Capítulo 23


En algún planeta desolado perdido en medio del universo…
 
 

“¿Pueden ver eso allá a lo lejos?” preguntó Arthur en voz baja a la vez que observaba, pecho tierra, a través de unos binoculares.

“Parecen ser las luces de un poblado” comentó Terry en idéntica posición “No creo que este muy lejos”

“Razón de mas para tener cuidado” dijo Joe mientras se ponía de pie “Bueno, creo que es hora de regresar”
 

Su par de acompañantes estuvieron de acuerdo y así, los tres jóvenes emprendieron el camino de regreso a donde sus compañeros los esperaban, aunque la oscuridad que comenzaba a adueñarse del cielo no los ayudaba mucho a orientarse.
 

Han pasado casi 12 horas desde su llegada a este planeta y los hermanos de las sailor scouts aun no empiezan la búsqueda ¿la razón? Gastaron tanta energía que cayeron desmayados en cuanto tocaron el suelo y los únicos que han despertado hasta el momento son Arthur, Terry y Joe, y eso después de 3 horas. Al parecer su recuperación se debió a que ya habían usado su magia previamente y estaban un poco acostumbrados, y en el caso de Terry, a su inmejorable condición física.

 Tuvieron suerte de haber caído en una región boscosa deshabitada y con trabajos llevaron a sus compañeros a una especie de barranca donde permanecían ocultos a miradas indiscretas.

El planeta al que llegaron debió haber sido parecido a la Tierra hace no mucho tiempo, pero lo que veían  ahora bastaba para deprimir a cualquiera. El cielo era gris, las plantas estaban marchitas casi en su totalidad, la mitad de los arboles estaban muertos y la otra mitad parecían estar enfermos. No había un solo animal a la vista, ni siquiera mosquitos, e incluso las rocas parecían estar enfermas. Esta es la imagen de un planeta agonizante.

 Los jóvenes aparentan no ver a su alrededor y caminan con paso decidido a la hondonada. Hasta el momento no han visto a ningún habitante y Joe no deja de agradecer a su suerte por ello, lo menos que desea ahora es tener que pelear ya que aun están muy débiles. Sin embargo, sabe que ese momento llegará, lo quiera o no.

"Hemos llegado" dijo Terry al llegar al pie de una barranca y eso bastó para sacar a Joe de su ensoñación.

Los tres jóvenes descendieron con cuidado y quedaron gratamente sorprendidos al ver a sus compañeros despiertos, bueno, mas o menos.

"Vaya, hasta que volvieron" dijo Andrew al verlos llegar "Pensamos que se los había comido un animal salvaje"

"Dudo mucho que existan animales salvajes por aquí" respondió Joe.

"¿Qué encontraron?" preguntó Andy "¿Saben algo de ellas?"

"Alcanzamos a ver una señal en el rastreador que nos dio Robert, pero se desvaneció muy rápido" respondió Arthur "Pero pensamos que partieron hacia el este y..."

"Arthur" le interrumpió Joe al tiempo que miraba fríamente a Andrew  "Ya no digas mas, recuerda que a partir de este momento cada grupo se manejará solo"

"Bueno, pero una pequeña ayuda no les vendría mal ¿no crees?" pero Joe se mantuvo inflexible en su negativa de proporcionarles ayuda y Arthur tuvo que resignarse.

"Gracias de todas formas" dijo Andy en actitud conciliadora "Y no te preocupes por nosotros, estaremos bien"

"¡Andy!" gritó Andrew "¡No fraternices con el enemigo!"

"Pero Arthur solo trataba de... si señor" contestó Andy sometiéndose a la dura mirada del príncipe lunar.

"Van, recoge tus cosas. Partiremos enseguida" ordenó Joe al tiempo que le daba la espalda a los demás.

"¿Partirán ahora?" dijo Andrew de manera burlona "¿No le tienen miedo a lo que puedan encontrar en la oscuridad?"

"Hemos estado tanto tiempo en este lugar que le tengo mas miedo a lo que nos pueda encontrar aquí" respondió y tomando sus pertenencias comenzó a subir por la pared de la barranca.
 

Arthur y Van lo vieron alejarse, pero se apresuraron cuando lo perdieron de vista, y así,  el equipo del sistema solar interior se quedó solo en la hondonada.
 

"Estúpidos" murmuró Andrew "Caminar así, en la oscuridad de la noche sin conocer el terreno, solo les traerá problemas"

"¿Y que haremos nosotros?" preguntó Kyo.

"Lo primero será encender una fogata y preparar la cena. Luego dormiremos y emprenderemos la marcha al amanecer"

"¿No será peligroso?" objetó Andy "¿Y si alguien nos ve?"

"Te preocupas demasiado" respondió Terry "Cuando salí a reconocer el terreno hace rato no encontré nada ni nadie. Al parecer hay un poblado cercano, pero esta  lo suficientemente lejos como para que no nos vean"

"¿Oíste?" dijo Kyo al mismo tiempo que se estiraba "No hay de que preocuparse. Solo relájate y prepara la cena"

"¿Yo? ¿Por qué yo?" respondió molesto.

"Andy, no discutas y prepara la cena" ordenó Andrew "Si dejamos que este par de torpes cocinen podríamos resultar envenenados"

"¿Y que hay de ti? Tú solías trabajar en una cafetería" preguntó con justa indignación.

"¿Disculpa? ¿Acaso dijiste algo?" respondió al mismo tiempo que lo miraba de fea manera.
 

Andy cerró los puños y apretó los dientes en señal de enojo, pero Andrew no se inmuto y Andy termino cediendo, como siempre, así que se levantó y se fue a un rincón solitario a preparar de cenar.

Y mientras él cocinaba, el resto de los príncipes discutían.
 

"¡Que horrendo planeta es este!" se quejó Kyo "Es aun mas horrible que Plutón"

"¿Alguna vez estuviste en Plutón?" preguntó Terry "Siempre pensé que nunca te habías alejado mas allá del cinturón de asteroides"

"Bueno, en realidad no lo visité, pero si vi muchas fotografías y documentales en la televisión de Venus" aclaró "Y lo que vi no se compara con esto"

"Cierto, es bastante feo" comentó Andrew "Y no creo que sea más agradable de noche. Debemos turnarnos para hacer guardias"

"¿De cuanto tiempo?"

"Humm... si mis cálculos son correctos la noche debe durar unas 18 horas, pero no dormiremos tanto, así que... guardias de 4 horas estarán bien"

"De acuerdo, yo haré la primera" dijo Terry "Si cualquier ser viviente se acerca se arrepentirá de haber nacido"

"Yo haré la segunda, Kyo la tercera y Andy la cuarta" añadió Andrew y luego de decirlo se levantó y se dirigió al sitio donde reposaba su mochila y extrajo algo de ella "Toma esto" le dijo a Terry al tiempo que le ofrecía una linterna.

"No recuerdo haberla visto antes ¿de donde la sacaste?"

"Se la robe a esos tontos mientras no estaban" dijo mientras sonreía maliciosamente "¡Cómo me gustaría ver la cara de Joe cuando se de cuenta!"

"¿Tomaste algo mas aparte de esto?" preguntó Terry

"Solo un poco de comida y algunas mantas" respondió "Si no hubiera sido por el tonto de Van que estaba despertando, hubiera tomado mas cosas"

"Lastima. Andy ¿ya esta la cena?" gritó Terry.

"Esperen un poco mas de tiempo" refunfuño el príncipe marciano "Acabo de comenzar a cocinar"

"¡Pues date prisa!"
 

Un par de horas después...
 

Los jóvenes universitarios han terminado de cenar y ya se encuentran durmiendo, a excepción de Terry que esta sentado en una roca bastante grande desde donde vigila la zona. Su buen animo de hace rato se ha tornado en melancolía gracias al deprimente panorama que lo rodea. Mira hacia al cielo y ve un par de lunas cruzando el cielo. Una de ellas es pequeña y su luz no alcanzaría ni para reflejarse en un espejo; en cambio la otra es muy similar a la Luna de la Tierra y por un momento una mirada de furia cruza por los ojos del ultimo Joviano varón que queda con vida, pero es momentáneo y unos instantes después regresa a su estado previo.

"Que frío hace"

Terry voltea en la dirección de donde proviene la voz y se da cuenta que Kyo esta despierto.

"Deberías dormir ahora que puedes"

"En realidad no tengo mucho sueño" respondió "En la Tierra acostumbraba irme a dormir hasta las 2 de la mañana"

"Y por eso siempre estas dormido en clase"
 

Kyo solo sonríe, se levanta y se dirige a la piedra donde esta Terry.
 

"¿En que piensas?" le preguntó luego de que se acomodó a un lado suyo.

"En Angela. La olvide por completo y no le avise que me iría. Seguro debe estar preguntándose dónde estoy"

"Ahora que lo dices yo tampoco le dije nada a mi mamá" comentó el joven venusino con cara de preocupación "Me va a matar cuando regresemos"

"Kyo ¿Por qué demonios estamos aquí?" preguntó mientras miraba de nuevo al cielo justo a tiempo para ver como ambas lunas se desvanecían en medio de una oscura nube.

"Si no mal recuerdo venimos a rescatar a alguien" dijo Kyo algo irónico "A unas hermanas, si no me equivoco, que por cierto también son sailor scouts"
 

Terry volvió a poner una expresión de enojo en su rostro.
 

"¿No me digas que todavía estas enojado con ellas por lo que paso en Mercurio?"

"¿Cómo sabes que estaba pensando en eso?" preguntó extrañado.

"Herencia de familia ¿recuerdas?"
 

Terry hizo algunos gestos de desaprobación pero no dijo nada.
 

"Ya pasaron 10 000 años, ya olvídalo"

"¿Cómo quieres que olvide esa humillación? Y lo peor fue que sucedió frente a la reina Serenity" y luego de decirlo agacho la cabeza apesadumbrado "Fue horrible"

"En realidad fue bastante gracioso ¿A quien se le hubiera ocurrido jamas ver al poderoso príncipe de Júpiter bailando de puntitas junto a un grupo de ancianas?"

"¡Me engañaron!" gritó "Tu hermana y las demás dijeron que estaban agonizando y que su ultima voluntad era que yo las acompañara a bailar"

"Terry, Terry, Terry. Ni Iori hubiera caído en una trampa tan tonta como esa"

"Eso es lo peor de todo " señaló desconsolado "¡Hasta él sonrió al verme! Debí haberme visto ridículo para que el cara de piedra de Urano sonriera"

"Si no mal recuerdo golpeaste a todos los que se rieron de ti"
 
"Aun faltan las sailor scouts" respondió en tono amenazante “Pero te juro que en cuanto regresemos a la Tierra me vengaré”

“Pues no veo como vas a poder hacer algo así, yo en tu lugar mejor…”
 

Pero Kyo notó que Terry dejo de prestarle atención y miraba con mucha atención hacia un punto lejano de la barranca. El príncipe de Venus miró también en esa dirección y no vio nada al principio, pero luego se dio cuenta que había una silueta recortada contra el fondo oscuro, y justo cuando iba a decir algo, la silueta se movió y se desvaneció en la noche.

El chico rubio sintió como un horrendo escalofríos corría por toda su espalda.
 

“¿Q-q-que fue eso?” tartamudeó presa del miedo.

“No sé, pero iré a investigar” dijo Terry decidido al mismo tiempo que saltaba de la roca “Tú despierta a los demás y luego alcanzenme”

“H-hecho”
 

Y sin mas protección que la escasa luz de la linterna que le diera Andrew, Terry se encamino hacia el punto donde vio la sombra moverse. Al mismo tiempo Kyo fue al sitio donde sus compañeros dormían y los movió para que despertaran.

“Andrew, Andy, despierten pronto” dijo en voz baja pero asustado.

“¿Qué pasa?” preguntó Andrew mientras se frotaba los ojos “¿Ya es hora de mi guardia?”

“Tenemos problemas” comenzó a explicar de manera apresurada “Hace un momento estaba con Terry charlando y luego vi una sombra y luego la sombra se movió y luego Terry se fue y luego…”

“Cálmate Kyo” dijo Andrew mientras lo sujetaba de los hombros “¿Dices que Terry se fue? ¿Por dónde?”

“Por allá” señaló con el dedo hacia un punto donde la luz de la fogata no alumbraba absolutamente nada, lo cual era extraño por que debía verse al menos la luz de la linterna de Terry.

“No debe haber sido mas que un animal” dijo muy tranquilamente “De cualquier modo vayamos a ver”
 

No habían dado ni tres pasos en esa dirección cuando oyeron un leve ruido que provenía directamente atrás de ellos.

Kyo se paralizo del terror, pero Andy y Andrew voltearon a ver de que se trataba y con dificultad, debida a la escasa iluminación, vieron un par de sombras que corrieron a ocultarse rápidamente detrás de una roca.
 

“Hay alguien allí” susurró Andy y estas palabras bastaron para que Kyo cayera sentado sin poder moverse.

“Deben haber mas vigilándonos en este preciso momento” dijo Andrew en voz baja y al mismo tiempo que miraba hacia todas partes “No podemos pelear aquí, nosotros mismos nos haríamos daño. Hay que moverse rápido”

“¿Para donde?” preguntó Andy mientras caminaba unos pasos hacia atrás y se recargaba en la espalda de Andrew “La única salida que tenemos de esta hondonada es hacia arriba y ahí deben estar esperándonos”

“Escuchen con atención” ordenó el príncipe lunar con una voz apenas audible “Apagaremos la fogata y correremos al sitio donde fue Terry”

“¿Y-y l-lu-lue-luego?”

“Les demostraremos a estos sujetos que con nosotros no se juega. Kyo, ponte de pie”
 

Con mucha dificultad Kyo obedeció y con paso vacilante se colocó detrás de Andy.
 

“A la cuenta de tres” dijo Andrew “Uno…dos…TRES”
 

Acto seguido Andy arrojo un balde de agua cercano sobre las llamas y los 3 jóvenes comenzaron a correr, pero, lamentablemente, el miedo que sentía Kyo le hizo tropezar y golpearse duramente la barbilla contra las duras rocas. Ligeramente atontado trató de levantarse pero volvió a caer de bruces y esta vez sintió como la sangre corría por su cara.

Mientras yacía en el suelo alcanzó a escuchar en la lejanía varios gritos de sus amigos que eran acompañados por breves destellos de luz multicolor…y luego todo quedo oscuro y silencioso de nuevo.

 Haciendo un gran esfuerzo alcanzó a ponerse a gatas y oyó con horror como el ruido de varias pisadas se aproximaban rápidamente hacia él. Desesperado trató de lanzar un ataque, pero como aun estaba muy débil, solo logró formar una pequeña esfera luminosa que le hizo darse cuenta que estaba completamente rodeado por muchos sujetos de ropaje extraño. Kyo alzó la vista y al ver el rostro tan horrendo de sus captores se desmayó.
 
 

Un tiempo después…
 

“Kyo despierta de una buena vez o yo lo haré a golpes”

Ante semejante petición, el chico guapo y favorito de las mujeres de la Universidad, no tuvo mas remedio que obedecer, y al hacerlo se dio cuenta que estaba en una habitación algo extraña, y muy fea, acompañado por sus amigos.
 

“¿Dónde estamos? ¿Qué fue lo que paso?” preguntó verdaderamente confundido y desorientado”¡Hay, me duele la cara!” gritó luego de frotarse los ojos para despertar bien.

“Vaya que en verdad te tocó la peor parte” dijo Andy que se encontraba a un lado suyo “Tienes la barbilla rota y múltiples escoriaciones por todo el rostro”

“¿Escoria…qué?”

“Cortadas, pues”

“¿Dónde estamos?” volvió a preguntar.

“Lamentablemente fuimos capturados por un grupo de nativos de este planeta que se hacen llamar Barboles, que por cierto son bastante feitos” comenzó a explicar Andrew cómodamente recostado en una cama cercana y mirando al techo “Nos golpearon con una especie de rayo que nos dejo inconscientes y nos trajeron al poblado del que Terry nos habló”

“¿Estamos en peligro?”

“Probablemente”

“¡Que vamos a hacer?”

“¿Hacer? Pues a menos que tú tengas la suficiente energía para pelear, no creo que podamos hacer nada… mas que esperar”

“¡Rayos, que humillación!”  se quejó Terry al tiempo que apretaba fuertemente los puños “No pude recabar la energía necesaria para lanzar mi mejor ataque ¡Pero dejen que recupere fuerzas y se arrepentirán de haber nacido!”

“Lo mejor será que te calmes” sugirió Andy “Con esa actitud no lograrás nada”

“¿Ah no? ¿Pues que actitud se supone que debo tomar entonces?”

La forma en que se miraban ambos no presagiaba nada bueno.
 

“¡Ambos guarden silencio!” ordenó Andrew con voz imperiosa “Lo peor que podemos hacer ahora es pelear entre nosotros. Así que recuéstense y descansen”
 

Los contendientes obedecieron y por un buen rato el silencio se adueñó de todo el lugar y no fue hasta un par de horas después, que unos pasos que se aproximaban los hicieron ponerse alertas de nuevo.

 La puerta se abrió de golpe y un grupo de 8 sujetos entraron. Todos vestían la misma indumentaria, una especie de falda amarilla que les llegaba hasta los pies, algo parecido a botas de color azul, y una capa larguísima que cubría el resto del cuerpo.

Kyo no pudo evitar hacer un gesto de repulsión cuando los miro al rostro y es que su piel, si es que puede llamarse así, era de un color rojo oscuro y sus rasgos muy parecidos a los de los buitres, solo que más feos inclusive.

Sin embargo, hay que decir en favor de la verdad que los recién llegados mostraban la misma actitud de repulsión hacia los visitantes de la Tierra.

“Escuchen con atención <sssss>” dijo uno de ellos que parecía ser el líder y al igual que los demás terminaba las frases con un siseo de serpiente bastante desagradable  “Soy Raz, jefe del 2º destacamento Barbol de resistencia de Gernitza <sssss>”

“Vaya, por lo menos ya sabemos como se llama este inmundo planeta” dijo Terry muy groseramente y esto hizo que uno de los barboles se adelantara con la clara intención de cobrarse la ofensa, pero Raz lo detuvo.

“Hagan favor de seguirme, los llevare ante el gobernador de la ciudad <sssss>”
 

No teniendo mas remedio que obedecer, los cuatro terrícolas se pusieron de pie e inmediatamente fueron rodeados cada uno por un par de barboles, y así, todo el grupo salio de la prisión.

Aun era de noche y en cuanto salieron se vieron objeto de la curiosidad de todos los barboles  cercanos y más de un niño salio corriendo asustado en cuanto los vio, cosa que afecto bastante a Kyo ya que no estaba acostumbrado a ninguna reacción ni remotamente parecida.

Sin embargo, el enojo inicial se fue tornando compasión al darse cuenta de las precarias condiciones en las que tenían que vivir. Casi todos los barboles lucían sucios y desaliñados, sus ropas estaban muy gastadas y la gran mayoría parecían sufrir hambre. La ciudad se estaba cayendo a pedazos, no había nada parecido a iluminación eléctrica en las calles y las viviendas mostraban enormes agujeros y cuarteadoras; pero a pesar de eso era evidente que no hace mucho tiempo debía haber sido una ciudad magnifica y si algo quedaba de aquella época mejor, era la mirada de orgullo de sus habitantes.

 De alguna manera Andrew se daba cuenta que sus captores no eran los chicos malos del cuento y decidió recabar algo mas de información.

“¿Qué fue lo que paso aquí?” le preguntó a Raz “¿Por qué la ciudad esta en este estado?”
 

El alienígena se mostró confundido ante la curiosidad que mostraba su prisionero.
 

“¿Qué interés puede tener alguien como tú en nuestra ciudad? <sssss>”

“Tal vez ninguno, pero no deja de parecerme extraño que sigan viviendo aquí a pesar de su condición”

“Si seguimos viviendo aquí es por que no tenemos otro lugar mejor a donde ir y en cuanto a tu primera pregunta, fueron los Kurt los causantes de este estado <sssss>”

“¿Los Kurt?”

“Si, los Kurt <sssss>” reafirmó Raz con enojo “Antes de que esa maldita raza de invasores llegara, nuestro mundo era muy bello y apacible, pero ahora no es mas que un planeta moribundo digno de ellos <sssss>”

“¿Desde hace cuanto tiempo llegaron?”

“No mas del doble de tiempo que has vivido <sssss>”

“¿Quieres decir que en tan poco tiempo acabaron con este planeta?”

“Así es <sssss>” respondió con tristeza “Primero llegaron sus malditos robots, luego sus aun más malditos generales y como no pudimos vencerlos nos convirtieron en esclavos <sssss>”

“¡Háblame de sus generales!” pidió sin poder ocultar su emoción “¿Acaso se encuentran en este planeta?”

“¿Por qué tanta curiosidad? <sssss>” preguntó el barbol con sospecha “¿Para qué quieres saber todo eso? <sssss>"
 

Andrew se detuvo un momento y volteo hacia atrás a ver a sus compañeros, y es que sin darse  cuenta, Andrew y su escolta se habían separado bastante.
 

“Esos seres malditos secuestraron a las hermanas de mis amigos y se robaron el único recuerdo que me queda de mi madre”

“Sigue caminando<sssss>” pidió Raz en un tono un poco más amable “¿Así que ustedes vienen  a rescatar a alguien? Pues déjame decirte que hasta el momento lo han hecho todo mal. De seguir así, cometiendo esos errores, acabaran muertos en poco tiempo<sssss>”

“Nadie te pidió tu opinión” contestó molesto “Y si no vas a responder mi pregunta, mejor no digas nada”
 

Raz y su compañero se miraron entre sí sonriendo y guardaron silencio el resto del camino, que no era mucho en realidad ya que su destino se encontraba a escasos 200 metros.
 

“Hemos llegado <sssss>” dijo Raz al detenerse frente al edificio más grande de toda la ciudad “El gobernador aguarda <sssss>”
 

Uno por uno los terrícolas fueron conducidos al interior de un salón enorme que a todas luces había sido preparado para recibir a alguien importante. Los pisos brillaban, las escasas cortinas habían sido remendadas y en el centro del salón había una enorme mesa de madera con gran cantidad de comida encima de ella.

 No con mucha amabilidad los chicos fueron invitados a sentarse (cada uno aun tenia a su lado un par de guardias armados, así que no podían negarse).
 

“¡Bienvenidos sean! <sssss>” exclamo de pronto un pequeño barbol ya anciano sentado en uno de los extremos de la mesa “¡Nos alegramos mucho de que estén aquí! <sssss>”
 

Andrew, Kyo, Terry y Andy se miraron entre sí bastante confundidos, luego miraron a sus espaldas esperando ver a los sujetos a quienes estaba destinado aquel saludo, pero no vieron a nadie.
 

“Perdone ¿se dirige a nosotros?” preguntó Andy de manera educada, lo cual no fue bien visto por Terry.

“Así es queridos jóvenes <sssss>” habló de nuevo el anciano “Dejen que me presente. Soy Tiresias, gobernador de la ciudad y de nuevo les doy la bienvenida <sssss>”
 

Ahora si los jóvenes universitarios no entendieron nada. Primero los atacan mientras duermen, luego los capturan y encierran en una inmunda prisión y cuando piensan que los van a ejecutar o algo por el estilo sale el gobernador tratándolos como reyes, definitivamente cualquiera estaría confundido en esa situación.
 

“Sé que deben tener muchas preguntas y les aseguro que todas serán respondidas <sssss>” dijo Tiresias “Pero antes de que lleguemos a eso, me sentiría honrado si aceptaran acompañarme a cenar <sssss>”
 

 Fue hasta ese momento que los chicos se fijaron verdaderamente en la comida que estaba frente a ellos. No parecía ser nada conocido, pero en verdad olía bien y como ya había pasado mucho tiempo desde la ultima vez que habían probado bocado no se hicieron del rogar, excepto Terry, quien se negó rotundamente a comer, y eso que Tiresias amablemente se lo pidió varias veces.

 Terry se mantuvo inflexible en su negativa, y ese desaire hizo que el resto de los barboles presentes mostraran signos de indignación, tanto así que uno de ellos le reprocho que no comiera cuando el resto de los habitantes pasaban hambre. Terry ni se inmuto y a final de cuentas lo dejaron en paz.
 
 

"No es que sea malagradecido o algo por el estilo" dijo Andrew luego de terminar de comer "Pero ¿Ya podría decirnos que es lo que pasa? ¿Por qué nos tienen aquí?"
 

El gobernador del poblado sonrío brevemente y le hizo señas a un sirviente cercano para que se acercara y luego le dijo algo al oído que los jóvenes terrestres no pudieron escuchar. El sirviente se marchó, pero regresó poco después llevando con él un libro bastante grande.
 

"Hace mucho tiempo nuestros ancestros eran muy sabios y mediante el movimiento de las estrellas podían predecir el futuro <sssss>" comenzó a explicar el anciano "Casi todo el conocimiento de aquella época se perdió por culpa de los Kurt, pero con grandes sacrificios logramos preservar este libro <sssss>"

"¿Y que tiene de especial ese libro?"

"Shhh, Kyo, no interrumpas" le regaño Andy.

"Este es el libro de las profecías <sssss>" prosiguió el gobernador "Aquí se encuentra escrito todo lo que ha sucedido y que sucederá. El libro predijo la invasión de los Kurt, la ruina de nuestra civilización y..."

"Parece ser un libro bastante interesante" interrumpió Terry "Pero si en realidad predijo todo eso ¿por qué no buscaron la forma de evitarlo?"

"¡Claro que lo intentamos! <sssss>" grito Raz presa de la indignación "¡Hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance! <sssss>”

“Obviamente no fue suficiente" dijo Terry de manera burlona.
 

Raz sintió hervir su sangre y era obvio para todos que estaba a punto de atacar.
 

"Tranquilízate Raz <sssss>" le pidió el anciano y luego se dirigió de nuevo a sus huéspedes "Lo que Raz dice es cierto, lo intentamos, pero el poder de los invasores es muy grande. Volviendo al libro, este dice que el día de nuestra liberación esta próximo <sssss>"

"¿En serio?" interrumpió Terry de nuevo "¿Acaso ese libro estipula plazos o fechas?"
 

Las continuas interrupciones de Terry habían hecho que los pobladores comenzaran a molestarse y Andrew y los demás habían comenzado a sentirse incómodos por ello. Sin embargo, el gobernador no parecía molesto, es mas, incluso parecía estar complacido por que conforme transcurría su relato sonreía cada vez más.
 

"Escuchen con atención por favor <sssss>" pidió y luego tomando el libro comenzó a leer con su voz cansada:

"...cuando la hora mas negra de Gernitza haya llegado y parezca que todo se perdió un rayo de luz surgirá de en medio del bosque negro. 7 reyes antiguos con los poderes de los dioses aparecerán y traerán la libertad. 3 de ellos no tendrán rostro y la muerte caminara a su lado. Los demás serán vistos durante un breve tiempo y llevaran la esperanza con ellos"

"Ni todas las malas artes del demonio podrán enfrentárseles y aunque al final tengan que sacrificar algo muy querido se levantaran triunfantes y Gernitza se habrá salvado"

"¿Se dan cuenta? El libro predijo su llegada y también predice que salvaran nuestro mundo <sssss>"

"Lindo, muy lindo" interrumpió irónico Terry "Si no se ha dado cuenta nosotros solo somos 4, no somos antiguos y..."

“Terry, guarda silencio” pidió Andrew ya harto de él, y luego se dirigió al gobernador “Como se dará cuenta, mi amigo no es muy creyente del destino y para ser francos yo tampoco lo soy. Si eso es todo lo que quería que oyéramos le agradecería que nos permitiera marchar”

“Lo haré, pero no antes de 3 días <sssss>"

"¿3 días!" exclamó Terry poniéndose de pie de manera violenta "¡No podemos esperar tanto!"

"Acompáñenme por favor <sssss>" dijo Tiresias también poniéndose de pie y los jóvenes fueron obligados a seguirlo. Salieron del cuarto y subieron las escaleras hasta llegar una terraza en la parte más alta del edificio.

"Observen hacia allá <sssss>" pidió Tiresias señalando hacia el este.
 

Andy y compañía así lo hicieron y no vieron mas que algunas nubes que relampagueaban en el horizonte.
 

"¿Qué se supone que debemos de ver?"

"Esas nubes anuncian que vendrá una tormenta y no podemos dejar que se vayan hasta que pase <sssss>"

"Una tormenta, ja. Gran cosa"

"No es asunto de risa <sssss>" interrumpió Raz "Las tormentas que azotan esta región son muy peligrosas. Las más pequeñas duran un día completo y las más grandes incluso meses. Esa es la razón por la que nos refugiamos aquí. Hasta los Kurt le temen a esta zona y si los hubiéramos dejado donde estaban, la tormenta los habría sorprendido en pleno bosque y seguramente hubieran muerto. Deben agradecerle a Tiresias que los haya recibido aquí <sssss>"
 

Y como si el relato no hubiera bastado para que lo creyeran,  6 relámpagos cayeron al mismo tiempo en la zona del bosque, donde se localizaba la barranca a la que habían llegado, incendiando algunos arboles.
 

"¿Aun quieren marcharse? <sssss>" preguntó Raz irónicamente.
 

Los chicos se miraron de nuevo mutuamente y al parecer habían llegado a la misma conclusión.
 

"Creo que aceptaremos su hospitalidad por algún tiempo" dijo Andrew.

"¡Excelente! <sssss>" dijo Tiresias sin poder ocultar su alegría "Por favor sigan a los guardias, ellos los conducirán a sus habitaciones <sssss>"
 

Así lo hicieron y todo el mundo abandono la terraza en busca de protección, excepto Tiresias y Raz.
 

"Esos rayos de hace un momento no fueron causados por la tormenta <sssss>"

"Lo sé <sssss>" respondió Tiresias algo apesadumbrado "¿Qué hay de los otros 3? <sssss>"

"Se desvanecieron sin dejar rastro <sssss>"

"Ya veo. Debemos orar por que sobrevivan a la tormenta... y a las brujas que los persiguen <sssss>"

"Si la profecía es cierta, lo harán <sssss>" dijo Raz y luego de decirlo, él y Tiresias también se aprestaron a buscar refugio.
 
 

Un par de horas después...
 

Luego de tantas peripecias sufridas en un solo día, Kyo y los demás se alistan para dormir. Gracias a Tiresias lograron conseguir una habitación y unas camas bastante cómodas, y ya se encuentran recostados en ellas y con las velas apagadas; pero la furia de la tormenta se ha desatado y el viento junto con los relámpagos no los dejan dormir.
 

"¿En verdad creen que la tormenta dure tanto como dicen?" preguntó Kyo a nadie en particular.

"En Júpiter solían azotar algunas parecidas a estas, y sí llegaban a durar mucho tiempo" respondió Terry mientras miraba el oscuro techo.

"¿Creen que Arthur y los demás estén bien?" preguntó Andy con tono de preocupación.

"Recuerda que fueron ellos los que se marcharon" dijo Andrew "Si algo les pasa, será por su culpa"

"Oye Andy" preguntó Kyo luego de un rato "¿Tú crees que sea cierta esa profecía de la que tanto hablan?"

"Tal vez"

"¿Cómo puedes creer en algo así?" le interrumpió Terry.

"Los más grandes sabios de Marte podían predecir el futuro en ocasiones especiales, no veo por que estas personas no puedan hacerlo" respondió "Además, los detalles concuerdan. Fuimos 7 los que llegamos; Joe, Van y Arthur se separaron de nosotros y los barboles no los conocen, y eso de que la muerte camina a su lado tal vez se refiera a que están en peligro en medio de la tormenta"

"Y recuerden que también dijeron que somos reyes antiguos con los poderes de los dioses" añadió Kyo de manera presuntuosa "Todo concuerda"

"Pues yo no creo ni media palabra y mientras menos tiempo pasemos con esta gente, tanto mejor"

"¿Tú que opinas, Andrew?"
 

Pero Andrew no respondió y los demás pensaron que ya se había dormido así que trataron de imitarle y poco a poco ellos también cayeron en brazos de morfeo. Pero Andrew en realidad no estaba dormido, simplemente meditaba en lo que podría depararles el destino y en su interior rogaba por que esa profecía resultara cierta.
 
 

Continuará...

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