(Capitulo 11)
ENCUENTRO
DE CONFIDENCIAS
Contrariamente a la mañana anterior esta
vez despertaron muy relajadas, hoy seria un día muy especial… la voz se había
esparcido a todo el grupo menos a la cumpleañera, es decir, a Akari, esta noche
habría un encuentro especial… Rai había dicho que no sabia si podría ir, pero
conociéndola como la conocían seria la primera en llegar.
Serena despertó después de no recordar casi
nada de lo que había soñado, bueno mejor para ella así no tendría que
preocuparse. Se levantó tranquilamente, abrió la puerta, Luna estaba ahí en
frente, estaba a punto de entrar para despertarla pero para su sorpresa la
rubia esta vez y como nunca antes, le había ganado… Se metió al baño para darse
una ducha que le quitara a demás de la flojera las malas vibras. Seguido de eso
bajó a tomar desayuno con sus padres (Imagínense la cara que estos pusieron al
verla), luego de eso tomó su bolso y salio de la casa.
Con todas fue más o menos similar pues a
pesar de haberse acostado tarde, descansaron como nunca… ¿que sucedería? Hasta
ellas mismas se extrañaban de su condición. Todas llegaron temprano al salón,
digamos que casi al mismo tiempo, los Kou llegaron mas tarde y casi ni se
hablaban entre ellos, Taiki porque iba muy metido en su mundo y los otros dos
se veían visiblemente enojados.
x--------------------------------------------------------xxxxxxxxx-------------------------------------------------------x
Segundaria.
“Ahh… así
que te dignaste a venir…” - Hana acababa de llegar y se encontró con Hotaru.
“Hana, hola…
ayer no pude venir porque me dio algo de fiebre y… pues mis padres no me
dejaron venir… pero ahora me siento mejor” – Una débil sonrisa se asomó en el
rostro de Hotaru, pero todo eso cambió al notar que cuando Hana se disponía a
sacar su cuaderno, en su mano habia un objeto inusual y sospechoso.
Hana se asustó mucho cuando Hotaru arrebetó
el cuaderno de su mano derecha y apricionó su mano con desesperación.
“Hota… que
te pasa…” - Hana miraba atenta las reacciones de la otra esperando que le
dijera algo.
“¿De donde
lo sacaste?” - Lucía angustiada. Hana bajó la mirada y se dio cuenta que era
donde tenia el brazalete.
“Lo
encontré” - Le arrebató la mano escondiéndola bajo la otra.
“No te creo,
eso es… ¿quien eres tu?”
“Mira si no
me crees es tu problema ¿crees que no me he dado cuenta que algo escondes? Sin
embargo no me gusta meterme en la vida de otras personas y es por eso que no te
he preguntado nada… sé muy bien que no eres una chica normal… pero eso no me
importa” – Esa era una respuesta que Hotaru no esperaba, definitivamente esta
chica escondía algo, y tendría que averiguarlo. Ese brazalete escondía dentro
una enorme energía, una energía desconocida para ella y eso la asustaba, seria
muy triste descubrir que ella es parte del enemigo, aunque algo en su interior
le decía que no era así.
“Esta bien…
no te preguntare nada…” - Ninguna de las dos volvieron a hablarse por el resto
de la mañana.
x--------------------------------------------------------xxxxxxxxx-------------------------------------------------------x
Preparatoria.
Las clases estaban aburridas, el profesor
de física no había venido esta clase y se ausentaría por el resto de la semana
es por eso que por ser las ultimas dos horas de la jornada los dejarían salir,
y lo mejor de todo es que no tendrían clases en la tarde para hacerle los
últimos arreglos al escenario…
Estaban en las afueras del colegio, era el
único curso que había salido a esa hora. Serena estaba disfrutando de la brisa
cuando sintió un fuerte mareo y se desvaneció.
“¡Serena!” –
Todos fueron a auxiliarla, los Kou que venían a tras con Akari porque habían
sido llamados por la coordinadora del espectáculo, al ver la escena corrieron,
especialmente Seiya quien apartó a todos para quedar frente a frente con la
rubia quien en ese momento comenzaba a abrir los ojos.
“Bombón
¿estas bien?” – La preocupación que denotaban los ojos del vocalista del grupo
solo era el reflejo del profundo amor que sentía por la rubia.
Akari los quedó mirando, especialmente al
joven. Una angustia se instaló en su pecho. De pronto escucho un rugir de
ruedas, casi no alcanzó a dar vuelta la cara cuándo vio que a mucha velocidad
se alejaba un auto… rojo… le pareció extraño pero no le dio mas importancia.
“¿Que me
paso?”
“Te
desmayaste…” - Amy se acercó de inmediato para tocarle la cabeza, no tenia
fiebre. – “Mejor seria que te lleváramos al hospital”
“No es para
tanto ya me encuentro bien” – Seiya la ayudó a levantarse, aun se sentía media
mareada pero mejor que antes. – “¿Y… como les fue?” – Hablándole a los Kou y a
Akari.
“Bien… ya
les mostré la ultima canción que hice… ya le tengo la tonada con la guitarra…”
- Respondió algo insegura, sabia que la rubia cambiaba de tema a propósito.
“Pero es
mejor ponerle mas instrumentos y algo mas de ritmo… eso es lo que estábamos
conversando con la coordinadora” – Akari asintió a lo que Seiya había dicho.
“¿Nueva
canción?” – Intervino Mina. - “¡No puedo creer que no nos hayas dicho!” –
Simulando estar enojada.
“Es que… ¿me
van a creer que la hice ayer? Así como de madrugada…” ^ ^
“Así que es
a eso que te dedicas por las noches ¿mmm?”
“No Serena…
fue solo anoche…” - Dijo apenada.
“Ahh que
bueno porque esta noche no tienes permiso para hacer otra cosa que no sea acompañarnos.
Outh!” – Lita recibió un fuerte codazo de Serena quien estaba al lado de esta…
se supone que los chicos no deberían saber. Es solo para mujeres.
“¿Acompañarlas?”
“Aaaa… al
mall!... aaaa probarnos unos trajes para mañana!” – Intervino Serena con sus
geniales ideas.
“Oh que pena
que no las podré acompañar chicas… es que hoy tengo el vendito ensayo final” –
Algo asteada, respondió bajando la cabeza, resignada a su suerte.
Seiya Kou jamás se tragaba una mentira… y
esta no iba a ser la excepción.
“Esto huele raro… Mi bombón no es
buena para mentir… algo se están tramando…” – Seiya la miraba fijamente, Serena estaba
respirando aliviada pero cuando coincidió con la mirada del joven Kou se puso
roja como tomate ¿se habría delatado?
“Mina
¿quienes que te vaya a dejar a tu casa?” – Mina escucho esa voz y como por arte
de magia sus ojos brillaron ¡era su Yaten quien le estaba ofreciendo llevarla a
su casa otra vez! ¡Que maravilla!
“¡Claro!” ^
^ - Y ante la mirada atónita de algunos y furiosa de otros se alejaron no sin
antes despedirse.
Serena pudo notar algo raro en la actitud
de Yaten y sus sospechas fueron confirmandas cuando volteo a ver a Seiya, este
lo miraba con un odio tal que si las miradas mataran…
“Hey Seiya…”
- La rubia le llamó la intención.
x--------------------------------------------------------xxxxxxxxx-------------------------------------------------------x
Los chicos salieron a medio día como estaba
planeado en el calendario de actividades escolares. Como estaba previsto según
las chicas estas se irían a casa de Lita en donde siempre programaban los
encuentros de confidencias. Serena iba pensativa, hace un rato Seiya le había
confesado los propósitos de su hermano Yaten, le parecía muy bajo de su parte
jugar con los sentimientos de la enamoradiza Mina… cuando llegara le iba a
comentar sobre el tema, mientras tanto Amy iba regañando pues no estaba muy de
acuerdo con los planes de esta noche…. pero como siempre habría fracasado.
Además, pensándolo bien, un encuentro
de confidencias no le haría mal del todo.
“Bien ¿quien
va a comprar?”
“¡Tu!” –
respondieron todas al unísono.
“Lita sabes
muy bien que de todas tu eres la que aparentas mayor edad”
“Una cosa es
tenerla y otra cosa es aparentarla… Ufff esta bien iré” ¬¬
“¡Hola!” –
Llegaba Mina, esta saludó a todos como era de costumbre pero al llegar a Serena
notó algo extraño en su actitud. – “Hey! ¿Que te pasa?”
“¿A-a mi?” –
Serena no podía ocultar que estaba nerviosa, siempre se delataba, se
arrepintió, Mina estaba muy contenta, sus ojos brillaban mas que nunca… decidió
que se lo diría la próxima semana cuando las cosas hayan enfriado con el asunto
de las fiestas - “Nada… ¿saben? Voy a buscar a Rai, de seguro que tiene algunos
licores en el templo” – Y sin decir mas desapareció dejando tras ella su típica
nubecita de polvo.
“¿Que le
pasa a esta?”
“No se Mina…
Hace un rato estaba bien…”
x--------------------------------------------------------xxxxxxxxx-------------------------------------------------------x
Templo Hikawa
La
sacerdotisa estaba manipulando una jarra muy antigua, estaba dándole un nuevo
aspecto a la sala de ceremonias. Nicholas estaba, como siempre, en la entrada
barriendo las hojas que comenzaban a caer del gigantesco roble. Y el abuelo
estaba fuera de la ciudad en uno de los encuentros sacerdotales que se hacen
cada año.
Serena llegó saludando a Nicholas y luego
pasando directamente al templo. El joven se la queda viendo unos instantes un
tanto preocupad.
“A ver si le
logras quitar esa pena que lleva dentro Serena… algo anda mal desde que ese
hombre volvió…” - Luego de esa reflexión en voz alta siguió con sus quehaceres
del templo.
“¡RAI!” – La
aludida soltó aquel artefacto frágil provocando que se estrellara contra el
piso y por consiguiente romperse en mil pedazos. – “Los siento Rai… de verdad
no sabia…” - Corrió a ayudar a su amiga quien se había hincado para recoger los
restos.
“No-no te
preocupes… esta bien” – ¿Escuchó bien? ‘No te preocupes’ eso no es propio de la
sacerdotisa, y menos cuando se trata de la atolondrada chica de odangos. Algo
anda mal y tendría que averiguarlo
Miró hacia abajo y se dio cuenta que la
vasija que había caído era…
“Rai son las
cenizas de tu mamá…. Rai lo siento discúlpame, de verdad que no quise hacerlo”
– Hablaba atropelladamente, la verdad es que la mamá de la sacerdotisa
significaba mucho pero… no estaba enojada, todo lo contrario, estaba como
melancólicamente culpable, tensa… rara. – “¿Rai te sientes bien?
“Ohh maldita sea soy muy transparente, tengo
que fingir un poco mas” “No! no
pasa nada…” – Se levantó de inmediato y puso su mano tras el hombro, luego
volvió a bajar para recoger las cenizas con cuidado.
“En verdad
lo siento…” - Volvió a insistir la rubia.
“Pero yo lo siento mas amiga… solo espero
que todo esto no sea en vano…” “Ya
te dije que no te preocuparas, fui yo la torpe, es que no debí moverlas de su
lugar… ¡Listo!… ahora solo voy a tener que purificarlas pero eso lo hago mas
tarde… y… bien ¿que te trae por aquí?” – Mmmm definitivamente estaba muy rara,
nunca había sido tan amable con ella… a menos que…
“Rai ¿tienes
algo que decirme?... te noto algo nerviosa…”
“¿Tan transparente soy? Los arianos
no sabemos mentir” “…No como, crees que yo-algo… voy a
hacer…te” – Salio a paso veloz de la sala y se fue a la recamara de su abuelo,
Serena la seguía de cerca.
“Ehh como
sabes esta próximo el cumpleaños de Akari, nuestra nueva amiga… y… bueno esta
noche la queremos integrar al grupo, de seguro que le va a gustar… y…” - De
pronto dos botellas taparon su visión, a Serena se le derritió la mirada, esos
son los que mas le gustan y los que mas embriagan… claro si uno se va por lo
dulce si… dos exquisitos licores de nuez y un crema de amareto….
Definitivamente no tenían comparación.
“¿Con esto
esta bien?” – A la joven se le hacia agua la boca, lueguito reaccionó.
“Hay Rai… tu
si que sabes mis gustos… ñammm…”
“¿Bromeas?
No son para ti, son para la cumpleañera…” - Le sacó la lengua.
Sip al parecer Rai había vuelto a ser la
misma de antes…
x--------------------------------------------------------xxxxxxxxx-------------------------------------------------------x
Departamento Kou
Mas allá no miente la verdad….
El ensayo había terminado con las ultimas
palabras de Akari, al terminar todos se dieron un fuerte abrazo por el gran
logro. Akari había quedado algo agotada pero no mas que todos si llevaban cerca
de tres horas sin parar, algunos ya tenían los dedos acalambrados.
“Los
felicito chicos les salio muy bien… yo creo que con esto bastará”
“Pero no nos
hubiera salido así sin ti… tienes que ser un poco mas orgullosa si quieres ser
artista algún día” – Dijo Taiki al tiempo que llegaba con unos refrescos.
“Gracias…
pero no quiero mas… esto va a ser lo último” - Aceptó el refresco muy gustosa.
“Nunca digas
nunca…” - Fueron las palabras de Seiya quien le dio una palmadita en la espalda
y dedicándole una de las mejores sonrisas seductoras. Definitivamente Seiya con
las mujeres un es caso.
“Ten
cuidado, puede que Sere se enoje…” - Lo miró picadamente con una pizca de
maldad, la combinación perfecta para dar un toque de misterio. Iba a
responderle cuando un agitado Yaten llegó a la sala.
“Chicos no
me lo van a creer pero están tocado nuestro nuevo tema en la radio ¡y ya llegó
al top 10 de los mas escuchados!” – Caminó rápidamente hasta la radio de la
sala y la encendió, definitivamente eran ellos.
Akari escuchó atentamente la cancion y le
gustó mucho, no sabia porque pero de pronto una enormes ganas de bailar se
apoderaron del cuerpo de la joven… la melodía era pegajosa pero a la vez
romántica, tenia un ritmo seductor… Sirena… así era el nombre de la canción.
“Uhhhhh!” –
Después de escucharla no pudieron mas que gritar de alegría, hace 5 días la
habían mandado y rápidamente había ascendido, estaba en el lugar diez, pero
estaba pronta a subir hasta el numero uno.
“Es muy
pegajosa y rica… no sé… es como que… me trasmite algo ganas de bailar… no se
como decirlo…” - Los dos hermanos menores no pudieron evitar reírse y al darse
cuenta de ello se miraron y el enojo se apoderó de ellos.
Akari solo los quedó mirando, no le gusta
meterse en asuntos ‘familiares’
“Hey chicos
acaba de llamar Hashechi tenemos que ir de inmediato” – Tomaron las chaquetas y
las llaves del auto… Ups pero se les olvidó algo… mas bien alguien.
“¿Quieres
venir?” – Preguntó Seiya pero antes que la joven pudiera decir algo Yaten se
apresuró y la empujó por la espalda para que bajara con ellos, estaba apurado y
no necesitaba más demoras.
La joven se sonrojó un poco, pero nadie lo
notó.
x--------------------------------------------------------xxxxxxxxx-------------------------------------------------------x
Departamento de Lita
“¡Adivinen
que! Ya tengo mi disfraz!... Yaten me dio una buena idea…”
“¿Yaten?” –
Preguntaron las inners al unísono.
“Aha!” -
Dijo picadamente moviendo el dedo en señal de aprobación.
“¿Y… de que
te vas a disfrazar?” – Preguntó Lita un poco escéptica.
“Eso es una
sorpresa, de todos modos no me han dicho ustedes de que se van a disfrazar”
“A pues, es
que mi mamá… pues es que yo no sabia que era lo que me iba a poner… así que le
dije a mi mamá y ella me mandó a hacer uno…”
“¿Cual?” –
Lita y Mina al unísono.
“Pues no lo
sé…” - Caída colectiva.
“¡Como que
no lo sabes!” – Nuevamente al unísono.
“Hey chicas,
ya llegamos” – Serena iba del brazo de la sacerdotisa, estas con una bolsa cada
una. A las otras dos se les hizo agua la boca con solo imaginarse lo que iba en
aquellas bolsas.
La peliazul trató de ocultar lo ansiosa que
estaba pero no lo logró muy bien, nadie podía negar lo irresistible que se
veían las botellas a la luz del día.
“Que bueno
que llegaron, estábamos hablando de los disfraces” – Trató de cambiar de tema
la peliazul.
“A eso…” -
Rai se veía un poco desanimada.
“Pues yo ya
tengo mi disfraz, voy a usar mi pluma mágica para hacer un disfraz! No se…
podría hacer de princesa… pero eso es tan común… pero bueno mañana pensaré en
algo” – Caída colectiva.
“¡De veras!
Yo también tengo una pluma mágica para transformarme en lo que yo quiera” –
Recordó Mina haciendo su pose de ganadora.
“¿Tu?” –
Preguntaron todas a la vez.
“¿Se olvidan
quien fui antes de conocerlas?”
“¿Sailor V?
¿Tenías una pluma y no nos dijiste nada?”
“Es que la
deje de usar cuándo las encontré… pero tengo que buscarla, no se donde la
tengo… a demás con el cambio de casa… mmm… Le preguntare a Artemis”
“Que suerte,
nosotras no tenemos ni una” – Dijo Lita.
“Amy si la
tiene” – Dijo la princesa con toda inocencia. Las demás miraron con sorpresa a
Serena y luego cuatro pares de ojos miraron a la peliazul de forma
indescriptible, la primera en protestar fue Rai.
“¿Y porque
nosotras no tenemos una?”
“Esperen, yo
ya no tengo esa pluma, se la devolví a Luna después de encontrar a Lita”
“¿Te
acuerdas que las sacábamos de una maquina de videojuegos de Sailor V?” –
Comenzó Serena hablando con Amy recordando viejos tiempos… nostálgicos.
“Si”
“La que esta
bajo el Crown Center… digo el sótano” – Dijo Rai.
“Parece que
sobramos Lita” – Dijo Mina algo celosa de la conversación. La aludida asintió
en silencio, luego hizo la pregunta que le estaba carcomiendo el alma hace un
rato.
“¿Y… porque
nosotras no conocemos ese lugar?” – Señalando a Mina cuando dijo la palabra
‘nosotras’
“Ahhh eso es
porque Andrew nos descubrió y para evitar problemas le borramos la memoria y
decidimos no ir mas para allá…pero…” - Meditó unos segundos mirando a la nada -
“Hey chicas… tengo una idea…” - Los ojos de la princesa comenzaron a brillar,
todas las chicas ya sabían que venia después.
x--------------------------------------------------------xxxxxxxxx-------------------------------------------------------x
Después de conducir durante media hora (El
trafico a media tarde es abrumador) llegaron a un edificio de 5 pisos, de una
estructura muy moderna, paredes de vidrio polarizado y de una forma
semiovalada… realmente era hermoso.
“…Después
que murió nuestro representante por motivos que aun desconocemos, Hashichi se
contactó con nosotros, él ahora es nuestro nuevo representante…” – Le informaba
Seiya a Akari.
Entraron el enorme edificio, al principio
era muy bello, pero a medida que iban caminando se estaba oscureciendo, Akari
estaba algo perturbada, pero a la vez iba atenta al relato del joven Seiya.
“…Estamos a
punto de crear nuestra propia compañía disquera con nuestro propio sello
discográfico…”
“De nombre
Starlight” – Dijo Taiki.
“Que bonito
nombre” – A medida que avanzaban por un extenso corredor se podían apreciar en
las paredes enormes póster de figuras de la música y del cine, Akari pudo
reconocer a unas cuantas.
“Y nos
ahorramos mucho dinero extra” – Añadió Yaten a lo que los otros hermanos se
molestaron un poco. Pero no dijeron nada.
“Ahh… aquí
es donde nacen las estrellas, preciosa, algún día estarás aquí… eso si te
decides, eres un buen potencial”
“Ya he dicho
mi ultima palabra, Seiya” – Contestó tajantemente un poco molesta por la
palabra ‘preciosa’
“Eso está
por verse”
De inmediato tocó el botón del elevador.
Subieron hasta el 5to piso. Abrieron la puerta, aun estaba algo oscuro. Había
otro corredor, se fueron por el lado derecho. Caminaron hasta que dieron con la
puerta Nº 4, al abrir la puerta entro Taiki, Yaten, Akari (Ya que Seiya fue el
único caballero) y por ultimo el vocalcita. La sala era inmensa, tenia el área
de una casa completa, paredes de concreto pintadas de color damasco, y de
frente el enorme ventanal del tamaño de la pared completa. Un enorme televisor
de pantalla plana mas o menos de 92 pulgadas. Al final de la sala estaba el
pequeño escritorio con un computador del cual solo se veía la pantalla plana
liquida. Al lado de este un papelero con muchos papeles fuera del tacho. Al
lado derecho había una puerta corredera que daba a un balcón pequeño. Mas a la
derecha una especie de Living con sillones de cuero negros, una mesita llena de
revistas de espectáculo, y un televisor mas pequeño, igualmente plano. En las
esquinas habían unas macetas con Palmeras. Al lado izquierdo mas o menos cerca
del escritorio había otra puerta de tamaño normal, muy curiosa por cierto.
Había un letrero que decía ‘restringido’.
No había nadie mas en aquella sala, así que
los cuatro fueron a sentarse en los sillones de cuero, que por cierto eran
comodísimos, daban ganas de tomarse una siesta en ellos. Yaten tomó el control
de la TV y programó los canales. Taiki, tomó una revista y Seiya… bueno el
prefería conversar.
“¿Y que
opinas?”
“Es grande…”
- Mirando toda la sala.
“¿Te
gustaría una vida así?”
“¿Por qué
tratas de convencerme?” – Estaba mirando la tele pero cuando escuchó la
pregunta por enésima vez, se giró para mirarlo directamente a los ojos de forma
inquisidora.
“Pues… es
que…” - Titubeo un poco antes de seguir. – “Lo que sucede es que me quedé
pegado con tu voz… ¿sabes? He escuchado muchísimas cantantes, no todas cantan
como tu, es mas, rara vez encuentras una cantante con tu tipo de voz… por lo
que he escuchado tienes casi todos los tonos en tu garganta… por dios hasta
Chistina Aguilera le gustaría tener tu voz… y eso que ella es una maestra de la
voz… imagínate que… algunas tienen que trucar las voces para que les salga mas
o menos real… yo soy amante de lo real, de lo verdadero y creo que causarías
furor en el mundo del espectáculo… a demás tienes algo… una chispa…” - Trataba
de encontrar las palabras correctas al tiempo que chasqueaba los dedos. – “Tus
canciones dejan mucho que reflexionar…”
“Es verdad”
– Opinó Taiki desde su lectura sin despegar un ojo. Yaten por su parte no dijo
nada.
En ese mismo momento salio un hombre desde
la puertecita que dice ‘restringido’. Tes. blanca y facciones muy finas,
lentes, ojos café y cabello castaño claro atado a una cola media, a simple
vista se veía de unos 45 años. Al ver a los que estaban sentados se puso muy
feliz, caminó muy rápido hacia ellos al tiempo que estos se ponían de pie para
saludar.
“¡Felicitaciones!”
– En vez de saludarlos formalmente casi se lanza abrazándolos, los aludidos no
entendían muy bien por que la felicidad. – “Señorita buenas tardes” – Le
extendió la mano ya un poco mas recatado.
“Akari Kibo”
– Le respondió el saludo. Ambos se miraron por unas milésimas de segundos, una
especie de choque eléctrico se produjo entre ellos.
“Y… ¿a que
debemos ese recibimiento?” – Yaten fue directo al grano.
“Ahaaa… mi
querido Yaten… ¡adivinen que!”
“Estamos en
los primeros del ranking”
“¿Cuando
daremos el concierto?”
“No sé” –
Fue la respuesta de Taiki, Yaten y Seiya respectivamente.
“Bien todos
esos temas también hay que conversarlos pero… ¡hay algo mas! … ¿que no
adivinan?”
“No” – Fue
la respuesta de todos al unísono.
“Aceptaron
la firma Starlight, la próxima semana grabaremos con su nuevo sello”
“¡Que!”
Taiki fue el
primero en preguntar. - “…Pero… ¿no que se demoran un tiempo en verificar y
todo eso?” – Todos estaban felices, hasta Yaten y Seiya por unos momentos
olvidaron su enojo.
“Ahhh… para
que vean que tienen un buen representante…” - Les extiende un papel – “…Solo me
dedique dos días completos a los contactos y ya esta todo listo, tenemos gente
trabajando exclusivamente para nosotros, con sus respectivos contratos vigentes
dentro de la próxima semana. Ya añadieron la firma a la lista de sellos en todo
el mundo… se podría decir que el trabajo que generalmente se demora un año o
mas lo resumí a tres días y medio”
“¡Eres
fantástico!” – Esta vez fue Seiya quien lo abrazó.
“Definitivamente
no te cambio por nada jajajajaja” – Añadió Yaten igual de emocionado.
“¡Esto hay
que celebrarlo!” – Dijo Seiya en la euforia maxima.
“¿Esta
noche?”
“¡Esta
noche!” – Al cabo de unos minutos salieron del salón tan cual como habían llegado.
“Los
felicito” – Dijo muy entusiasmada Akari.
Luego llegaron hasta la casa antigua, se
despidieron desde el auto y luego se fueron. Akari se apresuró a sacar las
llaves de su casa, aunque sabia que estaban todas sus hermanas. Al entrar se
topó con una gran sorpresa.
“Te
estábamos esperando. Ya llamamos a la señora Kibo” – Dijo Serena.
“Como no
estaba en casa tuvimos que hacerlo”
“¿Hacer
que?”
“La señora
Soledad nos dio el Nº y la llamamos desde el celular de Lita” – Rai siguió al
comentario de Lita
“Ya apúrate
que no tenemos toda la noche” – Siguió Mina.
“¡Hola
Akari!” – Terminó Amy. La joven aun no salía de su asombro, cuando.
“¿Salir?”
“¿A donde?”
“¿Tienes una
fiesta? Yo quiero ir!” – Tras ellas salieron las hermanas de Akari. Sora, Hana
y Amai opinaron respectivamente. Pero tras estas salio una pequeña de cabellos
oscuros y ojos violeta. Akari la vio y dentro de su cuerpo algo se estremeció,
un escalofrío recorrió su cuerpo. Las demás también giraron para ver de quien
se trataba.
“¡Hotaru!
¿Que estas haciendo aquí?” – Preguntó la princesa igual de sorprendida que
todas.
“¡Princesa!”
– Hotaru no pudo evitar delatar la identidad de la rubia de odangos y fue
corriendo a abrazarla como lo hacia cada vez que la veía. Tanto las inners como
las hermanas menores de Akari y la misma Akari quedaron en una extrema
confusión. Cada una con sus razones claro.
“¿Princesa?”
– Amai comenzó a cuestionar.
“Le dice así
de cariño” – Interfirió Rai con una norme gota en la cabeza y llena de
nerviosismo.
“Serena…
ella es…” - Akari llamó la atención de Serena y señaló a la pequeña a lo que la
rubia subió y bajó la cabeza adivinando la pregunta. Nadie entendió nada. – “Esa niña me causa escalofríos… tiene algo
extraño…. Ahhhhh! Me esta mirando, me esta mirando! Que voy a hacer… actúa con
total normalidad… respira… respira… sonríe” – Una enorme y tonta sonrisa se
formó en los labios de la pelicastaña. Está de mas decir que estaba
completamente nerviosa.
La pequeña desde los brazos de Serena la
miraba DESCARADAMENTE y todos… ABSOLUTAMENTE TODOS se daban cuenta de ello.
Había que romper el hielo.
“Ehhh…”
“¿Que
esperas? ve por tus cosas, esta noche nos quedamos en casa de Lita” - Akari
entró a su habitación corriendo.
La pequeña se bajó de los brazos de la
princesa y se fue donde sus amiga. Hana, por cierto, la quedó mirando mas que
interrogante, se podía ver en sus ojos el enorme signo de interrogación. Hotaru
sin embargo prefirió callar, tendría que buscar respuestas por su cuenta
“Son cuatro
hermanas y cada una de ellas tiene un brazalete” - Pude darse cuenta de ello
viendo la energía que trasmitía cada uno de ellos. Al parecer ahora comprendía
todo. Ellas no eran personas ordinarias.
De pronto sintió una aun mas poderosa
energía provenir del segundo piso de esa casa, que raro, nadie pareció
percatarse de ello, todos actúan normalmente. Miró hacia el techo… la energía
se movía, ahora estaba en el primer piso y provenía de la habitación de Akari.
Pronto del dormitorio de la susodicha salio esta con un bolsito acompañada de
una niña de once años aproximadamente, muy delgada de cabello oscuro y de un
corte bastante singular.
Si. No se equivocaba, lo supo desde el
momento que la vio, ella era sin duda la mas poderosa. Iba de la mano de Akari
y al cruzar las miradas no se podía distinguir cual de las dos miraba mas
fríamente, era como una competencia, quien se quemaba primero: Hotaru o Cote.
Ya era suficiente según Akari, estaban
sucediendo cosas demasiado extrañas para su gusto, primero ve a esa chica
(Hotaru) que parece el mismo diablo encarnado en cuerpo de mujer…. Luego Cote,
su entrenadora, se topa con ella y se quedan viendo como si se retaran y al
parecer nadie se daba cuenta de ello… ¿que esta pasando aquí? Definitivamente
cada vez entendía menos el asunto.
Pero no era todo así. Rai si se habia
percatado de la extrañeza en el aura de la niña que por cierto jamas habia
visto.
“Ya estoy
lista, ¿nos vamos?” – Se apresuró a decir al tiempo que las demás se ponían de
pie y se despedían, pero lo raro era que ninguna de las dos jóvenes, es decir
Hotaru y Cote se despegaban la vista, ¿que estaban haciendo? Definitivamente no
se quedaría a averiguarlo.
Salieron de la casa y llamaron a un taxi
¿Cómo lo harían para entrar las seis al carrio? Ya pensarían en algo.
Mientras tanto en el living de esa enorme
casa aun se seguían retando con la mirada, ninguna de las dos parecía inmutarse
ni fijarse en las caras de sorpresa de las tres hermanas… de pronto algo paso,
Hotaru repentinamente dejó de mirarla y se dio vuelta, se refregó los ojos,
lagrimas salían de ellos. Pronto la amable mujer que cuida a las niñas salio de
la cocina y la pequeña de nombre Cote se fue a sus brazos.
“¡Mami,
quiero panques!” – La dulce señora le acaricio el cabello de su hija y luego
miró a la otra que estaba aun refregándose los ojos, no pudo sacarse de la
cabeza que su hija había tenido algo que ver en eso.
Las otras aun seguían en trance como
aturdidas, luego reaccionaron, se quedaron mirando ¿alguien vio algo? Cada una
se hizo la tonta, como que no habían visto nada, últimamente están ocurriendo
cosas extrañas y prefieren no saber de ello.
x--------------------------------------------------------xxxxxxxxx-------------------------------------------------------x
Departamento de Denis y Tom
“Amigo…
tienes que reaccionar… esta fiebre esta subiendo… Si dejas que Oscuro gane todo
estará perdido” “Que alguien me ayude… no puedo con esto solo” – Mientras
trataba de estabilizar a su amigo con una compresa fría en la cabeza, la otra
mano la tenia en el pecho, si dejaba de hacerlo las probabilidades de perderlo
aumentarían… era la primera vez que recaía, estaba preocupado. La mano que
tenia en el pecho de su amigo trataba de traspasar los síntomas hacia su propio
cuerpo… si seguía así no podría resistir mucho tiempo… comenzaba a sentir la
fiebre y dolor en el cuerpo… necesitaba ayuda.
…Hola mi querida Ruto… de seguro no
contabas con mi presencia hoy… pero descuida, no tendrás que sufrir mas…
…¡Mientes! Estoy segura que no eres
tu… puedo sentirlo, esa no es tu esencia… tu no eres Rutino!…
… Jajajaja se nota que eres ingenua…
esa faceta no la conocía en ti… por supuesto que soy yo… ahora lo soy… y te lo
demostraré…
“Ruto… por…
favor.. no… ay… …. ¡ay!” – Los recuerdos una vez mas lo atormentaban, el
haberle hecho tanto daño a la persona que mas amaba fue el pecado mas grande
que había cometido… de seguro su alter ego se lo estaba demostrando haciéndolo
recordar los momentos mas desgarradores de su vida. De seguro esa era su táctica
para confundirlo, para debilitarlo, y lo estaba consiguiendo.
“Vamos
amigo… vamos tienes que resistir…”
x--------------------------------------------------------xxxxxxxxx-------------------------------------------------------x
En el mismo edificio pero en distinto piso
y departamento un hombre de apariencia sombría jugaba con cuatro piedras
preciosas… en su otra mano tenia un libro que había tratado de leer pero
definitivamente no se concentraba. Este nuevo poder aun no se lograba
estabilizar bien y cualquier arranque de emociones podría convertirlo en un
blanco fácil para cualquier enemigo… definitivamente ahora si se sentía como
Serena, todas las veces que temía usar el poder del cristal de Plata pero, sin
embargo, lo hacia para salvar al mundo… cuantas veces habrá tenido que morir
para que este planeta tenga un mañana…
Cada una de las piedras tenia un brillo
diferente, una era verde, una transparente, otra rojiza y la ultima azul. Ya no
se sentía el mismo, hace tiempo que había recuperado la memoria, o por lo menos
parte de ella. Sabia que había cometido un error al no decirle la verdad, pero
no podía decir que estaba siguiendo un sueño, seguramente se enojaría o lo
creería loco. Lo cierto es que no se arrepentía, pero tal vez la aventura le
habría costado caro.
Estaba algo deprimido… había visto en la
mañana al salir de la escuela el ser mas maravilloso que había pisado la
tierra, se veía normal, como si nunca hubiese pasado nada y eso era lo que mas
le dolía, ¿que pasaba si ya lo olvido?... estaba con ese Kou… de seguro se
aprovechó de las circunstancias, eso tenia que ser… Serena no podría haberlo
olvidado, no tan rápidamente… lo cierto es que desde que no se ven han pasado
ya mas de tres meces. Había algo extraño en su mirada pero aun así se veía
tranquila… Aun no se da cuenta de su presencia, la rubia cada vez que lo siente
cerca se marea, ya lo había comprobado otras veces, la rubia no reconoce su
esencia pero aun así algo le causa en su cuerpo, una especie de
desvanecimiento. ¿Y si le hacia daño? ¿Qué le esta pasando a su cuerpo?...
“Ohh… de
nuevo siento esa energía negativa llenando este edificio, no puedo hacer nada…
solo esperar que ocurra un milagro… espera, esta energía es… es… alguien esta
pidiendo ayuda” - Se levantó y guardó las cuatro piedras.
x--------------------------------------------------------xxxxxxxxx-------------------------------------------------------x
Departamento de Lita
Desde que llegaron hasta lo que van… ha
pasado un buen rato… primero que nada entraron al dichoso departamento. Un
lugar modesto, lleno de macetas con plantas y flores. A Lita simplemente le
encantan y eso se puede notar al verificar el cuidado y la forma que esta
decorada el hogar. Un estilo bastante hogareño. Un no tan amplio living comedor
pero lo suficientemente espacioso para las chicas.
De inmediato sacaron los bocadillos
preparados por Lita, estaban deliciosos, escucharon un poco de música, reían
hablaban, bromeaban, de todo un poco. De pronto la diosa del amor sacó la
artillería pesada. Para comenzar unas cervezas, estaban bien heladitas por
cierto. Estaban contagiadas con el ánimo de fiesta, todas reían, cantaban,
hasta Amy estaba muy contenta. Akari al mirar el baso lo encontró extraño pero
sin preguntar mas lo ingirió, lo ingirió completo ante la atónita mirada de las
chicas. De inmediato de sus labios salieron las palabras “¡Dame mas!” y lo
tumbó en la mesita…
O.O!
“OK…” - Fue
la respuesta de la rubia de odangos que le sirvió un poco mas.
“¿Ven?
¡Akari tiene ánimos de fiesta!” – Luego Mina era la que se había tomado todo el
baso de cerveza.
“Si es así…”
- Luego Rai, despuecito Lita y….
“Vamos Amy,
no la has probado…”
“Si Amy
tienes que probarlo esta bien… rico…” - Al parecer a la cumpleañera se le
estaba subiendo el alcohol a la cabeza muy rápidamente, ¿o seria el animo de
fiesta que emborracha a cualquiera? Eso nunca se sabe.
“¡Bieeeeeeen!”
- Amy se lo había tomado todo casi tapánndose la nariz. De igual forma se unió a
la fiesta. La peliazul nunca aguantaba mucho. De todas formas esto estaba
recién comenzando.
“Esperen,
esperen…. Silencio… escuchen…” - Serena estaba llamando la atención de una
forma muy chistosa. – “Apostaría mi cabeza que esa canción es de los chicos…”
“Si, es de
ellos. Me lo dijeron hoy… me gusta mucho… me dan ganas de bailar” – Y sin
esperar invitación se levantó de su asiento y se puso a bailar, las chicas se
apresuraron a hacer espacio y se unieron al baile. Pero Amy le dio nostalgia y
se puso a llorar. La música estaba muy fuerte así que nadie se percató, estaban
en su mundo.
“Hey… Amy
deberías bailar… ¡así se quitan las penas del corazón!” – Amy parpadeo unos
segundos antes de procesar lo que le había dicho la cumpleañera, se limpio las
lagrimas, definitivamente ese era un momento de fiesta – “¡Eso! Amy muévete al
ritmo de la música! Mueve las caderas… los brazos… ¡como si se fuera a acabar
el mundo!”
Media hora
después…
“Yo les
digo… muchas gracias por el cumpleaños… adelantado por cierto… ¡pero no
importa! Gracias amigas… ustedes son todo lo que necesito para ser feliz…hip!”
“¿Ven
chicas?… yo les decía que ella es buena onda… hip! yo se los dije…”
“Debo
admitir que Serena tenia razón” – Al parecer Rai era la única que estaba mas o
menos sobria todavía.
“Amy… ¿Amy
que te pasa?” – Mina la movía y la movía pero esta seguía estática. De pronto
reaccionó.
“Chicas… ¿me
disculpan? – Y como alma que lleva el diablo se dirigió al baño, ya sabemos a
que.
“Pobre Amy…”
- Dijo Mina moviendo la cabeza de un laddo a otro como si la moviera el viento.
Esta
demás decir que bebieron muchísimo, ya se habían acabado todas las cervezas que
habían comprado… solo quedaban dos botellas de tequila y los tres licores que
trajeron del templo. Estaban casi borrachas, primero hablaban de una cosa y se
iban por las ramas hasta que llegaban a otro tema completamente distinto… fue
así como de pronto…
“¿No han
notado que últimamente los hombres están extraños?” – Comenzó la cumpleañera.
“Dímelo a
mi… últimamente no me despego a Seiya de encima”
“Pero no
digas que no te gusta” – Dijo la cumpleañera casi hundiéndole el dedo índice en
las costillas. Se mecía de un lado a otro como si fuera una planta.
“¡Pillina!”
“Hey chicas,
Mina… ¿quien les dijo que a mi me gusta? Solo somos… buenos amigos…. Pero de
los buenos… en realidad… si Seiya no hubiera llegado yo… Buaaaa… ¡estaría
sufriendo por ese infeliz!” – Realmente no había diferencia entre las chicas y
los “Huevos Cartoon”.
Ahora Amy era la que salía del baño, su
aspecto dejaba mucho que desear, pero por lo menos estaba recompuesta.
“¿Y tu Amy
que onda hay con Taiki?” – Preguntó Serena. Milagrosamente se había recuperado
rapidísimo de su recaída, claro después de tomarse otro baso de cerveza, lo
ultimo que quedaba.
“¡El
cerebrito te trae babosa!” – Gritó Mina.
“No, como
creen… es solo que…” - Va a llorar, va a llorar, alerta roja.
“Anda, Amy
esta es una celebración, no hay que derramar lagrimas por hombres… además que
yo sepa Taiki anda bien baboso por ti…”
“¿Tu crees
Mina?”
“¡Entonces
quiere decir que habrá pareja!” – Esta vez Mina dio grito en el cielo. Del piso
de abajo se escucharon algunos escobazos.
“Hey
cállense… puede pasar lo que paso la ultima vez…” - Interfirió Rai.
“Yo no
quiero tener que lidiar con las autoridades…” - Esta vez Lita parecía mas cuerda
y seria.
“Al parecer
los hombres nos traen vueltas locas…”
“¿Hablas por
ti Akari?”
“Hablo por
todas Serena… Yo me gano la vida como observadora…” - Imagínense a la chica
echada sobre la mesa y hablando lenta y pausadamente ya que no puede ordenar bien
las ideas. - “…Veo a Seiya sobre ti todo el día… eso es gracioso…. A Lita la
veo babosa por ese chico nuevo que le anda haciéndole la competencia culinaria…
que ironía, a veces las personas de las cuales nos enamoramos resultan ser
nuestra competencia” – Eso lo dijo con un dejo de tristeza que nadie supo
comprender. - “… Rai… bueno ese chico que esta trabajando en el templo… esta
bien lindo”
“¿BROMEAS?”
– Dijeron todos al unísono, Rai quedó roja como tomate.
En ese momento la chica levanta la cabeza
para hablar con mas seriedad.
“Hey hablo
enserio… apuesto que si se afeitara y se cortara el cabello estarían todas
loquitas por el… además se nota una persona muy amable” – Esas palabras dejaron
muy pensativa a la sacerdotisa y mas que eso, también le dieron una buena idea.
- “… Por otro lado tenemos a Mina que all parecer esta con suerte, el chico que
le gusta la esta coqueteando y eso es algo que todos nos damos cuenta… ¿No es
asi?” – Miró a todas y cada una para encontrar apoyo, todas asintieron menos
Serena - “… Yo creo que Amy tiene
muchas probabilidades con Taiki, es solo que los dos son como tortugas… falta
que uno de el primer paso… y Amy… no siempre es el hombre quien debe darlo”
“¿Y Tu?” –
Serena estaba muy intrigada con los sucesos que habían pasado esta semana. Los
sucesos entre la chica y el nuevo.
“¿Yo que?” -
Dijo encarándola, tenía los ojos más pequeños.
“¿Sabes? Yo
también soy observadora y podría apostar que el otro chico nuevo también te
tiene entusiasmada”
“No voy a
negarlo… pero no es lo que piensan” - Negó rápidamente para apagar cualquier
malentendido - “Definitivamente es un chico arrogante, presumido y molesto, no
estaría de novia con el aunque de ello dependiera conservar la raza… es solo
que me gusta como lo traigo yo… se nota que le gusto y es por eso que le tengo
lastima… jajaja pensaran que soy mala pero dentro de ese chico veo algo mas que
pamplinas, debe haber algo mas… a demás nunca esta demás que te encuentren
linda… ¡sube el autoestima!” – A eso todas asintieron.
“¿Qué se
creen los hombres?” – De pronto Serena con la mano empuñada comienza a golpear
la mesa. Acababa de acordarse de todo lo que hace algunos meses había pasado
por culpa de Darien. - “¿Creen que pueden hacer lo que quieran con nosotras?
¿Qué pueden besarnos y después darnos la espalda?”
“¡Los
hombres son unos insensibles!” – Fue Akari la que le siguió.
“¡Juegan con
nuestros sentimientos!” – Esta vez fue Mina. Nadie supo exactamente porque lo
dijo.
“No los
entiendo… son como un rompecabezas”
“Y ellos creen
que nosotras somos las complicadas…” - Lita decía con los ojos cerrados
mientras apretaba su copa con fuerza.
“Voy por mi
regalo” – Rai se levantó del sillón y se dirigió a la cocina, luego volvió con
una botella, los ojos de las chicas brillaron muchísimo. – “Para ti…”
“¿Para mi?
Guauuu… ¡gracias Rai!” – La abrazó.
“Bueno ¿que
esperas para abrirlo?” – Se apresuró a añadir la sacerdotisa. A la cumpleañera
se le escurrió una gota.
Minutos
después…
“¡Brindo por
los hombres!” – Lita alzó la copa.
“¡Por la
amistad!” – Serena alzó la copa.
“¡Por el
futuro!” – Amy alzo la copa.
“¡Por la
lealtad!” – Rai alzó la copa, necesitaba brindar por eso.
“¡Por el
amor!” – Mina alzó la copa.
“¡Por
nosotras!” – Finalmente la festejada alzó la copa y todas las unieron. De
pronto las inners sintieron tristeza, pero… ¿Por qué? Sentían que esto ya lo
habían hecho alguna vez, hace muchísimos años atrás…. Tal vez en el Milenio de
Plata.
Lita se levantó rápidamente, se acordó que
tenia dos botellas de tequila, ahora que estaban bien embriagadas esto seria
solo un aperitivo más. No podía ocultar que su debilidad siempre había sido el
tequila, cada vez que brindaba sentía algo caluroso, pero no porque le
estuviera quemando la garganta, sino, mas bien se sentía cómoda, en su mundo,
tal vez recuerdos.
“Chicas
brindemos nuevamente…” - Al estrechar las copas Lita siento algo extraño en su
mente.
.:Flash
Back:.
El lugar… aparentemente una cocina, aparentemente porque estaba
destrozada, pedazos de masa de pastel de chocolate por todos lados. Ella
hincada en el suelo, su vestido todo sucio, lloraba silenciosa y amargamente.
¿Por qué? ¿Por qué lloraba? No debía llorar… mal que mal jamás se habían dicho
que se gustaban… sin embargo escucharlo decir eso fue como si mil estacas se le
clavaran en el pecho.
A unos cuantos metros en unas mesas los tres chicos que habían
presenciado la escena no podían mas que sentir lastima por ella y por ellos
mismos. Jedite el chico alto y rubio fue al rescate.
- “Lita” - Hablo en voz fuerte y
clara, como si no hubiera pasado nada, como si no supiera por qué habían pasado
las cosas - “¿Que tal si juegas con nosotros? total el pastel ya se fregó ahora
si te apuesto a que te gano en el poker”
- “Gracias, son unos grandes amigos”
- Lita levanto la cabeza y los miro ahorra ya sin lagrimas en sus lindos ojos
esmeraldas - “Claro, si como no” - Una sonrisa apareció en su boca - “Y también
puedo ayudarles a acabarse las botellas”
- “¿Por que no?” - Contestaron los
tres al mismo tiempo.
Sip solo serian los cuatro y sus miserias
.:Flash Back
End:.
La copa que estaba en sus manso estallo en
mil pedazos asustando a todas las que estaban ahí, Lita bajó la cabeza y miró
sus manos, aun podía ver algunos rayitos de electricidad en ellas ¿lastimado?
Sus manos estaban bien, ni una pequeña herida… raro. Pero lo mas raro había
sido el recuerdo… ¿Por qué estaba recordando eso? ¡Por que estaba recordando a
los generales del negaverso!
“¿Lita estas
bien?” – Se apresuraron todas ayudarla, Amy y Rai trajeron de la cocina una
escoba y una pala para intentar limpiar los restos de cristal, lo malo es que
estaban esparcidos por toda la sala.
“Lita…” - No
obtuvieron respuesta, Lita se arrojó a los brazos de su princesa, esta la
estrechó, estaba angustiada ¿Por qué? ¿Qué paso?
De pronto sintieron una poderosa energía,
como un llamado, era como un mensaje telepático, ellas no entendían nada, eran
como ondas nada mas… pero la reacción de todas fue la misma, salieron del
edificio y se fueron al lugar de donde provenía.
Ahí frente a sus ojos estaban un grupo de
entes vestidos de negro, eran muchísimos, ¿pero que estaban haciendo ahí?
Pronto lo averiguaron y lo que vieron no les gustó nadita. De la nada
aparecieron los cuerpos de tres jóvenes que estaban igualmente confundidas que
las demás ¿Pero que hacían ahí? Estaban con pijama. Akari las reconoció de
inmediato.
“¡Hermanas!”
“¿Qué están
haciendo ahí?” - Preguntó la princesa.
“¡Chicas!” –
Nada, al parecer no las escuchaban, se acercaron un poco más y contemplaron con
dolor que aquellos seres empezaron a atacar a las tres niñas. Un campo de
fuerza estaba interfiriendo entre las Sailors y las otras jóvenes, no podían
hacer nada. Las inners estaban en un dilema, o transformarse y delatar su
identidad o esperar que ocurriera un milagro… no había por donde perderse, la
primera era la única opción. Pero alguien les ganó.
La pelicastaña antes que todas tomaran la
determinación alzó su mano derecha en la cual estaba su brazalete violeta en
forma de flor. Lo que sucedió fue muy rápido, una luz la cubrió y apareció la
guerrera que todos deseaban conocer. La habían tenido cerca todo el tiempo.
¿Preguntas? Esas las dejarían para después ahora tenían que cumplir con su
deber.
“¡Moon Power
Angels!” – Y así siguieron, todas se transformaron. Pero… algo estaba pasando,
de pronto vieron borroso, ¿que estaba pasando? Todas, incluyendo Ilusión
estaban viendo borroso… y sentían que se desvanecían. ¿Qué estaba ocurriendo?
x--------------------------------------------------------xxxxxxxxx-------------------------------------------------------x
Departamento de Denis y Tom
Los gemidos aumentaban, ya no podía
soportar aquel martirio, la fiebre seguía subiendo en ambos. La promesa, no, no
debía desistir, no en este momento cuando recién comenzaban a disfrutar de su
“libertad”
TOC TOC TOC…
La puerta ¿Quién podría ser a esta hora?...
Tom percibió una gran energía tras la puerta. Con la poca fuerza mental que le
quedaba retiró la mano que tenia sobre la frente del enfermo y con un ademán y
un poco de telekinesis abrió la puerta… hasta lo mas simple ya le costaba un
mundo, se siento doblemente cansado, solo pudo distinguir una sombra alta antes
de cerrar los ojos y desvanecerse.
El príncipe de la Tierra entró con suma cautela
a la habitación, solo se guiaba por su instinto y la energía, aun sostenía
aquellas piedras preciosas en las manos. Caminó unos pasos mas, ahí estaba,
mejor dicho ahí estaban. Se acercó de inmediato, no sabia como pero al verlos
supo exactamente lo que estaba sucediendo y sin pensarlo dos veces entró en
acción.
Mientras trabajaba sintió que su corazón se
oprimía. Angustia.
“Serena… ¿que sucedió? La sentí
transformarse… espero que este bien…”
Lo que sucedió esa noche nadie lo supo,
pero después de ello la vida de estos personajes cambiaria para siempre….
x--------------------------------------------------------xxxxxxxxx-------------------------------------------------------x
Mansión Tenou
“Hotaru… ayúdame… tienes que venir…
despierta a las otras… tienes que ayudarme…”
Una vez mas y como todas las noches desde
hace un tiempo atrás Hotaru estaba teniendo sueños extraños, pero esta era la
primera vez que alguien… la llamaba por su nombre y le pedía ayuda… seguía
dormida…
Se veía paseando alrededor de una laguna muy hermosa, a su espalda el
enorme castillo terrestre. Hace un rato que estaba ahí, caminando. De pronto
sintió una energía, la conocía, la había sentido antes, ahora solo quería saber
de quien era, sus ojos tomaron un tiente púrpura. Se quedó ahí parada a
sabiendas de que obstruía el paso, ahora solo le interesaba saber de quien era
esa energía poco común en un terrestre.
Una figura salio de entre los arbustos y chocó suavemente sobre algo
pequeño y delicado, la reconoció, y bajo la mirada para disculparse, nunca
debió de haber hecho eso.
Levantó el rostro y ambos se quedaron mirando fijamente, sin decir una
palabra.
“…Lo esperaba impacientemente, pero
no me decepciono, cuando choco contra mi levante mi mirada y el bajo la suya,
me encontré con dos pozos azul-dorado tan profundos que sentía que me ahogaba
en ellos, mi corazón se acelero me sudaron las manos y podía sentir mis piernas
debilitándose por cada segundo que pasaba viéndolo…”
¿Que sucedía? podía escuchar dentro de su cabeza sus propios
pensamientos de ese momento… era verdad, lo miró y sintió casi lo mismo, esos
ojos… vaya que era hermoso, a simple vista se podría distinguir que no era
mucho mayor que ella.
“Hola” – Su voz se notaba incomoda. –
“Tu eres una de las guerreras de la Luna, ¿no es así?”
“Así es, yo soy Hotaru, pero dime
¿quien eres tu?” - Preguntó ansiosa por saber mas de él.
“Yo soy Alex, vengo del lado sur del
planeta, a esta competencia”
De repente Hotaru recordó que debía investigarlo
“Entonces eres muy fuerte ¿no?” –
Preguntó juguetonamente y con un dejo de inocencia.
El pareció un poco avergonzado.
“No, no mucho pero entreno y a veces
me va bien”
Hotaru sabia que mentía, el dominaba su aura haciéndola aumentar o
disminuir a su antojo, él sabia de su poder y lo escondía de los demás, pero
¿Por qué? No pregunto mas a sabiendas de que él no iba a contestar ya nada mas
y se quedaron ahí parados, un incomodo silencio se estableció entre ellos.
“Bueno será mejor que me vaya” - Dijo
Hotaru insegura, pues de alguna manera sabia que en cuanto se separara de él,
lo iba a extrañar, aun así sin esperar respuesta se alejo. Dejando a aquel
chico confundido.
“…Hotaru…”
En ese momento la pequeña despertó de lo
que había sido uno de los sueños mas placenteros que había tenido en su vida.
Pero el placer duró pocas milésimas de segundo pues al abrir los ojos vio una
silueta oscura frente a ella, se asustó, hace tiempo que no lo hacia, pero esto
le dio miedo. Esa pequeña silueta pronto se hizo ver con su propio brillo.
“¿Tu?” –
Hotaru la reconoció de inmediato como la chica de la casa de Hana y Sora: Cote
¿Cómo no reconocer a alguien que casi te quema los ojos?
“…Necesito tu ayuda… y la de las
outers… ” – No esta
hablando… es solo un espíritu, es transparente y no mueve los labios, esta
hablando telepáticamente… bueno ese no era el momento de preguntar esas cosas.
En dos segundos la pequeña Hotaru se transformó y salio en busca de las demás.
Dejando al espíritu en su habitación. – “…Prometo…
te prometo guerrera de Saturno que haré tu deseo realidad…” – Y se esfumó
tras una cortina de humo.
x--------------------------------------------------------xxxxxxxxx-------------------------------------------------------x
Las outers no tardaron en llegar, confiaban
plenamente en lo que la pequeña Hotaru decía así que sin mas se habían
transformado y dirigido al lugar en donde provenía el atentado. Ahí vieron con
preocupación a las inners tiradas en el suelo, a penas con los ojos abiertos
¿Qué les había sucedido?. A unos metros vieron a la princesa de la Luna apoyada
en un árbol mientras trataba de usar su poder y exactamente delante de del
campo de fuerza estaba esa misteriosa guerrera que las outers habían visto
antes… no sabia exactamente por que pero Hotaru al verla la reconoció de
inmediato. Pero lo que le dolió mas fue ver que dentro de este campo de energía
estaban las dos chicas, sus únicas amigas en la escuela.
“Es un campo
de fuerza” – Sailor Plut fue la primera en hablar.
“¿Que le
pasa a las inners?”
“¡No hay
tiempo!” – Saturn fue la primera en abalanzarse sobre el campo de energía con
su Lanza del Silencio pero poco fue lo que logró hacer, a penas un agujero por
unos segundos. Si podía hacer nuevamente ese ataque podrían pasar a través de
ese agujero… si tan solo pudiera hacer uno un poco mas grande…
Luego miró la espada… esa gigantesca espada
que estaba en la mano de la guerrera Ilusión y tuvo una idea.
“¡Hey tu!
¡Tienes que ayudarme!” – Y sin más llamó a las outers. A la cuenta de tres la
espada y la lanza del silencio se clavarían en el escudo formando un agujero
más grande, lo suficiente para que las outers entraran. - “Uno, dos tres…”
- Todas entraron, todas a excepción de
la princesa y las inners que estaban muy mal.
Saturn, haciendo gala de lo que había
aprendido empezó a manipular su lanza con suma destreza. Uranus y Neptune
quedaron prácticamente con la boca abierta (Pero no podían darse el lujo de
alabarla porque si no les cortan la cabeza) Saturn sin necesidad de usar ningún
ataque especial eliminaba a gran parte de los entes. Plut al verla se siento
orgullosa, sabia que recuperar los recuerdos del pasado le daba mas confianza…
a demás que en el pasado las senshis eran mucho mas poderosas que ahora ya que
habían dedicado toda su vida a entrenar…
Mientras todo esto ocurría Ilusión fue a
ver a sus hermanas, quienes por cierto estaban muy golpeadas pero sin peligro
de muerte, eso era extraño, ella misma vio como los tipos esos estaban casi
matándolas… bien, eso no le importó demasiado, con tal de verlas bien era lo
que esperaba.
Akari estaba al fin con sus hermanas (Claro
que ellas no sabían quien era ella en verdad) ellas tenían mucho miedo. De
pronto una luz como de luciérnaga apareció frente a ellas y se agrandó para adoptar
una forma humana.
“Es…”
“No puede
ser…”
“Pero si
es…”
“Es ella…” -
Dijo Akari finalmente. - “Cote”
Se miraron asustadas por unos segundos,
luego miraron a la recién llegada. Alas, un traje extraño y un símbolo en la
frente ¿Un sueño colectivo? Eso era demasiado pedir. Nadie entendía nada,
incluso Akari nunca la habia visto transformada. La princesa de la Luna desde
fuera del campo también la reconoció.
“Gena… es
ella… eso quiere decir que…” - Una luz cubrió todo el parque, toda la ciudad,
toda la isla, todo el hemisferio de la tierra. Al desvanecerse se encontraban
ahí las cuatro hermanas, pero no eran las mismas, ante la mirada atónita de
todas las senshis sufrieron una metamorfosis… Los brazaletes en sus manos
reaccionaron cambiándoles la apariencia, ahora también eran guerreras, incluso
el traje de Ilusión había cambiado completamente… (Ahora era blanco y mucho mas
atrevido) cada una de las jóvenes tenia un traje distinto y una duda al
respecto.
“¿Que
sucedió aquí…?” – La primera en preguntar fue Ilusión, quien miró a su
alrededor… el campo de fuerza había desaparecido al igual que todos los entes
extraños.
“Lo siento
chicas pero tengo que irme” – La recién (Gena) llegada hacía ademán de
retirarse cuando fue interrumpida por la amenazante espada de Urano.
“Un momento,
nadie se mueve de aquí hasta que sepamos toda la verdad” - La mirada de Uranus
era penetrante hacia las nuevas guerreras.
“Si quieres
saber la verdad Haruka Tenou… pregúntale a tu princesa… le doy la autorización
de hacerlo” – Dijo Gena ante la mirada de todas desapareció. Miradas asesinas
se posaron sobre la princesa de la Luna que como por arte de magia recupero su
sobriedad (¿A quien no se le pasa la borrachera si ve a Haruka?)
Algunas
horas después… En la mansión de las outers.
“Ahora
entiendo muchas cosas…” - Reflexionó Michiru.
“Como por
ejemplo de donde sacaste ese poder para transformarnos…” - Esta vez fue Haruka
quien opinó, miraba a la princesa de forma dura… quizás la mas dura de todas
las miradas.
“No puedo
creerlo… morimos otra vez y sin darnos cuenta…” - Amy aun estaba con la vista
perdida en el vacío.
“Aun no
puedo creer que esa mocosa sea un angel… y lo que menos puedo creer es que
estemos tratando con ellos”
“Lo sé Rai…
es peligroso… sabemos muy bien que si ellos están presentes en esta pelea es
porque están en juego sus intereses” – Respondió la Princesa de la Luna.
Akari, Amai, Sora y Hana estaban muy incomodas, después de sacarles
la información, es decir, nada porque ellas no sabían nada de nada, habían
quedado como estatuas.
“Es lo mismo que en mis historietas… jamás
creí que existieran… a pesar de que muchos decían que si… ¡ui estoy con las
Sailors scout! ¡Que felicidad! ” – El rostro de Amai denotaba felicidad,
sus facciones cambiaban de una y de otra manera, casi no le daba importancia a
lo que acababa de suceder consigo misma.
“¡Yo sabia!... yo sabia todo lo que
estaba pasando… maldita sea porque siempre tengo que actuar tarde… yo sabia que
la hija de la nana tenia que estar metida en todo esto… eso de entrenar todas
las noches a Akari… ¡ESO NO TIENE NOMBRE! ¿Pero que se cree? ¿Cree que yo le
tengo miedo? Ui que fastidio…” – Hana, mas que sorprendida con su metamorfosis estaba muy
enojada con Cote, siempre sospechó desde un principio que esa chica tenia algo
especial y siempre la trató mal por ello.
“… Que interesante… no puedo creerlo…
¿si es verdad lo de ese sueño que tuve la otra noche?” – Miró por unos instantes recordando
su sueño las cadenas que salían de sus manos, se concentró… ¿que tal si le
resultaba? Puso sus manos como la del hombre araña cuando saca su tela de
araña. Las Sailors aun estaban conversando cuando el foco de la luz de la
lámpara principal estallo en mil pedazos quedando encendidas las lámparas mas
pequeñas.
Una cadena muy larga salio del brazalete
Sora y su eslabón en forma de gota se estrelló justo en la bombilla de una
lámpara de lagrimas. La infartarte escena se convirtió en algo peor cuando la
cadena de pronto perdió el control y comenzó a destrozar el lugar.
“¡Detenlo!”
– Gritó Akari mientras que las otras se iban a esconder.
“¡No puedo!
¡Auxilio!” – Estaba muy nerviosa y no sabia lo que estaba haciendo, había visto
salir de su mano derecha una larga cadena que sin ella querer se estrello en la
luz del techo, ahora no la podía controla. Ella y su curiosidad.
De pronto se detuvo y recordó las palabras
de su sueño
… Rode….. en primer lugar debes
tranquilizarte… Para que puedas controlar los eslabones tienes que hacerlos
uno, tienes que construirla con la mente… esto no tienes que controlarla tienes
que armarla… tu eres la única que tiene la fuerza para hacerlo, la única que
tiene paciencia… no te rindas… yo confió en ti…
“Marcus…” -
Susurró antes de cerrar los ojos, trató de seguir las indicaciones. En primer
lugar se quedó quieta y trató de seguir con la mente los movimientos de la
cadena, de cada uno de los eslabones hasta que lentamente la cadena cayó al
suelo y de ahí desapareció. La joven cayó de rodillas extremadamente cansada.
Todos fueron a socorrerla.
“¿Te
encuentras bien?”
“Si, Akari,
¿podrías dejar de aplastarme las piernas?” – La joven se rió un poco, la
levantaron entre todos, al parecer no soportaba su propio peso.
“¿Te
importaría jugar con tus poderes en otro lugar que no sea mi casa?”
“¡Haruka!” –
Le gritó Michiru para hacerla entender que no era el momento.
“Lo siento,
en verdad lo siento” – Se disculpó la chica.
“En verdad,
lo sentimos, yo me responsabilizo por los daños” – Interfirió Akari.
“No… No te
preocupes… de todos modos ya pensaba hacerle un arreglo a esta casa… solo que
no me animaba” – Miró a Michiru quien le indicó que hacia bien. Contempló su
casa por unos segundos con nostalgia, no sabia mentir pero que mas da, el
arreglo se lo tenia que hacer si o si, el living y el comedor quedaron
prácticamente destrozados.
x--------------------------------------------------------xxxxxxxxx-------------------------------------------------------x
Paraíso
“Ario…” - En
el mismo lugar lleno de Luz de donde provienen los Ángeles se encontraba la
Gena, ese es su nombre angelical, hace algunos días que no iba ahí, pero por
culpa de lo que sucedió esta noche tuvo que ir… sabia perfectamente que esto no
era algo normal, esto fue un ultimátum para ella. Y si de algo estaba segura
era que su padre es el único capaz de hacer esa clase de ultimátum.
“¿Que sucede
Gena? ¿Acaso no respetas a tu padre?” - Pronunció cínicamente.
“¡Quiero que
me digas porque hiciste que despertara a las niñas! ¡Quiero una explicación
ahora!”