(Capitulo 3)
ROMPIMOS…
UNA DESCONOCIDA.
Presente
Siglo XXXIX
La hermosa
joven de cabellos violeta caminó por el corredor principal buscando a su “oma”
al llegar al salón principal se informó con una amable mujer que su abuela
había partido a la tierra con propósitos desconocidos. “Que extraño” se dijo a
si misma…
Siguió
caminando por los grandes pasillos hasta que no pudo evitar mirar por la
ventana el hermoso jardín que se veía adornado por los hermosos rayos del sol.
Inmediatamente corrió a su dormitorio y tomó un antiguo libro, luego de eso fue
directo hacia el jardín y se subió a un árbol… se dispuso a leer el libro y se
sorprendió cuando en el lugar donde llevaba en la lectura había una flor… “Esa
flor es de…” sonrió y luego prosiguió con la lectura incansable…
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.::Historia::.
Anoche llegamos de una gran fiesta de
cumpleaños… La pequeña Hotaru ahora tendría 13 años, ya ha comenzado con la
pubertad y ya empieza a entender a las mujeres que ya SUFRIMOS este periodo. La
celebración estuvo genial, estaban las outers y nosotras las inners; también
estuvo el padre de la cumpleañera el Sr. Tomoe…
Por nuestra parte nos sorprendimos
muchísimo, si bien no habíamos visto a las outers desde hace mas o menos 3
semanas, conservamos esa amistad, amistad que se ha reforzado especialmente
después de que ellas comprendieran lo importante que significa nuestra misión,
y que si bien podemos ser gente normal ellas también lo pueden hacer… fue uno
de los días en que vimos mas feliz a Haruka, orgullosa de su hija adoptiva… fue
un momento en el que compartimos muchísimo y sin mencionar TODA la comida!!!
Nos quedamos hasta bastante tarde
conversando y ellas como nunca estaban ahí escuchándolas y contando sus mejores
anécdotas…
Como desde hace ya un tiempo Darien
no estaba con nosotras…
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Días después
Residencia Tsukino…
- “Darien
qué me quieres decir…” - Dijo Serena después de mucho rato en silencio en el
que ninguno de los dos quiso comenzar a hablar.
- “Serena…
mañana me voy” - El cuerpo de la joven se estremeció, sintió un frío en su
cuerpo acompañado de un gran pesar.
- “Eso…
quiere decir… que es verdad… te vas”. - Sus ojos se llenaron de lágrimas, las
cuales ocultó inclinando el rostro.
- “Siento
que las cosas hayan llegado a este punto” - Tomó aire y continuó – “Serena yo…”
- “Vete… si
venias a decirme eso vete… ya me lo dijiste” - Se dirige hacia la puerta y la
abre – “Vete”. - Darien se levanta con toda calma y la cierra.
- “Yo no
quiero que te enojes, lo único que quiero es que me entiendas…”
- “Entender
que ¿Qué quieres cumplir tus sueños? ¿Qué quieres ser el mejor doctor del
mundo? ¿O entender que por fin te aburriste de mi? ¿Qué por fin le creíste a
tus celos infundados? ¿Que todas las noches pensabas que el día de mañana
llegaría Seiya y te dejaría por él?”
Pese a que él guardó silencio por unos instantes
hizo una mueca de disgusto y continuó.
- “¿Acaso no
es verdad? ¿Acaso es mentira que cuando salías con EL disfrutabas mas que
conmigo?” - Aquel hombre que parecía calmado ya estaba perdiendo la paciencia,
cada ves que se mencionaba el tema pasaba exactamente lo mismo.
- “NO!! ¡No
es verdad! Lo único que quería es que te preocuparas por mi tanto como él se
preocupaba por mi!!” - Estalló en llanto, al ver que Darien seguía así, sin
inmutarse ni conmoverse tuvo que contenerse – “… El día que te des cuenta de
todo lo que vas a perder, de todo lo que me has hecho será demasiado tarde,
seguro que ya no te aceptaré porque YO no quiero sufrir mas!!!”
- “¿Sabes
que Serena? No estoy para escuchar estupideces porque si tan solo desde el
principio me hubieses demostrado tu amor incondicional hacia mí…” - No alcanzo
a terminar pues fue interrumpido por una bofetada inesperada. Nunca antes su
novia había hecho esto… nunca nadie le había propinado una bofetada. Se vio
obligado a guardarse cualquier comentario.
- “Nunca…
NUNCA!!! Jamás! Pero jamás! Vuelvas a decir eso… tu no sabes todo lo que he
hecho estos años por tratar de agradarte… tu no sabes lo que yo he sufrido por
TI!! Si supieras!!...” - Tomó mas aire – “… Si lo que querías era que me
enojara de esta manera, lo conseguiste… puedes irte donde se te pegue la gana,
puedes irte al fin del mundo si quieres porque YO ya no te esperaré” - Y antes
que el aludido se diera cuenta estaba fuera de la residencia Tsukino – “¡¡NO
quiero volver a verte!!” - Y el portazo en la cara no se hizo esperar.
El joven se retiró sin mirar atrás, el
estaba firmemente convencido de todo lo que decía… se fue sin remordimiento
alguno.
Pasaron 10 minutos aproximadamente, Serena
estaba hecho un mar de lagrimas… lagrimas de impotencia, de furia pero
sobretodo de arrepentimiento… había perdido al amor de su vida, al único hombre
por el cual ha tenido que luchar… ¿Pero de qué servia tener un hombre que solo
sabe que existes? De igual manera salió de su casa con rumbo al departamento de
su ‘ex-novio’ pero en el camino se arrepintió, no era justo retractarse pues él
tenia la culpa, sus amigas siempre le habían aconsejado… sobre todo Mina quien
siempre le decía “Si lo quieres déjalo
ir, si el te quiere volverá por ti”… “aun
así no creo que vuelva” pensó. Por una parte estaba triste por haber sido
tan dura con él, pero por otra se sentía aliviada, necesitaba desahogarse de
alguna manera y lo hizo, ya no le importaba lo que de aquí en adelante pasara,
en total sabia que sus amigas estaban a su lado para apoyarla.
Se sentó en una banca del parque Nº 10 y ahí
volvió a estallar, solo que esta vez en un llanto silencioso, solo algunas
veces se escuchaban los sollozos de la pobre.
- “¿Qué te
pasa amiga?” - Esa voz Serena no la había escuchado nunca.
- “¿Eh?” -
Levantó la mirada y se encontró con unos intensos ojos color esmeralda… esa
mirada era serena… atraía calma, ese rostro tenia algunos rasgos salvajes… “ojos de gato” pensó…
- “¿Por qué
estas triste? ¿Me lo puedes decir?” - Serena dudó un poco pues no acostumbraba
hablar con desconocidos, luego se decidió.
Al fin y al cabo la probabilidad que se
vuelvan a ver era casi nula. Además necesitaba alguien a quien preguntar si
esta bien lo que hizo o actuó como una niña caprichosa.
- “Rompí con
mi novio, él se va muy lejos y yo… ¡no puedo vivir sin él!” - Hundió su rostro
entre sus manos. La joven desconocida se sentó a su lado y la abrazó. – “esta calidez… tan fresca” - Pronto se
relajó entre los brazos de la desconocida y se apoyó en sus hombros. Por alguna
razón sintió algo de sueño… al parecer necesitaba dormir.
-
“¿Interrumpo algo?” - Una mujer apareció de la nada vestía un traje color
fucsia muy escotado, su cabello es del mismo color fucsia solo que con unos
reflejos azules.
- “¿Quien eres?”
- Serena se olvidó de todo el sueño que tenía y de un salto se enfrentó a
aquella mujer que estaba levitando a poca distancia de ellas. Su intuición le
decía que representaba una gran amenaza.
- “Mi
querida Ruto, por fin nos volvemos a encontrar…” - Aquella mujer empezó a
acercarse de manera amenazadora hacia ellas.
- “¿Que?
¿Ruto? Mi nombre no es Ruto”. - Fue lo único que se le ocurrió decir, pues ella
no se llama Ruto, se llama Serena.
- “Tu no
tonta… ella” - Señaló a la joven muy asustada que estaba a su lado.
Serena abrió los ojos y comprendió que
aquella calidez que sintió en ese abrazo no podía ser normal. Miró a la joven
que estaba totalmente aterrada.
- “¿Y-yo?”
Serena se separó de la joven, con mucha
incertidumbre… no entendía nada de lo que estaba ocurriendo. La encaró
tomándola por los hombros y dándole la espalda al enemigo.
- “¿Quien
eres? ¿Por qué te persiguen?” - La joven estaba aterrada, no movía ni un
músculo, lo único que hizo fue mover la cabeza de forma negativa. Serena estaba
muy confundida.
- “¡Sal! Me
estorbas” - Antes de que Serena pudiera decir o hacer algo le lanzó un rayo que
la envió lejos entremedio de unos árboles. Fue en ese instante que decidió
llamar a las demás y transformarse en Eternal Sailor Moon.
- “¡No!” -
Gritó la joven al ver a Serena volar por los aires, intentó ir a buscarla pero
por alguna razón no podía moverse.
- “Jajaja…
¿creíste que no sabia que harías eso? Vendrás conmigo Ruto”. - La mujer le
lanzó una cuerda de energía que amarró de los pies a la cabeza a la joven.
- “¡Mi
nombre no es Ruto! ¡Me estas confundiendo!” - Gritó la joven desesperada.
Estaba muerta de miedo, temía que algo le hubiera pasado a la rubia y mas aun
temía que algo mas pudiera pasarle a ella.
- “Entonces
si dices que no es tu nombre… esto será mas fácil de lo que pensé” - Se lanza a
ella con intención de llevársela, pero antes de llegar.
- “¡Alto
ahí! no permitiré que ataques a una joven inocente, soy Sailor Moon y te
castigaré en el nombre…”
- “…De la
Luna!!!” – Se unieron las demás Sailors Inners llegando justo a tiempo.
- “¡Chicas!
Llegaron pronto”. - Sailor Moon se reunió con ellas.
- “¡No es
momento de saludar! ZAETA LLAMEANTE DE MARTE!!” - La mujer no lo esquivó,
simplemente lo detuvo con las manos.
- “Así que
ustedes son las guardianas de este planeta… interesante…”
- “¿Quien
eres tu?” - Preguntó amenazante la Sailor del Rayo.
- “Espero
que no lo olviden, sobretodo porque es lo ultimo que van a escuchar… mi nombre
es Eulalya”.
- “Eulalya…”
- Pronuncio la joven desconocida que aunn estaba petrificada, algunas imágenes
pasaron por su cabeza en cuestión de segundos… casi no las percibió.
- “Ahora que
saben mi nombre MUERAN!! Kané, hazte cargo de esos estorbos” - Una mujer bestia
aparece de una figura que se forma en la tierra. Inmediatamente obedece las
órdenes de su ama y ataca a las inners.
“Un Youma” –
Analiza Mercury con su computadora.
- “¡Sailors
ataquemos!” – Sailor Moon dio la orden.
La pelea se inició, las Sailors aunque
superaban en cantidad no lo hacían en poder. Con mucha facilidad ese monstruo
las sostenía en batalla… pronto llegaron las outers pero aun así no podían
vencerlo… temían por la vida de esa joven desconocida pues veían que esa mala
mujer se acercaba decidida y aquella niña no podía moverse… lloraba
desesperada. Pronto ese monstruo las superó a todas juntas y una a una fueron
cayendo malheridas, ya no tenían fuerzas para lanzar un ataque, solo esperaban
que un milagro ocurriera.
En este momento el objetivo principal del
youma era Sailor Moon pues captó ese brillante objeto que descansa en el pecho
de la princesa. Se dirigía con decisión a acabar con ella y justo cuando estaba
por darle el golpe final algo pasó.