Capítulo 22

Casa de Joe, 4 a.m...

Un auto deportivo, muy costoso, se detiene justo enfrente de la casa y de él descienden 2 jóvenes, Van y Joe. Ambos tienen un semblante de frustración difícil de ocultar pero se mantienen en silencio. Caminan hasta la puerta, que el dueño de la casa abre con su llave y entran en la oscura vivienda.

“¡Arthur!” gritó Joe luego de encender la luz y ver a su amigo completamente dormido “¡Despierta de una buena vez!”

El chico de Plutón despierta sobresaltado, tanto que se cae del sofá donde estaba recostado y se da un fuerte golpe en el rostro.

“¡Ay, me dolió!” se quejo.

“Te lo mereces por estar dormido cuando deberías estar trabajando” dijo Van al mismo tiempo que le ayudaba a ponerse en pie.

“¿Cómo les fue? ¿Pudieron convencerlo?” preguntó el chico de Plutón al mismo tiempo que se frotaba la frente.
 

Los recién llegados se pusieron serios de nuevo.

“No”

“¿No quiso creerles?”

“Ni siquiera pudimos verlo” explico Joe “No sé por que, pero nuestro querido amigo que no sale de casa mas que para ir a la escuela y practicar no llegó a casa en toda la noche”

“Vaya que eso es extraño en Iori” dijo Arthur y los otros 2 asintieron “¿Y ahora que haremos?”

“No nos queda otra opción mas que olvidarnos de él. De cualquier forma Artemis también estaba renuente a devolverle la memoria, así que no perdemos mucho en realidad ¿Y tu que has conseguido? ¿Encontraste la forma de llegar hasta ellas?”

“No”

“¿No? ¿Qué no se supone que eras el mejor mago oscuro del Milenio de Plata?” le reprochó.

“Tú lo has dicho, mago oscuro. La magia que necesitamos es de otro tipo”

“¿Eso significa que no podremos salvarlas?” preguntó Van.

“Hay una forma” respondió Arthur “En una ocasión que conversaba con mi hermana, ella me contó que en algunas ocasiones las sailor scouts usaron una magia especial para cambiar de sitio, incluso llegaron a un asteroide y la Luna. Conozco los detalles y creo que podríamos hacerlo, pero hay dos problemas”

“¿Cuáles?”

“Necesitamos mucha energía y también necesitamos de un mago elemental que canalice la energía, la concentre y la depure para que podamos lograrlo”

“¿Y eso quiere decir que...?”

“Necesitamos la magia de Andy y la energía de los demás”

“Inadmisible” objeto Van “No podemos pedirles ayuda a esos tipos después de lo que paso y mucho menos después de que nos dijeron salvajes”

“¿Estas seguro que es la única forma?” preguntó Joe ignorando el comentario del pequeño sobreviviente de Saturno.

“Por lo menos la única que conozco”

“Ni hablar, debemos pedirles ayuda”

“¿Acaso estas loco? ¿no tienes dignidad ni orgullo?” preguntó extrañado Van.

“Un buen líder sabe cuando hacer a un lado la dignidad y el orgullo” respondió Joe con seriedad “El resultado de la misión es mucho más importante que todo lo demás. Iré a hablar con Andrew ahora mismo”

“Pero eso no nos traerá mas que problemas”

“¿Quieres salvar a tu hermana o no?”

“Esta bien, se hará como dices” dijo Van resignado “Bueno, suban todos al auto, yo los llevaré”
 

Y así, los príncipes del sistema solar exterior fueron en busca de sus rivales


Fuera del centro de juegos donde labora Andrew, 5 a.m...
 
 

El príncipe lunar y sus aliados escuchan con cuidado lo que Joe tiene que decirles y luego de que termina acuerdan reunirse dentro del local para deliberar (en el que se habían concentrado para no levantar sospechas entre sus respectivas familias). Joe y los demás lo aceptan, así que esperan la decisión afuera.
 

“No pensaras hacerles caso a esos salvajes ¿verdad?” dijo Kyo luego que cerraron la puerta “Todo eso que dijeron no deben ser mas que mentiras”

“¿Si fueran mentiras que ganarían con ellas?” preguntó Terry sabiamente y Kyo tuvo que admitir que no tenía una respuesta para esa pregunta.

“Andy” dijo Andrew dirigiéndose al representante de Marte “¿Es cierto lo que acabamos de escuchar”

“Bueno” respondió el enorme sujeto “No lo había pensado hasta que Arthur lo mencionó, pero creo que existen altas probabilidades de poder hacer algo así. En realidad la esencia de la técnica es bastante simple. Si, creo que es factible hacer lo que ellos dicen”

“¿Podríamos llevarla a cabo sin necesidad de ellos?” preguntó Kyo “Piénsenlo, les decimos que no les ayudaremos y nos vamos nosotros por nuestra cuenta. Así no tendríamos que verlos mas”

“¿Andy?”

“Bueno... no estoy seguro, pero creo que seria imposible hacerlo sin ellos”

“Pero acabas de decir que la esencia es bastante simple”

“La esencia lo es, pero tiene el inconveniente de usar mucha energía mágica y por lo que he sentido en ustedes, pienso que no tienen suficiente”

“¿Cuánta energía adicional podríamos necesitar?”

“No estoy seguro. No sé que tan lejos debamos viajar, pero supongo que la sola energía de Van bastaría” respondió luego de meditarlo un poco.

“¡Claro! La pequeña sabandija no tendrá tanto poder como su hermana, pero aun así es un ser de cuidado” sentencio Terry.

“¿No existe otra opción?” pregunto Kyo renuente a la sola idea de trabajar con los salvajes, sobre todo con el más pequeño.

“Ya lo estuvimos discutiendo toda la noche y no llegamos a nada ¿lo recuerdas?” dijo Andrew y luego de decirlo abrió la puerta y les pidió a Joe y compañía que entraran.

“¿Y bien?”

“Odio aceptarlo, pero creo que lo mejor será que trabajemos juntos por esta vez” dijo Andrew de mala gana “Solo exijo dos condiciones”

“¿Cuáles?”

“La primera es que Endymion debe quedar fuera de esto y la segunda es que una vez que lleguemos a nuestro destino cada grupo se manejara por su cuenta. Son mis exigencias y no son negociables. Tómenlo o déjenlo”

“¿Y como planean regresar después?” preguntó Van.

“Usaremos la energía de las sailor scouts”
 

la idea era buena y colocaba al grupo exterior en una situación muy desfavorable ya que aunque pudieran reunir la energía necesaria, no tenían al mago adecuado para poder regresar. Joe se puso ligeramente pálido al considerar esta posibilidad pero decidió aceptar.

“Hecho, no le diremos nada a Darien, pero en ese caso necesitaremos ayuda extra”

“¿Qué hay de su soldado estrella? ¿Por qué no esta con ustedes?” preguntó Terry sarcásticamente.

“Iori esta perdido y Artemis no quiere saber nada de nosotros”

“Entonces solo queda recurrir a Robert” sugirió Arthur.
 

La sola mención de ese nombre hizo correr escalofríos en la espalda de todos los presentes.
 

“¿Es necesario?” preguntó Van no muy convencido “Si lo llevamos no hará mas que fastidiarnos todo el camino”

“Van tiene razón” dijo Kyo estando extrañamente de acuerdo con su rival “Se la pasará diciendo que todo lo que hacemos esta mal y que él podría hacerlo mejor y que somos inferiores y que los de Mercurio son más listos y que él es aun más listo y que...”

“Basta” le calló Andrew “Todos sabemos como es el príncipe de Mercurio, no necesitamos que nos lo recuerdes”

“Pero Arthur tiene razón en que podría sernos útil. Deberíamos hablar con él” dijo Joe.

“Que mas da” dijo Andrew dando un suspiro “De por sí ya estamos rodeados de gente indeseable; uno mas no creo que importe demasiado”

“Pues démonos prisa” dijo Joe ignorando el comentario “El tiempo apremia y aun debemos preparar las cosas que llevaremos con nosotros”

“Esta bien” dijo Andrew “Terry, Van, tú y yo iremos a hablar con Robert. Andy y Arthur se quedaran a ultimar los detalles del viaje y Kyo... tú ya sabes lo que debes hacer”

“De acuerdo” respondió este ultimo con una actitud sospechosa.
 

Los jóvenes pusieron manos a la obra y salieron del lugar, pero no antes de que Joe le suplicara a Arthur (sin que nadie se diera cuenta) que abriera bien los ojos y tratará de aprender la técnica de Andy.


Taller de Robert 7 a.m...
 

Andrew, Terry, Van y Joe esperan con impaciencia la respuesta de su amigo genio a su petición de ayuda, pero este parece mantenerse inflexible en su negativa a aceptar su extraña realidad. Andrew hizo todo lo posible para convencerlo, le habló del pasado, de sus misiones, de la traición de Endymion, en fin de todo lo que se le ocurrió y lo único que obtuvo fue una mirada de lastima.

 Luego fue el turno de Joe y este le hablo de la situación actual, del interés por la seguridad de las sailor scouts y del bienestar mundial. Del riesgo de una guerra a gran escala si no las rescataban, del orgullo de un soldado, de la dignidad de un antiguo príncipe, del deber y del honor implicado en cumplirlo; y solo obtuvo una mirada de fastidio.

 Luego fue el turno de Van y este se limito a ofrecerle una buena cantidad de dinero por su ayuda; y no obtuvo mas que una expresión de haber sido insultado.

Por ultimo intervino Terry y lo único que dijo fue que extrañaba a Lita, que era una buena amiga, que debía intentar todo lo posible por ayudarla y que se sentiría muy mal si algo malo le llegaba a ocurrir. Esto si llegó al corazón de Robert y por un momento penso en Ami y en su madre. Ambas lo habían tratado bien y en cierta forma se sentía en deuda con ellas. Tal vez no demasiado con Ami, pero si con su madre por la cena que le ofreció.

“Solo hay algo que puedo hacer por ustedes” dijo y a continuación camino hacia un gabinete, lo abrió y de él extrajo un par de asistentes personales, idénticos a los que usan las personas para anotar citas, escribir mensajes cortos, como agenda, etc. Y se los entrego a sus amigos, uno a Andrew y otro a Joe.

“¿Qué es esto?” pregunto el príncipe de la Luna sin entender nada.

“Por motivos que no viene al caso exponer, coloque un rastreador en Arthur, Serena, Ami, Mina, Lita, Rei y la mujer llamada Setsuna” explicó “Estos dispositivos están ajustados para mostrar la ubicación de esos rastreadores en un radio de 50 Km. Si los encienden ahora solo verán la señal de Arthur y Serena, lo que muestra claramente que sus pretendidas hermanas no están cerca”

“Eso ya lo sabíamos” comentó Van.

“Es todo lo que puedo hacer y ya que no puedo evitar que corran hacia el peligro como estúpidos solo me queda desearles suerte. Por favor sean prudentes, el grupo terrorista al que pretenden enfrentarse es muy poderoso. Poseen una tecnología muy avanzada y recuerden que la usaran para matar al que se cruce en su camino”

“¿De verdad no quieres venir con nosotros?” insistió Andrew por ultima vez.

“Tendría que estar loco para querer hacer eso”

“Pues gracias entonces y espero que nos volvamos a ver pronto”

“Eso espero yo también” dijo con semblante triste y es que en su interior pensaba que ya no los volvería a ver pero no lo dijo.
 

Los jóvenes se despidieron y abandonaron la casa dejando a un pobre muchacho luchando en su interior entre creer lo que parecía ser recuerdos de un pasado real, aunque fantástico, y acompañarlos, o suponer que todo eso no era mas que una fantasía con una explicación completamente lógica y racional. Lamentablemente ganó su parte racional y cerró su mente a considerar siquiera una vez mas la posibilidad de estar en un error.
 


Casa de Serena 2 p.m...
 

“Serena, hija, tienes visita” dijo la señora Ikuko con un semblante algo extraño “Es un joven llamado Andrew”

Serena, a pesar de su muy lamentable estado, pareció sorprenderse por la noticia y tanto ella como Luna se incorporaron hasta quedar sentadas.

“¿Andrew aquí? ¿qué es lo que quiere?”

Como si no la hubiera escuchado, la señora Tsukino dio media vuelta y salió de la habitación.

“Madre, espera...” pidió débilmente pero no hubo ninguna respuesta, sin embargo, alcanzó a escuchar como hablaba con alguien afuera y unos instantes después vio la figura del chico del que una vez creyó estar enamorada y que atendía el local de juegos cercano.

“Hola hermana”

La pobre sailor scout no supo que responder ante semejante saludo  y solo pudo mirar de reojo a Luna, la cual estaba igual de sorprendida que ella.

“¿Te importa si me siento?” preguntó con dulzura a la vez que acercaba una silla cercana y sin esperar la respuesta se sitúo a un lado de ella.

“Saludos a ti también, Luna, ha pasado mucho tiempo”

“Príncipe Andrew...” respondió de manera automática y luego se cubrió la boca con una pata al darse cuenta de su error.

“No te preocupes, ya lo recordé todo” dijo mientras la miraba con el cariño con que se ve a un amigo después de mucho tiempo.

“¿Es verdad eso? ¿Entonces Artemis lo consiguió?”

Andrew solo se limitó a asentir con la cabeza.

“¡Que alegría!” exclamó Luna y salto hasta las piernas del visitante sin dejar de mirarlo ni un instante “¡Pense que jamas te volvería a ver!”

“Pues ya ves que no. Aquí estoy y he venido a ayudarlas”

“Serena ¿no estas contenta?” preguntó Luna.

Sin embargo, Serena parecía todo, menos contenta, y luego de la sorpresa inicial había vuelto a bajar la mirada mientras apretaba sus mantas lo mas fuerte que podía hasta que, luego de un rato, ya no pudo soportarlo mas y se lanzo a los brazos de su hermano y comenzó a llorar de nuevo tan fuerte como podía.
 

Andrew también la abrazo con fuerza y por un largo rato el tiempo parecía haberse quedado quieto, nada se movía y ningún sonido, mas que el llanto de la princesa de la Luna, podía escucharse.

Por fin Serena se calmó y Andrew le ayudo a recostarse en la cama.

“Siempre fuiste una llorona empedernida”

“Yo, lo siento no...”

“No digas nada. Sé muy bien que si en algún momento has tenido un motivo valido para llorar, ese momento es ahora”

“Príncipe Andrew, perdone la interrupción” intervino Luna “Pero no es prudente que hable de esas cosas aquí, las personas de la casa podrían escucharlo y...”

“Primero que nada llámame solo Andrew, como antes, y no te preocupes por los demás. Hemos puesto un  hechizo mágico que impedirá que nadie nos moleste”

“¿Hechizo mágico?” preguntó Serena ya mas calmada “No recuerdo que tuvieras un poder así”

“No es mío” aclaró “El príncipe de Venus es el responsable, pero no tienen de que preocuparse. Él se encuentra abajo y tampoco nos molestara”
 

Luna se sintió aliviada como no se sentía desde que empezó todo.
 

“Hermano ¿eso significa que te quedaras conmigo?” preguntó Serena esperanzada.

“No en realidad. Solo pase a verte un momento y luego me iré”

“¿Te iras? ¿Adónde?” preguntó con ganas de llorar otra vez.

“Iré a traerte a tus amigas de vuelta”

“¿Eso es verdad?” interrumpió Luna “¿En verdad irán a rescatar a las chicas?”

“Así es. Partiremos dentro de poco y no sé cuando volvamos a vernos, pero confío que será poco tiempo”

“¡Que agradable noticia!” exclamó Luna feliz “¿Te das cuenta Serena? Rei y las demás volverán pronto”
 

Pero en lugar de parecer feliz, Serena parecía triste y enojada a la vez.
 

“¡No quiero que te vayas!” gritó “¡Ya no quiero volver a quedarme sola!”

“Serena...” balbuceó Luna sorprendida al ver la reacción de su amiga.

“Hermana, escúchame por favor”  dijo Andrew con firmeza “Sé que estas triste, pero será poco tiempo. Cuando regrese todo volverá a ser como antes”
 

Pero las palabras de Andrew no surtieron efecto y, cual niña caprichosa, Serena se cruzo de brazos y volteo a mirar hacia otra parte.
 

“Luna, por favor cuida de ella” pidió haciendo caso omiso de su desaire.

“Por supuesto y por favor cuídate tu también, bueno, todos cuidensen”

“Así lo haremos” y sin decir nada mas se acercó a su hermana, le dio un beso en la mejilla y salió de la habitación.
 

Una vez abajo se aproximo hacia Kyo, el cual estaba comiendo muy tranquilamente, y lo miró con enojo.
 

“¿Qué crees que haces? ¿de donde sacaste esa comida?”

“La señora de la casa me la ofreció muy amablemente” respondió sin dejar de comer “Tu hermana tiene suerte de haber llegado a una familia con tan buen sazón”

“Gracias joven. Usted es muy amable” respondió la señora Ikuko con una expresión boba en el rostro. Idéntica a la de las demás personas presentes, que parecían no darle importancia a la presencia de ambos jóvenes.

“Te dije muy claramente que no usaras tus poderes para algo así” dijo aun más molesto luego de darse cuenta de la situación “Usaste tu magia para obligar a la señora a darte de comer ¿o me equivoco?”

“Te preocupas demasiado” explico a la vez que terminaba de comer “Ya te dije que no recordarán nada luego que nos vayamos ¿Qué importancia puede tener si me aprovecho de mis habilidades solo un poco?”

“Siempre me has sacado de quicio” murmuro Andrew “Bueno, si ya terminaste es hora de que nos marchemos; los salvajes deben estar impacientes”

“Ya voy jefe, ya voy” respondió con calma y luego se limpio la boca con una servilleta “Muchas gracias por la comida señora Ikuko”
 

La madre de Serena agradeció el elogio con una breve inclinación
 

“Me alegro que le haya gustado y espero que regrese pronto por aquí”

“Claro que lo haré, usted es una magnifica cocinera”

“Favor que me hace”
 

La escena hizo Andrew alzara la mirada al cielo implorando paciencia.

Y de esta manera, luego de que terminaron los elogios, los jóvenes abrieron la puerta, pasaron junto a los periodistas sin ser molestado y emprendieron la marcha hacia el sitio pactado.


En un claro de un bosque situado lejos de la ciudad 9 p.m...
 

Arthur, Van y Joe están sentados en el suelo, llenos de impaciencia, y justo cuando comienzan a pensar que les han tomado el pelo oyen el motor de un auto que se acerca.

“Se tardaron demasiado” les reprocho Joe en cuanto bajaron del auto “¿No que tenían mucha prisa y no sé que más?”

“No discutiré contigo” respondió Andrew “Recuerda que solo estamos aquí por que nos necesitan”

“Nos necesitamos” dijo Joe.

“¿Aun se mantiene el trato?”

“En cuanto lleguemos al planeta de los invasores nos dividiremos y cada grupo hará lo que quiera"

“Hecho” respondió Andrew “Andy ¿qué debemos hacer?”

“Bueno, de acuerdo a lo que me dijo Arthur debemos tomarnos de las manos y concentrar nuestro poder” explico el gigantón “Luego yo me encargare de canalizar la energía para que nos transporte”

“¿Tomarnos de las manos?” preguntó Terry con cara de haber comido algo que no le gusta “Solo un tipo de hombres se toman de las manos y yo no soy de esos”

“Yo tampoco” dijo Kyo en condición similar “Mas de 100 conquistas me avalan en ese campo”
 

Y como el resto de los presentes parecieron estar de acuerdo, Andy y Arthur se retiraron unos metros a deliberar sus opciones ya que no estaban seguros si ese paso era esencial.
 

“Espero que estén preparados” dijo Terry mientras tanto “No sabemos contra que nos podamos enfrentar”

“¿Estas preocupado por nosotros?” dijo Van con malicia “Vaya que eres considerado”

“¡Claro que no!” exclamó Terry “Es solo que no quiero que nos vayan a pedir ayuda luego”

“No te preocupes” respondió Van “Venimos bien preparados. En nuestras mochilas traemos comida, ropa para todos los climas, mantas, tiendas de campaña, equipo de comunicación, medicinas y suficientes armas como para equipar un pequeño ejercito. Todo lo que el dinero puede comprar”
 

Los jóvenes del sistema solar interior se miraron unos a otros, alternadamente con sus escasas provisiones, y luego miraron a su temerario líder.
 

“No se preocupen” dijo Andrew algo ruborizado “Le quitaremos a los invasores lo que nos haga falta”
 

Joe miro a Van  y ambos sonrieron de satisfacción.
 

“Escuchen todos” dijo Arthur aproximándose “Tenemos una alternativa”

“¿Cuál?” preguntó Andrew.

“Andy y yo pensamos que si adoptamos la pose de teamback, justo igual que durante el partido de football podremos lograrlo”

“¿Es la única opción?”
 

El chico travieso y el gigante asintieron al mismo tiempo.
 

Pese a sus esfuerzos por alejarse, parecía que el destino quería mantenerlos juntos y los jóvenes universitarios no tuvieron mas remedio que intentarlo. Los 7 se reunieron, tal y como el par de magos lo habían sugerido y comenzaron a brillar, levemente al principio, pero luego mas y más fuerte hasta que Andy dio un enorme grito y todos se desvanecieron en la oscuridad de la noche.
 
 



 

Departamento de Darien, altas horas de la noche...
 

Mas por costumbre que por curiosidad, Darien se levanta y se aproxima a la puerta, la que esta a punto de caer ante los insistentes golpes de alguien que, evidentemente, tiene mucho interés por entrar. No teniendo mas remedio Darien abre la puerta y lo que ve no le hace feliz.

“Hasta que abriste” dijo el joven del otro lado de la puerta “¿Por qué tardaste tanto?”
 

Darien no contesta y ni siquiera se mueve.
 

“Bueno, no importa” dijo el joven haciendo caso omiso al semblante de Darien “¿Puedo pasar? Tengo algo que decirte”

“¿Qué es lo que quieres Iori?”

“Sé que es tarde y que probablemente estabas dormido, pero si hubieras ido a la escuela hoy no estaría molestándote ahora, así que, Darien, déjame pasar”

“¿Por qué me llamas Darien?” preguntó extrañado, y es que desde hacia un tiempo ya nadie le llamaba así, incluso en sus recuerdos.
 

Iori lo miro como si estuviera loco.
 

“Todavía estas dormido ¿verdad?” y sin pedir permiso se introdujo a la vivienda de Darien y este no tuvo mas remedio que cerrar la puerta y ver que deseaba su visitante.

“Si no te pones a limpiar tu departamento se  vera igual que el de Robert” comentó luego de echar un vistazo.

“No eres quien para decirme eso”

Sorprendido del tono en que lo dijo, Iori le presta atención a Darien por vez primera desde que llegó.

“¿Te sientes bien? Te ves pálido. Si es por lo de Serena  pienso que deberías...”

“Dime de una buena vez lo que quieres y déjame en paz” contestó bruscamente.

“Esta bien ¿recuerdas a la anciana que vivía junto a mí?”

“¿La anciana? ¿aquella que te grita por todo y en una ocasión te rompió un vidrio de un bastonazo? ¿la que según tú esta loca de remate?”

“La misma”

“¿Qué hay con ella?”

“Murió ayer”

“Yo... lo siento” y por un momento Darien se olvido de sus propios problemas “Sé que la querías mucho”

“Si, bueno...” y por un momento Iori pareció entristecerse “Olvídalo, no es para tanto” dijo fingiendo ser duro “En fin, antes de morir me pidió algunos favores y entre ellos estaba el de entregarte esto” dijo y le extendió la carta que la señora Lucia le había dado.

“¿Para mí?” preguntó Darien confundido “¿Estas seguro? Solo la vi una vez”

“Si, estoy seguro. Claramente me dijo que se la diera a mi amigo Darien y tú eres el único Darien que conozco, así que tómala”

“¿De que se trata esto?”

“No lo sé, pero también me dijo que era cuestión de vida o muerte, así que tómala de una vez para que pueda irme y te deje dormir”
 

Darien vacilo un poco, pero al final tomó la carta.
 

“Bueno, eso es todo. Con tu permiso me marcho” y luego dio media vuelta rumbo a la puerta

“Espera un momento ¿No quieres saber lo que dice la carta?”

“No me gusta invadir la intimidad de las personas” a continuación abrió la puerta pero no salió “Una ultima cosa, cuando veas a Joe dile que me ausentaré un tiempo y no podré ir a entrenar”

“Un momento ¿no dijiste que fuiste a la escuela hoy?”

“Si, pero no lo encontré, de hecho no encontré a nadie del equipo mas que a Ralf y los gemelos”

“¿Entonces no te has enterado de lo que trató la reunión de ayer?”

“No, estuve fuera casi toda el tiempo y solo pase a mi casa un momento para cambiarme e ir al entierro ¿trataron algo importante?”
 

Sabiendo que Iori no creería absolutamente nada, Darien decidió guardar silencio.
 

“No en realidad ¿a dónde vas?”

“Voy a Irán a cumplir otro encargo de la anciana. Hasta pronto” y luego de decirlo se marchó tan rápido que Darien ya no pudo preguntarle más.
 

Intrigado Darien tomo la carta, rasgó el sobre y leyó el contenido.
 

Al parecer el contenido le afecto mucho por que la releyó mas de 20 veces y en cada ocasión sacudía la cabeza como si no pudiera creer lo que ahí estaba escrito.

Su primera expresión fue de incredulidad, pero poco a poco fue tornándose en alegría. Emocionado Darien se dirigió al teléfono, marcó a la casa de Serena y justo como en las ultimas ocasiones, respondió una maquina contestadora:
 

‘Serena, soy Darien’ dijo luego de que la maquina le dio el tono para grabar su mensaje ‘Saldré de la ciudad por un tiempo, pero regresare en cuanto pueda. Por favor se fuerte y recuerda que te amo”

Luego de colgar el auricular fue a su habitación a preparar su equipaje y mientras lo hacia no dejaba de silbar una tonada, ya muy antigua, que había aprendido de su hermana cuando era pequeño.
 
Continuará...

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