(Capitulo 12)

ULTIMOS PREPARATIVOS

¡FIESTA DE OTOÑO!

 

Paraíso.

 

- “¡Ya te dije que me dijeras la verdad!” – Con su pose rígida a penas podía contener las ganas de explotar.

 

- “¿Sabes? No debo darte explicaciones de lo que hago y menos cuando estas viviendo en la Tierra como una simple mortal” – la palabra ‘mortal’vino acompañada de una mueca de desprecio.

 

- “Quiero saber ¿Por qué hiciste eso? Dime por qué casi matas a mis niñas… porque te empeñas en hacerme daño. ¿Que es lo que quieres de mi?” – preguntó nuevamente mas ligera, pero aun así furiosa con Ario.

 

- “No quiero nada de ti… si hice todo es fue porque--”

 

- “Yo lo hice Gena… es mi responsabilidad…” - De entre la bruma espesa salio una esbelta figura, una hermosísima mujer de cabellera larga y liza como una cascada y unos ojos verde esmeralda como ninguno.

 

- “Ariadna…” - La chica cayó de rodillas con lagrimass en los ojos, no podía creer que su hermana le estuviera haciendo esto. – “…Porque…”

 

- “Sabes que no les haría daño… sólo lo hice por su bien… ellas son lo que mas amo en este mundo… confiaba en lo que tu podías hacer por ellas y lo hiciste… sólo quería que les entregaras sus poderes…”

 

- “¡Que ganabas con eso! Sabes muy bien que yo puedo destruir a Rutino en cualquier momento y lugar.” – Replicó la niña.

 

- “¡No puedes y lo sabes! A demás no es tu deber” – Gruñó el hombre – “Tu deber esta cumplido, ahora que has despertado a todas no puedes hacer nada… no se te esta permitido.”

 

- “Padre… ¿podrías dejarnos solas?” – Pidió la mujer de cabellera larga. El hombre quedó mirando a la mujer mayor con algo de rencor… a pesar de no reconocerla como hija no podía negarle lo que pedía, solo le quedaba este tiempo antes de volver a su encierro.

 

- “Qué me vas a decir Ariadna. ¿Que lo hiciste por el bien de mis niñas? ¿Que lo hiciste por el bien de Ruto? ¿O vas a decir que mi padre esta detrás de todo esto y quiere que vuelva al reino?” – Empezó la pequeña sin ni un respeto ante su hermana.

 

- “Nada de eso… Tú, como vives en la Tierra, no sabes lo que va a suceder… pero yo como vivo en este reino tengo acceso a todo… o por lo menos mi padre lo tiene, él me dijo que esta era la ultima oportunidad, si no las despertábamos ahora serian destruidas el día de mañana, el día de la fiesta, el día del cumpleaños de mi pequeña” – Explicó Ariadna.

 

- “No.., eso no es posible, yo estaría ahí para evitarlo.”

 

- “No puedes, recuerda que tu libertad pende de un hilo, si te excedes estarás prisionera como yo…” - La pequeña aun la miraba con rencor en los ojos, no quería aceptar que su hermana mayor tenia la razón… ella ha vivido por mucho tiempo, tiene mas experiencia… pero no tiene una cosa que ella si tuvo: la compañía de las niñas y especialmente disfrutar de la pequeña Ruto.

 

- “Entiendo…” – Aceptó resignada - “De todos modos ya esta hecho.” – Acepto a regañadientes, pero aceptó y eso era un gran logro.

 

- “Si es así, entonces te pido un favor” – Comenzó a explicar la hermana mayor con ansias - “te pido que entrenes a todas… incluyendo a las Senchis.”

 

- “¡Queeeee!” – Exclamó casi al borde de un infarto.

 

- “Sabes muy bien que después de Oscuro viene el Caos.” – Pronuncio con voz sombría.

 

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Tokio

Templo Hikawa

 

- “¡No puedo creerlo! Como es posible que las Sailors Scout… ¡Y QUE LA PRINCESA DE LA LUNA! Se den el lujo de llegar como “suela” a una batalla…” - Por fin después de hablar y hablar tomó aire. Luna fue la primera en saber que es lo que había sucedido. ¿Quién seria el delator o delatora? Lo único que sabían era que lo iban a hacer añicos.

 

- “Luna… ¿como íbamos a saber nosotras que justo ESE día iba a atacar el enemigo?” – Intentó disculparse la diosa del amor.

 

- “¡PUES NO TIENEN QUE SABERLO! Lo único que tienen que hacer es estar preparadas ¡Lo único que te pedí!…” – Mirando especialmente a Serena – “…Fue que te tomaras esto en serio… tu crees que es muy bonito que una princesa como tu se de el lujo de ‘tomarse unas copas’ ‘celebrando un cumpleaños’ … realmente me decepcionas.”

 

- “Solo fue una celebración de cumpleaños Luna…” – Intentó explicar la princesa sin ni un resultado.

 

- “No Serena… sabias que el enemigo está aquí, sabes muy bien que nos puede atacar en cualquier momento… me lo prometiste…” - Esta vez el rostro de la felina reflejaba una decepción absoluta, Serena se sintió miserable. Como pretendía ser la Neo-reina algún día si se seguía comportando como una vaga… No, esperen, ella ya no va a ser la neo-reina, Darien y ella ya no están juntos, eso quiere decir que el futuro ya no existe… eso quiere decir que… Bien, ahora si que se sentía miserable. El solo hecho de recordar que ya nada le quedaba de lo que una vez fue el glorioso amor de su vida le llenaba la garganta de un sabor amargo. Intentó decirle algo a su consejera pero nada… ni si quiera salieron las palabras.

 

- “Luna… yo creo que te estas excediendo un poco…” - ¿Que era eso? ¿La sacerdotisa estaba hablando? ¿Que quería decir con eso?

 

- “No te metas Rai… tú eres tan culpable como las demás.” – La señaló desafiante, en sus ojos podía verse el fuego.

 

- “Luna…” - Suspiró un poco, trataba de hacerle entender sin tener que delatarse ante su mejor amiga. – “Luna… mírame…” - La gata así lo hizo pero no entendió lo que Rai quiso decir, o mas bien no quiso darse cuenta. – “Acompáñame…” - Las dos salieron de la habitación del templo.

 

- “Lo siento Serena, Luna ha sido muy dura contigo.” – Se acercó Lita, la abrazó pero Serena lo único que pudo hacer fue apoyar la cabeza en el pecho de la amazona.

 

- “…Que quieres que te diga, Luna tiene razón, ella como consejera tiene razón… aunque el futuro que teníamos con Darien no va a suceder… debo comportarme como lo que soy, una princesa… porque tal vez…” - A este punto las lagrimas que antes bailaban en la cuenca de sus ojos se derramaban libremente surcando sus mejillas. – “… Tal vez en un futuro no muy lejano tenga que asumir en la Luna… recuerden que el castillo del imperio Lunar aun yace intacto… esperándome.”

 

- “Es verdad… lo había olvidado.” – Murmuró Mina.

 

- “Si es así, puede que ahora que no habrá unión entre la Tierra y la Luna debas volver a gobernar la Luna.” – Tanteó Amy, quedamente.

- “No quiero Amy, no quiero volver a estar sola.. Me gusta la vida que llevo… amo todo esto, quiero a mi familia, quiero este paisaje… ¿saben? No recuerdo todo mi pasado pero si hay de algo que recuerdo es que siempre, siempre quise estar en este planeta.”

 

- “Lo sabemos Serena” – Esta vez fue una respuesta al unísono de todas. A eso Rai vuelve pero esta vez sin Luna.

 

- “¿Que paso con Luna?” – Preguntó Lita, Serena se separó de su hombro para comprobar que en realidad no estaba.

 

- “Se fue, ella… tiene cosas que hacer… por cierto ¿no dijiste que íbamos a ir al Crown Center a buscar nuestros disfraces?” – Trató de cambiar al tema que mas interesaba en ese momento.

 

- “Disfraces… Oh si! Disfraces!” – Y antes que Serena pudiera replicar fue arrastrada por Mina, aunque Rai no pudo divertirse del todo.

 

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Departamento Denis

 

   Después de casi no dormir habían tenido éxito, finalmente la fiebre de Denis había bajado, pero los que estaban cansados y somnolientos eran Darien y Tom, quienes habían luchado toda la noche en contra de esa maldita fiebre que más que eso parecía el mismo infierno dentro del joven.

 

   Era el tercer café que Darien se tomaba y aun así sentía mucho sueño, el otro parecía disimular más. En ningún segundo se separó de su amigo.

 

“Me preguntaba humm… porque tendría esa fiebre” – Se preguntó a si mismo en voz alta. Tom solo lo miró de reojo.

 

   Denis comenzó a moverse perezosamente.

 

“¡Que bien! esta despertando” – Exclamó Tom, lleno de felicidad.

 

“Que bueno así podré hacer algunas preguntas a los dos” – Esta vez la mirada de Tom era de sorpresa absoluta. Darien sólo tomó su último sorbo de café.

 

   Denis abrió los ojos abruptamente y se sentó de golpe, a la primera persona que miró fue al príncipe de la Tierra quien le devolvía una mirada profunda.

 

“¡Que bueno que estés bien, hermano!” – Exclamó con más fuerza abalanzándose hacia él y encajándole un gran abrazo fraternal.

 

   Sin embargo Denis a penas le devolvió un abrazo flojo y su mirada se volvió a clavar en la de Darien. Este repentinamente se levantó del sillón donde yacía e hizo un gesto como de sacudir el polvo de su pantalón.

 

“Bien, me alegro de que te hayas mejorado, estoy dos pisos sobre ustedes, si necesitan ayuda de cualquier tipo no duden en recurrir a mi, estudio-digo estudiaba medicina” – Se rascó la cabeza y luego volvió a añadir. – “sé bastantes cosas, bien me voy”

 

   Caminó hasta la puerta del departamento y la abrió pero antes de salir Denis balbuceó algo que luego se convirtió en palabras audibles.

“Gracias… su alteza.”

 

“Cuando gustes” – Contestó saliendo de la habitación y cerrando la puerta tras de si.

 

“Uffff… que alivio que estés bien hermano, por un momento creí que te iba a perder” – Dijo Tom deslizándose por el sillón en el que estuvo Darien anteriormente.

 

   Denis sintió un calor en el pecho y llevó su mano hasta él.

 

“¿Esta es la energía del Príncipe de la Tierra?” – Murmuró Denis para si mismo.

 

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Residencia Kibo.

 

- “Qué les puedo decir chicas… esa es mi historia.” – Concluyó Akari después de horas de relatos.

 

- “¡Akari es sorprendente!” – Dijo Amai.

 

- “No puedo creerlo…” – Comentó Sora. Aun miraba sus manos.

 

- “Es una maldición.” – opinó Hana

 

- “¿Maldición, Hana? ¿Por qué?” – Preguntó Amai con cierto tono burlesco.

 

   A esto la joven se puso de pie furiosa como si le hubiesen pinchado el trasero y casi embistió a la otra.

 

- “¿Por qué? Si buscan a nuestra hermana ¿no creen que es una maldición que arriesgue su vida a cada momento?” - Con su dedo índice a punto de clavársele en la nariz de Amai.

 

- “Hay si no es para tanto… ¿desde cuando crees que soy tan débil? A demás Cote estos dos días me ha enseñado muchas cosas.” – La trató de convencer.

 

   Ahora Hana separaba el dedo de la nariz de su hermana y se dirigía a su otra hermana Akari, solo que esta vez con los brazos a los costados.

 

- “¿Si? ¿Enseñarte cosas como desvelarte en las noches? ¿O como andar como sonámbula en las mañanas? ¿Eso te enseña?”

 

   Amai quien estaba a punto de estallar en un ataque de risa respondió. - “Sabes Hana si te vas a poner tan dramática y paranoica mejor vete a tu habitación y córtate las venas… esto me parece lo mejor que nos ha pasado en la vida ¿cierto Sora?” – Le dio un codazo a su hermana que estaba al lado, esta por toda respuesta solo asintió con la cabeza, aun se miraba las manos. Amai estaba fascinada con esta nueva noticia y no hallaba las horas de encontrar una victima de su poder.

 

- “Esto no es un juego chicas…” - Dijo al captar las intenciones de la chica - “Hay un enemigo… alguien las atacó, eso quiere decir que saben sus identidades y será mejor que no se separen… ustedes tienen suerte de estar en el mismo colegio… y yo tengo la suerte de contar con el apoyo de las Sailors Scout de este planeta. Estoy a salvo mientras esté con ellas.”

 

- “¡Sailors scout! Que feliz soy, ¡conocí a las guerreras de la Luna! Conocí a las Senchis!” – Amai seguía saltando de felicidad.

 

  Hana estaba de brazos cruzados y de pronto recordó algo importante. Al fin se sentó tranquila al lado de Sora.

 

- “A propósito de guerreros y todo eso ¿alguien sabe donde se metió la mocosa esa?” – inquirió en tono mordaz.

 

- “¿Te refieres a Cote?” – Preguntó Sora sin prestarle mucha intención, después de mirarse las manos una vez mas subió la vista hacia su hermana quien le asintió… - “No la he visto.”

 

- “Cuándo la encuentre…” – Murmuró. El rostro de Hana se veía tan maquiavélico que las demás temieron por la vida de la susodicha.

 

- “Cuando la encuentres le agradecerás el haberte salvado la vida… si no fuera porque ella apareció tu no estarías aquí… no seas resentida, no la conoces, tal vez si la conocieras un poco te darías cuenta de lo jugada que es por nosotras… a mi me ha salvado en muchas ocasiones.” – Akari la miraba duramente a lo que su hermana menor le respondió con una mirada aun más dura… ¿Quién ganaría? La mayor ganó…

 

   Acordaron no agredir ni física ni verbalmente a nadie que no sea el enemigo… al menos no por el momento.

 

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Crown Center

 

   Después de una larga travesía que consistía en distraer al dueño lo suficiente como para que las demás entraran al sótano sin ser vistas y así encontrar lo que buscaban, Serena, quien fue la única que tuvo el valor para hacerlo… bueno mas bien fue obligada simuló ir al servicio higiénico y de ahí dio un gran salto para esconderse y así pudo al fin entrar por la puerta.

 

“Jamás… ¡jamás! Vuelvo a hacer esto” – Dijo jadeando desde el inicio de la escalera que conduce hasta el sótano propiamente tal.

 

“¡Serena apresúrate!” – Exclamaron las demás desde abajo.

 

  Serena bajó lo más rápido que pudo.

 

   Frente a todas estaba una sala oscura, lúgubre y sobretodo polvorienta. El olor a humedad era casi insoportable. Al parecer hace mucho que no recibía visita alguna salvo por las arañas y ratas. Una de ellas pasó al lado de Mina, Lita acudió a tiempo para taparle la boca a la chica y esta casi se desmaya. A Amy se le ocurrió la idea de encender un gran interruptor en forma de palanca. Al instante las ratas se escondieron y las telas de arañas se hicieron visibles, sobretodo una que estaba muy cerca de Rai.

 

  A parte de todos esos “bicharracos” pudieron notar que habían muchas mantas ocre y algunas lonas. Amy, quien estaba al lado de la fuente de energía, deslizó hacia arriba la palanca (un poco más pequeña) que estaba al lado de la principal. Al hacerlo muchas luces de muchos colores se traslucieron por sobre las mantas iluminando aun mas la habitación.

 

“Estas deben ser las supercomputadoras del reino” – Supuso Amy. Ella al igual que las otras se acercaron a las abultadas mantas y lonas para destapar lo que se encontraría a bajo.

 

FLOWWWNN

 

  Las luces bajo las mantas eran mucho mas luminosas e intermitentes que sobre ellas. Revelando una maquinaria en excelente estado aparente, pero como habían ratas dudaban que internamente estuvieran en perfectas condiciones.

 

  Amy casi babeaba al ver la computadora y no pudo evitar tentarse a descubrir los secretos de la supercomputadora que hace años atrás solo podía mirar de un metro de distancia.

 

   Bajo la gigantesca lona estaba el juego de Sailor V. Mina, quien estaba mas que ansiosa fue hasta la parte trasera y la encendió, inmediatamente las luces se encendieron y sonidos chillones llenaron el sótano.

 

“¡¡¡Apaga eso!!!” – Chillaron las demás.

 

   Mina no se tardó ni un segundo en desactivar el sonido y luego de eso las cuatro se pusieron delante de la maquina de videojuegos a recordar como lo hacían para sacar las plumas.

 

“Fascinante… chicas miren esto” – Las demás fueron a reunieres con Amy.

 

“¡Pero si es El Palacio Lunar!” – Exclamaron.

 

“Si, una vista desde el espacio hacia el sector de la Luna en donde posa el Palacio Lunar y sus dominios… casi intactos” – Describió satisfecha de si misma por encontrarlo.

 

“Se ve bellísimo desde aquí” - Exclamó Mina.

 

“Siempre ha sido hermoso, solo que ahora no hay quien lo habite” – Opinó Rai

 

“Eso es cierto, la arquitectura se ha desgastado por los años pero aun así permanece intacto” – Afirmó Lita

 

“Desde que acabamos con el Negaverso y el Cristal de Plata reconstruyó el Milenio de Plata” - Dijo Amy tecleando sumamente rápido y explorando cada sector del lugar.

 

“A veces me gustaría ir y seguir con todo lo que dispuso mi madre… pero después me arrepiento, aun me falta mucho que aprender sobre gobernar” - comentó Serena con gran asombro después de ver el esplendoroso Palacio desde el espacio. Su corazón dio un vuelco al recordar que se fue el primer lugar donde se encontró con su príncipe.

 

“Miren chicas, estoy conectada a la computadora central del palacio y estoy dentro, ¿que les parece si visitamos el interior del palacio?” – Propuso Amy sin parar de teclear.

 

“Me parece buena idea, quiero ver si es tal y como lo recuerdo”

 

   Y así Amy comenzó a teclear nuevamente y la pantalla gigante que estaba frente a ella se dividió en varias mini pantallas de las cuales fueron seleccionando para ver los corredores, habitaciones, jardines y demases. Hasta que se toparon con una puerta que no quería abrir.

 

“Serena, ¿tu te acuerdas de lo que había ahí dentro?” - Preguntó Rai mientras que Amy estaba tecleando como loca para poder entrar, se trataba de un salón adjunto al Salón del Trono pero se necesitaba una clave para tener acceso visual hacia ella.

 

“No.” - Negro con la cabeza.

 

“¡Pero tienes que acordarte!” – chilló Mina casi zamarreándola.

 

“¡Mina!”

 

“Es que tengo curiosidad…” – Se disculpó la rubia.

 

“Bueno lo único que sabemos es que es muy difícil entrar a ella, tiene que ser un lugar de máxima seguridad” – Supuso la peliazul.

 

   Al escuchar las palabras de Amy, Serena comienza a recordar algunas cosas.

 

“Esperen… hazte a un lado” - Amy se salio del asiento para dejar a Serena, esta se sienta y escribe algo en un tablero un poco mas arriba del original, aquel que tenia unas runas antiguas en vez del abecedario convencional.

 

“Ahh… reconoces las runas Lunares.” - Dedujo Amy al captar la idea de la rubia.

 

“Eso creo” - Respondió Serena mientras con suma precisión trataba de recordar. – “¡Listo!” – De inmediato se visualiza un salón de una luz tenue y en el fondo algunos objetos brillantes.

 

“¿Como lo supiste Serena?” – Preguntó Amy muy interesada al igual que las demás.

 

“Simple, el tesoro mas preciado de la familia Lunar es el Cristal de Plata, solo que no recordaba como se escribía en las runas Lunares” – Contestó sin mucho alarde.

 

“Impresionante” – Analizó la Sailor del agua sentándose nuevamente en el asiento que le había cedido la rubia.

 

“¡¡¡Mira!!!” – Reaccionó Mina antes que las demás alertando al resto.

 

“Es la Copa Lunar” – Dijeron todas al unísono.

 

“Y mi primera Pluma de Transformación” – Lo señaló Serena reconociéndolo al instante. Estaba muy sorprendida.

 

“El Cetro Lunar de la Reina Serenity” – Todas se sorprendieron aun mas.

 

   Estaba lleno de tesoros de la familia, algunos que no podían reconocer pero otros que sabían perfectamente. Y al centro de todos estaba una escultura de mármol similar a un pilar griego y sobre este una almohada color rojiza en donde presumían debió reposar el Cristal de Plata alguna vez en el pasado.

 

“Aun no puedo entender porque el palacio tiene todo esto, aun… es imposible si nadie ha ido alguna vez al palacio y llevado nuestras plumas y… la Copa Lunar, es que aun no lo entiendo” – Serena mas que sorprendida se veía muy perturbada.

 

“Puede que el Palacio por si mismo este actualizando y siguiendo nuestros pasos. ¿Nunca se preguntaron porque no estaba la Copa Lunar?” – comentó Rai llevándose una mano a la barbilla.

 

“¿Saben? Yo creo que mas que algo, alguien esta detrás de todo esto.” – Replicó Amy volviéndose a sumir en el tecleado dando un resultado algo esperado. Serena agrando los ojos.

 

“¡Esa gata me las va a pagar! Y ella me da lecciones de cómo comportarme!” – Y como si se hubiese sentido engañada se puso a escupir mil maldiciones a la felina. Lita le daba palmadas en la espalda para tranquilizarla sin mucho resultado...

 

“¿Se refieren a Luna y Artemis?”

 

“¡A QUIEN MAS!” – Contestaron todas al unísono. Mina casi fue arrastrada por el aire arrojado de las bocas de sus amigas.

 

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Departamento Kou

 

- Waaa… ¡que cansado estoy! - Se estiraba Seiya perezosamente. Fue el primero en despertar de sus hermanos.

 

   Anoche se acostaron muy tarde. Brindaron por horas junto a su representante quien al final se fue totalmente ebrio del departamento, menos mal llamaron a un taxi para que lo fuera a dejar a su hogar pues sino, tal vez hubiese tenido un accidente y podrían perder a una valiosa persona.

 

   Seiya aun sentía el dolor de cabeza por tanto haber bebido. Miró la hora su se sorprendió de sobremanera al notar que era mas de las dos de la tarde y ellos ni siquiera daban señas de vida por el escenario del colegio. Como pudo se levantó notando que se mareaba al hacerlo y se fue a levantar a Taiki. Seiya sabia que bastaba con despertarlo a él para que Yaten lo hiciera por su propia cuenta.

 

“¡MALDITA SEA COMO ES POSIBLE QUE NOS HAYAMOS QUEDADO DORMIDOS!” – Dicho y hecho, Yaten despertó al instante con los gritos de Taiki.

 

“¡¿Qu-que?!” – Al instante se transformó en Sailor Star Heler. Sus hermanos quedaron con los ojos grandes como plato, estáticos. – “¿Dónde esta? ¡¿Dónde esta ese maldito demonio?!” – Preguntó con fuerza mientras miraba hacia todos lados muy excitada.

 

“Prhhff… JAJAJAJAJAJAJAJA!” - Estalló en risa Seiya, hasta que le dolió el estomago.

 

   Taiki solo se reía normalmente.

 

   Yaten vuelve a la normalidad inmediatamente totalmente avergonzado e irritado.

 

“¡COMO SE ATREVEN A ASUSTARME DE ESA MANERA!”

 

“¿Saben algo? No es momento para estupideces, son mas de las dos de la tarde y necesitamos arreglarnos” – Respondió quedamente sin prestar atención a la cara de sulfuramiento de Yaten y menos las incontenibles ganas de reír nuevamente de Seiya.

 

“Mmmhmmm” – Gruñó mientras se dirigía al cuarto de baño.

 

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Recidencia Tomoe

 

No he podido esta vez… vuelvo a no ser… vuelvo a caer…”

 

La puerta de la habitación se abre y una mujer alta y morena entra.

 

“¿Es mi imaginación o te escuchaba cantar Hotaru?” – La aludida se sorprendió, pero lo disimuló bien.

 

“Hola mami-Setsuna” – Saludó Hotaru con un semblante un poco mas serio que lo habitual. Estaba en su closet viendo lo que se pondría para esta noche.

 

   La mujer entró y cerró la puerta tras de si, luego caminó hasta llegar a la cama de la joven y ahí extendió un paquete sobre ella.

 

“¿Has estado recordando mas cosas?” – Preguntó con seriedad a lo que Hotaru asintió lentamente. – “He estado pensando en lo que me dijiste, tal vez sea buena idea decirle a las inners lo de su pasado y la relación de ellas con…”

 

“No es necesario mamá-Setsuna” – Interrumpió Hotaru – “Ya lo pensé mejor y es necesario que ellas lo recuerden por si solas para que disfruten de los recuerdos.” – Explicó con un poco de melancolía en su voz.

 

“Ese torneo fue la fuente de las mayores alegrías y sufrimientos que experimentaron las Senshis, tal vez tengas razón, a demás no creo que tarden en recordarlo ya que el pasado esta volviendo a buscarnos”

 

“El pasado siempre atormenta nuestras vidas, daría lo que fuera por no recordar” – Hotaru sacó un vestido del closet y se lo probó sobre lo que tenia puesto y se miró a espejo. Hizo una mueca de desagrado y lo guardó nuevamente.

 

“¿Lo dices porque no quieres hacerlo o por la tristeza de saber que jamás volverás a recuperarlo?” – Preguntó Setsuna maliciosamente, sabiendo que esta era una pregunta decisiva.

 

“Supongo que por la alternativa ‘B’” – Afirmó con inocencia. Setsuna solo sonrió.

 

“A propósito, te traje esto, supuse que estarías indecisa para vestirte, así que confeccioné esto para ti” – Le señaló el paquete que traía consigo. Hotaru sonrió muy contenta.

 

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Mansión Tenou

 

“Veo que Setsuna lo tenia todo preparado… es increíble lo precavida que es.” – Comentaba Haruka desde la entrada de la pieza de ella y Michiru.

“Así veo, quería que todas estuviéramos en ese lugar…”

 

“No veo porque tanto interés, pero si insiste y no tengo nada que hacer…” – Haruka lo pensó mejor – “A demás seria una buena manera de divertirnos, hace muchísimo tiempo que no sé de fiestas de disfraces”

 

“Digo lo mismo Haruka” – Dijo Michiru al tiempo que habría su paquete y sacaba un hermoso traje.

 

“Te verás hermosa con él” – Dijo y después se dirigió al suyo. Quedó sorprendida. – “Vaya, piensa en absolutamente todo… definitivamente me dieron ganas de ir y no tanto por la fiesta de Otoño, este disfraz se verá tan increíble que a todos les daré envidia jejeje”

 

“¿Desde cuando tan egocéntrica mi querida Haruka?” – Se acercó coquetamente.

 

“Mmm… desde que nací. Creo” – Contestó con aires de inocencia.

 

   Ambas se rieron.

 

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Crown Center

 

“¿Por qué diablos no quiere funcionar?” – Mina hacia todo lo posible para que de la maquina de videojuegos salieran las dichosas plumas, estaba hace mas de 20 minutos intentándolo pero nada. Entre ella y Serena se alternaban para intentarlo.

 

“Me rindo, pensé que era cuestión de jugarlo y ya” – Exclamó Serena deprimida.

 

“¡Tiene que haber una forma! No quiero vestirme de cualquier traje barato, a demás a estas alturas no encontramos nada en ninguna tienda!”

 

“Calma Rai, deja que se concentren” – La trató de tranquilizar Lita sin conseguir mucho.

 

   Entre tanto Amy seguía tecleando en la supercomputadora y casi ni se notaba su presencia, estaba maravillada con esa.

 

“¡Listo!” – Exclamó Amy. Las demás se dieron vuelta a mirarla.

 

“¿Que esta listo?” – Preguntó Serena.

 

“Logré hacer que la supercomputadora se conectara con la mía. Ahora podremos tener acceso a ella desde mi mini computadora”

 

“Genial” – Exclamó sarcásticamente Rai. - “¿Ahora podrías ayudarnos con esto?”

 

“¿Con eso?” – Lo miró por unos instantes y luego como si hubiera recordado algo más importante se sumió en el teclado. Las demás ahora estaban al borde de la histeria.

 

   Rai se acercó enérgicamente a la peliazul con claro motivo de hacerle entender algunas cosas.

 

“Se puede saber que es lo que…”

 

“¡Listo!” – Las demás la miraron sin entender y mas Rai que sus ojos casi salían de sus cuencas por la rabia.

 

“¡Listo Que!” – Exclamó Rai.

 

“Por favor les pido que vuelvan a intentarlo” – Dejo quedamente mientras las otras se miraban mutuamente.

 

   Mina, antes que las demás le pudieran ganar fue y se instaló en la maquina de videojuegos, ahí anotó algunos puntos y luego de eso una abertura (no la que se introducen monedas) mas grande se abrió dejando resbalar un objeto similar a una pluma para escribir.

 

“¡Viva!” – Mina se puso a saltar de un lado a otro con su pluma de transformación chillando como una loca.

 

   Rai y Serena se miraron desafiantes y empezaron a forcejear para ser la segunda en usar la maquina. Rai ganó arrojando a Serena.

 

“¡Hay me duele!” – Salieron ríos de los ojos de la rubia.

 

   Rai sacó su pluma y le dio un beso como si fuera su nuevo amuleto de buena suerte.

 

“¡Ahora si voy yo!” – Serena se abalanzó antes que Lita o Amy le quitaran el puesto, estas dos se miraron con decepción.

 

   Serena siempre se colocaba histérica a la hora de jugar estos juegos, es por lo que algunas temían que las perillas de la maquina se fueran a salir. Listo, al fin la rubia había obtenido su pluma y saltaba de felicidad tanto o más que Mina.

 

   Lita fue la siguiente, esta se puso muy nerviosa, hace mucho tiempo que no jugaba uno de estos y el monito de Sailor V la ponía casi al borde de la histeria, Serena se compadeció de ella y le ayudó. Lita al terminar más que contenta se veía como recién salida de guerra. Casi ni se percató que llevaba la pluma en sus manos.

 

   La ultima fue Amy quien hizo algunos movimientos y sacó la Pluma.

 

“¿Que? Eso no fue justo Amy”

 

“¿Que? Solo quería la pluma su hubiese elegido jugar lo habría hecho”

 

“¡Pero no es justo que te hayas tomado el atajo!” – Chillaban las dos rubias mientras Amy desviaba la mirada y meneaba la cabeza en forma de reproche.

 

   Al cabo de unos minutos ya estaban listas, habían tapado las maquinas y apagado los interruptores, esta vez se habían asegurado de que ninguna rata iba a acercarse a las computadoras.

 

   La travesía de regreso fue un tanto más difícil de lo que esperaban. Andrew le preguntó a Serena por qué se había demorado tanto en el baño y esta no supo que responder. Como siempre le habían dejado el trabajo más difícil a ella.

 

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¿Qué sucedería si estuvieras en una casa donde solo viven mujeres y hay un solo baño (Claro que muy grande) y todas tienen que ir a una fiesta? Pues esto…

 

Residencia Kibo

 

“¡Déjame pasar!” – Gritaban desesperadas detrás de la puerta del baño, era inútil, pese a los golpes la puerta no cedía, ni siquiera se rompía….

 

“¡¿Como puede ser posible que una persona se demore tanto en el maldito escusado?!” – Otra ronda de puñetazos hacia la pobre puerta.

 

“¿Me van a dejar en paz?” – Se escuchaba la voz inconfundible de Amai tras la puerta.

 

   Minutos después se habré y las tres restantes hicieron uso de su fuerza bruta para entrar. Mientras Akari y Hana se peleaban por entrar Sora se escabullía y se introducía cerrando la puerta.

 

“¿Qué? No puede ser….” – Dijo Akari resignada al hecho que tendría que esperar otros 20 minutos.

 

   Hana miraba de forma acecina a Amai quien le contestó con la lengua afuera. Hana frunció el entrecejo y se quedó esperando cruzada de brazos.

Una hora mas tarde…

 

   Por fin Akari lograba salir del baño, estaba muy nerviosa y apurada pues en media hora mas tendría que estar haciendo la prueba de sonido en el colegio ¡Dios como odiaba tener que cantar! Si tan solo pudiera ser como ella quería y no tener que andar a los pasos de otra gente…

 

   Akari de por si tiene una gran imaginación, había comenzado a confeccionar su traje desde que supo de la fiesta, primero en clases había mostrado a sus amigas algunos bosquejos de lo que seria el mejor traje, pero luego dejó de hacerlo pues quería darle una sorpresa a todos, a demás, gracias a la otra noche descubrió algo muy interesante.

 

   Sobre su cama estaba un traje blanco muy pequeño, a su lado algunas cintas y en el suelo unas zapatillas de cintas muy delgadas. Comenzó a arreglarse sin preocuparse mucho por la hora, ahora tenia que preocuparse de que todo le quedara bien ya que era la primera vez que hacia un traje ella solita. Bueno no tan sola pues su nana le ayudó bastante con la costura y demases.

 

   Ahora solo faltaba el toque mágico…

 

   Al salir de su habitación vio que sus hermanas estaban casi listas, tendría que esperarlas, su mamá la mataría si supiera que se fue antes dejando a sus hermanas solas en un lugar que ellas no conocen.

 

   Vio a Amai con un traje que de seguro le habría costado muy caro sobretodo por los detalles coloridos, a ella siempre le ha gustado lucirse. Pero lo que le dio mas risa fue cuando la vio complicada tratando de llevarse a la espalda unas inmensas alas que de seguro le pesarían mucho. Por un momento pensó en ayudarla pero cuando esta trató de presumirle el traje se retractó, no tenia porque ser buena con alguien que lo único que hacia era presumir su belleza todo el tiempo.

 

   En el caso de Sora, bueno ella se notaba que lo había hecho ella con su nana, pero no por ello iba a quedar menos bonito. Claro que estaba muy colorido y alegre.

 

   Y Hana… ella prefirió encapucharse, tal vez porque en la fiesta mostraría su traje o tal vez… ese era su traje. Da igual con tal que todas estuvieran listas.

 

   Al acercarse a la puerta se sorprendieron pues por la ventana veían una limusina blanca pero la sorpresa fue mayor al abrir la puerta y toparse con Cote quien las estaba esperando con un traje muy lindo de hada color rosado, todas se alegraron de verla menos Hana quien hizo un ruido parecido al de un rugido.

 

   Cote se separó de ellas para hacer un ademán de invitarlas a seguir una alfombra roja que conducía a la limusina blanca.

 

“Bien mis niñas, es hora de irnos”

 

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   Después de la agitada “Huida” del Crow Center Las chicas se dirigieron nuevamente al templo, ahora cada una tomaría su propio camino para llegar a sus hogares y poder prepararse.

 

   Rai entre tanto se quedó sola pensando de que demonios podría disfrazarse.

 

   Amy decidió que le haría unos retoques al disfraz que su madre mandó ha hacerle… bueno con un poco de magia no quedaría nada mal pensó ella.

   Mina como siempre ya tenia en mente de lo que podría disfrazarse, claro con ayuda de Yaten.

 

   Lita… bueno ella no tenia idea pero era práctica y sabia que algo se le ocurriría pronto, solo era cuestión de tomar una tasa de té de manzanilla y listo.

 

   Y Serena… era un atado, no sabia muy bien de lo que podría disfrazarse, tal vez de la princesa de la Luna pero… quería un cambio, tal vez para pensar diferente, para creerse el cuento… ESO ERA había tenido una buena idea ahora solo tenia hora y media para llevarla a cabo, ahora solo le faltaba el ‘toque divino’.

 

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Entrada a la Preparatoria

20:30 hrs.

 

   Hace media hora habían abierto las puertas del establecimiento para dejar pasar a la muchísima gente que había querido asistir, los disfraces eran tan variados y originales como las personas que entraron. A medida que pasaba el tiempo eran mucho más la gente que entraba. De seguro era porque el aire estaba algo frío para las personas que venia con trajes muy ligeros. Los alumnos, en especial los del último grado, se esmeraron mucho en verse fabulosos, esta fiesta era especialmente dedicada para ellos.

 

   Haruka vestía del mismísimo Emperador Romano hasta con las hojitas de olivo y su armadura dorada acompañada de la espada. Realmente había dejado la ‘locura’ cuando llegó captando la mirada de hombres furibundos y mujeres embobadas. Había hecho el intento de ir a buscar a las inners pero ellas se negaron, dijeron que se llevaría una sorpresa así que las esperaría en la puerta del establecimiento.

 

   Pasaron unos minutos y Haruka divisó un taxi se sorprendió muchísimo cuando vio a Rai bajar de aquel taxi, esta vestía con un traje negro de cuero entallado al cuerpo y sus garras, orejas y colmillos eran muy convincentes, hasta podría jurar que esos ojos en forma de gato eran reales. Seguida de Rai quien refunfuñaba barbaridades por haber sido empujada salió Mina. Haruka no sabia si vomitar o reír pero la sorpresa no se la quitó nadie, estaba vestida de novia con un frondoso traje blanco sin tirantes y su cabello suelto y su maquillaje… bueno al verla a simple vista se preguntó cuanto le habría costado hacerse ese traje.

 

   Lita, ella estaba despampanante, tenia un traje muy ajustado color verde esmeralda con una costura bastante exquisita muy parecida a los vestidos de fiesta que muestran en las pasarelas y dejaba ver sus curvas perfectas, se veía mucho mayor de lo que es, sobretodo los el delineado de sus ojos, tenia unos brazaletes dorados en forma abstracta y unos pendientes dorados con una piedra verde en el centro. Se veía muy normal pero al salir del taxi extendió unas enormes alas de lo que parecían ser una mariposa, de color negro con rosados fuertes y azules tenues, esa forma de alas las había visto alguna vez pero no lo recordaba en ese momento. Después de Lita salio alguien que nunca había visto antes, pero por descarte supuso que podría ser Amy.

 

   Ella salio con mucho esfuerzo y casi cae al tocar tierra firme, estaba vestida de ¿sirena? Guauu, de todos los trajes que habían salido hasta ahora este era el mas extraño y real que había tenido el honor de admirar, a simple vista esas escamas parecían reales incluso parecían salir de la mismísima piel y mezclarse con ella, asimilaba notablemente a un pez mezclado con una mujer, y su cabello, lo tenia largo y ondulado, dudó unos mementos si es que era una peluca pero lo que mas le sorprendió fue ver sus uñas como garras, sus labios morados como si hubiese estado muchísimo tiempo bajo el agua y su lengua ¿Azul? Si, no podía equivocarse era azul lo supo cuando la vio abrir la boca para decirle a Serena que saliera del auto.

 

   Por ultimo bajó… ¿Serena? Que había sucedido con ella, si es que realmente era ella. El cabello rubio suelto y algo ondulado le llegaba a sus tobillos decorado con arreglos y cintas. Lucia un traje blanco casi transparente con tirantes muy delgados ajustado hasta bajo el busto y suelto hasta la mitad del muslo, algo parecido a una camisola. Unas delicadas medias blancas transparentes que iban desde la punta de sus pies hasta la mitad del muslo y unas sandalias con tirantes muy delgados casi no notorios. A primera vista cualquiera diría que estaba en su noche de bodas con un baby doll blanco y todo eso pero cuando notó que las chicas le ayudaban a salir se dio cuanta que había algo más… y no se equivocaba. Contemplo con asombro unas hermosas alas blancas muy grandes que le llegaban a los tobillos, eso fue lo que mas sorprendió a Haruka. Entonces eso era un ángel ¿cierto? Dedujo con seriedad.

 

   Al fin las chicas habían dado con Haruka quien aun no salía de su asombro y estaba tiesa y expectante como si fuera una foto, eso sumado a su traje de emperador romano fue lo que hizo quelas chicas les costara dar con ella.

 

“¡Hola Haruka pero que bien te vez!” – Se acercó Serena con verdadera alegría, Haruka notó al abrazarla y verle la espalda que esas alas increíblemente salían de la carne de su princesa. También se dio cuenta que Serena en su frente llevaba una tiara muy delgada y hermosa que combinaba con el resto de sus adornos de plata.

 

“Te vez increíble gatita, por un momento creí que no eras tu” – Y era completamente cierto.

 

“¿Acaso soy tan predecible que creías que me iba a venir vestida de princesa de la Luna?”

 

“No-no fue por eso” – estaba igualmente asombrada con todas. No sabía por qué pero tenía cierta curiosidad en saber de donde sacaron esos trajes. Y sus deducciones no estaban muy lejos de la verdad. Haruka notó el mismo detalle en Lita al saludarla con respecto a sus alas.

 

“Veo que realmente te hemos dejado sorprendida Haruka ni si quiera parpadeas” – Bromeó Mina.

 

“Pero de todas maneras tu no te quedas a tras” – Reconoció Amy admirándola de pies a cabeza. – “Te ves superior con ese traje de verdad te da altura”

 

   En ese momento se estacionó frente a ellas una limusina negra, de la cual salio un hombre y abrió la puerta. Todas habían quedado mirando descaradamente el vehículo ya que no era muy común ver esta clase de exhibiciones en un lugar que no fuera concurrido por celebridades.

 

   El hombre abrió la puerta de donde la primera en salir fue una mujer alta vestida de faraona egipcia, era Setsuna, lo supusieron por el cabello y su piel tostada. En su cabeza en vez de llevar el sombrero de faraón lo llevaba suelto pero con el peinado propio de la época. Su vestimenta era la típica de la realeza pero con un toque personal de piedras color granate. Luego como un torbellino salio la pequeña Hotaru que vestía una falda larga que le llegaba hasta los tobillos hecha de lienzos transparentes de distintos tonos de violetas y morados, dejaba su vientre al aire y tapando sus pechos un sostén de apariencia metálica que hacia juego con el cinturón de su falda. Un delicado y transparente velo cubría su rostro a excepción de sus ojos que estaban delicadamente maquillados. Ella estaba vestida como una árabe. Corrió a abrazar a Serena reconociéndola inmediatamente.

 

   La ultima en bajar del vehículo fue Michiru quien ataba su cabello alto en forma de tomate dejando unas patillas rizadas. Vestía como una diosa griega. Le quedaba muy bien. Sus toques especiales eran algunos lienzos que unían los brazos con los hombros, llevaba una tiara muy fina y de collar el símbolo de neptuno.

 

   Las inners y las outers, el ingenio de Setsuna y la magia de las plumas… definitivamente era una mezcla perfecta entre arte y magia.

 

   Se saludaron con naturalidad halagándose cada una por la originalidad de sus trajes pero las outers en su mayoría no habían tardado en descubrir de que lo que se trataba este deslumbrante espectáculo.

 

“Veo que las plumas hacen un buen trabajo…” – A pesar de que las Inners se sorprendieron ante el descubrimiento de Setsuna supieron disimular muy bien.

 

“Si, lo mejor para los apuros” – Contestó la princesa con suma naturalidad ignorando la mirada de reproche por parte de Hakura.

 

“Pero me parece perfecto que puedan divertirse de ese modo, si nosotras tuviéramos de esas plumas no dudaríamos en usarlas” – Dijo Setsuna sorprendiendo aun mas a tanto las inners como al resto de las exteriores. – “¿No es cierto mi querida Haruka?” – Agregó quedamente. Haruka no le quedó más que asentir.

 

“De todas formas tienen mucha imaginación, ya que sus trajes quedaron perfectos” – Agregó Michiru halagando especialmente el traje de su princesa, algo le decía que este era el resultado de tanto capricho con los Ángeles.

 

“Pero será mejor que entremos porque hace mucho frío ¿no lo creen?” – Intentó cambiar de tema Hotaru a lo que todas asintieron firmemente convencidas de que una vez dentro de la fiesta se pasaría el ambiente tenso.

 

   Pero cuando todas entraban al lugar se escuchó un ¡¡Hotaru! Y tanto la aludida como las outers se dieron vuelta bruscamente. Se nota que eran muy sobre protectoras de la pequeña.

 

“¡Sora!” – Gritó Hotaru aleándose de sus ‘padres’ y acudiendo al llamado de su amiga.

 

  Sora vestía de arlequín con unas pantis a rayas de colores una faltita rosada muy ondulada y una camisa apretada color verde, grandes zapatos verdes y un gorro de tres puntas en colores verdes y naranjo. Además que su rostro venia pintado con estrellas, lagrimas y todo eso. Tras ella, lentamente como deslizándose sobre el aire venia una capucha negra, Hotaru al verla se atemorizó un poco pero al descubrir que era Hana suspiró aliviada.

 

“¿Como están chicas?” – Saludó Hotaru muy contenta.

 

“¡Excelente! Estoy muy emocionada, es la primera vez que vengo a una fiesta de disfraces. Te vez muy bien Hotaru” – Chillaba muy contenta Sora pero Hana tras ella no dijo nada mas que un “hola”

 

“Gracias Sora, tu también” – Luego deslizó cuidadosamente su mirada a la encapuchada – “¿Ese es tu disfraz Hana?” – Preguntó muy curiosa Hotaru pero Hana no dijo nada.

 

“No te preocupes Hotaru, es la encarnación de la muerte, ni a mi me ha hablado” – Dijo Sora con pesar. Bajo la capucha no se podía ver ni siquiera el rostro de Hana.

 

   Enseguida llegó Cote tirando de la mano a una adolorida Amai quien se sobaba los hombros. Definitivamente los armatostes no eran para ella.

 

“Err… ¿podemos acompañarlas?” – Dijo Cote con algo de nerviosismo ante Hotaru.

 

  Entraron al lugar luego de pagar una pequeña suma de dinero por su entrada. Serena parecía divertirse captando las miradas de asombro tanto del lado masculino como del femenino. Y no solo ella, si no que las otras también y podrían jurar que de los grupitos de conversa ellas eran las mejores y mas originalmente vestidas, se sentían orgullosas y en ningún momento arrepentidas de haber usado sus plumas para arreglarse, solo se sentían un tanto tramposas.

 

   Serena de pronto se percató de la presencia de las hermanas de Akari, Entonces buscó entre el grupo y a la primera en encontrar fue Amai y le preguntó:

 

“Oye Amai,  ¿Akari vino con ustedes?”

 

   Amai estaba vestida de mariposa, su maquillaje era brillante al igual que toda su vestimenta. Tenia puesto un corset color fucsia y una falda transparente hecha de lienzos muy parecida a la que traía puesta Hotaru pero hasta la mitad del muslo y en colores rosados fucsias y amarillos. Su traje era de por si muy llamativo pero lo que mas llamaba la atención eran esas gigantescas alas de mariposa, mucho mas grande que las alas de Lita, de los mismos tonos rosados y amarillos que su falta solo que estas alas se notaban que iban atadas a un armatoste con tirantes parecido a una mochila las cuales iban en los hombros de Amai.

 

   La aludida giró para verla a los ojos algo hostigada – “Si, vino con nosotras pero entró por otro lugar, dijo que se reuniría con ustedes en un rato mas” – Y volvió a contorsionar el rostro.

 

“¿Te encuentras bien?, seria mejor que te sacaras esas alas, se nota que pesan mucho” – Sugirió Serena pero la otra pareció aun mas hostigada.

 

“Estoy bien” – Se limitó a decir, pero a Serena no le pareció cierto lo que decía, sin embargo no quiso intentar de nuevo porque intuía que la otra le respondería de mala manera así que se alejó de ella y se fue donde sus amigas, pero cierto sentimiento de culpa la invadió al notar que a pesar que Amai estaba con sus hermanas su vista parecía perdida. Estaba sola

 

   Serena suspiró nuevamente, sabia que esta noche iba a ser mágica. ¿Cómo lo sabia? Ella era un ángel, por lo menos eso es lo que otros dicen…

 

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Presente

Siglo XXXIX

 

“Woaooowww! Estoy cansada… quiero dormir… “- Como pudo la jovencita de cabellos violetas llamada Usagi se movió ya que había estado mucho rato en la misma posición y había quedado pegada… sus ojos ya se serraban y necesitaba descansar la mente.

 

“Pero… Haoooooooummmm…. Estaba muy interesante…” – Liss se estiró perezosamente haciendo lo mismo que su prima. Ambas estaban mas que somnolientas y hablaban casi por inercia.

 

“Si no dormimos… mi mamá nos reprenderá mañana por la mañana… a demás… ya son las 5 de la mañana…”

 

“Tienes razón, a demás… ya me tirita la mano y no puedo seguir dibujando mas… creo que mejor nos tomamos una siestecita y listo…”

 

“Tienes razón…”

 

Ambas quedaron sumamente y profundamente dormidas y el libro resbaló de la cama abriéndose en una hoja…

 

Continuará...

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