evitar el despojo.
“Escucha Andrew, es la única forma para derrotar a este demonio, pero
no lo haré si no lo deseas aunque sea el fin de ustedes, de mi planeta y del
tuyo <zzzzz>”
“No deberías jugar con eso, podrías “quemarte”” dijo
Aruz burlonamente “¿Acaso tienes una ligera idea de lo que tienes en la
mano?”
“¿Qué dices? <zzzzz>”
Andrew levantó un poco su cabeza y miró a Aruz, quien tenia una sonrisa burlona
idéntica a la de las sailor scouts.
“Hazlo... confío en ti” y fue lo ultimo que dijo antes de caer desmayado
igual que sus amigos.
Tiresias tomó le cristal de plata y lo levanto en el aire al mismo tiempo que
invocaba un conjuro mágico en una lengua desconocida. El cristal de plata comenzó
a brillar intensamente aunque de forma intermitente.
“Ahora regresen a casa y lleven con ustedes nuestra eterna gratitud <zzzzz>”
En cuanto terminó de decir la frase, Three Ligths, las Sailor Scouts y sus hermanos
se desvanecieron en el aire. Luego Tiresias encaró a Aruz a pesar de que las
explosiones eran cada vez mas intensas y cercanas.
“¡Este será tu final! <zzzzz>”
“Si ese cristal no es mío ¡No será de nadie!”
Una enorme ráfaga de energía oscura salió de la mano de Aruz y se impactó en
el cristal de plata haciéndolo vibrar fuertemente, tanto que algunas grietas
y fisuras comenzaron a formarse en su superficie. Al ver esto, Tiresias corrió
hacia Aruz y lo sujeto fuertemente impidiéndole escapar.
“Moriremos juntos <zzzzz>”
“¡Suéltame!”
Seguidamente el cristal de plata se rompió en 9 pedazos y justo antes de que
la gigantesca explosión arrasara con el continente entero, Tiresias hizo uso
de su magia por ultima vez y los 9 trozos se teletransportaron a la Tierra.
Continuará...