LA PIEDRA SAGRADA
Capítulo 14
Cuando el resplandor provocado por el hechizo erróneo de Riak desapareció, él y Serena(que a causa de la caída se hallaban en una situación bastante comprometida) se encontraron en el interior de una habitación muy pequeña, vacía, sin ventanas y sin puertas iluminada por una antorcha sujeta a la pared. Lentamente, Serena se fue incorporando ante la mirada furiosa del sacerdote quién siguiendo su ejemplo hizo lo mismo. La joven, asustada, creyó oportuno transformarse pero antes de que pudiera hacer nada su enemigo la sujeto fuertemente de las muñecas impidiendo cualquier tentativa por su parte. Sin embargo, en el momento en que el hombre se disponía a acabar con la guerrera, la advertencia de Morus de que no tocase a la joven le detuvo dando paso al nacimiento de una gran idea: ella sería su seguro de vida.
Mientras tanto, el resto de los desaparecidos se encontraban en otra habitación similar a la anterior con la diferencia de que en el techo había un gran agujero. Rei miraba el agujero, Paolo y Arimi miraban a Rei, se miraban ellos y volvían a mirar a Rei, situación que continuó durante varios minutos hasta que alguien se atrevió a romper el silencio causado por la impresión.
Rei: ¿Qué hacíais en la habitación?
Arimi(molesta): A ti que te importa.
Paolo(más astuto que Arimi había notado que la desconocida sabía algo): Fuimos a robar el diamante...
Arimi(histérica): ¡Cállate! Si tú quieres ir a la cárcel yo no estoy dispuesta a...
Paolo(fríamente): A ella no le importa lo que fuéramos a hacer allí sólo quiere saber en donde demonios estamos, igual que nosotros, y estoy seguro de que sabe algo, ¿me equivoco?
Rei contemplo durante unos instantes a aquel hombre. Tendría unos 40 años, de tez morena, cabellos negros y mirada fría le recordaba a su padre, un político al que sólo le importaba el mismo y su ascenso hacía el poder. Eran iguales y por eso mismo sabía que podría contar con él, al menos, mientras se viera atrapado. Cuando salieran de aquella habitación avisaría a las chicas e intentaría volver a casa aunque su instinto le decía que la situación era mucho más peligrosa de lo que parecía.
Rei(sonriendo): No del todo, digamos que me imagino quién es el causante de todo esto y conociéndole será mejor que salgamos de aquí cuánto antes.
Arimi(ya más calmada y dispuesta a escuchar a la joven): ¿Cómo?
Rei(señalando hacia arriba): El agujero, como el techo no es demasiado alto, creo que podré alcanzarlo si hacéis una especie de torre, así yo podré salir y buscaré algo con que sacaros de aquí.
Paolo: Me parece bien. Arimi ponte justo debajo del agujero, yo me subiré encima de ti y después lo hará...
Rei: Rei.
Paolo: Paolo.
Arimi obedeció a Paolo a regañadientes y cuando la torre estuvo formada, Rei trepó hasta lo alto y, tomando impulso, saltó y salió por el agujero lo que provoco que Paolo y Arimi perdieran el equilibrio y cayeran al suelo sin ver el impresionante salto que la guerrera había realizado.
Una vez fuera, la joven observó el panorama que se extendía a su alrededor, centenares de cubos metálicos similares a aquel en que ella había estado se expandían más allá del horizonte en una perfecta ordenación geométrica de cuadrados concéntricos, separados únicamente por estrechos pasillos de arena. La preocupación se reflejó en su rostro cuando al intentar contactar con sus amigas no recibió respuesta. Sin duda, todo esto era obra de sus enemigos pero aunque consiguiese vencerlos esto no significaba que lograría salir de allí, su única oportunidad era vagar por los alrededores en busca de ayuda(no sabía cuál) o esperar a que sus compañeras la rescatasen, si es que la encontraban.
Un fuerte sentimiento de angustia inundó su ser, no quería morir pero tampoco quería quedarse encerrada para siempre en aquel lugar al lado de un hombre, al que odiaba profundamente sólo porque le recordaba a su padre, y de una mujer egoísta y superficial, tenía unos sueños que cumplir, tenía alguien a quién amar... alguien a quién amar... Nicolás, aunque tal vez jamás lo reconocería pese a las constantes insistencias de Serena para que se lo dijera... Serena. Un extraño sentimiento de calor inundó su corazón, era el que siempre sentía cuando pensaba en ella, su mejor amiga, la persona en la que más confiaba en este mundo, ella no la abandonaría, la encontraría y entonces volverían a pelearse.
Una vez recobrada la confianza en si misma, se dispuso a sacar de la habitación a Arimi y a Paolo, aunque ¿cómo lo haría?. Una idea pasó por su cabeza provocando que riera como nunca antes lo había hecho.
No muy lejos de allí, Riak y Serena( Serena llevaba atadas las manos a la espalda y Riak la mantenía sujeta del brazo obligándola a caminar) recorrían las calles de esta ciudad tan especial. De vez en cuando el hombre se detenía, tocaba un cubo, cerraba los ojos, entonaba una melodía algo extraña y retornaba su camino. Durante todo el trayecto Serena había permanecido callada todavía asustada a causa de la mirada que le había visto a su enemigo, sin embargo, el cansancio y la curiosidad comenzaban a hacer su efecto y la joven decidió que ya había permanecido en silencio demasiado tiempo.
Serena: Esto, ¿a donde vamos?
Riak(deteniéndose bruscamente y mirándola fijamente a los ojos lo que hizo que Serena se arrepintiera de lo que había hecho): ¿Sabes por qué no te he matado?
Serena(tragando saliva): No.
Riak: Morus me encargó una misión y para llevarla a cabo con éxito me entregó una caja pequeña muy especial(desviando la mirada al horizonte y elevando un poco la voz, furioso), una caja que he perdido a manos de una abominable criatura de este planeta que no tiene ningún tipo de poder y que me la arrebató. (apreta los puños y después se vuelve hacía Serena más calmado), yo le tendí una trampa a esa criatura para recuperarla, acabé con la vida del director del hotel Paraíso(Serena se estremeció), le suplanté y organice una competición de natación a cuyo ganador le ofrecía como premio un diamante falso, estaba seguro de que ella vendría a robarlo y no me equivoqué, pero no fue la única, aparecieron dos personas más así que las envié a las tres al interior de uno de estas prisiones con un hechizo que con tan solo repetirlo me llevaría a mí hasta allí también, pero... (el furor volvió a apoderarse de él)¡ a causa de tu intromisión me equivoque en el conjuro y fuimos enviados a otra prisión distinta! (acercando a Serena hacia uno de los cubos). El material de que están hechas estas prisiones absorbe la energía que se desprende de los hechizos que se realizan aquí y ahora tengo que ir examinándolas una a una buscando aquellas en las que se aprecia un mayor nivel de energía recientemente absorbida para encontrar aquella a la que envíe a esas personas intentando no confundir la energía que pertenece al segundo hechizo de la que pertenece al primero, (sonriendo) es algo complicado pero no espero que lo entiendas. (Aumentado la presión que ejercía sobre el brazo de Serena). ¡Por tu culpa el tiempo se me agota, si Morus se da cuenta de lo que ha pasado me matará sin dudarlo y yo no podré hacer nada por evitarlo porque él es más poderoso que yo!
Serena(resistiendo el dolor y mirándole con determinación): ¡Entonces por qué!¡¿Por qué no me has matado?!
Riak(sonriendo con malicia y aflojando la sujeción sobre su presa): Porque tú eres mi seguro de vida.
Serena(sorprendida): ¿Qué?
Riak: Por alguna extraña razón Morus no quiere que mueras, él me prohibió que te tocara. Seguramente te reserva para su gran juego aunque la razón me trae sin cuidado, lo importante es que si intenta algo contra mí, tú lo pagarás.
Un gran escalofrío recorrió todo el cuerpo de Serena, Morus no quería que muriese, quería un juguete y la había elegido a ella, pero, por qué. Un fuerte tirón por parte de Riak, que había continuado la marcha, la sacó de sus pensamientos, lo primero era salir de la situación en que se hallaba y después ya se preocuparía. No sabía si el sacerdote conocía su identidad secreta pero eso ahora no tenía importancia porque no era el momento de transformarse, si lo hacía, jamás encontraría a esas personas y eso era lo primero.
Volviendo con Rei, Arimi y Paolo...
Arimi(gritando): ¡Esto es lo más humillante que he hecho en toda mi vida!
Paolo(riéndose): ¿Seguro? Creo que la memoria té falla o ¿es qué no recuerdas aquella vez en que te denúdate delante de la catedral de Roma para llamar la atención de la policía que iba detrás de tu querido Marcos?
Arimi: ¡Cállate!(dirigiéndose a Rei) Si necesitábamos utilizar ropa para hacer una cuerda y salir del agujero ese, ¡ por qué demonios he tenido que ser yo la única que se la quitara!
Rei(decidida pero a la vez un poco avergonzada): Yo jamás lo hubiera hecho aunque hubiera estado en tu situación... (pensando)hubiera utilizado uno de mis ataques para hacer otro agujero y salir... y en cuánto a Paolo, se negó.
Arimi: ¡Malditos!
Paolo(maliciosamente): Tranquilízate Arimi, me la hubiera quitado si hubiera sido necesario pero con la tuya sobraba.
Arimi(abalanzándose sobre Paolo): ¡Haré que té tragues tus palabras!
Rei(deteniendo a Arimi con esfuerzo): ¡Ya basta! Tenemos que alejarnos de aquí. ¡Vamos!(pensando) Está muy cerca.
Arimi: ¡Pero quién te crees que eres para decirnos continuamente lo que tenemos que hacer!¡Sólo. ahhhhhhhhhhh!
Una fuerte explosión lanzó a Arimi contra una de las paredes metálicas. Detrás de ella se encontraba Riak y un poco más lejos, Serena yacía en el suelo con el brazo izquierdo lleno de moratones consecuencia de la presión que el sacerdote había ejercido sobre él para obligarla a ir más deprisa una vez que había averiguado el paradero exacto de la criatura.
Paolo, dándose cuenta de la peligrosa situación en que se encontraban salió corriendo seguido de Rei. El sacerdote no se molesto en impedírselo, él quería a la mujer. Despacio, pero con pasos firmes y decididos se acercó a esta y la golpeó salvajemente en el estomago y en la cara haciéndola escupir sangre. Mientras tanto, Rei, ya como sailor mars(sma) se acercó sigilosamente a Serena para liberarla porque sabía que ella sola no podría con aquel hombre.
Cuando Riak hubo saciado su sed de venganza le exigió a Arimi que le entregara la caja que le había robado pero ante la negativa de esta, furioso, se dispuso a golpearla otra vez. Un poderoso ataque lo detuvo, sma y sm habían llegado.
Sm: ¡Alto ahí villano, has secuestrado a gente inocente y agredido brutalmente a una mujer indefensa y eso es algo que yo no puedo permitir, por eso, en nombre de Luna te castigaré!
Sma: ¡Y yo en nombre de Marte te zurraré!
Riak(sonriendo con desprecio): Vaya, sin son nada menos que sma y sm, (amenazante) será mejor que no os metáis en mis asuntos.
Sma: ¡Flecha de fuego!
Sm: ¡Beso de guerrero!
El ataque combinado de las dos guerreros fue directo hacía Riak quién con otro de sus conjuros se lo devolvió e impactó sobre ellas dejándolas en mal estado.
Riak(cansado): Estoy harto de vosotras, sólo molestáis(agarrando a sm del cuello)¿sabes? estoy empezando a pensar que el sólo poder ver como mueres entre agonizantes dolores es suficiente como para que no me importe ser el siguiente... Serena. Shhh, no me mires con esa cara, Morus me lo dijo y sabiendo esto no me costaría mucho averiguar quiénes son el resto de las guerreros(aumentando la presión sobre el cuello de la guerrero).
Sm(agarrando la piedra que Sere le había regalado, su cetro estaba en el suelo): No...te... lo permitiré.
Sm intentó golpear con la piedra a Riak pero este se la arrebató antes de que pudiera hacerlo, la soltó y a continuación esbozo una amplia sonrisa.
Riak: ¡Qué sorpresa! Esta es una de las piedras que buscaba, tal vez no te mate hoy(dirigiéndose hacía Arimi), veamos si hablas o no.
Haciendo un gran esfuerzo sma se acercó hacia sm y la abrazó fuertemente. La miró a los ojos y le confirmó lo que las dos sabían, para vencerle tenían que intentar llevar a cabo los hechizos que Sonami les había enseñado. Cerraron los ojos y se concentraron en aquello que más calma les traía a su corazón. Poco a poco la imagen de Asirius se formó en su mente, Sonami les había repetido una y otra vez que el Nrek podía ser dominado por la totalidad de la raza humana pero que el Srek requería cierta habilidad que no todo el mundo poseía o al menos no en el mismo nivel. Pero ellas lo lograrían, sabían que podían hacerlo. Sus cuerpos comenzaron a temblar a causa del poder que empezaba a circular por su sangre, un poder que le había sido prestado pero que necesitaban. Transcurrieron unos segundos y abrieron los ojos, ya estaban preparadas.
Sma y sm(al unísono): SREK SAHRI UYTIR.
Un potente rayo se dirigió hacia Riak que no reaccionó a tiempo, dejándole muy malherido.
Sm: Se acabó.
Riak(incorporándose): Eso es lo que tu crees.