(Capitulo 5)

NO TENEMOS ALTERNATIVA

 

Presente

Siglo XXXIX

 

- “No… ¡Denis!” - En ese momento la adolescente de cabello violeta despertó abruptamente… no sabia por qué pero había soñado con un joven muy atractivo, de cabello castaño y ojos dorados, el cual se hacia llamar Denis. Era curioso porque jamás lo había visto en su vida, pero lo mas extraño fue que al verse a si misma en su sueño no era ella, por lo menos no físicamente, sino, mas bien, esa chica de trenzas largas y aspecto salvaje…

 

  Estaba muerta de hambre por lo que tuvo que bajar muy rápido a servirse algo, cualquier cosa. No había comido desde que llegó anoche del Reino Lunar.

 

  En el comedor real se encontraban sus hermanos menores y su madre… su padre ‘para variar’ no estaba.

 

- “Que bueno que bajas Usa…” - Le dijo su madre quien estaba sentada en la mesa.

 

  Usagi la miró de reojo, tenia el presentimiento que su mamá estaba simulando que todo esta normal. Eso la enojó más.

 

- “Hace tiempo que no sabemos de ti hermana” - Respondió el hermano que le sigue en edad. Un chico de cabello castaño muy claro y visos naturales grises y ojos marrón.

 

- “Tu novio te anda buscando hermana…” - dijo inocentemente el hermanito de seis años de cabello blanco invierno con reflejos (también naturales) grises.

 

- “¡Él no es mi novio!” - Gritó la adolescente cosa que captó la atención de su madre.

 

- “¿Que? ¿Como? ¿Ya terminaron? Si hacían tan bonita pareja…” – Comentó su madre haciéndole una tostada al pequeño de seis años.

 

- “Ohh si… tan bonita pareja que nunca me tomaba en cuenta mas que para que la gente me viera de su brazo y dijera: ohh que bonita novia tiene… ohh esperen, ¡si se trata de la princesa Usagi!” – Simuló la voz de una señora histérica viendo a una celebridad.

 

- “No seas tan cruel conmigo, no te he hecho nada” - Su madre le dijo en tono de suplica ya que muy pocas veces eleva el tono de voz con sus hijos.

- “Lo siento” – Se disculpó captando que estaba descargando esa frustración en su madre. – “es que ando en mis días… ¡quiero comer mucho!” - Se dispuso a comer, comió hasta saciarse por completo, luego entre que descansaba le vino una pregunta a la mente. - ¿Mamá, tú sabes quien es Denis?

- “No, no tengo idea… ¿porque preguntas hija?” - Dijo con toda naturalidad.

 

- “Es que hoy soñé con un chico de nombre Denis y con una mujer llamada Akari” - Al escuchar ese ultimo nombre su madre reaccionó, estaba a la mitad de un sorbo de té, se atoró, esa actitud hizo deducir a la joven que algo sabia. – “¿Te encuentras bien?”

 

- “Si hija… lo que sucede que…” - Fue interrumpida por una voz muy conocida por todos, se trata del rey Helios.

 

- “Buenas tardes, querida familia” – Llegó el Rey con una sonrisa sin mirar a nadie en especial. De igual manera todos saludaron, el hombre se sentó a la mesa y como es una orden real nadie se para del asiento a menos que los reyes también lo hicieran. Pasaron cerca de media hora así… Luego el rey se puso de pie y abandonó el lugar seguido por la reina. Los niños se quedaron solos.

 

- “¿Que hacemos hermana?” - Saltaba el pequeño por todas partes.

 

- “¿Les parece si vamos al jardín? ¿Sota?” - Propuso la hermana mayor con mucho entusiasmo.

 

- “Lo siento pero tengo un compromiso, con permiso…” - Se excusó Sota, el hermano del medio y se retiró del lugar.

 

- “Bien, parece que somos los únicos que quedamos, ¿quieres venir conmigo?”

 

- “¡Si!” - Salieron al jardín, ahí estuvieron largo rato jugando, la verdad es que Usagi siempre se ha llevado mejor con su hermano mas pequeño, porque simplemente Sota no está mucho en casa y a la edad de la pubertad siempre piensan en otras cosas…

 

- “Discúlpeme princesa… es que vengo a buscar al pequeño Ryu” - Llegaba la institutriz del pequeño. Como había pasado largo rato ya tenia que comenzar con sus clases.

 

- “Si, está bien… Ryu, llegó tu maestra”. – Le comunicó maternalmente. El pequeño corrió muy feliz, se fue con su maestra y Usagi se dio cuenta que había quedado sola, fue entonces cuando se le ocurrió ir a su habitación en busca del libro.

 

  Caminó lentamente hasta su habitación, lo comenzó a buscar porque ciertamente no se acordaba en donde lo había dejado, luego se desesperó cuando no lo encontraba por ningún lado, fue entonces cuando en un intento completamente desesperado desarmó todo, no podía permitir que ese libro se perdiera, era un objeto sin duda muy valioso para su abuela y no le gustaría extraviarlo. Salió a toda velocidad de su cuarto y fue donde los sirvientes para ver si lo habían encontrado o llevado por accidente, pero nada, nadie lo había visto.

 

  ¿Como era posible que se perdiera algo así?, ¿como era posible su irresponsabilidad?, debió haberlo guardado en algún lugar entes de salir a comer, debió hacer eso, se reprochó.

 

  Fue a su recamara resignada, las lagrimas ya le salían sin que las pudiera controlar, y es que era tanta la impotencia porque siempre le sacaban las cosas sin permiso, ella nunca podía tener algo propio sin que se lo hubieran sacado unas cuantas veces. Los causantes de eso siempre eran Sota, Ryu o su madre y lo peor de todo es que siempre se olvidaban de dejarlo en su lugar y al final siempre ella los terminaba encontrando y regañando… ahora era el libro de su abuela, quizás no lo encuentre nunca.

 

  Se sentía tan impotente que tenia ganas de decirles a todos que se fueran al mismo infierno. Quería que le dejaran su privacidad, la privacidad que siempre tenía en el hogar de su abuela. Estaba en este momento recostada sobre su cama con los ojos abiertos de par en par, le dolía la cabeza de tanto llorar…

 

- “Usagi, permiso” - Una joven de cabello blanco y con un peinado al estilo Neherenia y ojos violeta entró a la habitación, su edad es la misma que Usagi y posee en la frente el mismo signo de la familia real. – “¡Usagi! ¿Por que estas llorando? Dime amiga…”

 

- “Liss, ya no aguanto mas, odio mi familia, todos preocupados de si mismo, soy la única que se interesa por mi hermanito… ¡estoy harta que me saquen mis cosas y no las devuelvan!”.

 

  La joven se sentó a su lado, Usagi se incorporó.

 

- “¡Hay! Usa… siento mucho lo que está pasando con tus padres pero traje algo que te podría reconfortar” - Le muestra un hermoso libro con una carátula muy especial – “¿Te gusta? Lo encontré en el dormitorio de tu madre y dije: ohh un cuento para distraer a mi mejor amiga de todos los problemas… ¿y bien que te pare--?” - No alcanzó a terminar de decir eso cuando había sido estrechada por los brazos de Usagi.

 

- “¡Gracias Liss, eres la mejor! Esto es lo que estaba buscando… gracias, ¡gracias!”

 

- “¿Y de donde lo sacaste?” - Señalando el libro que ahora descansaba en el regazo de la princesa.

 

- “Me lo prestó mi oma. Dijo que es muy interesante, así que lo estoy leyendo, y debo reconocer que es mas que interesante aunque no lo entiendo mucho… pero según mi oma es un libro que relata la historia verídica del pasado ¡antes de la glaciación!” – Exclamó emocionada pues ella lo único que sabia de aquel suceso es lo que le enseñan en el colegio.

 

- “No ¿Enserio? ¡Entonces tienes que leérmelo! ¡Yo quiero saber! Mi abuela Luna me dijo que había sido un gato en ese tiempo, mi abuelo también era un gato, al parecer mi mamá también fue alguna vez gato y…”

 

- “¡Cierto! Verdad que para ese tiempo tía Luna y tío Artemis eran gatos! Lo leí aquí también…”

 

- “¡Entonces cuéntame!” - Estaban ambas emocionadas, desde que se conocen son las mejores amigas, su madre es Diana, la única hija de Luna y Artemis. Diana es la consejera y mejor amiga de Serena, la madre de Usa. Por lo cual ambas viven en el reino.

 

  Usagi puso al tanto a Liss de todo lo que ha leído hasta ahora, se sentía muy bien porque Liss la comprendía en todo excelentemente. Por su parte Liss estaba contenta y emocionada escuchando la historia, a pesar de tener 17 años tiene una mente muy infantil y soñadora.

 

  Luego de terminar de contarle ambas decidieron seguir con la historia, se turnarían en leerla y así ambas disfrutarían de las palabras de los personajes…

 

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.:Historia:.

 

- “Bien ahora podemos presentarte a nuestras amigas”. - Mina, quien hablaba, tomó la delantera para encontrarse con las demás chicas: Lita y Amy por el momento, después le presentarían a Rai y posiblemente a Hotaru.

 

- “De seguro que no tienes amigos porque eres nueva pero yo me encargaré de que seamos los primeros, ¿Qué te parece?” - Serena le dedicó una gran sonrisa a la cual la otra le respondió de igual manera.

 

- “¡Si!”  - Y así fue como a la hora de descanso todas se juntaron en el árbol de siempre.

 

- “¡Chicas, chicas! Les presento a la chica nueva” - Mina saltaba por todos lados como anunciando un descubrimiento.

 

- “Se llama Akari”. - Se las presentó Serena.

 

- “Mucho gusto” - Hace una inclinación en señal de saludo.

 

- “El gusto es nuestro”. - A Lita le pareció raro encontrarse con aquella joven, creyó haberla visto en algún lugar.

 

- “¿Eres buena alumna?” - Era infaltable el comentario de la mas inteligente del grupo a lo que a todas se les escapó una gota. – “¡Que! Solo quiero saber, no la voy a hacer estudiar como burra”. - Los comentarios hicieron reír a la chica nueva.

 

- “Supongo que soy buena alumna pero me destaco mas en las artes y música”.

 

- “¿Cuando llegaste?” - Preguntó Lita.

 

- “Hace dos semanas”.

 

- “¿Conoces la ciudad?” - Serena le pregunto a lo que la joven negó con la cabeza.

 

- “¡Perfecto! ¡Te haremos un tour!” - Mina nuevamente saltaba como una cabra loca.

 

- “Buscamos a Rai para que nos acompañe, es una amiga que no está en esta escuela”.

 

- “Es que tenemos tantos amigos que si los contáramos no podríamos terminar”. - Se apresuró a añadir Lita a lo que había dicho Amy.

 

- “No es para tanto”. - Le aclaró Serena pues la joven estaba muy asombrada por los comentarios de la pelicasaña de ojos verdes.

 

   Después a la hora de almuerzo fueron a la cafetería del colegio, Serena recordó que no había traído almuerzo entonces comenzó el berrinche.

 

- “¡Oh no! ¿No trajiste tu almuerzo?” - La chica de odangos negó con la cabeza. – “Menos mal hoy venia preparada, supongo que tu Mina tampoco trajiste cierto?”

 

- “¡Yo si! ¡Esta vez si!” - Dijo triunfante.

 

- “Ehh…” - La chica nueva titubeaba y las demás la quedaron mirando – “¿Había que traer almuerzo?” - todas cayeron.

 

- “¿No trajiste?” - Dijo Serena.

 

- “No importa, te doy el de Mina, total ella trajo el suyo”. - Lita se apresuró a entregarle el almuerzo que había sido destinado para su amiga y con eso todas quedaban contentas.

 

- “Gracias” - Sus ojos están como dos huevos fritos, estaba agradecida.

 

- “Tienes suerte de probar la comida de Lita. ¡Es la mejor!”

 

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En algún lugar de la ciudad…

 

- “Aquí es, solo tengo que buscar a mi mamá y hacer algunos truquillos” - Dijo una niña con voz traviesa. <

 

   Estaba parada en frente de una gran casa, la contemplaba mientras se concentraba en pensamientos que la distraían de la realidad. La hermosa joven de cabello castaño y ojos del mismo color aparentaba no más de 10 años, sin embargo su mirada era tan seria y fría que llegaba a dar miedo.

 

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   En las afueras de la ciudad esta una de las casas más costosas de la región, no se trata de cualquier lugar, es un lugar privilegiado, tenía una hermosa vista al mar y estaba repleto de naturaleza. Tampoco se trataba de cualquier casa, sino más bien de una gran mansión, mansión que es nada más y nada menos que la mansión Tenou. Que desde que terminó todo eso de las guerras han decidido mantenerse juntas por cualquier eventualidad. A demás son muy adineradas pues Michiru siguió un camino artístico el cual con ayuda de su violín y su destreza con el pincel ha hecho que sea una de las más renombradas artistas en los más altos status sociales. Haruka por otro lado se ha dedicado a pisar cada uno de los lugares donde corren los profesionales de F1, y no precisamente pisar con los pies, ¿y para qué más? si ella es una de las pocas mujeres que ha ganado un sinnúmero de trofeos y medallas. Así es ella es piloto de excelencia en la F1 y no muchas personas saben que ella es en realidad una mujer.

 

  Setsuna es una de las diseñadoras mas famosas del espectáculo, aunque trabaja de forma independiente y dedica casi todo su tiempo en lo que hace. Este último tiempo ha tenido que postergar su trabajo por motivos personales. Hotaru pasa casi todo el tiempo con ella y se queda en casa de su padre cuando las demás tienen que salir o a sus giras o algo parecido porque ella tiene clases y no puede correrse con ellas.

 

  En este tiempo todas han tenido que postergar lo que hacen, la razón: El nuevo enemigo.

 

- “Me parece muy extraño que no ataquen todavía”. - Reflexionaba Haruka.

 

- “No te extrañes, ellos son muy distintos… van paso por paso, lento pero sin pausa”. - Setsuna estaba tranquila tomando de su té de manzanilla.

 

- “Hace tiempo que se me hace que nos ocultas cosas”. - Michiru llegaba con otra taza de té.

 

- “Sabes que solo puedo decir lo que puedo decir… aunque les puedo asegurar que no sé quienes son, lo único que sé es que esto está alterando a todos los imperios”.

 

- “¿Como así? Setsuna explícate, ¿Por qué los cuatro imperios están alborotados?, ¿No será que aquel enemigo es proveniente de Ress? - Michiru la miraba preocupada, esperaba una respuesta, La rubia también estaba atenta al tema.

 

- “Bueno por lo menos no te lo dije… y si, es proveniente del planeta Ress, de Taud”.

 

- “¡Pero como es posible! Esos son los peores. ¿Pero qué les interesa de este planeta?”. - Haruka reaccionó súbitamente poniéndose de pie y causando que Michiru casi bote su taza de té.

 

- “Qué pregunta más tonta Haru, ellos están buscando una llave. ¿Recuerdas lo que dijo Setsuna?” - Su compañera la miró con algo de seriedad por haberle dicho tonta.

 

- “Confiemos en que si sucede algo las inners nos avisen…” “y que los superiores sepan lo que están haciendo” - Setsuna miraba al cielo mientras que pensaba.

 

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Con las chicas…

 

- “Este es el famosísimo templo Hikawa”. - Serena se ubicó en la entrada haciendo señas de majestuosidad ante el templo.

 

- “Waw! ¡Es inmenso!” - Sonreía Akari mientras se adentraban en aquella gran edificación.

 

- “Aquí vive nuestra amiga Rai Hino. Es sacerdotisa y nieta del dueño” - Informó Amy a lo que Lita asintió.

 

- “¡No se queden atrás!” - Advirtió la rubia del amor desde la fachada.

 

- “¡No grites Mina!” - Una furibunda sacerdotisa salía violentamente desde el interior de una de las habitaciones del templo.

 

- “Lo siento Rai ^^U”

 

- “Hey! Te venimos a invitar para que le mostremos la ciudad a la chica nueva”. - Lita decía mientras el grupo se acercaba.

 

- “¿Chica nueva?” - La sacerdotisa comenzó a revisar al grupo y dio con la mirada salvaje de la chica nueva. – “¡Ohh! … pero si no es…” - Vio a Serena que le hacia un gesto desesperado para que callara a lo que Rai no tuvo opción. – “Ehhh… pasen”.

 

- “¿Que ibas a decir?” - Preguntó la Sailor de la sabiduría acercándose cautelosamente para que las demás no lo notaran.

 

- “Otro día te cuento”. - Se adentro a la habitación y se presentó formalmente. – “Hola mi nombre es Rai Hino, soy la sacerdotisa de este Templo” - Luego le lanzó una mirada picara y se lanzó a ella con un montón de amuletos – “¿Quieres comprar una amuleto de la buena suerte?” - Desmayo colectivo.

 

- “¡Rai!” - Intervinieron las chicas haciendo eco en toda la habitación.

 

- “Lo siento, es que no traigo dinero ^^UUUU”

 

- “No. Yo lo siento es que estamos en temporada baja donde se fueron los turistas. Bien ¿Que me decían?”

 

- “Yo me iba a presentar… Mi nombre es Akari Kibo”.

 

- “Mucho gusto, perdona la descortesía… comúnmente no hago eso jeje”. - Intentó disculparse pero ya era demasiado tarde, la joven le había tomado cierto temor.

 

- “Si como no…” - Dijo Serena en un susurro.

 

- “¿Que dijiste Serena tonta?” - Algunas cruces se le formaban en la cabeza (como esas que salen cuando están aguantando el enojo)

 

- “Solo venimos a invitarte para que le enseñemos la ciudad a Akari”. - Se apresuró a decir la chica de cabellos azulados evitando con ello que se desencadenara una casi inminente riña entre las dos.

 

- “¿Quieres venir?” - Añadió Lita.

 

- “Lo siento pero, es que tengo mucho trabajo, pero…” - Desde la ventana vio a alguien que de seguro le ayudaría. – “¡Listo, si voy!” - Caminó hacia fuera y como Mina es tan curiosa la espió desde la puerta.

 

- “Pobre Nicholas… siempre se aprovecha de él”. - Dijo la rubia sentándose en el grupito nuevamente.

 

- “Lo que sucede es que Nicholas es el ayudante de Rai, pero ella se aprovecha de él porque el pobre anda baboso por ella”. - Le aclaró Lita a la joven pues esta no entendía mucho de lo que estaban hablando.

 

- “Que triste…” - Todas asintieron.

 

  Al cabo de unos 15 minutos ya estaban listas, salieron del templo.

 

- “El primer lugar que queremos mostrarte es…” - Comenzó diciendo la rubia de odangos.

 

- “¡El Crow Center!” - Terminó Mina. Todas iban muy contentas. Sobre todo que ahora que tenían mas tiempo podían salir mas y podían caminar felices por la vida como si nada. Libres.

 

   Ahora que Serena rompió con Darien tenía más tiempo para ellas y así podían despejarse todas. Sobresalían del resto de la gente por caminar felices, pero no una felicidad común sino una felicidad pura, estar felices por estar juntas, no por algo conveniente sino por algo mas grande, que es el estar feliz porque si.

 

  Llegaron al Crow Center y ahí como siempre estaba Andrew. Siempre cuando Serena lo veía recordaba su antigua atracción por él. Pero ahora, desde hace dos meses solo le recordaba a su ex-novio porque aparte de tratarse siempre como hermanos eran bastante parecidos. Ahí estaba también Unazuki la hermana menor de Andrew, pero justo alcanzaron a saludarse y despedirse porque ella iba saliendo muy apurada.

 

  Tomaron la mesa de siempre y se sentaron a conversar mientras que el joven dueño del Crow se acercó a pedir la orden.

 

- “Hola chicas, que gusto verlas por aquí y con sus uniformes jajaja, se les terminó el verano ¿eh? - Saludó algo sarcástico pero divertido aquel mesero dueño del Crow.

 

- “¡No seas pesado que aun lo extraño!” - Todos rieron en respuesta ante el comentario frustrado de Mina.

 

- “Por lo visto a ti no se te acabó la clientela” - Dijo Lita observando la cantidad de gente en el lugar.

 

- “No, bueno por lo menos tengo gente que me ayuda”. - El apuesto joven se fijó de repente en la acompañante extraña del grupo.

 

- “Que mal educada soy, Andrew, te presento a Akari, ella es nuestra nueva amiga”. - Se apresuró a decir Serena pues se había dado cuenta de las miradas de su amigo.

 

- “La conocimos hoy” - Dijo la otra rubia muy alegre.

 

- “Un gusto. Y bien, ¿que van a pedir?” - Tomó su cuadernillo con el lápiz.

 

- “Yo quiero una malteada de… chocolate y manjar” - Pidió la sacerdotisa.

 

- “Yo una malteada de fresa con un pastel de… chocolate con frutilla. ¡Hay que rico!” - Serena pedía ahora mientras se saboreaba la boca de solo imaginárselo en su paladar.

 

- “Yo un jugo de naranja… y unas galletas”. - Pidió muy sencillamente la peliazul.

 

- “Supongo que yo elegiré mmm…” - Lita observaba en el mostrador las variedades de pasteles y tortas. – “Una malteada de crema-frambuesa y un pedazo de torta de milhojas”.

 

- “¡Yo quiero! Mmm… Una malteada de vainilla y una porción de torta de milhojas también”.

 

- “Y usted señorita… ¿Akari??”

 

- “Llámeme Akari, no me gusta que me traten de usted”. - Se limitó a decir muy encantadoramente la joven pelicastaña.

 

- “Entonces dime Andrew también porque los amigos de mis amigas son mis amigos también. ¿Ok?” - Andrew le guiñaba un ojo. Las demás se sorprendieron por la actitud de su amigo.

 

- “Okis! Entonces voy a pedir una copa de helado de crema-mora con chocolate y una porción de torta de milhojas”.

 

- “¿Seguro que te lo comes?” - Le pregunto la peliazul mirándola extrañada.

 

- “¡Claro!” - Respondió con total naturalidad.

 

- “Tiene el estomago igual que Serena”. - Todas rieron al comentario de la sacerdotisa.

 

- “Ok. Enseguida les traigo el pedido” - Se iba retirando cuando se detuvo nuevamente – “Por cierto Serena, Darien te manda saludos…” - Eso no lo debió decir porque inmediatamente el rostro de la rubia cambio y por consiguiente el de las demás también.

 

- “No debió decir eso”. - Refunfuñaba Rai.

 

- “No importa” - Intentó darse ánimos mientras que sus amigas la veían preocupada, ella en tanto lo notó sonrió lo mas ampliamente que pudo – “Lo importante es que estamos todas juntas y que estamos pasando una tarde agradable”.

 

- “Disculpen por no entender, ese Darien ¿es tu novio?”

 

- “Ex-novio” - Aclaró la mas alta del grupo antes que cualquiera pudiera decir otra cosa.

 

- “¡Es un maldito!” - Mina empuñaba las manos con gran firmeza y en sus ojos que antes se veían alegres se podía apreciar cierto resentimiento hacia aquel nombre.

 

- “Chicas paren por favor” - La princesa dijo en tono de autoridad – “Ya les dije que no importa, no hay que pensar en eso, lo importante es que la estamos pasando bien”.

 

- “Eso es cierto”. - Amy decía mientras que la tensión en aquella mesa bajaba. Andrew al cabo de unos minutos llegó con el pedido.

 

- “Bien, aquí les traigo lo que me pidieron”. - Sonó un celular – “Ups! Disculpen, las dejo, es el mío”. – El chico rubio se retiró a toda velocidad.

 

- “¿Que fue eso?” - Dijo la rubia del amor repentinamente. Su mirada se había topado con el televisor en altura del local.

 

- “¡Que pasa Mina!” - Dijeron también todas alarmadas.

 

- “Nada, es solo que creí ver…” - Meditó por unos instantes – “No es nada, son tonteras mías” creí ver a…

 

  Así pasaron una tarde muy genial, conversaron de muchas cosas y se llevaron muy bien con la chica nueva, claro ella no hablaba mucho pero si se reía de todo lo que se decían por que de todo los temas que se hablaron fueron temas agradables, recuerdos de añoranza, de felicidad. Luego se dieron cuanta que se había hecho tarde y se tenían que ir. La joven Akari se fue en un taxi a su casa y cuando las chicas se estaban por despedir para hacer lo mismo sonó el intercomunicador de Amy.

 

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Presente

Siglo XXXIX

 

- “¡Yo quiero leer Usa!” - La joven amiga de la princesa insistía.

 

- “¡Pero esta es la parte mas interesante!” - Usagi se negaba tajantemente.

 

- “¿Déjame leer ya?” - Le mostró sus ojos que parecían huevo frito y se vio obligada a pasarle el libro.

 

- “Quiero que leas bien ¿eh?”

 

- “Si” - y prosiguió con la lectura.

 

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.:Historia:.

 

- “Oh no, problemas en el nuevo centro comercial”. - Advirtió la peliazul. Allí fueron corriendo todas, en ese lugar se encontraban ya las outers.

Se transformaron…

 

- “¿Quien es ella?” - Dijo Sailor Moon señalando a una mujer que estaba sobre un árbol, paresia no estar conectada a este mundo pues no tomaba atención, estaba como estática o meditando.

 

- “Ella es otro enemigo, venia con la otra mujer, la que se hace llamar Eulalya”. - Respondió calmadamente la Sailor del Tiempo, informándole lo que había sucedido antes que llegasen.

 

- “¿Y que esta haciendo?” - Esta vez preguntaba Mars.

 

- “No tenemos certeza”. - Saturn estaba a la guardia y no despegaba la mirada de aquella mujer, las demás hicieron lo mismo.

 

- “Ha estado así desde que llegó”. - Dijo Neptuno en la misma posición de Saturn. Esa mujer tenia al cabello café con visos amarillos, azules y fucsias, su vestimenta era extraña.

 

- “¡Que estas esperando! ¿Vas a moverte o quieres que acabemos contigo?” - Uranus ya estaba perdiendo la pacienciia. La mujer ni se inmutó ante la amenaza de la Sailor.

 

- “Puede que esté haciendo algo así…” - La peliazul revisó en su mini computadora – “Efectivamente está haciendo algo. Está absorbiendo la energía ambiental. Debe ser su fuente de poder”.

 

- “No lo permitiré. TIERRA… TIEMBLA!” - El ataque logró dar en el blanco, se formó una gran neblina pero cuando esta se despejó a la extraña mujer no le había pasado nada, estaba cubierta por una energía color amarillo.

 

  La mujer abrió los ojos y enfocó la mirada en el grupo.

 

- “Veo que quieren morir rápidamente”. - Al fin la mujer se levantaba de su sitio, se elevó a gran altura.

 

- “¡No! solo queremos saber quien eres antes que te pateemos el trasero”. - Esta vez era Venus quien la amenazaba.

 

- “¡Venus!” - Jupiter le llamó la atención por las palabras.

 

- “Si tanto insisten, se los diré, mi nombre es Crabé”. - Comenzó a formar una gran bola de energía, gigantesca. Inmediatamente Mercury comenzó a analizarla.

 

- “Eso es lo que la hace tan fuerte, ella almacena la energía pero la tiene que expulsar, y lo hará en forma de esa gran bola”.

 

- “¿Es muy poderosa?” - Moon pregunto temerosa a lo que la Sailor de la sabiduría solo asintió con temor. – “Evitémoslo ¡Ataquen!” – Reaccionó desesperadamente.

 

   Las Sailors comenzaron a atacar con todo lo que tenían pero simplemente los ataques eran anulados por el campo de energía que tenia esa mujer. La bola se hizo tan grande que las Sailors se estremecieron, no podían dejar que destruyeran todo pero no podían dejar que esa bola las lastimara, tenían que hacer algo, sus poderes no servían, estaban de nuevo en la misma situación anterior, solo que no sabían como iba a terminar. Luego sin decir nada y sin previo aviso la mujer les lanzó esa bola de energía.

 

- “Intentaré detenerla… ¡Campo del Silencio!” - La pequeña guerrera uso su campo y eso logró detenerlo, las Sailors estaban aliviadas pero ese alivio no les duró por mucho ya que el escudo comenzó a trizarse y la Sailor del Silencio estaba esforzándose demasiado, pronto el escudo de rompió y a las demás nos les quedó otra que soportar el ataque con el cuerpo. Así lo hicieron hasta que la luz las cubrió completamente…

 

Continuará...

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